jueves, 7 de septiembre de 2017

Propiedad privada

Después de nueve años, volví a meterme en una alberca a nadar.

No recordaba lo bien que se siente.
Como sentir de nuevo que mi cuerpo es mío. Como de niña, cuando corría hasta estar exhausta, sintiendo cada latido y cada músculo dolorido, pero mío.

Qué bien hace reapropiarse el cuerpo, este cuerpo que no es de mi pareja, ni de mis hijos; qué bien sentir que mi cuerpo es mío.


3 comentarios:

Jous dijo...

Hace tanto que no me meto a una alberca, ¡qué envidia! pero de la buena. Espero sigas disfrutando más de la natación, Saludos!!

Ministry of Silly Walks dijo...

Gracias. Es glorioso.

Implicada dijo...

Qué ricooooo! Hasta sentí un suspiro grande y mi cuerpo también se sintió distinto. Yo también quiero mi cuerpo mío, mío