sábado, 1 de septiembre de 2007

La vida conyugal

- ¿Me quieres?
- No, ya no.
- ... ¿y qué vas a hacer ahora que ya no me quieres?
- Pues... supongo que buscar a alguien más a quien querer.
- ¿Por qué no a mí?
- ¿A ti?
- Sí. Es fácil, mira: ya me conoces, sabes cómo soy... ¡ya vivo aquí! Te ahorrarías tiempo y muchas molestias.
- Es cierto. Ya te quiero otra vez.
- ¿Qué vas a hacer ahora que me quieres de nuevo?
- No sé, creo que empezar a dejarte de querer.

Y ésta es sólo una de las ventajas del matrimonio.

No hay comentarios.: