martes, 25 de abril de 2017

Adiós

En alguna de nuestras vacaciones en el pueblo, mi papá me llevó a pescar a un río. Sospecho que sabía que no tendríamos mucha suerte, pero de todos modos me llevó. 
Estuvimos ahí algunas horas y ningún pez picó.
Le pregunté qué le diríamos a mi mamá sobre nuestro fracaso y él respondió: "Que pescamos pura decepción."
Tenía entonces unos seis años de edad y su respuesta me divirtió mucho. Fue tal vez la primera vez que fui consciente de cómo se podía jugar con las palabras y me propuse aprender a hacerlo yo también.
Ayer le contaba esta historia a Fefé, junto con otras que reflejaban la enorme paciencia de mi padre.

Mi papá falleció el sábado.
No fue algo que esperáramos, al menos no ese día. Después de algunos días en el hospital la semana pasada, sabíamos que su salud no mejoraría pero no creímos que todo fuera a terminar tan pronto.
El viernes estuvo bien. Hacía mucho que yo no lo veía tan alerta. Incluso pudo jugar un rato solitario en mi tableta. Estuvo ocurrente en sus muy limitados medios para comunicarse. Y demostró tener toda la intención de cuidarse más en lo sucesivo.

Pero ya no está.
Y todavía, por momentos, no lo termino de creer.

viernes, 10 de febrero de 2017

Luna

Dice mi comadre, que sabe muchas cosas que yo no sé, que los signos de agua como el mío estamos chingonsotes con la luna llena y el eclipse.
Y sí estoy chingonsota.
Porque la vi, porque terminó una jornada laboral intensa, porque bebí generosas cantidades de vino y porque me acabo de depilar y acostar en sábanas recién lavadas. I´m a fucking dolphin, bitch!

Han pasado cosas chidas.
Terminamos de pagar una de nuestras casas. Dos (tengo que especificar porque si no pueden quedarse con la idea de que tengo cantidades patrimonialres varias y diversas.)
El trabajo luce bien. Sobre todo mis compañeritos que aunque no se enteraron, fueron parte sustancial de mi supervivencia esta semana, con sus dulces, chocolates, tamarindos y cafés.
Los hijos siguen vivos y contentos.
El marido felizote y realizado.
Mi madre, aliviada de dolores.
Mi padre, sobreviviendo la enfermedad.
Yo, peda.
Todo bien, pues.

Y como llegué contenta a casa, no me quedaba más que compartirlo.

Que continúen estos respiros de felicidad, para ti y para mí.

Así sea.


lunes, 6 de febrero de 2017

En las nubes

Sólo hacen falta cinco días por las nubes para ya no quererte regresar.

Hace ocho años anduvimos por Cloudcroft, nomás de pasadita durante un viaje relámpago por carretera. Nos habíamos prometido regresar.
Increíble que nos haya llevado tanto tiempo un lugar tan cerca de nosotros.
Pero lo hicimos.
Nos quedamos en un hostal, conocimos gente hermosa, aprendimos a esquiar y gastamos toda nuestra fortuna en chocolate caliente.
En cinco días anduvimos entre el desierto y las nubes.









Tristemente me fue insuficiente.
Mis adolescentes cada vez tienen vidas más propias y privadas.
Pasar cinco días sin otra cosa más que hablar con ellos fue excelente.
Una de las tardes, explorando una tienda de antigüedades, William me regaló una confesión: "Quiero mucho a mi novia. Es muy dulce." Así, de la nada y sin decir agua va.
Otro día, Harry y yo la pasamos hablando de cosas completamente banales. Con Harry todo es intenso y disfruté un rato de la superficialidad de un chisme escolar.

Ya quiero agarrar carretera otra vez.
He leído que Cloudcroft es hermoso todo el año.
Esta vez no tengo ganas de esperar ocho años para disfrutar de algo que quiero hacer.

lunes, 2 de enero de 2017

On hold

Había planeado no salir de vacaciones y guardar mis días para una emergencia.
Había pensado postergar la maestría hasta el año entrante.
Había detenido algunos planes.

Pero no se puede vivir a la espera.
No es vivir.