lunes, 14 de marzo de 2005

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que, al despertar de un sueño agitado, Gregorio Samsa se encontró en su cama transformado en un horrible insecto.
En otro lugar de la Mancha, Samsa escuchó asombrado las palabras de Lady Chatterley: “Espérame en tu casa del bosque. Iré con Justine, y llevaré sogas y un látigo, como a ti te gusta. Mientras tanto, el coronel Buendía hacia morisquetas a los integrantes del pelotón de fusilamento.
Una mañana, al despertar de un sueño agitado, un horrible insecto se encontró en su cueva transformado en Gregorio Samsa. Le dio muchísimo asco.
Samsa, o, mejor dicho, el bicho, recuerda que, salvo en su apariencia semihumana, sigue siendo un bicho, que pertenece a una familia de bichos; su naturaleza estaba dividida. No podía traicionarlos, por más bichos que fueran. Su parte humana le pedía pisar a esos bichos, y su parte bicho, los quería salvar. Terminó dándose un golpe en un ojo.
En ese momento apareció la madre del bicho y, al verlo con la apariencia de Samsa, salió corriendo mientras gritaba: “¡Socorro, un hombre!”. Samsa entendió perfectamente el asco de su madre: ella también le daba asco a él. Eran lo que se dice, una familia tipo. “No debo sentir vergüenza de que mi madre/hijo sea un bicho/humano” – pensaron los dos al mismo tiempo-. En ese momento a Samsa se le cruzó una idea por la cabeza: ¡No tendría complejo de Edipo! ¡No podía tenerlo con un horrible bicho! Cargaría con la vergüenza de ser el único de su generación sin ese complejo. Aunque, por más que tuviera seis patas, ella era su madre.
A la mañana siguiente, Gregorio Samsa, después de un sueño agitado, despertó convertido de un horrible mueble para el televisor.

Copyright.
Lucas Modím de Bastos



Finalmente me regalaron el libro de Luis Pescetti y Jorge Maronna, Copy right. Pasé todo el viernes y el sábado riéndome estúpidamente (ya sé que cada quien se ríe como puede). Pero ya me puse seria otra vez. Me preparo para ver qué otro libro llega próximamente a mis manos.
Acuérdense, ya mañana es mi cumple.
¿Ya pensaron que me van a regalar?

8 comentarios:

Fairywindy dijo...

A ver, a ver.... mañana es tu cumpleaños, pero te festejarás hasta que venga Wendy.... entonces... cuando quieres el regalo? en el mero día o en el festejo?
Y tu wishlist?

Ministry of Silly Walks dijo...

Chanfle! hay tanto que preparar (y en orden) y no me había dado cuenta.

Anónimo dijo...

Como todabia es hora que no me dices que peliculas TIENES QUE POSEER, le busque por otro ldo para tu regalo :P

festejate dos veces! No sera buen pretexto ?:p
guendi

Xana dijo...

Feliz cumpleaños!!!, asi, mira tú que coincidencia que es el mismo día que cumple Mafalda.

Feliz a tí, en tu día!

Antropomorfo dijo...

cómo es su cumple... mmmhhh, tan lejos... bueno pero me tomaré unas 16 chelas a su salud (es que es un gran festejo)

la flaca dijo...

japi berdei tu llu, japi berdei tu llu, japi berdei, dir Beba, japi berdei tu llu!!!!!

Anónimo dijo...

"Que 100 árboles le festejen al pasar, que su meñique y su pulgar sean contentos su celebrar, que su cumpleaños le sea para no olvidar"

No todos los días se cumplen años.

Aún no me contesta, es usted casada? ciertamente me intriga la dulzura de sus letras, me dibujan su sonrisa y me revuelcan mi inconsciente soledad.

Anónimo dijo...

Me agrada leer sus prosas y reborujos, me agrada leerle a Usted,

Me agrada ese niño llamado Dario.
Me agrada Usted
Usted me agrada.

No, no adivine soy el mismo Anonymous de siempre…