jueves, 16 de septiembre de 2004

Un texto de Agustín Fest

Dando brinquitos por la red (el cual es mi método más usual de búsqueda) encontré una revista online llamada Weblog Magazine y en ella un artículo de Agustín Fest que me gustó bastante.

Comparto un fragmento con ustedes:

Hipotéticamente, si un escritor de algún clásico o contemporáneo hubiera tenido un weblog para ese fin, probablemente le hubiera agradado la herramienta. Imagínense a Faulkner abriendo un weblog para un escrito como “Absalon, Absalon”, donde cada personaje tuviera un blog a là “Stream of Consciousness”. O tal vez un weblog donde Juan Carlos Onetti, nos hubiera relatado el pueblo de Santa María desde la perspectiva de aquella novia que nunca se casó y simultáneamente, viéramos en un post las otras perspectivas de aquellos que participaron en la mentira de “El vestido de novia”.

Podríamos comprobar en lectura propia el método de García Márquez, tomarse la escritura como un trabajo de oficina el cual lleva obligatoriamente sus horarios. Horario que también adoptó Vargas Llosa el cual hace de ambos escritores, hombres prolíficos. O bien, podríamos comparar este trabajo con el de Onetti que en una reunión dijo a Vargas Llosa algo similar a esto: “Tú tomas la escritura como si fuera el deber de una esposa… yo lo tomo como si fuese una amante, solamente cuando lo necesito y me dan ganas”.
¿Es necesario mencionar a Borges o a Cortázar? Una amiga mía, licenciada en letras, bloguera de corazón, menciona constantemente como estos dos se hubieran confrontado en letras constantemente. Y todo eso, claro, mientras Borges comenta el nuevo texto en el blog de Bioy Casares. Cortázar, mientras tanto, estaría trabajando el boceto de un instructivo: “Como mantener un weblog de cronopios”.
Benedetti enamoraría a las mujeres con sus poemas y no quedarían más para nosotros en el ciber-espacio. Benedetti mismo dice que no puede vivir sin su computadora. Que esta le da la oportunidad de releerse y pulir sus textos hasta que ya le llega el tiempo de publicarlo. Dice que así de una vez, encuentra el formato y el tipo de letra que quiere para su publicación, y que la disposición en la página, es su decisión y así queda en la imprenta.
Tal vez Hemingway no se hubiera suicidado o nos habríamos enterado los lectores dos segundos antes de que lo hiciera.
Para ver el artículo completo, pícale ahí.

1 comentario:

camila dijo...

muy buen articulo... me gusta imaginar que hubiera hecho Asimov con un blog?
que hubiera escrito Tolkien? jejejejejjejeje viejitos tecnofobos :)