viernes, 2 de diciembre de 2011

El punto

Hay un momento entre que te cortas el cabello y lo traes largo de nuevo, en que dices “¿cómo no me quedó así desde el principio?”. Hay un momento entre que te rasuras el rostro y ya traes barba de nuevo, en que dices “¿por qué no me puede quedar así?”. Hay un momento entre que te tiñes el cabello y ya traes chingos de canas de nuevo en que dices… bueno, ya saben qué.

Esta mañana amanecí dándome cuenta que mi vida está en ese punto.

Cuánta fragilidad.
 

(El reto es aprender a disfrutar las canas, las caras peludas o irritadas y los cabellos de maleza).

6 comentarios:

El Xhabyra dijo...

delicado el punto de hacerse viejo sin disfrutarlo,...


xhaludos!

Pherro dijo...

Para evitar las canas, yo me rapo, pero no creo que sea una buena opción para Ti.
¿Eres la mujer barbuda?
Cuídate, que estés muy bien, luego nos leemos.

Crónicas Urbanas dijo...

Hola C.:

Me quedo como Pherro.
No te veo con barba.
En fin, nada que no se pueda remediar, en ese punto.

Saludos.
D.

Ministry of Silly Walks dijo...

Xhabyra: Lo bueno es que tiene uno mucho tiempo para aprender.

Pherro, Crónicas: Ups... creo que di información de más. Ja!

yo mero dijo...

disfrutalo Amigo,cada cana y arruga valen la pena..saludos

Ser Filosofista dijo...

Estoy en ese punto en el que tengo como 7 u 8 canas. Todo mundo se estresa y me las quiere arrancar. A mí no me causa la más mínima molestia... pero espérame unos años y a ver cómo me va.