miércoles, 5 de diciembre de 2018

Corazón roto

El de mi hijo. 
Y cuando ése duele, el mío también.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cinco estrellas

Después de que los hombres de la casa se fueron a trabajar hoy, yo me quedé en cama tres horas más.
Luego me levanté; me hice un café, no sin antes estar a punto de echar Whiskas a la cafetera (las bolsas se parecen mucho) y me puse a ver televisión.
Ya había empezado a ver una serie llamada Big Mouth y hoy después de algunos capítulos sólo me queda declarar mi fascinación y amor por esta serie animada.
El casting de voces está tremendo: Nick Kroll (quien también es el creador), Jason Manzoukas, Maya Rudolph (la amo), Jordan Peele, Fred Armisen, Jenny Slate (la amo) y esta temporada, David Thewlis en un personaje que no podía estar más a su medida.
La temática, maravillosa. La recomiendo ampliamente sobre todo a los padres de adolescentes. Pero no se queda ahí. Ayer tuve una plática con el hijo menor sobre uno de los temas de la serie. Y cada episodio tiene algo interesante que decir, envuelto en chistes escatológicos y continuas referencias sexuales.

Este clipcito es de un episodio que vi hoy:



¿A poco no está súper lindo?

Y hablando de recomendaciones para padres de adolescentes, hace poco vi esta película y me encantó. 




No les voy a contar nada de la trama. Mejor véanla. Es muy buena.
Yo me retiro a seguir mis labores de potato couch.
Bonito fin de semana con cambio de gobierno incluido.



domingo, 25 de noviembre de 2018

Que ya termine



No es muy de mí querer que las cosas se terminen. De hecho, que las cosas se terminen implica que el tiempo pasa en forma irremediable y lo que menos deseo es que pase tan rápidamente. 
Peeeeeeeero...
Ya quiero que termine este tetramestre de la maestría.
Voy a la mitad y ya quiero aventarlo. Y no es porque esté complicado o pesado (considerando lo que ya pasé con la otra, esto está bien papitas) es que el tiempo, joder.
Quiero un hobby. Me urge aprender a hacer algo con mis manecitas. He estado pensando en cerámica o música. No sé todavía. Ni que urgiera saberlo. Todavía me falta un año de este martirio.
Y bueno... que esta semana es la última del tetra. Y luego tengo que darle un chingo de carrilla a mi jefe para sacar pendientes porque empezando diciembre me cirujean un hombro y voy a estar fuera del aire como tres semanas.
Qué estresante es esto de no poder ir a trabajar.


Ya me vi...

domingo, 18 de noviembre de 2018

Domingo chambeador

Pintura de paredes, restregado de baños, lavado de ropa.
Cómo alcanza el tiempo cuando toca fin de semana de doble domingo.




Él es el Tepache, paliativo comprobado en el tratamiento del sinsabor y la pena ajena que dejan la lectura de comentarios racistas y regionalistas pendejos en las redes sociales.
Se los comparto porque soy generosa.
De nada.





domingo, 21 de octubre de 2018

"Mi cerebro nada más quiere cantar"

Es lo primero que tengo consignado de Harry en este blog.
Tenía 4 años.
Acaba de cumplir 19. Está en la universidad. Ya tiene licencia de conducir y maneja al trabajo y a la escuela.
Hay cosas que han cambiado y otras no.
Aún deja llaves pegadas a la puerta y olvida apagar luces.
Ya no se le caen las cosas constantemente.
Todavía padece ansiedad.
Su psicomotricidad ha mejorado bastante.
Pero no ha aprendido a bailar.

Entre las cosas que son para siempre, su cerebro siempre quiere cantar.

Feliz cumpleaños, bebé.

* * * * *


Comparto esta noticia hermosa.
Esa muchachita fue mi alumna y va a presentarse su libro esta semana.
Podría no estar más orgullosa, pero sí. Por motivos que ya les conté.

Fotos próximamente.
¿Vanir o no vanir?

martes, 9 de octubre de 2018

Frío

Amaneció un poco más fresco que de costumbre.
Del estacionamiento al edificio de mi trabajo, sentí el frío atravesándome la blusa.

Tengo muchos recuerdos de días y noches frías.
Recuerdo mi primer invierno en esta ciudad, las madrugadas en que mi mamá se levantaba a quitarle el hielo al vidrio y mi primera nevada.
Después llegaron otras nieves y muchas horas de juego y agua fría remojando la ropa.
Un día de otoño, acampando con amigos, la lluvia tiró una de las carpas. Tuvimos que dormir acurrucados uno junto a otro para darnos calor.
Una madrugada de enero, a 3 grados, caminé del brazo de mis amigos cerca de 15 kilómetros para llegar a nuestras casas. Pocas veces he reído tanto.
Muchas noches de invierno las pasé en el café al aire libre, esperando ver a Fefé, ante el resignado acompañamiento de mis amigos.
Una noche de noviembre, en un pueblito serrano, Fefé y yo salimos de un bar, ateridos y abrazados. Sería nuestra primera noche juntos.
Muchas noches, sin auto y sin dinero, las pasamos caminando de la mano por la ciudad.

En estos días frescos, el frío me atraviesa la ropa, una sonrisa me atraviesa la cara y un sinfín de recuerdos, me atraviesan el corazón.



domingo, 7 de octubre de 2018

Happy geek

Hoy fue un día feliz.

Lo primero que encontré en mi timeline de FB esta mañana fue el primer tráiler de la serie que se estrenará próximamente en Amazon Prime: Good Omens.


Fue mi amiga Gwen quien me recomendó el libro después de que leí "Neverwhere" de Neil Gaiman y los tres primeros de "Mundodisco" de Terry Pratchett. Así que leer un libro escrito por ambos me encantó.
Ya por entonces, hace más de diez años, fantaseábamos con quiénes podrían ser los protagonistas: Johnny Depp y Colin Firth serían perfectos, concluimos. Pero David Tennant y Michael Sheen no son feos. Y siendo David Tennant uno de los Doctores más queridos, los geeks estamos contentos con su papel.
(Veo en este enlace que desde el 2012 existía el plan de la serie de televisión).

Lo segundo fue que vi la premiere de la nueva temporada de Doctor Who, con Jodie Whitaker como The Doctor y no puedo estar más contenta.


Soy un alma simple.

También estoy contenta porque un compañero me regaló esto:


Dijo que el diseño le recordaba las llamas del infierno y que obviamente había pensado en mí.
Ternura.
Me encantó volver a escribir con pluma fuente. Escribo obscenidades y se siguen leyendo bien elegantes.

Ash.
Estoy contenta.
Anoche me corté mis uñitas de las manos. Me gustan largas pero eventualmente y sin darme cuenta, me comienzan a limitar. Así que cuando les doy crán, me hace sentir muy liberada y feliz.

Ando retemal.
Hasta los clicks de mi mouse me están haciendo feliz.
Además, Harry que ya anda manejando, me trajo un bote de nieve (eso también me pone muy contenta, saber que la criatura ya no va a caminar los kilómetros que nos separan de la estación de autobús más cercana, con el frío del invierno a las 10 de la noche que regresa de la escuela).

La vida me amaneció bonita hoy y acabo de agregar algo a la lista de cosas que antes disfrutaba y no había vuelto a hacer: leer poesía.
Se aceptan sugerencias.

Lindo domingo.