miércoles, 3 de diciembre de 2014

Recuperando

Harry decidió que retomará algunas cosas que antes lo hacían feliz, como regresar a sus clases de Karate. Me dejó muy contenta su decisión. Cerca de casa tenemos una escuela de Tae Kwon Do, pero sería su segunda opción. Lo importante es que haga una actividad física que disfrute.

Cuando tenía como diez años entró a una escuela de artes marciales. Le gustaba mucho y le ayudaba bastante a su concentración. Además lo dejaba extenuado y feliz.  Me comprometí a hacer ejercicio también si él no se rajaba. Y hasta eso que sé que no se raja fácilmente.

Hace unas semanas una amiga me preguntó si Harry podría darle clases de música a su hijito Dany.  A mí me gustó la idea pues esa actividad lo sacaría de su cuarto, lo obligaría a socializar con alguien, sería con una actividad que a él le gusta y además obtendría un dinerito. Cuando se lo propuse, batalló en aceptar pero una vez que lo hizo, no se ha rajado. Incluso días en que lo he visto muy desmotivado, él sale con Dany a enseñarle a tocar guitarra. Y yo creo que la interacción con él le hace bien. Es un niño muy curioso y ocurrente aunque creo que la semana pasada le rompió el corazón a mi pobre hijo, cuando Dany dijo con la absoluta seguridad de sus seis años, que no le gustaban los Beatles, que estaban muy feos con esos cortes de cabello.

Ni modo. Harry tiene que aprender a lidiar con la ferocidad de la crítica.

Además de esto, le ha ayudado a William con pequeñas piezas para musicalizar los videos que hace para su canal de Youtube. William ha ofrecido pagarle las piezas, pero Harry ha sido más listo y ha pedido un porcentaje de ganancia por video que musicalice. Y al ritmo que lleva el crecimiento del canal de William, creo que le va a ir muy bien en los próximos meses.

Y es que William ahora se está dedicando a los tutoriales de Minecraft, después de haber pasado por la animación cuadro por cuadro e historias con efectos especiales. Dice que quiere seguir haciendo historias pero que primero quiere hacer algo más lucrativo, para poder comprarse una cámara decente. Por lo pronto sus ganancias ya le alcanzaron para comprar una computadora muy buena. Dice que lo que sigue es la cámara, una consola  y comenzar a diversificarse con otra clase de contenidos.

Me llama la atención la madurez con la que toma decisiones y el entusiasmo que pone. Y  me gusta que mantenga ese interés, sobre todo porque lo mantiene centrado en algo que no es su novia.

¡SU NOVIA!

Así es.

Ya tiene novia. Me lo confió hace un par de semanas. Me dijo que ya tenía como cuatro meses (una infinidad en tiempo adolescente) saliendo con la muchachita en cuestión y que no me había dicho porque conociéndome, estaría compartiendo la noticia en Facebook. Falso. Sólo lo hice en todos mis grupos de Whatsapp y me esperé dooooos semanas antes de ponerlo por aquí. Si eso no es ser una madre discreta, no sé qué lo sea.

Sé que está en la pura edad de enamorarse desde las uñas de los pies hasta el final de sus pestañas, y sé también lo absorbentes que pueden ser esas relaciones adolescentes. Por eso me da gusto que siga –por el momento- bien clavado con su canal y sus múltiples intereses.

Por lo pronto y gracias a su nueva solvencia económica, me gané una Kindle para navidad.

Quihúbo…

Ya sé quien me va a atender en mi vejez.

2 comentarios:

Ana María Sánchez Pacheco dijo...

Mis hijos son "fanz" de la Lagartija Cósmica y el otro día presumían con sus amigos que el hijo de una amiga de su madre era youtuber. Me agrada escuchar la voz de William mientras mis críos miran atentamente sus tutoriales. Y Harry... me consta que no hay como realizar una actividad, si tu gustas hasta poco trascendente, para olvidar un poquito las penas. Un abrazo mi chava.

Ministry of Silly Walks dijo...

Ay, la fama. Jaja, gracias!