viernes, 17 de junio de 2005

Ahora.


¿Se acuerdan que tuve una oficina?

Después de eso mi jefe tuvo que enviar a una persona lejos del resto del personal por su toxicidad y eligieron para ello mi oficina. Ahí la relegaron y a mí me mandaron cerca del cuarto de tiliches. Ella no fue muy feliz. Necesita gente alrededor porque si no, se envenena sola así que le dijo a Alex (el que está tras el escritorio y que tenía una escritorio mejor ubicado) que si cambiaban de oficina. Ella regresó adonde quería, entre la gente. La intención de Alex era aceptar el cambio para dejarme de nuevo donde yo estaba así que me dijo que cuando yo quisiera mudara mis cosas a MI oficina, que él se quedaba abajo, entre el baño y la fotocopiadora, entre los alumnos de preparatoria y secundaria, entre el paso de la escoba y el pinol. Y me pareció un gesto tan lindo, que no acepté.

Sigo frente a la copiadora y de repente, cuando quiero alejarme de todos, voy al segundo piso. Alex me deja sola en MI oficina (él dice NUESTRA, iluso), veo las fotos de mis alumnos pegadas al pizarrón, el cuadro del Quijote y mis libros, y disfruto un rato el momento. Luego regreso a mi raquítico espacio y sonrío satisfecha.

La oficina linda con la hermosa ventana llena de sol y el cuadro del Quijote, está muy lejos de la cafetera.

MAGIA

Abracadabra, patas de cabra... BLOGLINKER! BLOGLINKER! BLOGLINKER!!!!

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