miércoles, 23 de agosto de 2017

De bajada

Presbicia, dijo el doctor.
Y yo me defendí como pude.
-¿Presbicia? ¡Pero si apenas tengo 41 años!
-Presbicia. YA tienes 41 años.

Aprecio a mi doctor. Es mi oculista desde mis primeros lentes hace 25 años y ha sido el de mis hijos también.
Me gusta ir a verlo y que me platique que ya le llegó su colección de libros de José Emilio Pacheco, que me enseñe los recortes de sus colaboraciones al periódico y hasta que me ponga un disco que grabó en su clase de canto.
Aprecio a mi doctor, pero esto es una majadería.
Me dejó pensando que me tomó 41 años llegar hasta aquí pero lo que sigue es la cuesta de bajada, como bola de nieve.
Me quedé con la incertidumbre que menciona la canción:
“¿Cómo le vamos a hacer, pa´que las reumas nos dejen coger, para que la presbicia y la sordera, no nos condenen a vivir con enfermeras?” (Énfasis en lo primero)
Yo no quiero vivir con enfermeras, ni pagando cuidadores, ni cogiendo con dolores.
Pensando en el futuro, yo lo que quiero es un buen infarto repentino y me parece que con mis hábitos ahí la llevo para lograr el objetivo.

viernes, 11 de agosto de 2017

Medio año

Se acerca el final de mi primer tetramestre en mi nueva maestría.
Como evaluación rápida de la experiencia, puedo decir que me he aburrido un poco y no por las materias, las cuales me han resultado interesantes, sino por el ambiente académico.
Tal vez pasando las primeras materias que muchas personas toman para titularse, pueda ponerse más retador y enriquecedor. Pero por el momento agradezco incluso la lentitud de las clases porque estos últimos meses han sido complejos con el fallecimiento de mi papá, la cirugía de mi mamá y todos los cambios que hubo en mis funciones del trabajo debido a una promoción que obtuve.
Así que sin quejas.
No tuve las vacaciones que hace un par de posts había contemplado (bueno sí, una queja) pero no nos pasó nada. No hemos colapsado de cansancio ni de aburrimiento. Y el plan sólo se pospone para realizarlo bajo condiciones mejores.
Mi madre se encuentra mejor.
Las criaturas también.
Y la vida continúa.