miércoles, 30 de junio de 2010

Only Robinson Crusoe had everything done by Friday

Así podría resumir lo que han sido estas últimas mañanas en las que he intentado hacer mis pendientes.
Esta frase es totalmente razonable bajo mis circunstancias.
Tengo un manual que terminar, un curso que desarrollar y unas manuales, que no son míos, que revisar.
¿Y cuándo me van a pagar? Hasta septiembre.
¿Así cómo puedo sentirme motivada?
Ni modo.
Lo intentaré de nuevo...
Mañana.

* * * * *
Uy, híjoles, deveras que sí quería pero mañana precisamente es la graduación de William... qué pena, bueno... será otro día.
Y a propósito de la graduación, tengo algo que consultarles.
¿Está bien decirle a William que aproveche mañana para tomarse una foto con su novia dándose un beso para que tenga evidencias porque nunca nunca nadie jamás va a a creerle que fue novio de esa belleza?



domingo, 27 de junio de 2010

Vacas flacas

Ayer iniciamos ya oficialmente las vacaciones.
Festejamos yéndonos a comer sushi a un lugarcito donde lo preparan riquísimo y luego a comprarnos unas guitarras.
Así es. Unas guitarras.
Yo tenía una que mis papás me habían regalado hace ya más de quince años y pues no sobrevivió tantas mudanzas. Era una buena guitarra.
Mi nueva guitarra no es tan buena como fue aquélla, pero al menos es tocable y a lo mejor hasta unas buenas noches de bohemia nos garantiza.
Harry la eligió. Es de color blanco. La que él se compró es de color negro. Y con William que sigue practicando piano con tutoriales en Youtube, dentro de poco tiempo podremos tener una banda familiar así tipo Los Partridge.
Ya me vi. Y como otra vez no me saqué la casa del sorteo ni los 588 millones del Melate, me parece que los family tours sí podrían convertirnos rápidamente en millonarios.

Todavía no sé a qué hora le voy a enseñar a tocar la guitarra porque quiso inscribirse con su mejor amigo en un curso de verano donde les van a impartir natación, voleyball, soccer, ping-pong, box, karate y hasta chino mandarín. O sea que básicamente van a ir a echar desmadre en forma curricularmente organizada. Esos cursos me encantan. Es tanto lo que ofrecen que resulta muy poco lo que se alcanza y eso me gusta. Las vacaciones son para desaprender.
De todos modos pronostico que el nivel de interés de Harry le va a procurar entretenimiento las primeras dos semanas del curso y luego a a querer desertar, con lo cual me hará feliz, porque a mí me gustan las vacaciones de vacaciones.
William también es una afrenta a mi idea del descanso. Parece que el couch quiere cambiar la hora del entrenamiento en vacaciones, de las 4 de la tarde a las 8 de la mañana.
Ahí yo sí rajé y delegué toda actividad que tuviera que ver con pelotas, al papá. Como debe ser.
Y por otro lado mi hermana lo invitó a un curso que darán en el lugar donde ella trabaja, sobre Flash, Photoshop y Maya. Eligió Flash y que más adelante ahorraría para el de Maya, que es un poco más complejo. Lo bueno de todo es que sólo durará una semana.

Dado el poco sentido de la flojera que mis hijos heredaron de sus abuelos seguramente, porque de nosotros no, yo también me pondré a estudiar. Estoy tomando un curso en línea e intento aprender francés con el sistema de Rosseta Stone. Eso puede mantenerme saludablemente ocupado (menos cuando pronuncio la "r" francesa, eso no tiene nada de saludable) mientras sigo preparando un curso que voy a impartir en agosto.

O sea que, calculando, nos vamos a poder dedicar al descanso y a la pachorra de ahí a mediados de julio en delante, hasta que empiece el ciclo escolar.
Yo por lo pronto, seguiré en mi pachorra de hoy. Nos fuimos a acampar de fin de semana y nos levantamos temprano porque estos hombres querían ver el partido de futbol. Yo me quedé dormida durante el juego, recuperando el sueño y me desperté sólo para darme cuenta del cuadro de depresión general.

Por eso me voy a seguir dormida otro ratito que para eso son los domingos de vacaciones.

martes, 22 de junio de 2010

Así es la vida y el futbol

El jueves me hablaron del despacho, que si me aventaba un curso martes y miércoles de esta semana.
Yo ya sé cómo es con este cliente: me mandan el temario el viernes y debo tener listo el manual al menos, el domingo por la noche o lunes a primera hora.
No me gusta mucho trabajar de esa forma, pero puedo hacerlo así que dije que sí.
El viernes preparé toda la bibliografía y ya el sábado me senté a escribir. No me levanté hasta que terminé. Quería estar despreocupada el domingo para irme de festejo.
Ayer me puse a preparar lo que me faltaba: evaluaciones, actividades, copias y demás. Después de terminar recibí una llamada: el curso se había pospuesto que porque no se inscribió mucha gente.
Luego me cayó el veinte. ¿Cómo chingados se iban a inscribir a un curso que iniciaba el mismo día que el partido México-Uruguay?

Y luego por qué no me gusta el futbol.

Y no es que no me guste. Me mata el suspenso cuando los partidos son buenos y me mata el tedio cuando son malos.
Estaba invitada por unas amigas a ver el juego hoy (las mismas que me sonsacaron para entrar a aquel fatídico partido de fut donde me tacleó la directora) pero soy pésima televidente. Para qué echarles a perder la experiencia... me iba a estar quejando de las vuvuzuelas y por lo visto hasta este momento en el partido, me la iba a pasar pellizcando a la del lado.
Mejor así, aquí en la seguridad de mi hogar.

La que me preocupa es la Princesa, la chucha french poodle de mi mamá que tuvo una muy triste experiencia en el juego Francia-México, según contó mi madre. Se deprimió muy feo cuando perdió Francia y luego mi má tuvo que explicarle que ella era más mexicana que el mole (le pasó como al vedette aquel, que en Francia era François le Sensualité y aquí en México era Pancho el puto). Parece que la Princesa se recuperó porque dice mi papá que ahora en lugar de decir "Guau, guau" dice "Cuauh, Cuauh".
Pero con este gol de Uruguay, quién sabe cómo se nos vaya a poner.

Y yo. Así que mejor apago la tele y me pongo a ver el único partido de futbol que realmente disfruto:

lunes, 21 de junio de 2010

Survivor

Ayer tantas personas presumían en sus estatus de facebook tener al mejor papá, que a mi hermanito se le ocurrió una idea de lo mejor: Un concurso de papás para ver REALMENTE quién era el mejor y así nomás felicitar a uno y con ello ahorrarnos todos los demás regalos que se dan a quienes creemos es el mejor papá y resulta que no.
Recordando un correo que me enviaron le sugerí que un concurso tipo "Survivor" podría ayudarnos a desentrañar el misterio de quién es el mejor papá del mundo.
Les comparto lo que decía el correo pues contiene la forma de participación, por si alguno de ustedes, padres-lectores, desea incorporarse:
(Tá en inglés, pero ya sé que ustedes son multilingües y multitask)

The New Survivor (Dad's Edition)
THE NEXT SURVIVOR SERIES
Six married men will be dropped on an island with one car and 3 kids each for six weeks. Each kid will play two sports and either take music or dance classes. There is no fast food. Each man must take care of his 3 kids; keep his assigned house clean, correct all homework, and complete science projects, cook, do laundry,and pay a list of 'pretend' bills with not enough money. In addition, each man will have to budget in money for groceries each week. Each man must remember the birthdays of all their friends and relatives, and send cards out on time. Each man must also take each child to a doctor's appointment, a dentist appointment and a haircut appointment. He must make one unscheduled and inconvenient visit per child to the Urgent Care. He must also make cookies or cupcakes for a social function. Each man will be responsible for decorating his own assigned house, planting flowers outside and keeping it presentable at all times. The men will only have access to television when the kids are asleep and all chores are done. The men must shave their legs, wear makeup daily, adorn himself with jewelry, wear uncomfortable yet stylish shoes, keep fingernails polished and eyebrows groomed. During one of the six weeks, the men will have to endure severe abdominal cramps, back aches, and have extreme, unexplained mood swings but never once complain or slow down from other duties. They must attend weekly school meetings, church, and find time at least once to spend the afternoon at the park or a similar setting. They will need to read a book and then pray with the children each night and in the morning, feed them, dress them, brush their teeth and comb their hair by 7:00 am. A test will be given at the end of the six weeks, and each father will be required to know all of the following information: each child's birthday, height, weight, shoe size, clothes size and doctor's name. Also the child's weight at birth, length, time of birth, and length of labor, each child's favorite color, middle name, favorite snack, favorite song, favorite drink, favorite toy, biggest fear and what they want to be when they grow up. The kids vote them off the island based on performance. The last man wins only if...he still has enough energy to be intimate with his spouse at a moment's notice. If the last man does win, he can play the game over and over and over again for the next 18-25 years eventually earning the right to be called Mother!

Hace unos veinte, treinta años, un buen padre era aquel que mantenía a sus hijos mientras la madre los atendía.
El hecho es que en muchas familias, ahora ambos los mantienen, pero la última parte sigue recayendo en la misma persona. La doble jornada, pues.
Es cierto que hay algunos hombres que se han incorporado en una nueva dinámica, y muchos también que se resisten con uñas y dientes.
Otras parejas han formado otras dinámicas, otras formas de familia. Recuerdo el caso de una mujer que tenía un acuerdo con su marido: después de que el bebé naciera, él se quedaría en casa y ella se reincorporaría al mundo laboral. Estuvieron de esta forma hasta que el niño entró al preescolar. En ese momento él regresó a trabajar, ambos lo siguieron haciendo y al mismo tiempo compartiendo al 50-50 el cuidado de la casa y el niño.
Es un caso muy atípico y no debería ser la norma, sino una experiencia más entre la gente que busca ir formando formas propias de relación, más justas, más equitativas e igualitarias y sobre todo, más benéficas para los hijos y las hijas.
Es difícil, claro, por muchos factores, desde el hecho de que vale más económicamente la hora-hombre de trabajo que la hora-mujer hasta las condiciones actuales en materia de empleo. Pero sobre todo, la parte más difícil es la cultural. Al parecer es más sencillo cambiar lo biológico. Se ha podido suplir, por ejemplo, la leche materna por fórmula. Eso ha sido fácil. Lo difícil es hacer que el padre se levante a dar el biberón al enano a las doce, a las tres y a las seis de la mañana.
Pese a todo, ahí la llevamos (muy despacio, grrr...) pero es un cambio que nos compromete a todos y nos beneficia por igual. Habrá que seguir estirando, aflojando y negociando hasta que llegue el día en que podamos festejar el día del padre, la madre, el día del niño, y todos los que quieran, sin victimismos y con mucha responsabilidad. Un festejo de verdad.

Felicidades a todos los papás, especialmente a ésos que ya son Padres Nuevos.

(Les dejo un enlace a una investigación muy interesante sobre la paternidad)

sábado, 19 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

Al día siguiente no murió nadie

Desgraciadamente hoy sí.
Qué triste que nos vayamos quedando cada vez más huérfanos.
No me gusta eso de "Descanse en paz", habría que cambiar la fórmula para personas como José Saramago. ¿A alguien se le ocurre algo mejor?

* * * * *
Ni todos los changuitos habrían funcionado.
La maestra se nos va y nos queda más que agradecerle y desearle lo mejor.
Imagino que le han ofrecido una plaza magisterial. Es una pena que por el sistema particular las maestras y maestros sólo pasen y no se queden. Y es que este sistema no tiene mucho que ofrecerles. Pero hay que festejar que el sistema público se vea enriquecido con personas como ella.

Ayer fue el festejo escolar por el Día del Padre y la Madre. Así lo hacen aquí. Nada de festejos asoleados, sino una cena con música y rifas, en un salón, exclusivo para los papás y mamás.
Todas el cuerpo docente apoyó en la organización y al final del festejo la maestra nos felicitó.
Yo me quedé con ganas de felicitarla a ella. De una y muchas formas, con su experiencia y conocimiento, ha suplido mis carencias. Esas pláticas con los niños, las cosas que William no me cuenta (William trae novia y no me había dicho y Harry, que lo traigo de espía, ya no me cuenta nada), las dudas que no me expresan... ahí ha estado ella.
Anoche no la felicité porque no hubo tiempo pero me queda una semana para hacérselo saber.

Y hablando de William...
Les presento su Opera Prima de animación:


¿A poco no está rebuena?

Y hablando también del festejo de ayer.
Híjole, de verdad que todas las escuelas deberían hacerlo así.
En el típico festejo del patio de la escuela no se puede uno reír como lo hicimos aquí.
Nos entregaron a la entrada una carta que nos hicieron los niños. Muy lindas, claro. La de William decía cuánto nos quería a pesar de los regaños, los castigos y casi casi las horas pasadas en el calabozo. La de Harry, por el estilo sólo que él hizo un cartonón, con introducción, desarrollo, conclusión, ejemplos y resumen. Hermosas las cartas.
Otra mamá de la mesa recibió una bella carta con una mariposa que al abrirle las alas en ellas podía leerse: "Mamá y papá: los perdono".
Y claro que a reírnos, cosa que no hubiéramos podido hacer si los hubiéramos tenido enfrente bailando la danza de los viejitos.
Luego nos pasaron un video muy creativo en el que aparecieron cada grupo haciendo algún número para los papás y las mamás, así más o menos de festival, pero más ingenioso por el formato.
Igual, la pasamos entre la carcajada y el llanto. El grupo de William hizo unas pirámides y no editaron la escena donde una niña se les cae. El de Harry cantó "Woman" de John Lennon, con una pista medio rara y los niños no daban el tono ni la letra y claro que se oyó bien chistoso. Medio conmovidas y todo pero no nos aguantamos la risa.

Fue un buen festejo, habrá que pensar en uno para despedirnos de la maestra y que esté al mismo nivel de comedia, aunque será difícil superar la pirámide caída.

jueves, 17 de junio de 2010

Ella es toda la onda

Es inteligente, guapa, segura, fuerte. Sabe consolar pero también sabe regañar. Excelente motivadora, buena amiga, sabe escuchar. Y los consejos que da... informada, culta, conocedora.
Y además de todo, es la maestra de mis hijos.

Como les he contado, la escuela de los talibanes es bilingüe así que a dos grupos les da la misma maestra de inglés y de español, se comparten la jornada escolar. Quinto y sexto comparten maestras.
El año anterior, en un principio, no fue tan bueno esto porque las maestras que tenían antes tendían a comparar a William con Harry y Harry siempre salía perdiendo. Aprendieron finalmente que ambos son muy diferentes y con muy distintas capacidades.
La maestra de este año, Kenia, lo entendió desde un principio y los impulsó de maneras diversas.
El saldo: William, liberado de complejos, más seguro, aútonomo, maduro y en constante superación de sus habilidades.
Harry, lleno de asombros por el mundo que se le presenta, con más necesidad de conocimientos y aprendiendo a romper sus limitaciones.

Yo sabía todo esto. Ya había visto a Harry, sobre todo, durante el año escolar emocionado contándonos lo que la maestra les enseñaba, lo que les contaba, lo que les decía (muchas veces fuera de guión y de programa) y la forma en que los motivaba --las mamás y papás del grupo escribimos hace unos meses una carta solicitando que fuera ella quien les diera clases nuevamente en sexto grado (changuitos)--.
Pero ayer, en la entrevista individual con los padres de familia, nos dejó más que sorprendidos.
Para empezar nos dijo muchas cosas bonitas sobre nuestros hijos, las cosas que a todos los progenitores nos gusta escuchar, sobre el desempeño, los talentos, las habilidades, las áreas de oportunidad. Me gustó saber que William sigue avanzando en la resolución de problemas de lectura y análisis, y que Harry está superándose rápidamente en matemáticas y ya ha alcanzado el nivel de los niños más avanzados (dice la maestra que muchos niños con TDAH tienen dificultades en esa área).
Luego, en un tono más confidencial, hablamos sobre las pláticas y las dudas que exponen los niños en otros temas. Y a agarrarse que es de miedo: posiciones sexuales, qué es el 69, para qué sirve el clítoris, cómo se siente un orgasmo, de qué se trata eso del sexo oral...
"El sexo oral es por tiempos ¿no?" dijo un niño que acompañó a William a hacer la pregunta. "No" dijo él "es algo con la boca".
Dice la maestra que hablaron del tema, que hablaron sobre el respeto, sobre el mutuo consentimiento y sobre que no hay nada malo o sucio en compartir en pareja caricias que sean agradables a ambos.
Yo ahí me quedé con el ojo cuadrado.
He sido maestra, he lidiado con maestras antes. Tenía el horrible recuerdo todavía de la experiencia que tuvo William en cuarto año con una maestra y una directora retrógradas que en lugar de atender a una expresión de William como un síntoma y una oportunidad para informar o educar, lo atendieron como un problema de comportamiento, lo llamaron grosero, casi casi pervertido y lo suspendieron por varios días. Y el día del taller del que les hablaba ayer, una maestra se había negado terminantemente a que unas feministas fueran a decirle a las niñas que ellas eran dueñas de sus cuerpos y las animaran a tocarse, y que ella se negaba a las pláticas sobre sexualidad porque ya no dejaban nada a la discreción (ni era el tema que íbamos a abordar, por cierto).
Así que imagínense escuchar a la maestra platicándonos cómo les explicó a los niños que si sobre el clítoris, que si sobre la masturbación, que fueron algunos de los temas que dejaron más inquietos a los niños después del taller pero no se animaron a hablarlo con el equipo de talleristas.
Ni con las mamás.
A pesar de la confianza que queremos que tengan nuestros hijos hacia nosotros, es difícil franquear algunos muros.
Qué suerte que cuenten con la maestra para esas dudas. Uno de los niños le dijo a William "Hay que investigar esto del sexo oral en internet" y la maestra les dijo que permitieran que ella les explicara bien o que les preguntaran a sus papás. Les explicó el riesgo que era buscar esos términos y la forma en que eran retratadas las relaciones sexuales y las mujeres en la pornografía.
A esas alturas de la plática tuve que cerrarle la boca a Fefé, y no porque estuviera hablando mucho, más bien porque ya estaba comenzando a babear.

Se va a terminar el año escolar.
Ni la directora ni la maestra nos han podido decir si ella se queda o no con nuestros niños que pasan a sexto grado.
Será una pena muy grande que no sea así, porque haber probado una excelente maestra y después volver a la normalidad, será algo doloroso.

Todas las maestros y los maestros deberían ser como ella: cultos, preparados, informados... desgraciadamente no es así. Los pocos maestros que lo son elevan la imagen de la docencia y dejan una marca en sus alumnos para siempre.

(Acompáñenme con los changuitos para que se quede)

miércoles, 16 de junio de 2010

Casi vacaciones

Acabo de fijarme en un clavo --clavado-- en la pared frente a mí.
No lo había visto antes. Uno deja de fijarse en cosas molestas hasta que de repente, cuando parece que ya no las veremos más, aparecen nuevamente.
Ahí está el clavo como recordatorio de todo lo que hay que hacerle a esta casa cuando lleguen las vacaciones.
Será bueno estar ocupada con eso, porque mi próximo curso en el despacho será hasta agosto y aunque sí me ocuparé preparando material, voy a seguir con mucho tiempo entre las manos y a personas como yo no se les puede soltar ni dinero ni tiempo. Siempre encontramos la forma de malgastarlo.

En la organización sí tenemos algunas actividades planeadas para vacaciones pero las que me involucran directamente empiezan hasta agosto también, y esto se debe a que se trata de una serie de talleres que estamos implementando en escuelas primarias.
Ya trabajamos el año pasado con algunas secundarias en la fase piloto de Escuelas Abiertas a la Equidad, ahora queremos llegar a los niños de quinto y sexto grado con talleres sobre derechos humanos, el derecho a la igualdad, equidad de género, violencia de género, autoestima y prevención.
Este mes trabajamos un taller en una escuela primaria y la verdad es que nos quedamos muy cortas en cuanto a los alcances del taller. Hicimos una encuesta al final con los niños de quinto grado sobre la percepción de la violencia y al menos un 30% de los niños y las niñas habían presenciado violencia doméstica y un 20% decían haber escuchado o presenciado balazos o ejecuciones.
No contamos con los recursos humanos o materiales o de tiempo --ni en las escuelas lo tienen-- para atacar de fondo cada una de las causas de las problemáticas que viven estos niños. Además nuestros objetivos son más específicos. Lo que sí fue importante con las niñas y los niños de esta escuela fue el espacio de diálogo que se abrió, diálogo al que no están acostumbrados y resultó muy significativo para ellos, para todos.
La idea es que podamos ofrecer estos talleres en forma gratuita a las primarias de gobierno y solicitar algún tipo de cooperación en escuelas particulares.
Por algo se empieza y le vamos a seguir.

Yo puedo seguirle a cambio de regalos tan hermosos como éste.
Es mi retrato, por una de las niñas que asistieron al taller (en honor a la
verdad mis aretes no estaban tan bonitos, pero Betsi me hizo el favor de
dibujarme unos en forma de estrellas)
.

Y pues mientras empiezan las vacaciones y con ellas el trabajo que dedicaremos a la casa, yo me voy a seguir aprovechando este tiempo que todavía me queda para mí solita: leer un rato, tratar de aprender francés y salir a correr.

Au revoir!

* * * * *
Para los interesados en comunicarse con los ministros de la SCJN que decidieron que sí, hubo violación a las garantías individuales y responsabilidades en el incendio de la Guardería ABC, pero no violadores ni responsables, les dejo los nombres y correos electrónicos, vía Chilangelina.

Ministra Margarita Beatriz Luna Ramos
mbluna@mail.scjn.gob.mx

Ministro José de Jesús Gudiño Pelayo
jgudino@mail.scjn.gob.mx

Ministro José Fernando Franco González Salas (cinco nombres el cabrón)
JBassH@mail.scjn.gob.mx

Ministro José Ramón Cossío Díaz
RamonCD@mail.scjn.gob.mx

Ministro Luis María Aguilar Morales
maguilarm@mail.gob.mx

Ministro Sergio Armando Valls Hernández
savallsh@mail.scjn.gob.mx

Ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano
saguirrea@mail.scjn.gob.mx

Ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia
presidencia@mail.scjn.gob.mx



sábado, 12 de junio de 2010

Haciendo trámites

Ayer tuvimos que hacer un viajecillo relámpago para entregar unos permisos en los estaits.
En la pasada, antes de cruzar la frontera, nos dio un ataque de risa --cortesía de un soldado que nos detuvo para hacernos unas preguntas--, y que se agradece muchísimo cuando uno tiene media hora esperando en la fila, fila que por supuesto siempre es la más lenta de las tres.

Pues resulta que el soldado nos detuvo porque le pareció muy sospechosa mi calca (véase abajito)



Por lo cual nos preguntó:
-- ¿Y esa calca de artes marciales que traen ahí? ¿De qué se trata? ¿Ustedes practican o qué?

Fefé y yo nos quedamos en silencio unos segundos que debieron parecerle muy largos al soldado porque volvió a preguntar, insistiendo un poco más en el asunto de las artes marciales y para qué las usábamos.
Nuestro sospechoso silencio no se debió a que ocultáramos algo, se debió a que no sabía de qué nos estaba hablando.
¿Cuál calca? decía yo ¿Nos la habrá puesto alguien y no nos dimos cuenta? ¿Traeremos otra que nos pusieron en alguna esquina? ¡¿Traeremos propaganda política sin darnos cuenta?!
Comenzaba a alterarme cuando se me ocurrió voltear y ver la calca, que sí, de lejos podría pasar por algo similar a patadas en alguna de las imágenes.
Ya tranquila le expliqué al señor que no era nada, que no éramos karatecas-ninjas asesinos al servicio de ningún narcotraficante y que sólo era una imagen de un programa de televisión.
Luego que nos movimos de ahí seguí viendo un poco indignada mi calca, pensando que el Sr. John Cleese estaba muy elegante con su bastón y su maletín, ejerciendo el digno oficio de Ministry of Silly Walks y que en una segunda mirada no podría pasar, de ninguna manera, como un ordinario practicante de la defensa personal.
Eso pensaba cuando me acordé que sí, el Sr. Cleese sí ha ejercido la defensa personal... contra las frutas.
Recordar este episodio nos provocó el ataque de risa anteriormente mencionado y nomás pa que me comprendan les dejo el video:



(También nos dio mucha risa tratar de establecer cuál fue el intrincado proceso de pensamiento seguido para ser detenidos como sospechosos por practicar karate)

El viajecillo cumplió su cometido: entregamos los permisos y le compramos a William todo lo que necesita para su entrenamiento de futbol americano, que no le habíamos podido encontrar aquí ni en su talla ni en mi talla (de cartera).
Sin muchas ganas de gastar nuestras riquezas, nos dimos un par de vueltas a algunos centros comerciales, sobre todo porque los niños querían comprar un libro que aquí no encuentran y bueno, que de todos modos salí con una bolsa llena de compras, a saber:


Unos chocolates para mi comadre que se derritieron en el camino y luego los metí al congelador y ahora ya no sé cómo arreglarlos para que se puedan comer. Espero que en licuado funcione.


Unos audífonos que ya están colgados en su lugar, frente a mi escritorio. De ahí los tomo antes de irme a correr. Estaba usando los del ipod, ésos pequeñitos que se insertan en las orejas, pero a mis orificios auditivos les pareció que eran demasiado invasivos y tuve que desempolvar unos de mis antiquísimos walkman. Desgraciadamente el tiempo ya había hecho estragos y la esponjita estaba sumamente carcomida. Ahora soy una corredora más feliz.


Y mis labios son más felices también.
Miren qué maravilla. Siete bálsamos labiales por dos dólares. Toda la onda. Esta vez le quedé mal al ungüento Carmex de cereza y no me siento culpable.

Hoy regresamos. Nos recibieron unos gatitos cada vez más grandes y un Lucky cada vez más chiple (o al menos eso me parece).



Nunca falta el gato más acelerado que el resto y que intenta salirse de su caja a la menor oportunidad.

De regreso nos detuvimos un rato en Samalayuca.
Con un poco de imaginación se transporta uno al mar en ese lugar.


"Hijo mío, si alguna vez al caminar por la arena sólo viste un par de huellas,
era porque yo iba colgado de caballito sobre tu espalda"
¿Era así el pensamiento de póster?

Los chocolates sí se derritieron.
Comadre, ya te guardé una bolsita.
La otra... ésa no va a comerse sola.
Salú.

viernes, 11 de junio de 2010

Censo

Si la jerarquía católica se molestó por el censo y dijo que la encuesta estaba "amañada", yo estoy de acuerdo, aunque no con ellos.

Ayer vinieron a censarnos y me preguntaron quién era el jefe de familia a lo que contesté que nadie. El pobre post-puberto que estuvo haciendo las encuestas en mi calle, se me quedó mirando muy serio y volvió a preguntarme como si yo no hubiera entendido la pregunta, así despacito pa-ra que yo com-pren-die-ra y yo volví a responder que en esta casa no había "jefe". Después de un silencio incómodo y viendo que el asunto no avanzaba y yo tenía cosas qué hacer, dije "Bueno, ponle que yo". Luego, cuando me preguntó mi estatus ni siquiera esperó a que le respondiera, asumió de inmediato que yo era madre soltera o divorciada.
"No, soy casada" y le volví a mover los esquemas al individuillo. Total que para poder terminar tuve que jugar su juego y él el mío, pues un poco a regañadientes admitió que pudiera haber dos "jefes de familia" (término odiosísimo).

Es una pena que un instrumento que es de tan vital importancia para la elaboración de las políticas públicas carezca de algo tan importante como la perspectiva de género. Qué digo perspectiva de género, al menos un poco de sentido común con respecto a la evolución y el sentido de la frase en la sociedad actual.

Sin embargo, resultó divertida la entrevista después de todo.
Es más, orita mismo quito la calca de la venta y espero a ver quién más me quiere entrevistar.

martes, 8 de junio de 2010

Pese a los pesares

La bipolaridad de este mundo sigue haciéndome su presa.

Hoy voy a dejarme llevar por el orgullo de madre primero y de amiga, después.

Les cuento.

El momento cumbre de la materia de Conversation en la escuela de mis hijos consiste en una Open Class donde se realiza alguna actividad relacionada con lo que hacen en el salón. Quinto grado tuvo un debate y sexto, una obra teatral.

William participó muy bien, pese a que jamás lo vi ensayar su papel al cabrón. Pero así es él. Nunca lo veo estudiar tampoco o hacer tarea, siempre sale excelente y cumple con todo.
Harry por otro lado fue el niño que mereció la distinción de ser presentador y moderador en un debate. Eso sólo lo consigue el mejor estudiante de Conversation (ya había ganado el Spelling Bee).
Los infantes debatieron sobre el contenido de los videojuegos y si debían jugar sólo los videojuegos aprobados para su edad o no.
Como siempre, el equipo que llevaba las de perder (Children should be able to play any game they want) hicieron gala de su creatividad y armaron los argumentos más interesantes para convencer al otro equipo y al público. Mi favorito fue, ante el argumento del equipo contrario sobre lo sangriento de ciertos videojuegos que "la sangre es algo completamente natural, es parte de tu cuerpo; si no te gusta la sangre en los juegos, no te gusta tu cuerpo y entonces tienes un problema y te puede dar bulimia y anorexia". Qué tal...
Yo vi a Harry muriéndose por decir algo, pero en su lugar decía "I got your point" o "Oh, I understand you perfectly", que era cuando alguien decía algo con lo que estaba de acuerdo. Para los demás, simplemente decía "ajá" y le daba la palabra a alguien más.
Su cierre fue muy lindo e inesperado. Solo debía agradecer la asistencia y decir que era la última clase de Conversation. En lugar de eso le dirigió a la tícher unas palabras muy lindas para decirle "thank you because you teach them to think and speak for themselves" (nótese que hablaba de sus compañeros, y no de sí mismo --o sea, él ya sabe todo eso, no necesita más) y a los papás por "motivates us and be always present in special moments of our life".
Isn´t that sweet?
No me cabe el orgullo.

Dije también que hablaría de una amiga.
¿Recuerdan a la soprano de quien he subido algunos videos aquí?
Su nombre es Marcela Chacón (grábenselo, lo seguirán oyendo), una chica con gran talento y además de eso, con el corazón donde debe ir y puesto en la dirección correcta.
Lean esta reseña, sobre todo el último párrafo:
Finalmente, la -grata- sorpresa de la noche me la llevé con la Micaela de Marcela Chacón, un personaje que puede pecar de simple -por la forma ingenua y anodina que algunas sopranos le imponen- lo convirtió en pieza eje de la ópera; su fiato es largo y continuo, su emisión clara y ofrece una buena gama dinámica, pero sobre todo poseé una voz de características aterciopeladas que le posibilitó cantar un J'ai dit que rien... sumamente emotivo y convincente tanto en lo vocal como lo histriónico.
Bueno, ya no lean la reseña pues.

Ahora escúchenla...


¿No se les puso chinita la piel? Y luego... ¡miren con quién canta!
Ya la veo muy pronto cantando con Ramón Vargas o Rolando Villazón.
O mejor aún, sola, porque tiene todo el kit para brillar con luz propia.
Ya lo hace.

¿Cómo no estar muy muy orgullosa?
¿Quién podría culparme de sentirme tan feliz, pese a todos los peses del día de hoy?

domingo, 6 de junio de 2010

Qué hacemos

Dejé de trabajar para una escuela un día antes de que William naciera. Meses después me incorporé a otro centro educativo. No tenía seguro social entonces. Era una práctica habitual para los maestros que dábamos clases por hora, que sólo se nos pagaran las horas trabajadas y no se nos diera ninguna clase de prestación. Por ese motivo tuve que meter a William a una guardería particular.
Un día fui a recogerlo y me pareció ver su cabecita un poco inflamada, pero no me dijeron nada, si se había golpeado contra algo mientras gateaba o algo así. Ya en casa, después de bañarlo, vi que había aumentado la inflamación así que corrimos al hospital con él.
Después de dos radiografías encontraron que tenía una fractura en el cráneo.
Como yo era bastante inocente y estúpida, no creí que de la guardería me habrían ocultado información así que me culpé por una caída que William había sufrido una semana antes. Me sentía fatal, por supuesto. Estuvimos en el hospital un par de días para que estuviera bajo observación y además esperando al neurocirujano para que le hiciera una revisión más exhaustiva.
Después de revisarlo, estuvimos platicando un rato. Me tranquilizó saber que la caída que había sufrido mientras yo lo cuidaba no era la causante de la fractura. La fractura es reciente, me dijo, y si el niño está en guardería no le van a decir que se les cayó, porque para una fractura de ese tipo se requiere que un niño se caiga de los brazos o de la cuna. Por fortuna los bebés sanan rápido y no requieren más que ciertos cuidados en lo que eso sucede. Habría que, en lo sucesivo, ver si presentaba algún retraso en el desarrollo del lenguaje o problemas psicomotores para darle atención, lo cual sucedió, pues hubo que llevarlo a terapia de lenguaje algún tiempo y hasta la fecha arrastra algunos problemitas con las palabras.
Éramos jóvenes y estúpidos y nunca reclamamos o demandamos a la guardería.

Algunos meses después nació Harry y yo me integré a trabajar a otra escuela, donde tampoco nos daban seguro social, pero no volvería yo a pasar por la experiencia de las guarderías privadas (la niña de mi hermana por esas fechas también había tenido una pésima experiencia en una de ellas) así que en cuanto pude acudí a RH donde negocié que me dieran el seguro social y que me descontaran de mi nómina (o sea, pagué un derecho que de antemano me correspondía).
Al tiempo abrieron una guardería con servicio para madres trabajadoras, muy cerca de mi casa. Encontré lugar para mis dos bebés y pasé una semana en el área de Harry, ayudándolo a aclimatarse. No fue difícil. Tenía apenas cinco meses de edad. A lo que no se acostumbró tan bien fue a los chupones de los biberones de ahí.
Era esta guardería una de las muchas guarderías subrogadas que empezaron a surgir por todos lados, por la demanda tan alta del servicio y la incapacidad (voluntaria o involuntaria) del IMSS por cubrirla.
Mis dos bebés fueron un par de niños felices en esa guardería. Me di cuenta que el llanto de los bebés no se escuchaba como en la particular, que era constante y en diversas intensidades. Me di cuenta que aquí William a veces no se acababa la comida --en la otra SIEMPRE terminaba todo--, y de que Harry no estaba creciendo al ritmo regular de los demás bebés. Me apoyaron mucho cuando William comenzó a hablar y cuando Harry no lograba aprender a caminar. Además me encantó cómo no descuidaban la parte educativa del proceso del cuidado. Les enseñaban cosas diferentes cada semana y los papás sabíamos qué estaban aprendiendo y podíamos contribuir en esta estimulación. Me gustó especialmente cuando abordaron el tema de los juguetes tradicionales y dejaron que todos, tanto niños como niñas, se acercaran a ellos, los descubrieran y jugaran con lo que les llamaba la atención. Me gustó más cuando la coordinadora pedagógica de la guardería fue encarada por una mamá por dejar que su hijo jugara con muñecas, y la forma en que le respondió.
Conté además con la suerte de que una de las cocineras era amiga de mi mamá y la nutrióloga, una vieja amiga mía, quienes me tenían al tanto de lo bien atendidos que estaban los niños en todos los sentidos.

Recordé todo esto con motivo de este aniversario. Lo recordé además porque también me ha tocado leer o escuchar comentarios de que los padres son los responsables de la muerte de sus hijos en la Guardería ABC, al no haber revisado bien las instalaciones donde serían cuidados sus hijos.
Las normas de esos lugares funcionan así: ningún adulto ajeno a la guardería puede entrar a ella y eso me parece perfectamente bien. La excepción son las madres o padres de los bebés de nuevo ingreso, a quienes se les solicita que se queden por unos días durante varias horas con los bebés con el fin de irse adaptando, tanto los padres como los bebés. Esto también me parece muy bien. Si se cuenta con la suerte de que la guardería ha sido recién inaugurada, a lo mejor nos invitan a los padres a conocer las instalaciones, si no, debemos confiar en que las revisiones por parte de las autoridades son adecuadas y confiar en los permisos y certificados pegados en las paredes, porque para eso ya existen organizaciones que hacen su trabajo de evaluación de riesgo mucho mejor que los que los padres podrían hacer.
A la dueña-directora de la guardería la traté poco. Ella estaba a cargo de todo lo administrativo y siempre la vi trabajando, ocupada, manteniendo el orden y muy preocupada de que todo estuviera bien para las inspecciones. De hecho todo debía funcionar perfectamente para no ser sancionados. Supongo que no tenía ningún contacto o pariente importante y por eso se preocupaba.

Los papás y mamás tenemos que confiar en que el sistema funciona y hacer algo cuando deje de hacerlo (después de que mis hijos entraron a la primaria, mi amiga renunció a su puesto como nutrióloga porque el IMSS recortó los ingresos de cada niño y a ella le costaba muchísimo trabajo alimentar a los niños como antes lo hacía, en esas condiciones).

No soy tan joven ya y espero ser menos estúpida que antes.
Mis hijos hace mucho que dejaron la guardería pero esto no debería hacerme indiferente al hecho de la problemática que representa que las autoridades no hagan su trabajo como es debido; que no asuman la responsabilidad de inspección y sanción de las otras guarderías, las que prestan servicios particulares y abusan de su espacio y sus empleadas, hacinando a 20 bebés bajo el cuidado de una persona (en las del seguro eran diez bebés con tres cuidadoras); que pasen por alto el bienestar de nuestros bebés --todos los bebés son nuestros bebés--; que flexibilicen de tal manera los esquemas de contrataciones que las madres no consigan acceso al seguro social y a una guardería con un cuidado decente para sus hijos; que este cuidado sea deficiente o insuficiente; que no responda a las necesidades de las mujeres trabajadoras en materia de horarios...

¿Qué hacer?
El Movimiento por la Justicia 5 de Junio menciona, entre las formas de ayudar, la de poner en práctica la Iniciativa Guardería Confiable en todas las ciudades y el objetivo de esta iniciativa es que tanto padres de familia, como directivos de las estancias y las autoridades, trabajen juntos en el monitoreo de los servicios que prestan, trabajando por el fortalecimiento de la calidad y en consecuencia, de la confiabilidad.
Otros padres se han organizado como los Padres vigilantes y como dice su página, ellos se organizan para cuidar a quienes cuidan a sus hijos.
Si bien no todos somos padres o madres o tenemos a nuestros hijos en guardería, sí hay formas de apoyar desde afuera y en las páginas se encuentran las formas para hacerlo.
Mientras escribo esto se me ocurre que la Iniciativa Guardería Confiable sería un excelente "extra bonus" a un producto que queremos ofrecer en estancias infantiles y centros educativos, por parte del despacho al que presto mis servicios.
En fin, hay formas de apoyar, directa o indirectamente.
Y claro, no quitar el dedo del renglón en la otra parte, en el que se finquen responsabilidades y se haga justicia.

* * * * *

Viaje al pasado...


William en un Día del Niño y Harry (el nene de la izquierda) recién despertado para la foto del coro de una obra navideña en la guardería.


Harry con el Padre de la Patria y William de borreguito en una primavera muy fría que tuvimos.


Harry, chorreado de algún jugo o bebida festiva que ameritaba la ocasión.

sábado, 5 de junio de 2010

Luto nacional

Los padres y madres de los niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC, a través de su lucha por justicia, han dignificado el uso de la palabra amor, tan trillada y prostituida la pobre.
Eso, parafraseado, lo escribió un periodista hace unos días vía Twitter.
Qué cierto.

En la memoria radica una posibilidad de cambio.
Encontré este video en el blog de Marga Britto y ojalá se pudiera seguir compartiendo todos los medios posibles, para no olvidar.

Además de compartir el video se puede entrar directamente a la página del Movimiento por la Justicia 5 de Junio y ayudar de diversas maneras (me consta la transparencia de esta asociación en el manejo de los recursos financieros).

jueves, 3 de junio de 2010

Esperma hasta en la sopa

y todo gracias al taller que tuvo Harry el día de hoy sobre sexualidad.

Ayer hubo una junta en la escuela para plantearnos lo que los niños verían en el taller. Ni Fefé ni yo pudimos ir y me quedé con pendiente porque yo sabía que no faltarían las mamás en completo desacuerdo, como la mamá de una amiguita de William, quien --según me enteré después-- hizo un escándalo porque a su parecer los chavos estaban muy chiquitos para saber de esas cosas (aquí entre nos, su hija es precocísima y más la valdría a esta mujer dejar que la escuela hiciera su chamba y ella y su esposo, la suya).
La escuela, por su parte, no se amedrentó y contactó a un grupo de personas muy profesionales para hablar con los niños y las niñas.
Harry salió muy emocionado, principalmente porque el taller les impidió tener sus clases regulares y además porque, según me dijo: "Antes nos daba vergüenza hablar de estas cosas, o nos daba risa pero ahora ya no, ahora podemos hablar porque son naturales."
(Hace unos pocos meses William y yo platicábamos sobre los aparatos reproductivos y Harry se alejó diciéndonos que no habláramos de eso, que qué asco y William le dijo que el cuerpo humano no era asqueroso y que la procreación era algo natural. Harry le contestó que hacer popó también y no por eso hablábamos sobre eso en la mesa.)
Me dio gusto que también se hablara en el taller sobre orientación sexual. "La homosexualidad no es una enfermedad; la homofobia, sí" me contó Harry a propósito de un cartel que llevaban las instructoras.
No sólo se habló de enfermedades venéreas, como en múltiples ocasiones me tocó escuchar mientras crecía. Se habló también de libertad, de responsabilidad, de noviazgo, de enamoramiento, de lo que hace sentir bien y lo que hace sentir mal, de cuidarse, de no dejarse lastimar por otros y de respetarse.
Al final de la charla, que empezó a la salida de la escuela y terminó en la sobremesa de la comida, los hice comprometerse a que cuando ellos decidieran iniciar su vida sexual hablaran conmigo o con su papá, que no sintieran pena, que nos gustaría poder responder sus dudas o si no querían hablar, al menos poder darles dinero para los condones.
Harry asintió pero me dijo que no me preocupara: "Uuuuy, mamá, no te apures, eso del sexo, uuuuy, falta todavía mucho tiempo... como cuatro años más..."

Jesucristovencedorcalmatuiraytufuror, me repetía por dentro, pero me quedé calladita esperando que para cuando ese momento llegue (más le vale que llegue mucho mucho más tarde que cuatro años) mis hijos estarán preparados, en todos los sentidos, porque como me dijo Harry: "Mamá, con todo lo que ahora sé, ya me siento protegido."
¿Y no es eso lo que todos queremos para nuestros hijos?

martes, 1 de junio de 2010

Otra más

Una vez platicábamos sobre el vicio y sobre lo mal que estaba el mundo si ni en la cantina más pinche se podía fumar.
Entonces me contó de cuando viajó a China, para la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. Me dijo que en el avión había un pequeño cuarto donde se podía fumar pero siempre había fila para hacer uso de él, así que apenas se fumaba un cigarro, se volvía a formar.
Después cuando le preguntaban cómo había viajado a China solía responder "¡Caminando! ¿No ves que la pasé todo el chingado viaje formada?".

Es curioso lo que uno recuerda sobre las personas en momentos como éstos.

Otra valiosa mujer que se nos va.

Descanse en paz.