viernes, 11 de agosto de 2017

Medio año

Se acerca el final de mi primer tetramestre en mi nueva maestría.
Como evaluación rápida de la experiencia, puedo decir que me he aburrido un poco y no por las materias, las cuales me han resultado interesantes, sino por el ambiente académico.
Tal vez pasando las primeras materias que muchas personas toman para titularse, pueda ponerse más retador y enriquecedor. Pero por el momento agradezco incluso la lentitud de las clases porque estos últimos meses han sido complejos con el fallecimiento de mi papá, la cirugía de mi mamá y todos los cambios que hubo en mis funciones del trabajo debido a una promoción que obtuve.
Así que sin quejas.
No tuve las vacaciones que hace un par de posts había contemplado (bueno sí, una queja) pero no nos pasó nada. No hemos colapsado de cansancio ni de aburrimiento. Y el plan sólo se pospone para realizarlo bajo condiciones mejores.
Mi madre se encuentra mejor.
Las criaturas también.
Y la vida continúa.