lunes, 24 de diciembre de 2007

Vísperas

- Mamá! William no me deja jugar al Xbox!
- A ver. Siéntense aquí los dos y hablemos sobre esto. Se han puesto de acuerdo sobre los turnos en qué van a jugar? Ya saben qué personajes van a elegir? Platiquen y cuando terminen, vayan a jugar.
- ...
- ...

(10 segundos más tarde...)
- Mamá! William SIEMPRE quiere ser el primero en jugar y NUNCA me deja jugar esta parte del juego a mí!
- Veamos, Harry. No uses la palabra "siempre" o "nunca" porque estoy segura que alguna vez habrás jugado primero, no es cierto, William?
- Mmm... nope.
- Pues ya está. Vete a jugar, Harry.

(10 segundos más tarde...)
- Y ahora tú, por qué estás llorando?
- Pues porque SIEMPRE le das la razón a mi hermano y NUNCA a mí.
- A ver, a ver. Yo ya me cansé de estar viéndolos pelearse por el pinche jueguito. Ven acá, Harry! Sí, tú, ven acá. Ya estoy harta de que SIEMPRE se estén gritando por culpa de los videojuegos. Es más, vámonos para afuera. Que les dé el sol, el aire...
- Má, está haciendo mucho frío.
- Me vale, se me salen. Ushcale, ushcale.
- No soy tu gato, madre.
- Sí, sí eres. Los dos son mis gatos. Y se me van para afuera, cabrones. Y si no quieren salirse, entonces siéntense a arreglar las cosas.
- Pues nos salimos.

(10 segundos más tarde)
- Listo. Ya tomamos suficiente sol. Si no te apuras, te voy a ganar, William!

Y entre carcajadas, vuelven a pelearse por los condenados controles del videojuego.

Tengo que aprender que la única forma de ayudar a mis hijos a resolver sus problemas, es haciéndome a un ladito y tapándome los oídos.
Sin embargo, aún faltan unas cuantas horas para que sea Nochebuena y todavía puedo explotar el "notevaatraernadasantaclos" para disfrutar de unas cuantas horas de tranquilidad, antes de la histeria pre-apertura de regalos.

Que disfruten su cena y feliz navidad.

sábado, 15 de diciembre de 2007

- Si piensas irte a Juárez, cuida que tu carro esté listo de todo a todo para mañana.
- Ya sé, ya sé, al rato lo llevo a lavar.


No.
Las mujeres no somos estúpidas en materia de las necesidades de nuestros automóviles. Sabemos perfectamente bien qué necesitan, sabemos cuándo desarrollan ruidos extraños (el aumento en el volumen del estéreo es temporal, no podemos vivir con la culpa por mucho tiempo) y sobre todo sabemos la diferencia entre viajar y viajar con estilo.
Fingir estupidez no es tan sencillo como puede parecer a simple vista. O más bien, dejar de fingir inteligencia. Años tratando de demostrarle al mundo que hay algo más adentro de tu cabecita, años fingiendo tener sentido común, como para que te lo crean de la noche a la mañana. Pero de he conseguirlo si quiero viajar con estilo.
Quiero parecer tan estúpida como en realidad soy, nada más un ratito para que Fefé diga:
- Sabes qué? Mejor llévate el Mini y que el cielo lo acompañe.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Por andar de enamorado, no acató órdenes.

Así decía el primer reporte escolar de Harry.

Voy a pedir una copia.

* * * * *
En otras noticias...

El Monero Kabeza tendrá exposición el viernes 7 de diciembre a las 20:30 hrs. en el Momo.


Por allá nos vemos.


(Dijo que regalaría condones y que pasaría mesa por mesa a hacerles su caricatura... bara, bara)

domingo, 2 de diciembre de 2007

A veces, sólo a veces, las golfas hablan de sus trabajos, pero sólo resulta tolerable cuando existe un nivel etílico respetable.

Nos contaba M sobre la gente que la visita en su departamento.

Aquel señor al que le preguntaron su RFC y no lo sabía, así que le preguntaron por su fecha de nacimiento.
- En qué mes nació?
- Noviembre.
- Año?
- 1933.
- Día?
- ... pues, no me acuerdo pero usté póngale que martes, señorita.

O la señora que preguntaba por la señorita Laria. Y no había ninguna Srita. Laria en el departamento.
- Es que la señorita de información me dijo que fuera con la señorita de Laria de Crédito.

O el señor al que le pidieron que actualizara sus documentos y regresó con su acta de nacimiento marcada con liquid paper donde se asentaba que "el JOVEN fue presentado vivo ante las autoridades correspondientes" y venía marcado que su padre estaba ya finado y nuevamente, con corrector, asentaba su nuevo domicilio.

Como ya he dicho, solamente quien tenga un nivel etílico respetable en la sangre podrá reírse a gusto de lo escrito anteriormente en este post.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Dudamel's fan.

Y también fan del Danzón #2.

Guardé un link para una semanita como ésta.



A poco no esta bien lindo el director con sus bucles largos...
A quién me recuerda, a quién...

sábado, 17 de noviembre de 2007


Me chocan los idolos.

Tienen la molesta, desagradable y nada educada costumbre de caerse.


viernes, 9 de noviembre de 2007

Las 8 cosas

que tengo sobre mi escritorio.

¿Asi era esta meme?

Las instrucciones que me dio el Pelos son:
-Hacer un listado de 8 cosas, las que sean.
-Escribir esas 8 cosas en el blog y explicar cómo va el meme.
-Seleccionar a 8 personas para que lo sigan y ponerlos en el blog.
-Dejar un comentario en el blog conforme fueron invitados a jugar, haciendo referencia al propio post "El meme de las 8 cosas".

Pues bien, las ocho cosas que tengo sobre mi escritorio son:

Linda, hermosa, no sé cómo pude vivir sin ella tantos años. Ahora puedo escribir un examen, crear una presentación en power point, pasar calificaciones a excel, hacer mis manuales con imágenes, buscar enlaces interesantes para mis alucnos y saber a qué hora va a ser la juntada de la semana con mis golfas, todo al mismo tiempo, porque como ella, yo también soy multitask. Lo que más me gusta de ella es la imagen que tiene en la parte superior central. Dice: HA! HA! I´M USING THE INTERNET!!!1 (así con el uno al final).
No sé qué significa.

Unas flores agonizantes que sobraron del altar de muertos. Comienzan a despedir un aroma mortuorio y pútrido. Pero da un buen efecto.



La papelera donde tengo mis hojas de reuso; mi cajita para guardar canicas, pilas de reloj, pennys y a veces clips; y mi libreta forrada de Monty Python y Les Luthiers, porque soy bien fans. Y abajo de la papelera hay un tazo de Bob Esponja.


La lapicera que me regaló William, con todos los lápices, plumas, tijeras y mugrero que me encuentro tirado en los salones y que de repente vienen a hurtarme cuando no me doy cuenta.

Esto es muy preciado para mí. Es un regalo del día de la madre. Lo guardo con infinito aprecio, ternura y emoción porque me lo regaló Wil... no, Harr..., no... bueno... uno de ésos.

Éste es mi súper calendario organizador que me ayuda a darme cuenta de las cosas que tengo que hacer cuando ya es demasiado tarde para hacerlas. También me gusta anotar las cosas que ya hice. Me transmite una satisfactoria sensacion de logro.


Como inquilino temporal tengo a la caja con arena con piedras con tierra con plantita con recipiente que Harry trajo a la escuela para un experimento que no fue realizado. Lo suave fue que Harry se acordó del material a las once de la noche, o sea que todavía nos dio tiempo de salir a la calle a juntar piedras y robar tierra de jardín de algunas casas.

Y por último, mi bonito teclado fantasmal. No le gustan las fotos. Cree que le roban el alma.

Y ahora paso el meme a:

La Shelle

El Kabe

La Marce

La Mariana

La Güendi

La Rana (que no se conecta pero luego se encabrona si no la incluyo)

La Webis

El Carlitos

martes, 6 de noviembre de 2007


Se requirió paciencia, buena vista y la posibilidad de que lo que encontrara no fuera lo que empecé buscando. Pero eso es lo interesante. No siempre es mejor lo que uno pretende encontrar. Sorpresitas de la vida.


Esto fue lo que encontré:



Y cuando dice Todo, se refiere a... bueno, creo que todo. Al menos está toda la serie de Mundodisco.

Creo...




jueves, 1 de noviembre de 2007

A punto de ahogarme en la avalancha de preguntas de William, cansada de evidenciar mi ignorancia y al borde de mil y un accidentes automovilísticos a causa de sus por qué cuando se parte un átomo se crea una explosión nuclear, le propuse la idea de hacer un cuadernito de notas con todas las preguntas que se le ocurrieran, para llegar a casa e investigarlas.
Me hizo tanto caso como Hemingway cuando le digo que deje de tomar agua del retrete.

Sin embargo, no todo fue pérdida.

Me di cuenta que la idea era buena y de hecho podía utilizarla yo.
Acabo de engrapar unas cuantas hojas de reuso de la oficina y ya llevo tres búsquedas maravillosas: Andy Goldsworthy, el síndrome de Treachers Collins y Simón Díaz.
William y yo compartimos ciertas manías, como no quedarnos con la duda cuando algo nos inquieta. No siempre se puede estar junto a internet así que es bueno tomar pequeñas notas.

Y hablo de internet porque, por más satanizado que esté por muchos padres y maestros (sí, yo también tuve que hacer trabajos en la máquina de escribir, ir a la biblioteca, copiar de libros a cuadernos la información que requería y ahogarme en un caudal de copias hasta encontrar los datos deseados – copypaste no es el problema, somos los maestros que dejamos trabajos ñoños de investigación y no evaluamos adecuadamente-) es la fuente más accesible en este momento para la búsqueda del tipo de preguntas que tengo o que tienen mis hijos.
Y los resultados son espléndidos.

He aquí:
Andy Goldsworthy
Tengo un sentido de apreciación artística muy rudimentario, pese a eso no pude dejar de admirar el trabajo de este artista, cuando vi el documental Rivers and Tides.






Algunas fotos de sus trabajos:





El nombre de Simón Díaz yo no lo conocía hasta el día de hoy. En mis ratos de ocio, que últimamente son los tiempos de espera a que mis enanos salgan de sus actividades extraescolares, suelo ir a tomarme un café. En el café tenían puesta la Balada de la luna llena, que yo escuché por primera vez en una peli de Almodóvar, pero no era la voz de Caetano. El dueño del lugar me dio el nombre del intérprete, que fue anotado cuidadosamente en mi nueva libretita y en cuanto llegué a casa, lo googlé.


Qué tipazo. Recuerdan el Caballo viejo? Suyo. Entre muchas otras monadas.

Según cierta especialista de la información, en una época en que el conocimiento ya no es sinónimo de memorización de datos, sino de procesos de acceso a la información, agradezco profundamente haber nacido en este ahora. No aspiro a la erudición, sino únicamente a los goces a los que mis pequeños hallazgos me llevan.

El síndrome de Treachers Collins se los dejo de tarea. No quiero amarillismo en mi blog.

lunes, 29 de octubre de 2007

martes, 23 de octubre de 2007

¿Los hombres las prefieren gordas?

Las gordas golfas no sólo hablan de hombres, de sexo o de puntos.

También hay muchos otros temas que les interesan, algunnos más recurrentes que otros.

Uno de ellos es la gordura.

Tema extremadamente recurrente.

Y no es un tema tan fácil de dominar. Ha requerido de cierta práctica para que finalmente podamos discutirlo en etapas, a saber:

1. La lamentación, que invariablemente inicia con un "No mames, güey, ya no me des más birrias, estoy bien gorda."

2. La experimentación, que sigue con un "¿supiste de mi prima aquélla... sí, ésa... la que está casada con el narquillo...? ¡Se operó! Se quitó y se puso." Y además reflexionamos sobre las dietas, ejercicios y posiciones que hemos intentado para mejorar nuestra apariencia.

3. Los buenos propósitos, con gran énfasis en el "Ya no voy a faltar a las clases de zumba", "La próxima semana me inscribo en el gym", "Les juro que ya no voy a tragar tanto". Y...

4. La coevaluación, retroalimentación y autocomplacencia, es la parte que más me gusta y puede durar incluso días posteriores a las reuniones. "Pues si tú ni estás tan gorda", "Si bajas más de peso, vas a desaparecer", y se acompañan también con presentaciones en power point que durante los siguientes días atiborran nuestros correos.



Independientemente de nuestros complejos, estuvimos pensando y concluimos lo siguiente:

Los hombres no ven gordura.

Ven chichis y nalgas.

Por eso los intentos de G por adelgazar no han rendido frutos. Su marido se lo impide porque dice que lo primero que va a reducir va a ser la talla de su brassiere.

Yo lo corroboré después, platicando con el fulano que me ayudó a conseguir los dos puntos del megaconcurso.

Le decía yo "A ver, mi estimado, usted tiene su novia, joven, bonita, agraciada... Yo soy una mujer mayor (ejem, ejem), con estrías y celulitis... ¿qué quiere usted de mí?". El aludido respondió: "Las nalgas".



Tal vez somos muy duras con nosotras mismas y la verdad es que al final de cuentas, las opiniones masculinas nos tienen sin cuidado. Porque después de las cuatro etapas de la discusión, qué bien nos sientan las cremas, las pastas y los canapés.

jueves, 18 de octubre de 2007

Dice la maestra de educación física que hay ciertas cosas que nomás a mis hijos les pasan.
Hoy a William le picó una abeja en el paladar.
Me lo mandaron a mi oficina, pasó por los besos y abrazos de tres maestras y luego levantó su carita llorosa y dijo: ¿Me puedo ir? Tengo torneo de ajedrez y me toca jugar con Juanpa.
Dignos hijos míos.

martes, 16 de octubre de 2007

Ah, sí? Ah, sí, Flaka?

Yo también tengo una compu nueva.



Exactamente igual que ésta. Tan igual que no tengo ni teclado ni mouse, todavía.

Sin embargo, gracias a la misericordia ajena, me fue prestado un mouse, nomás para que no me dieran ganas de patear la pantalla y además me entretuviera moviéndole a lo que se dejara.


Debo estar haciendo algo mal, estoy segura, porque no he tenido ningún problema de adaptación PC-MAC. O acaso eso es sólo un mito?


* * * * *

Quien quiera que haya imaginado que este perro se vería bien en traje de french maid, es un pervertido.

Me recuerda el disfraz que voy a estrenar en Halloween. Muajajajajá!!!

* * * * *

... pese a la resistencia que les pudo oponer Handir de Brethil, se encaminaron hacia el sur por los Cruces del Tenglin en busca del botín.

Los hijos de Húrin no me tienen tan contenta, pero juro que si vuelvo a encontrar otra frase cacofónica... se lo regalo a alguno de mis alumnos.

* * * * *

Cómo se llamaba el mayordomo de Mauricio Garcés en las películas? Era Sócrates? Tenía algún otro nombre?

* * * * *

Comadre, me siento totalmente inepta para escribir sobre la vaca. Hágalo usted.

* * * * *

Yep.

Insomnio.

domingo, 14 de octubre de 2007

Mientras tanto, anoche...

- Señor, disculpe, será posible pasar a pedirle un autógrafo al Maestro Márquez?
- A quién?
- Al Maestro Arturo Márquez.
- A ver, déjeme ver... es que no están dejando pasar a nadie, pero déjeme le digo a un compa, a ver qué nos dice. Oye, wey, pregunta a ver si pueden pasar a ver a... a quién?
- Arturo Márquez.
- Sí, garcíamárquez, ése, pregunta wey.
- El Maestro Arturo Márquez.
.
.
.
.
.
- Que dicen quel profe Márquez no va a salir, ni van a dejar pasar.

Ante mi rostro lastimoso y mis ojos de Bambi, al compa no le quedó más remedio que decirme que el profe tendría que salir, tarde o temprano, que podíamos esperarlo ahí. Pero luego comenzó a hacerse como que tonto, y cualquiera menos burro que yo habría sabido que estaba haciéndose de la vista gorda. Y como estoy bien tarada, el pobre hombre tuvo que ir a decirme que ya podía pasar, o que hiciera lo que me diera mi real gana, total, que él no ganaba para que todo mundo pasara sobre su autoridad.
Y pues sí.
Pasé.
Vi a Arturo Márquez.
Le dije cosas que me habrían dado miedo de haber estado en su lugar.
Saludéle, beséle, abracéle y fuime antes de que los guardias de seguridad se dieran cuenta que el Maestro se encontraba realmente incomodado.
El resultado:


Y también intenté conseguir que Eduardo García Barrios me firmara mi disco (él fue el Director de la Orquesta Mexicana de las Artes) pero era tentar demasiado a la suerte.

Huí y como el arte y la cultura nos da mucha hambre, nos fuimos por quesadillas al Cali.

El concierto estuvo divino, pese a la gente con celular, los vendedores de matracas fosforeantes, el vendedor de algodones de azúcar, las monas detrás de nosotras (viste a Karen? Sí! Mírala, ahí está en la pantalla... ahí está otra vez!) y los aplausos cada vez que había un silencio..

Cuenta una antigua profesora, que el Maestro Diemecke, las pocas veces que vino a Chihuahua, tuvo a bien detenerse a explicarle al público en qué momentos debía contener su emoción y cuándo podía aplaudir.

Pero eso es lo de menos.

Está bien, el concierto fue en un parque, pero hasta los niños se portaron mejor que los adultos, ya fuera porque les tenía entretenidos la música o porque se quedaron dormidos. Y hubo algunas personas que no sabían ni qué iba a haber, pero tuvieron la decencia de marcharse ya que se enteraron.

Ah, raza.

Ni moyo, a lo mejor la próxima vez que nos traigan a un compositor de ese tamaño y a un director de orquesta como el que estuvo anoche aquí, sepamos comportarnos a la altura. Nomás por un básico respeto al derecho de los demás.

martes, 9 de octubre de 2007

I am the Lizard Queen!!!

(I wish.)


(Fotos cortesía de Fefé)






Sí, sí, tomé las fotos con mi celular.
Y el concierto estuvo maravilloso, y no dejé de bailar en toda la noche.
Sin embargo, tuve un momento de pánico cuando a la raza de medio-pelo, la dejaron bajar a la zona de terciopelo (complejos de clase) y yo sentía que la marejada se venía encima y andaba buscando un lugar seguro adonde correr.
También me hizo falta mi comadre, sobre todo cuando Fefé dijo algo muy chistoso sobre sacársela, o algo así, en realidad no me acuerdo, pero fue muy chistoso, y no tuve a mi comadre al lado para que se riera conmigo.
También fue chistosísimo cuando me encontré la servilleta al fondo de mi clamato.
Espero que no usada.
Espero que servilleta y no otra cosa.

Pero nada de esto opacó la música que me ha acompañado con Fefé los últimos once años de mi vida.
Come on baby, light my fire.
Y mejor me callo que luego me da por andar contado intimidades.

miércoles, 3 de octubre de 2007

País de vicios y perdición

Fui a recoger visas a Juárez y de paso me di una vueltecita al otro lado del río.
La flaka me hizo el favor de ser mi guía de turista por lo que mis hijos y yo le estamos muy agradecidos.
Algunas imágenes turísticas:

Incienso con olor a fiui.

Incienso con olor a cola. No encontré con olor a Pacuso.

Y lo mejor, en una juguetería... ¡una orgía de peluche! con bondage
y masoquismo y hard core y toda la cosa. My little pony trae un vibrador a control remoto. Ahí se ve.
De haber sabido que la sociedad paseña había cambiado tanto, hace mucho que habría obtenido mi visa.
* * * * *
En otras noticias...
Fui al concierto de la Regina donde hubo ¡más de 5000 personas reunidas!, eso dijo el alcalde. En el helicóptero había como 3000, y en el cerro había gente asomada por las ventanas de sus casas, eran como 1000. Y los 1000 que sí estábamos en el parque, nos dan los 5000 que el servicio de inteligencia del alcalde informó (han de haber sido los mismos que le dijeron de los 8000 el día del Grito).
El alcalde también dijo que el concierto había superado las expectativas y yo me quedé pensando, o sea cómo, no sé qué estaba esperando él, porque yo me esperaba lo que vi y oí: el vozarrón, la cachondez, el talento, la gracia, la irreverencia, y la imaginación de Regina.
Muy bueno.
Y hablando de festivales: el sábado 13 se presenta la Cantata de los Sueños en El Palomar, de Arturo Márquez. Nos vemos allá. Y el 8 de octubre el morrisonless concierto de The Doors. No se les vaya a olvidar.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Mis gordas y yo sabemos que no solo de pan y sexo viven las golfas, tambien de cultura (oh, concepto tan genericointercambiable en estos dias, a segun el gobernante en cuestion) y hemos decidido participar de los festivales que se viven estos dias en la ciudad.
Nos hizo justicia la revolucion y el lunes iremos a ver a Regina Orozco en el parque El Acueducto.
Con suerte y nos toque que nos dediquen Tlacoyos con Coca Lait.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Estigmas

No sé de dónde ni por qué salió, pero ahí está y parece que llegó para quedarse.
He decidido que, a menos que le salgan pelos, no lo llevaré al doctor a que lo revise.

Necesita un nombre.
Aunque, evidentemente, semeja el perfil de Adolf Hittler, creo que voy a llamarle de otra manera.

Se admiten sugerencias.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Nunca he tenido madera para ser popular. Lo cual no ha sido del todo malo. Con grandes poderes vienen grandes responsabilidades y yo prefiero evitar la fatiga.
Por eso me llamó mucho la atención que hace poco un amigo me preguntara cómo me había caído la fama en la universidad.
- Fama? La que gané con el título de la más mamona?
- No te hagas, tenías tus seguidores y tu nombre se mencionaba en las juntas de la facultad. Se callaban cuando en alguna conferencia, debate o mesa redonda, levantabas la mano para decir algo.
- Pssss... chale... y yo que pasé por la facultad echando mi desmadre como si nadie me conociera.

Después de la charla me sorprendieron algunos recuerdos que había logrado sublimar de mi memoria. Uno de ellos fue cuando A, destacado alumno y ahora respetable directivo de mi alma mater, me citó en la cafetería de la escuela para hablar de cosas importantes. "Ah, cabrón -me dije- en la cafetería... tiene que ser grave." Así que corrí a encontrarme con A.
Entonces me la soltó: Tú sabes que yo ya voy de salida como presidente de la sociedad de alumnos y nos interesa mucho que el siguiente presidente sea alguien de nosotros, alguien pues... con tus ideas... con tu forma de trabajar... Qué te parecería que te lanzáramos como candidato? Ya tenemos al resto de la planilla y te va a gustar el equipo de trabajo que hemos formado para que te apoye.
A mí todo eso me dio mucha risa pero me la aguanté. Se me ponía en plan Godfather y hablándome de la familia y esas cosas, así que tuve que decir que no, primero porque qué weba y segundo porque yo no soy títere de nadie.
Pero no se lo dije así.
- Sabes, A, yo ya me había comprometido con otra planilla. Pero gracias.
Y ante la insistencia de saber en qué planilla estaría, tuve que entrarle a una planilla pedorra.

Perdimos.
Cómo no íbamos a perder? Ni siquiera yo voté por nuestra planilla. La otra planilla que se tomó a alguien más buena onda que yo como presidente tenía un bonito cartelototote con dibujos de los miembros de la planilla dibujados por Kabeza. Estaba bien retechistoso. Cómo no iba a votar por ellos? (por eso te digo, Monero, que yo apoyo la reforma a la ley electoral y no nomás por verles la cara al Alatorre y a López Dóriga. Los que pueden comprar los medios son los que ganan. Vendido.).
El pedo es que nunca en mi vida me sentí más aliviada que segundos después que terminó el conteo de votos.
Y yo iba a algo pero no me acuerdo a qué.
No sé si a una crítica hacia mis nulas habilidades en el ejercicio de poder.
O a lo mejor había una moraleja, pero tampoco me acuerdo.
Ni modo, lamento haberte hecho perder el tiempo.
Será para la otra.

martes, 11 de septiembre de 2007

Hay dos abarrotes cerca de mi casa.
El primero lo abrieron unos cuantos meses después de que nosotros nos mudamos. Mientras estuvo a cargo la patrona de la casa, nunca faltó nada en el abarrotes. Una vez me compré una bella bolsa de mano de rayitas azules al súper precio de 29 pesos.
Pero luego la patrona desapareció, quién sabe qué sucedió y sus hijos se hicieron cargo del local. La hecatombe, el holocausto, el armagedón: comenzó a escasear todo.
Coincidentemente por esas fechas y aprovechando el nicho de mercado se abrió el otro abarrotes. Y no sólo nos ofreció una amplia variedad de productos, como los discos piratas de banda y la mermelada de chabacano tan difícil de conseguir. También nos ofreció un trato distintivo: "¿Qué anda llevando, vecino? ¿Cómo están los niños, vecina?". Si eso no es servicio al cliente, no sé que lo sea. ¡Ah! y además incluyó en su comercio diario algunas inovaciones como un encendedor gratis por cada cien pesos de compra o un boleto para la rifa de una televisión.
Ooooooooobviamente, nos hicimos clientes.
Hace unos días, por causas ajenas a mí, tuve que ir al primer abarrotes. Ahí estaba de nuevo la patrona. La tiendita lucía triste y desolada. No encontré lo que buscaba pero no podía salir de ahí sin llevarme algo. Me compré un chicle.
No pude evitar sentirme culpable. ¿Por qué? Ni idea.
Pero así me pasa a veces.
Ayer, por ejemplo, recibí una noticia estupenda, algo que involucra un poco de trabajo y algo más de dinero. Me dio mucho gusto hasta que me enteré que un amigo también hizo examen de selección junto conmigo, pero no fue elegido.
Tampoco pude evitar sentirme culpable.
Qué chingados.
Espero que sea sólo una fase.
Espero que sea la misma ovulación que hoy me hizo llorar mientras escuchaba Laika.

jueves, 6 de septiembre de 2007

¡Bravo, Hernán!

Mañana sale a la venta —sólo de este lado del océano, por el momento— España, Perdiste, un libro que recopila aquellos textos de Orsai en donde, durante tres años, me dediqué a despotricar contra la cultura ibérica, desde los ojos exagerados, nostálgicos y pedantes de un argentino en el exilio. Con este volumen en la calle es posible que deje de escribir aquí esos textos de reivindicación nacional, un poco porque ya creo haber dicho lo que tenía para decir, y otro poco porque quejarse tanto provoca úlcera de estómago.


Y claro, yo de este lado, igual que con la Gorda, tendré que esperar un año para tener el libro entre mis manos.


Ya es la segunda vez que uno de mis blogs se convierte en un libro de papel, con tapas, publicidad y gira promocional, y en este caso —como en Diario de una mujer gorda— también ocurrirá que los textos completos, además de estar a la venta en las góndolas de las librerías desde mañana, permanecerán, de forma gratuita, en Internet. No un poco. No un adelanto. No uno o dos capítulos. No una muestra gratis. Sino en su totalidad.

¡¿?!

Lograr esto no ha sido una tarea sencilla, puesto que la editorial que publica mis libros es una empresa multinacional, y estas compañías (tan grandes, tan serias) no están acostumbradas a vender algo que la gente de a pie puede conseguir también de forma gratuita.

Existe, en el comercio tradicional ya en decadencia, la sospecha de que las obras culturales (los libros, los discos, las películas) deben guardarse bajo siete llaves para poder venderlas después con el valor agregado de la exclusividad. De este modo ocurrían los negocios en el siglo XX, y de este modo, también, quienes no podían adquirir un bien cultural debían aguantarse y no disfrutarlo.

Estoy encantado de que estos métodos escurridizos y mezquinos estén cambiando. Algunas veces lo hacen de manera forzada, y otras tienen que ver con el diálogo entre los autores y las empresas que los patrocinan. En mi caso, este diálogo fue civilizado y humano.

Inicialmente la editorial (por costumbre y tradición) me pidió que quitase los textos online que serían publicados en papel, a efectos de preservar el negocio. El de ellos y el mío. Como es lógico, les dije que tal cosa me resultaba imposible de hacer. No por ética ni por generosidad, ni mucho menos por cabezonería, sino por vergüenza. Yo no podía regalar algo y más tarde, por el solo hecho de participar en un negocio, quitárselo a los agasajados.

—Permítame usted que le arranque de las manos este obsequio que le hice el año anterior, porque ahora es mi deseo poder vendérselo a quince euros.

No, no me parecía lógico.

Estaba dispuesto a resignar mi contrato a causa de este impedimento vergonzoso, pero entonces descubrí algo que (por prejuicio) no pensé que pudiera ocurrir. Los editores no se cerraron en banda al oír mis planteos, no me dieron una patada en el culo por comunista y por hippie. Por el contrario, me escucharon e, incluso, les pareció que el mío era un argumento razonable.

Entonces redactamos, a cuatro manos, una cláusula inédita en mi contrato, que espero siente precedentes para futuros autores. Es un inciso a la cláusula número ocho, que en su versión estándar dice que “EL AUTOR no podrá autorizar, sin permiso de EL EDITOR, la reproducción total o parcial de ningún capítulo de la obra”; en la versión corregida se aclara que esto sigue en pie, “a excepción de los derechos de web, que pertenecen en su totalidad a EL AUTOR”.

De este modo, la empresa editorial acepta, por primera vez, que está dispuesta a comercializar un producto cuyo núcleo (el texto) permanece en un sitio público, de forma gratuita y al alcance de todos los que deseen hacer uso de él.

Por mi lado, yo creo que los libros, los discos y los dvds son, más que bienes culturales exclusivos, objetos hermosos. Yo me descargo de Internet series y libros, películas y música, pero si alguna obra me vuela la cabeza necesito poseerla de un modo físico. Y, lo que es más importante, tengo la necesidad de recomendarla y también de regalarla para un cumpleaños, o de obsequiársela a otro porque sí.

Esperando un avión que me llevara a Monterrey, encontré entre mil curiosidades en la tienda del aeropuerto, Más respeto que soy tu madre. Lo había leído tantas veces en la red, lo había recomendado, lo había copiado y pegado a todos mis contactos vía email. Pero un libro es un libro. Tenía que comprarlo. Y por ningún motivo me pasó por la cabeza pensar que me podía ahorrar algunos pesos navegando en internet.

Lo que no suelen entender las empresas tradicionales (y en decadencia) es que nadie obsequia para un cumpleaños un disco virgen con canciones, ni las hojas impresas en .pdf de una novela, por ejemplo. El obsequio sigue manteniendo su hálito de exclusividad, su toque distintivo de amor y fraternidad, y todos sabemos que los objetos más obsequiados son los discos y los libros. Y que todo el mundo cumple años y tiene amistades, parejas y parientes cercanos.

Desde este espacio en la Red, y justo hoy que el nuevo libro está a punto de salir a la calle, me gustaría recomendar a escritores y narradores que publiquen sus obras, al completo, en sus espacios virtuales, al mismo tiempo o un poco antes de su salida a la venta. Me gustaría aconsejar que conversen sobre el tema con sus empresas editoriales, que intenten educarlas en las nuevas formas de venta y promoción de las obras. Con suerte ellos, los otros, en vez de morder y ladrar, quizás tiendan la patita y muevan la cola.

Para ayudar a esa decisión, para subrayar este consejo, y también porque confío (con ingenuidad y con pasión) en que el mundo está cambiando y en que hay que ayudar a que ese cambio se produzca, les dejo ahora el libro completo que mañana sacará a la venta una multinacional, y que lleva mi nombre en la portada.

martes, 4 de septiembre de 2007

Eufemismos

A mí me gustaría ir por la vida como heroína de García Márquez: segura, certera, desenvuelta, casi volátil al ras de la tierra.
Pero no soy así.
Me siento más marciana que terrícola. Me afecta la gravedad, el oxígeno y la presión atmosférica.
Me manejo torpemente, con mi cabeza queriendo ir más rápido que mis pies.
Yo no fui creada para las tarjetas bancarias, las zapatillas, los vestidos o los afeites, para la espera, las interpelaciones, para pelearme o para defenderme.
Y sobre todo, no fui hecha para la tecnología.
Todavía tengo presente el incidente del iPod suicida, resbalándose en cámara lenta sobre el suelo del segundo piso de mi trabajo, hasta quedar colgado sujeto únicamente porque los audífonos se atoraron en una silla mal puesta.
Luego, el Sony Ericsson cayendo de mi mano y atravesándose en el camino de un adolescente más torpe que yo, que cuando lo quiso agarrar volvió a patearlo 10 metros.
Y finalmente, mi nuevo Nokia, a unas horas de haber sido estrenado, se escapó de su estuche mientras yo caminaba despreocupadamente por la calle. Se estrelló contra el suelo y la bonita tapa de acero inoxidable fue a dar derechito a una alcantarilla apestosa de un metro de profundidad. La Shelle detuvo el tráfico unos minutos mientras yo salvaba a mi bebé.
Bueno, pero no era dar tanta evidencia de mi pendejez el objetivo de este post.
Resulta que esta mañana nos hablaba un compañero sobre el asombro, la curiosidad y la filosofía. Decía que los filósofos andan como turistas por la vida, reconociendo y viendo todo por primera vez.
Entonces me dije: No, mi reina, si tú no eres pendeja, es que eres filósofa.
No es falta de psicomotricidad ni torpeza todo lo que me pasa, es reconocimiento del mundo.
Así que ya saben, ya pueden ir comenzando a decirme La Filo, La Extranjera (como me dijo mi compañero) o La Camus, ustedes elijan.

NOTA: Se perdieron la foto de mi cara cuando se me cayó el celular y la de la tapita mirando lastimosamente desde su foso apestoso, y todo porque la Shelle perdió en ese momento su objetividad periodística.
El Pulitzer se fue otra vez, comadre, pero nuestra amistad permanece.

sábado, 1 de septiembre de 2007

La vida conyugal

- ¿Me quieres?
- No, ya no.
- ... ¿y qué vas a hacer ahora que ya no me quieres?
- Pues... supongo que buscar a alguien más a quien querer.
- ¿Por qué no a mí?
- ¿A ti?
- Sí. Es fácil, mira: ya me conoces, sabes cómo soy... ¡ya vivo aquí! Te ahorrarías tiempo y muchas molestias.
- Es cierto. Ya te quiero otra vez.
- ¿Qué vas a hacer ahora que me quieres de nuevo?
- No sé, creo que empezar a dejarte de querer.

Y ésta es sólo una de las ventajas del matrimonio.

martes, 28 de agosto de 2007

Todos conocemos a alguien así.
Yo me encontré a mi “alguienasí” particular el día de hoy, en una reunión de maestras.
Después de que las viejas presentes nos pusiéramos al día, “alguienasí” dijo:
- ¡Cómo me da envidia la gente que puede andar todo el día en zapatillas!

Eso fue lo que sus cuerdas vocales externaron, aunque lo que en realidad dijo fue: “¡Espurias! ¡Cachorras del imperio! ¡Feminoides traidoras!”

Yo estuve a punto de decirle que cada viernes por la noche me quito mi brassiere y lo quemo en un aquelarre privado, pero… nah… estaba muy ocupada sobándome los tobillos.

Más tarde llegaron las gorditas de chicharrón y los refrescos.

Nos abalanzamos sobre la comida como… (inserte su metáfora aquí) *

-¿No vas a comer, “alguienasí”?

-No, me volví vegetariana en vacaciones. No sé cómo pude comer tanta carne todos estos años. ¿Sabían que un chino vivió cien años a base de arroz?

Quise contestar que para qué quiere alguien vivir tantos pinches años si no va a poder disfrutar de unas carnitas, unos tacos al pastor, una tortota de lomo… pero me callé y sólo atiné a decir como dice mi comadre, que a mí lo saludable me hacía un chingo de daño.

Por supuesto, y como no puede faltar en cualquier reunión donde haya viejas, se habló de la obesidad, las llantitas, los kilitos de más y las dietas.

-Yo no puedo ni oler la comida, porque ya estoy aumentando tallas- decía una de las maestras.

-Pues el peso estriba en la culpa –argumentaba yo – si te hartas tres gansitos sin sentir culpa, no subes de peso. Aunque yo tengo grandes problemas de conciencia.

-Pues yo la verdad es que necesito comer más, porque con tooooooodo el ejercicio que estoy haciendo en el gimnasio…

Sí, de nuevo “alguienasí”.

Volví a intentar quedarme callada pero se me escapó un “mi religión es muy estricta en cuanto a la vanidad y el culto a la belleza… de hecho, mi religión me prohíbe el ejercicio, es pecado.”

Y como soy acá bien perceptiva y me di cuenta que la estaba cagando, me retiré no sin ir tarareando Pastillas para no soñar.

Es cierto lo que dice Elizabeth Taylor, la gente sin vicios tiene virtudes muy molestas.


*Contribución metafórica de Kabeza:

Fans a Kabeza
Fans féminas a Kabeza
Fans féminas desnudas a Cabeza

Diputados al presupuesto

jueves, 23 de agosto de 2007

Te lo dicen los pediatras, las abuelas y las mamás experimentadas.
No te preocupes, esto de los resfriados, la tos, las diarreas, los cólicos y las visitas al médico cada dos meses, dura solamente hasta que cumplen seis años.
Te lo dicen cuando el pequeño productín tiene apenas unos cuantos meses habitando este mundo y duras en estado de pánico todo el sexenio.
Lo que no te dicen es que después de los seis años, ya no son visitas al pediatra, sino a la sala de urgencias.

Harry llegó hace un par de días con la cabeza y la cara bañadas en sangre.
En lo que se calmó y lo pude meter al carro para llevarlo al hospital, me contó la historia: hicieron una casita para un gato con una caja de cartón, con puertitas y ventanas y todo. Taparon al gato con la caja. El gato ingrato caminaba y empujaba la caja. Así que se les ocurrió la gran idea de poner un block de cemento sobre la caja. El gato ya no podía moverla. Harry se acostó en el suelo para jugar con el gato asomado por la ventana de su mansión, y accidentalmente, alguien movió la caja y el block fue a dar a la cabeza de mi bebé.

Camino al hospital, Harry ya no lloraba, sólo se quejaba del dolor de cabeza.
En el hospital nos atendieron de inmediato y lavaron varias veces la herida con gasas, antisépticos y antibióticos. Harry, estoico.
No hubo necesidad de puntos, ni suturas ni nada de eso. Fue un raspón escandaloso solamente, por lo que nos indicaron que había que ponerle una bolsa de hielos sobre la cabeza al menos una media hora.
Y ahí sí, mi engendro ya no lo soportó y soltó el llanto.
- No llores, chaparrito. Eso no duele. - Le decía el médico afectuosamente.
- Yo sé que no duele. Pero si me dejan media hora con el hielo... ya no podré salir a jugar con el gato!!!!! Bua!!!!!!!

El expediente de Harry tiene registradas cuatro visitas a urgencias en el último año. Una por un mueble que le cayó sobre un pie, otra por tragar tantas pinches papas enchiladas (pensaban que era apendicitis), otra por un piquete de abeja que le dejó la cara como el Hombre Elefante y ahora, por el block en la cabeza, que por cierto, se partió en dos al contacto.

Yo suelo repetir a las madre neófitas lo que dicen los pediatras, las abuelas y las madres experimentadas.

Lo de la sala de urgencias, se los reservo como una sorpresa.

lunes, 13 de agosto de 2007

Los nuevos Símbolos Sexuales

No sé si sean ustedes de esa clase de mujeres que como algunas (yo no) han buscado cierta clase de diversión femenina que consiste en reunirse en algún lugar a disfrutar de la vista de hombres semidesnudos con el cuerpo brillante de olorosos e intoxicantes aceites.
Como parte del servicio social que este blog presta les daré cierta información:
No sufran más.
Yo ya los encontré para ustedes.



Atrás quedaron esas épocas donde los luchadores eran feos y gordos.
Ahora tenemos a El Elegido, El Zorro, Alan Stone y muchos más si tenemos la paciencia de aventarnos un domingo de luchas.

(Me cuentan que ir a las luchas es la cosa más divertida del mundo. Yo, por cumplir con mi trabajo informativo, me daré una vuelta para proveerles detalles).

viernes, 10 de agosto de 2007

Y dale con el eneagrama

Pasé los últimos dos días de observadora en un curso llamado Eneagrama.
Yo tomé el curso hace dos años y realmente me salvó de haberme arrojado con singular alegría a la ingesta de Prozac.
Aunque es totalmente carente de ética que yo les dé la siguiente información, me parece que no estaría mal irse acercando a algún tipo de aproximación sobre quiénes somos.
El eneagrama es uno de muchos instrumentos de autoconocimiento, pero a la fecha es el único que en mi experiencia puedo decir que me ha sido útil.
En esta página encontrarán un test sencillo y en ésta, el test de 144 preguntas, mucho más exacto.

Si se animan, compartan sus resultados.
Yo soy.......................................


lunes, 6 de agosto de 2007

Tengo el chile bien rico.
Me dijo un hombre asomado a mi vehículo en un crucero.

Yo me quedé pensando: Será acoso o coqueteo?
Y entre que contabilizaba si me correspondía un punto o dos, le respondí amablemente (uno nunca debe perder las buenas maneras): Su esposa debe ser muy feliz.

Y arranqué con el semáforo en verde, dejando atrás al audaz vendedor de chilacas.

viernes, 3 de agosto de 2007

Harry no sabe perder en el Maratón

- A ver, Harry, ¿cuántas son las notas de la escala musical?

- Mmmm... ¿contando las notas que se marcan sin dedito en el violín?

- No en el violín, en general. ¿Cuántas son las notas?

- Es que no entiendo. ¿Cómo que cuáles son las notas?

- Las del pentagrama, Harry.

- Ah, pues son un chorro, una por rayita y una por espacio.

- No, Harry. Mira, dime las notas y yo te voy marcando por dedos.

- Bueno. Do, re, mi, fa, sol, la, si.

- ¿Cuántas son?

- ¡No sé! No entiendo.

- Harry, ¿cuántas son las siete notas de la escala musical?

- Yo ya no juego, ustedes no me quieren dar pistas.

martes, 31 de julio de 2007

¿Soy solo yo

o Cuauhtémoc Blanco tiene la estructura corpórea igualita a la de un Vogon?

Ya sé, soy yo.

viernes, 27 de julio de 2007

Me siento humillada, indignada, ultrajada, vejada... en fin, chamaqueada.

Resulta que el día de ayer en el Fracc. Provincias de Santa Clara se presentaría el cuarteto de cuerdas de la Orquesta Sinfónica para promocionar la venta de las casas.

Yo me preparé para ir con todo e hijos, y juntos agarramos camino hacia las inaccesibles e inexploradas regiones de los Nuevos Fraccionamientos del Norte.

Casi al llegar fuimos recibidos por un grupo de vendedores que se acercaron a nuestro vehículo y a quienes preguntamos dónde sería el concierto. El buen hombre nos dijo que un poco más adelante, pero que antes estaban invitando a las personas a conocer las casas.

"Ni pedo" pensé yo "es el bisnes, uno viene a escuchar el concierto pero hay que pagar visitando la casa muestra". Así que nos bajamos a conocer las casas, las áreas verdes, el pavimentado, eccétera.

Como no vi muestras de que indicaran que el concierto iba a comenzar, seguí al amable vendedor hasta las oficinas donde estuve leyendo presupuestos, cálculos, ofertas, comparativos económicos... y el tiempo seguía pasando.

Vi tabuladores, índices, intereses hasta que a William se le ocurrió preguntar:

- Oiga, y el concierto ¿a qué horas comienza?

- ¿El concierto? No, ése lo organizaron los vecinos del otro fraccionamiento.

Me quedé patinando un momento y pregunté:

- ¿Qué fraccionamiento es éste?

- Villa San Lorenzo.

Así que interpelé al fulano aquél: O sea que nos trajeron aquí con mentiras. Fingieron ser algo que no son. ¡Se aprovecharon del público de un evento que ustedes no organizaron, para atraer clientes! ¡Esto es vergonzoso!

Salí, azotando la puerta no sin antes gritarle al fulano que al cabo que ni era cierto que yo ganaba quince mil pesos mensuales y que además ninguna institución que se respetara me daría un crédito. ¡Quédense con sus pinches casas que de francesas no tienen nada.
Nos fuimos de inmediato al otro fraccionamiento sólo para darnos cuenta de que el concierto había terminado, así que regresé a Villas San Lorenzo con una lata de pintura de aerosol que llevo siempre en el carro y les dejé unas cuantas pintas obscenas en sus paredes.
Sí, señor.

Bueno.
No es cierto.
En realidad así no fue.
Cuando el vendedor dijo que ahí no era el concierto, sólo dije "¿Ah, no? bueno, gracias."
Y es que ¿qué le voy a hacer?
Soy buena rayando peligrosamente en la pendejez, cualidad que por algún extraño motivo siempre me trae complicaciones de todo tipo.
Sí, soy buena persona y lo último que se me ocurriría hacer sería insultar a alguien, aunque yo tuviera la razón. Menos aún andar hablando mal de nadie en un medio público.

Oops.
¿Acaso mencioné nombres en mi relato?
¡Ay! mi backspace no sirve,
Qué pena.

martes, 24 de julio de 2007

¿Otras 32?

A mí ni me vean, la culpa la tiene Vicky.



1. Desperdicio una importante parte de mi tiempo fantaseando.

2. No tolero tocar el algodón.

3. Soy mas bien interna (lo dijo un psicólogo... o sea ¿cómo? ¿como un tampón?).

4. Cuando se trata de fuerza de voluntad, se termina en cuanto toca el ámbito de la comida.

5. Estoy haciendo la dieta de la sopa del repollo. La tomo después de mis cinco comidas habituales.

6. Jamás he usado ni usaré uñas de acrílico.

7. En cierta etapa de mi vida quise tener un grupo musical compuesto de chicas enojadas con la vida. Pero se acabó cuando no pude entrar a Bellas Artes.

8. Cuando estaba en el bachilleres fui a representar a la escuela al estatal de Ortografía y Redacción en Ciudad Juárez y nunca supe si saqué algún lugar, porque el día de la premiación me fui a El Paso con algunos amigos.

No, ya chole. Mentí cuando dije que podía dar a conocer otras 32 cosas sobre mí. Por más que pienso, llego a la conclusión de que todas las demás no son de la incumbencia de nadie.
Pero puedo negociar (¡cha-ching!)

domingo, 22 de julio de 2007

Cuando se tienen tres hombres que te acompañan al estreno en inglés de Los Piratas del Caribe, no se puede menos que aceptar ir al cine a ver Transformers.
Ver Godzilla, Fast and Furious y Stealth en la misma cinta, no era algo que me pareciera muy emocionante.

Pero Shia La Beouf me cae bien.

El chasco: los pinches transformers jamás hicieron jijojujuji.

Sin embargo, hice un gran descubrimiento: dónde están mis contemporéneos? Viendo Transformers. Mejor aún: dónde están mis contemporáneos solteros? En la sala de cine donde presentan la versión subtitulada de la película.
Toma nota L.

viernes, 20 de julio de 2007

Memorias de mis gordas felices

No diré cómo ni por cuáles medios pero aquí su servilleta ya tiene dos puntotes para el concurso. Y como soy un alma alegre, me dispuse a celebrar con L mi triunfo personal.
Nos dispusimos a ir a un antro (era con el fin de buscar más puntos, pero es mal inicio decidir el antro por el chamorro que ahí sirven), llegamos a dicho lugar y nos asustamos.
No somos chicas de fácil asombro, pero... qué degenere: todas las niñas iban en mini shorts!
Contra eso, cómo competir.
Dejamos el lugar un tanto decepcionadas. Luego fue todavía mayor la decepción cuando no nos dejaron entrar a un lugar cercano. Ya no tenemos edad para estar soportando que el estúpido de la puerta decida quién entra y quién no. Ni cuando era joven y buena moza.
Seguimos nuestro camino hacia otro lugar donde seguramente encontraríamos menos competencia. Y así fue, pero las bebidas del antro anterior comenzaban a ocasionar estragos en nuestros ya consumidos cuerpos y no fuimos capaces de reaccionar ante la testosterona que inundaba el ambiente.
Ya con el alma por los suelos, y resueltas a digerir unos dogos, salimos de ahí, tomamos el auto y enfilamos hacia los dogos, no sin antes meternos en sentido contrario por el periférico. Pero oh espíritus... las cosas siempre pasan por algo, y ese algo fue que los de la camioneta de enseguida, que no eran feos, hicieron un par de comentarios con respecto a nuestro estado de embriaguez (y como dice uno de los personajes de Virgen a los cuarenta, está en el ADN masculino perseguir drunk bitches) los pasajeros de la camioneta comenzaron a coquetear con L. Yo fui testigo, yo asumo las responsabilidades que de ahí se generen, pero L ya tiene dos puntotes a su favor.
La noche terminó con los dogos y las reflexiones que siempre surgen de estas salidas: dónde chingados están nuestros contemporáneos?.
Nunca lo sabremos.
Por otra parte, en una reunión posterior y para ponernos al día de los avances, resultó que a R ya ni le estamos contando los puntos. Ahora es su carpintero. Le manda flores, le regala cosas, le manda mensajes. La ama.
Cómo luchar contra eso?
Mini shorts? Nunca.

Acabo de recordar algo que sucedió en uno de los antros.
Entré al baño y me encontré una escena muy típica a esas horas de la noche.
Estaba una chica junto al retrete devolviendo todos sus dentros.
- Qué tienes, weeeeey?
- No sé, creo que algo me hizo daño.
Já! Já!
Yo he estado ahí. Todos sabemos que te hizo daño, tarada.
Pero me hizo reflexionar sobre algo (yo siempre encuentro momentos adecuados para reflexionar): las mujeres seremos muy competitivas, pero hay situaciones que hacen externar nuestra solidaridad.
Recuerdo una escena similar, hace ya bastantes añitos, en el baño de un antro. No diré quién, pero ahí estaba, devolviendo la "pizza contaminada" que se había echado horas antes.
Yo ya nomás esperaba, mientras me consumía una cajetilla de cigarros que ni siquiera sabía fumar. Entonces comenzaron a entrar chicas al baño.
- Orales... quieres que te traiga un agua mineral?
- No -decía otra- agua mineral no, mejor una soda de toronja.
- No -intervenía una más- mejor déjenla que devuelva todo y luego un vaso con agua y limón.
Yo nomás escuchaba pensando que la mejor hora de esa noche la estaba pasando encerrada en el baño, en un despliegue de mi propia solidaridad.

Sí, las mujeres podemos ser muy solidarias, aunque afuera del baño, nos miremos con odio y/o indiferencia.

jueves, 19 de julio de 2007

La agenda cultural

Al Pelos y a la Flaka les sale retebonita.
A ver si a mí también me sale.

Para hacer una agenda lo primero que se necesita es acudir a las fuentes.
En la ciudad, las dos más importantes son:

ICHICULT (Instituto Chihuahuense de la Cultura) y
ICM (Instituto de Cultura del Municipio).

Qué encontramos en la página del ICHICULT?
Las Jornadas Villistas
Del 12 al 21 de julio. Participan Santa Bárbara, Matamoros, San Francisco del Oro, Allende, Coronado, Satevó, Zaragoza y Parral. En cada población habrá talleres infantiles, juveniles, presentaciones de libros, de documentales, la orquesta sinfónica, danza folklórica, y hasta Ska.
Siempre muy recomendable.

Y nada más porque la página de noticias sobre exposiciones, conciertos y presentaciones, no tiene nada.

Museo Casa Redonda
Aquí también la página de exposiciones actuales está en construcción (hace como dos años) pero buscando, recordé que este mes termina la exposición:
Impresionismo y Vanguardias
Con cuadros de Courbet, Van Gogh, Renoir, Degas y Cézzane, entre otros.
Excelente muestra, espero que todavía esté ahí porque encontré distintas fechas de cierre, unos dicen que en junio y otros que en julio.

Recitales
Piano con el maestro Enrique Bátiz el día 21 de julio en el Teatro de los Héroes.

Y es todo lo que tiene el ICHICULT este mes, las actividades chidas están en Cd. Juárez.


Qué encontramos en las páginas del ICM?
Fiesta de los lunes del Cerro (De la Guelaguetza) el día 22 de julio en el Teatro de la Ciudad a las 18:00 hrs. Por ser gratuito, hay que recoger los boletos en taquilla desde mañana.

El Parque del Arte. Todos los domingos en el parque Eloy Vallina a partir de las 10:00 hrs.

Corredor de la fotografía. Parque Lerdo y Paseo Bolívar.

Presentación del libro El tragón del fuego de Ricardo Colorado, el primero de agosto en la Casa de Cultura Sebastián a las 20:00 hrs.

Exposición de pintura del Taller de Arte Klimt, el 2 de agosto a las 19:30 hrs. en la Casa de Cultura Sebastián.


Qué más se puede encontrar?
La página del Centro Cultural Universitario Quinta Gameros no está actualizada, pero siempre hay exposiciones pictóricas.

Casa Chihuahua. Exposición Avalos, fotografía, vida y leyenda, de Carlos Carvajal Lechuga. En exhibición hasta septiembre.

Híjoles, ya me cansé.
Flakita, Pelos, ustedes también sufren como yo o ustedes la tienen más hecha?
Si alguien tiene más información, déjeme un comentario.

Carlos, espero que te sirva esta información.

sábado, 14 de julio de 2007

Mi hermano es un gerente. Eso significa, en sus palabras, que puede entrar a la hora que se le dé la gana (siempre y cuando sea antes de las siete de la mañana) y puede salir a la hora que quiera (siempre y cuando sea después de las seis de la tarde).
No tengo la menor idea de qué es lo que hace en su trabajo, pero siempre encuentra tiempo para mandarme cosas como ésta:

O esta maravilla que me encontré en mi correo hoy:
http://monty.python.videowall.sytes.org/

Vean especialmente este video.

Gracias, Big Bro'.

Sin novedad en el frente

Ya de regreso y con un tareón que me dejó Vicky en su blog.
Intentaré ponerme al día poco a poco.
Serenidad y paciencia.

domingo, 8 de julio de 2007

Accesorios de damita mexicana para escalar montanas

Pantalon a la cadera con incrustaciones de pedrería.
Blusa top, muy util bajo el sol abrasador y las caricias de las ramas espinosas.


Lentes de moscardón. Ya no están de moda pero siempre hay quien se siente Paris Hilton.
Guarache de pata de gallo. Si tiene lentejuelas doradas, mejor.
Y no puede faltar la bolsa imitacion Gucci. En el camino se puede ofrecer un poco de rimel o la tarjeta de credito.



Y asi, sin equipos sofisticados ni adecuados, las mexicanas logramos subir y bajar de alturas insospechadas porque...

Somos unas chingonas

Como seriamos con los accesorios adecuados? Chingonsisimas.

Pero... sacrificar el estilo?

NI MADRES.

viernes, 6 de julio de 2007

Backpacking, Hiking, Trekking y Fucking.

Verdaderas vacaciones.



* * * * *
Mariana: Mucha inspiracion que digamos, no encontre, pero siempre se encuentra algo en esos viajecitos, de los cuales comentar despues.
Pelos: Si yo pudiera encontrar eso, me habria ido a Los Cabos como era mi intencion inicial.
Webita: Dias para dormir, imposibles de encontrar por alla. Al menos yo no pude fuera de mi cama.
(Ai disculpen las faltas de ortografia, pero no encuentro la barra de lenguaje)

lunes, 2 de julio de 2007

Le decía a Mariana que yo también tengo mi Shasta particular.
Y ahí es donde estaré los siguientes días.

¿Algún encargo?

jueves, 28 de junio de 2007

Yo, Ministry of Silly Walks, en mi infinita grandeza, generosidad y misericordia, no les daré a conocer ocho cosas sobre mí, no. Les daré a conocer 32.

1. Mi caricatura favorita a los cinco años era Beany y Cecilio.
2. A los doce años dejé de desear haber sido niño.
3. Cuando estaba en la universidad me dieron a elegir entre un disco de Soul Asylum y uno de Pearl Jam. Elegí el del Soul Asylum. Sí. Era joven y estúpida.
4. A los siete años me convertí en batricida. Tenía un sapito al que eché a un vaso que contenía solución de permanente para el cabello. Yo no lo sabía. He cargado con la culpa muchos años.
5. Tengo más amigos de los que me puedo dar el lujo. Y lo agradezco sinceramente.
6. Leí cinco veces El puente hacia el infinito. Seguía siendo joven y estúpida.
7. Hice a William un 20 de noviembre y a Harry el 14 de febrero. Con ayuda, claro. Las fechas explican muchas cosas.
8. Le tengo miedo a la oscuridad.
9. Todavía me sé las canciones de Alcanzar una estrella.
10. Hice un examen de admisión en Bellas Artes. No fui admitida. Tampoco mi amiga Le que tenía toda su vida estudiando piano. Supimos cuál había sido el problema, pero no quise volver a intentarlo. Le sí. Es pianista y cantante de ópera.
11. Necesito frenos (para las patas, dice mi madre) dentales.
12. Me sé completa la canción con que inicia The hitchhiker´s guide to the Galaxy: “So long and thanks for all the fish, so sad that it should come to this. We tried to warn you but oh dear… You may not share our intellect which might explain your disrespect for all the natural wonders that grow around you… so long, so long, and thanks for all the fish… Your world´s about to be destroyed… ummmh…. ¿qué seguía? Bueno, me falta ver la película unas 432 veces más para aprendérmela.
13. Hablando de lo cual siempre he querido celebrar el 25 de mayo, pero no me atrevo.
14. Ya despedí al Enmascarado de Plata de mis fantasías. Bienvenido Jack Sparrow. (después de arduas negociaciones, Fefé ha accedido a usar delineador).
15. No tengo color favorito.
16. Me gustaría tener una librería. Todos me dicen que es un pésimo negocio.
17. Quise ser directora de cine toda la universidad, al igual que el 80% de mis compañeros de facultad.
18. Soy más afortunada y feliz de lo que merezco y a veces eso me da miedo.
19. Sé dos piezas de guitarra clásica. Nada más.
20. Veinticinco días del mes no traigo dinero.
21. Tengo sólo 162 libros. Admito libros de regalo.
22. No regreso la ropa que me prestan.
23. Una vez le pegué a alguien y todavía lo lamento.
24. Una vez besé a alguien y no lo lamento.
25. Una vez me cogí a alguien y… no sé….. ¡Nah!
26. Tengo más de 40 contactos en MSN y sólo me comunico con 7.
27. Una vez me enamoré de mi mejor amigo gay, durante cinco días completos.
28. No me gustó Alivio de luto.
29. Tengo ayuda doméstica. ¿Kiubo?
30. Paso más tiempo en IMDb que visitando blogs.
31. Tengo una seria adicción al ZUMA.
32. No he cambiado mi cepillo de dientes en dos años. (Superen eso).

Si alguien desea volverme a pasar este meme, seguramente encontraré otras 32 cosas que no saben de mí.

viernes, 22 de junio de 2007

Test

Elija la respuesta:

¿En qué momento un grupo de conocidas se convierte en un grupo de amigas?

a) Cuando se muestran lo efectiva de la depilación láser.
b) Cuando se cuentan anécdotas de infecciones vaginales.
c) Cuando se encuestan sobre quién va al baño después de coger.
c) Todas la anteriores.
e) Ninguna de las anteriores.

lunes, 18 de junio de 2007

Memorias de mis gordas golfas

- Llegaste muy tarde anoche.
- Me trajeron. Ni modo de andar apurando a mi conductora designada para que me trajera a la hora que a mí se me diera la gana.
- ¿Quién te trajo?
- La Srita. L.
- Me pareció ver que te bajabas del Chevy de M.
- Viste mal. Me bajé del Monza de L. Además que ibas a andar viendo, te medio asomaste cuando me abriste la puerta y en eso L arrancó.
- Eran casi las cinco de la mañana.
- Eran las 4:18. Salimos de casa de M a las 3, repartimos dos gordas antes de que me dejaran a mí.
- Mmm...
- "Mmm" qué...
- No sé.
- Mira. No sé para qué te ando explicando, pero ahí va. Somos unas ñoñas. Usualmente nos reunimos y para las 12 de la noche ya estamos cabeceando o con frío o al otro día tenemos trabajo o qué sé yo. Pero anoche, por alguna razón, todas teníamos mucho que hablar. La noche estaba agradable, teníamos vino, botanitas, chismes... A la una que me hablaste quise pedirte que fueras por mí, pero se me hizo que tendrías que rodear mucho y estabas cansado. Además según yo, ya no faltaba mucho para que nos fuéramos. Pero no fue así.
- No sé si creerte.
- ...
- ...
- ¿Sabes qué, cabrón? Me fui de golfa.

Pues sí, verdad. Quien me tiene de mensa dando explicaciones.

* * * * *
Cómo no íbamos a tener cosas qué hablar si la Srita. R recién había regresado de México, de ir a juntar puntos. No era coqueteo, sino acoso. Así que no quiso consumatum. Pobre R, tiene una cara de linda persona y de buena gente, que engaña a cualquiera. Así que le salen pretendientes de todos lados, pero todos bien decentes. Un desperdicio.
La Srita. L y yo no tuvimos mucho que contar, excepto nuestra salida de la semana anterior, cuando fuimos a lo que se suponía era una reunión de gente grande porque iban a tocar pura música retro. Cometimos dos errores: uno, asumir que irían contemporáneos nuestros. El lugar estaba lleno de pubertos. Dos, llevar a nuestro amigo gay. No sólo la pasó criticando nuestra poca asertividad, la ropa que llevábamos, el lugar que habíamos elegido para sentarnos, sino que además le gustaron los mismos que a mí, y por alguna razón él me lleva la ventaja.
Pero ya le dijimos, última vez que lo sacamos.
Nuestra amiga A pudo asistir a la reunión, y pensando en su estado embarazoso pensamos que no le interesaría entrar al concurso, por lo que le propusimos fuera la interventora.
Nos mandó mucho a la chingada, y nos pidió que buscáramos a otra pendeja, que ella pasaba.
Uno que piensa en ella...
L está pensando en dejar el concurso. Dijo que ella está muy pendeja, que podía ser la interventora que buscamos. Y por más que la animé a que no se resignara, decidió compartir con nosotras un secreto... nomás pa que viéramos lo pendeja que era...
Hace algunos años, probablemente unos cinco, L se fue de vacaciones a Cuba... con A, amigo de la universidad y el musulungo más asedidado de la facultad. No eran novios. Sólo amigos. El primer día de estancia en Cuba, los mandaron a un cuarto con una sola cama, debido a unas reformas en las habitaciones. Tuvieron que dormir juntos.
- ¡Y luego! ¡Y luego!
- Pos nada.
- Como que nada... dormiste con A. ¡En la misma cama!
- Sí. Y nada.
- ...
- Al otro día, nos mandaron a un cuarto con dos camas. Y A se pasó a mi cama en la noche...
- ¡Y...!
- Y dormimos abrazaditos.
- ¿Qué? ¿Ni una nalguita le agarraste?
- Nada.
- Pero no falla. Te acomodas de cucharita, levantas la colita, te acomodas... ¡no puede fallar!
- Nada. Soy una perdedora.
R no se ha podido reponer del shock. Tenemos mucho qué hacer por la autoestima de L.
* * * * *
- Lo siento. Claro que te creo.
- Mmm...
- Es que estaba muy preocupado.
- Si hubieras estado preocupado me habrías hablado al cel.
- Es que... de todos modos era muy tarde y ya estaba dormido y muy cansado.
- Ora resulta, tú puedes llegar a la hora que se te dé la gana y yo no. Tú puedes estarme hablando por teléfono y despertándome cuando andas fuera y no hay problema. ¿Qué clase de relación equilibrada es ésa? O sea, que porque soy mujer me friego y tengo que llegar a mi casita a las diez de la noche porque si no, mi maridito se enoja y...
- ¡Ya! Quería coger, ¿ok?
Ni pedo, la verdad siempre triunfa.

jueves, 14 de junio de 2007

Puras pérdidas

Estoy hasta la chingada.
La pinche anemia de la que no me he podido recuperar desde el nacimiento de Harry, ha empezado a causar estragos a nivel cerebral. Mis neuronas se comen unas a otras en un intento de alimentarse debidamente.
Olvido las cosas y generalmente las encuentro, pero cuando algo se te pierde en la calle es muy posible que no regrese.
Se me cayó mi cartera en un estacionamiento.
Pero se la van a pelar.
No tengo un quinto en mi cuenta del jale. Y en la de crédito, menos.
Me puede más el hecho de que apenas hoy había estrenado esa cartera, regalo de una alumnita que se va a graduar.
Es una pena. No había estrenado cartera desde hace 13 años.
Chale.

Voy a ver si encuentro dinero en la lavadora.

viernes, 8 de junio de 2007

Y en otras noticias, me acabo de enterar que se puede ser dark, o punketa, o darketa sin que te deje de gustar Hello Kitty.
Mis alumnos me explicaron lo que es ser Emo.
Me dio ternurita.
Hacía tanto tanto tanto que no escuchaba esa palabra.
Y sobre las Memorias de mis golfas, tendrá que esperar hasta que R. vuelva de su viajecitoganapuntos.

domingo, 3 de junio de 2007

Todo comenzó con las quejas de W. en nuestras reuniones sobre los acosos de su jefe. Luego R. comentó sobre el pervertido que le habla por teléfono y le manda emails a su trabajo desde hace cuatro años (la relación más estable de R. y la más sana hasta el momento, by the way.) M. también tenía una historia que contar.
Al volver a mi trabajo no me quedó otra más que ir a quejarme con mi jefe "¡O me provees de acosador sexual, o dejo mi trabajo!".
Mi petición no tuvo éxito.
Explotadores.
Unas cuantas reuniones después a R. le saltó un admirador. "Qué chistosa" le dije- "cuando te conviene es coqueteo, y si no, es acoso".
Fue cuando logramos diferenciar los conceptos de "acoso" y "coqueteo". Acoso: el tipo es feo. Coqueteo: el tipo es guapo, agradable, cogible o ya de perdiz huele rico.
Ahí también tuvimos que dejar claro en qué caso entraban los escrúpulos, y en qué caso el asco.
Anoche, entre charla y charla, tuvimos que hacer un paréntesis para ver cómo arreglábamos el asunto de los acosos a nuestras amigas. N. tuvo la idea: Un concurso.
Qué mejor que suavizar el efecto negativo de esas relaciones, que por medio de un concurso.
Se dejó claro el objetivo: Gana quien haya conseguido más acosos y/o coqueteos de aquí hasta diciembre.
Se dejaron claras las reglas:
* Todo debe estar documentado. Valen como evidencias: mensajes de texto, emails, grabaciones de sonido, videos o fotografías.
* El acoso vale un punto.
* El coqueteo vale cinco puntos.
(Yo ahí estuve en desacuerdo en un principio. Mi tesis era: el acoso no lo buscas, ni lo motivas, por lo tanto debe valer más. Pero mis amigas hicieron referencia a los conceptos anteriormente mencionados, argumentado que hay más feos que guapos, por lo tanto es más fácil ser objeto de acoso que de coqueteo.)
* El consumatum est vale diez puntos.
Y ya cada quien decide buscar los puntos a cómo decida.
Pregunté si ser acosada por un perro valía, y me fue negada la zoofilia. También la necrofilia. Ni siquiera me dieron chance de cibersexo. Reglas culeras, dije. Me voy a ganar el premio a la más pendeja.
La única ventaja que me dieron fue que los acosadores o coquetos también podían ser acosadoras o coquetas, ya que con mi look está cabrón atraer a cualquier hombre de esos que les gustan los cabellos largos y las ideas cortas. O las faldas. O las zapatillas.

No sé, es posible que no gane la categoría de Golfa Sayayín que menciona la convocatoria, pero ya quedé de comenzar a escribir nuestras historias. El texto iba a llevar por título Memorias de mis putas tristes pero a las chicas no les gustó, dijeron que no tenía mucha resonancia literaria, así que ahora se llamará Memorias de mis golfas felices.

Sigo sorprendida ante las posibilidades de búsqueda de una mujer. Mujeres como mis amigas, en procesos de divorcio, de búsqueda amorosa, de pérdida de un hijo, de problemas laborales, de embarazos amenazantes... y aún así con la energía suficiente para encontrar un poco de gozo y picardía en su diario sobrevivir.

Cosas que uno tiene que aprender, y tal vez sólo se aprende a través de esas terapias disfrazadas de cafecitos y guarapetas.
Cada vez adquiero un poco más de experiencia en ese tópico que es "las reuniones femeninas". Ha sido muy difícil para mí, empezando por lo de "femenina". Después, el problema de que yo siempre había sido chica de muchos amigos y una sola amiga. Finalmente, nunca sentí demasiado en común con las chicas que se asociaban en grupos.
Pero resulta que entre más creces, más en común vas encontrando con más mujeres. Así he encontrado y me he reunido con las chicas de Coger y el Rancho. Después las del Círculo. Y ahora con Mis golfas tristes.
Con los primeros dos grupos no fue tan difícil. Mucho idealismo compartido.
Con el último sí fue difícil. Estaba acostumbrada a demasiada abstracción en mis relaciones. La variedad de las integrantes es un poquito más amplia: solteras, casadas, divorciadas, arrejuntadas, con hijos, sin hijos, con trabajo, desempleadas, pero todas con una cara alegre que ofrecer a la tormenta de cada día.
Sí. Cada vez me encuentro más yo entre ellas, pero en muchas ocasiones estas mujeres-que-parecen-tan-convencionales, me toman completamente por sorpresa.

Anoche fue una ocasión de ésas.

martes, 29 de mayo de 2007

Fue un fin de semana de reuniones.
Primero... la boda.
Todo indicaba que la noche de la fiesta sería lluviosa, o al menos con aire, pero no. Fue una noche perfecta. Los novios se diviertieron mucho y los asistentes nos divertimos más, sobre todo viendo correr a la novia en su vestido de María Victoria.
El sábado fue la reunión de egresados de la fuckultad. Al parecer la demanda por las carreras va en aumento. ¿A dónde se fue aquella época, cuando pasabas frente a la fuck, y si traías el cabello largo, morral folklórico o un libro bajo el brazo (no importaba si era de Og Mandino o de Richard Bach) automáticamente eras reclutado para ingresar a estudiar la carrera que quisieras?
Por lo pronto me anoté en un curso sobre el uso de las tecnologías en la industria cultural. Y después... la maestría en humanidades... si el mundo no se ha acabado para entonces.
Finalmente, la reunión familiar.
Cada vez que veo el árbol genealógico me sorprende que todavía no haya nacido alguien en la familia con cola de marrano.

Y no, todavía no encuentro el tiempo para ir al cine.
Pero de que voy, voy.

sábado, 26 de mayo de 2007

No me la cuenten, no me la cuenten.
Pienso ir a verme con mi Johnny esta semana.

martes, 22 de mayo de 2007

Perdí mi Proust

No sé dónde lo dejé.
Claro, no es más que el primer volumen de En busca del tiempo perdido y apenas voy a la mitad, pero ya me había encariñado.
Hacía tiempo que quería leerlo, como 24 años más o menos.
En mi casa había una enciclopedia Salvat con títulos tan interesantes como Dime por qué, Dime dónde está, Dime cuál será mi profesión (de donde saqué que quería ser vendedora de paletas cuando tenía como seis años) y mi favorito: Dime cuéntame. En ese libro estaba una compilación de reseñas de libros y autores, desde la antigüedad hasta la época contemporánea. Leía y leía las reseñas y cada vez que tenía alguna referencia de los títulos, los iba marcando, prometiéndome que algún día tendría los libros en mis manos y los leería. Las referencias me llegaban de muchas fuentes: películas, revistas, los libros de lectura de primaria y sobre todo, de Maruxa Vilalta que en esa época, antes de que empezara la Abeja Maya, tenía un segmento por televisión donde recomendaba libros.
La lectura de ese volumen de Salvat me causó el único gran problema que tuve cuando estaba en el bachilleres. La maestra de literatura dijo que El paraíso perdido lo había escrito James Joyce, y yo le dije que no maestra, que lo escribió John Milton, razón por la cual fui suspendida una semana de la clase. Qué clase de irreverencia estaba yo fomentando en mis compañeros.
Total que, aunque el libro de la enciclopedia desapareció de mi librero, yo seguía recordando algunos títulos que busqué y leí estos últimos 24 años de mi vida. El de Proust lo encontré apenas hace un par de meses. Y lo empecé a leer a pesar de las antirecomendaciones de mi amigo el Queto: a él lo había aburrido tanta descripción. En cambio a mí, me tenía-tiene fascinada, porque muchas de las descripciones giran en torno a los olores. Cada quien sus gustos. El Queto tiene la manía de terminar un libro, ponerle un candado y regalar la llave. Si quiere volverlo a leer, lo compra nuevamente en una edición distinta. Y si realmente realmente realmente le gusta el libro, se lo come, como la trilliza de Andahazi.
Cada quien sus cosas.
Mi Proust, y muchos de mis libros son de segunda mano, y la idea de comérmelos no me es atractiva. He encontrado cosas muy diversos entre las páginas de mis libros, y no he querido preguntarme qué son, sobre todo cuando se trata de materia capilar.
Ahora que lo pienso, debería inventarme una manía lectora, alguna extravagancia. Como aquella chica que conocí que decía que los libros le hablaban. Después de eso, dejé de leer un par de semanas. Me dio miedo que a mí también quisiera hablarme Zaratustra.
Pero no tengo tiempo para extravagancias, mis manías existentes no me dejan un segundo para buscar otra.
Lo que tengo que buscar es mi Proust.
Si ustedes fueran el tiempo perdido... ¿dónde se esconderían? (y por favor no me digan que en el paraíso de Milton)

sábado, 19 de mayo de 2007

Soy una mamá de ésas

como todas las demás.

El coito, la fecundación, la gestación, el parto, dolores más, dolores menos, han sido iguales por los últimos no-tengo-la-menor-idea-de-cuanto-tiempo-tenemos-como-especie-sobre-la-tierrallones de años.
¿Por qué habría de ser distinto el ejercicio de la maternidad?

He sabido sortear algunas dificultades maternales. He podido manejar algunos aspectos de disciplina de mis hijos y de la mía también. Hay cosas que me siguen fallando. Por ejemplo, Harry tiene siete años de su vida viajando en automóvil, o sea 84 meses, es decir, aproximadamente 2520 días. Y todavía cada mañana debo decirle que se abroche el cinturón.
Las broncas de autoestima de William, las distracciones-desobediencias de Harry, son situaciones para las que, aunque ni Fefé ni yo tenemos una fórmula perfecta para solucionarlas, las hemos podido manejar.
Pero hay otras que requieren de una concentrada atención mía, de un esfuerzo que me es agotador y desalentador a la vez, de la existencia de un gen que tal vez no poseo y me frustra porque... como ya dije... ¿no ha sido la maternidad lo mismo todos estos siglos? Entonces... ¿por qué soy incapaz de ejercer debidamente mi rol de madre-diseñadora-planeadora-de-eventos?

Esta mañana William hizo su Primera Comunión.
Estuve al pendiente de todo: juntas, pagos, túnicas, retiros, padrinos... sólo me faltó un detalle, y al parecer muy importante en estos casos: los recuerditos de la primera comunión.

Ayer a las 17:00 hrs. me hallé con la mente en blanco frente a una dependiente de mercería. Cuando al fin atiné a hablar sólo pude balbucear "psmera mmmnión". La señorita ya debe tener experiencia en casos como el mío, así que sacó su kit de muestras de Recuerditos, eligió un par por mí y ante mi indecisión, me surtió de material para ambos.

He aquí:

Aunque terminé con los dedos llenos de pegamento, llagados por el silicón caliente y medio drogada por efecto de un adhesivo que curiosamente se llama Cristal, no puedo decir que haya yo quedado insatisfecha con el resultado.

Supongo que es cuestión de práctica. También debo relacionarme con más madres que sepan de estas cosas y me transmitan sus conocimientos, a falta del gen de las manualidades.

No me frustraré más. La Primera Comunión estuvo bellísima, mi hijo lucía hermoso en su túnica blanca y a pesar de lo que pienso que pienso y lo que creo creer, fue muy emotivo ver a William en la iglesia. Y un gran motivo de orgullo para Fefé y para mí.

Tengo un año para planear los recuerditos de Harry. Y entonces, van a ver, qué recuerditos ni qué recuerditos... Seré la envidia de todas las madres.