Gente pudorosa, absténganse

Hacía mucho que no platicaba cosas felices de mis mujeres. Tal vez porque hacía un tiempo que andábamos en el hoyo.
Pero ya no más.
 Anoche nos reunimos a festejar que la madre de "P" hubiera salido bien de su cirugía y que, al menos por ahora, su cuerpo esté libre de cáncer.

Como en toda reunión que se respete, se pisteó, se discutió, se cantó, se bailó... Y claro, se habló de los grandes tres temas que surgen cada vez que varias personas se reúnen:

POLÍTICA
- Yo soy colorada como mi poncho, dijo "L".
Y ya, ahí terminó esa discusión.

RELIGIÓN
- Pues a veces diosito se porta bien y otras se porta mal. Tu mami ya está bien. Diosito se portó bien.
- ¿Cuál dios?
- Diosa, pues.
- Bueno.
Y así terminó la otra discusión.

El tercer tema que hablamos, ése sí, verdaderamente casi rompe las fibras más delicadas de nuestra amistad. Hablamos de... los vagipedos.
¿Qué? ¿Ustedes no saben qué es eso? Gente decente, tápense los ojos.
 Ocurre en la vida de las mujeres sexualmente activas que por acción del tipo de ejercicio, ejem, sesual, cierta cantidad de aire ingresa a su vagina y como todo lo que entra tiene que salir, pues sale. Y se escucha justo como su nombre lo indica: como un pedo. Esto puede llegar a ser bochornoso para algunas almas sensibles. No se preocupen. En esta página se explica cómo pueden evitarse. Para otro tipo de personas no representan ningún problema. Y bueno, que yo no me acuerdo cómo se llegó anoche al tema el caso es que "P", como doctora que es se puso a aleccionarnos sobre el punto.
Para empezar, "P" negó completamente la existencia de los pedos vaginales, o vagipedos. Nos dijo que los pedos únicamente vienen del colon y que si los sentíamos en otra parte, era por acción del viaje de dicho aire a salvasealaparte. Pero que el pedo jamás sería, ni podría ser un aire expulsado por la vagina.
Como "L" y yo defendíamos la existencia del vagipedo y la doctora se vio muy extrema ("¿pedos vaginales? ¡Mejor mátenme! ¡Encájenme algo! ¡No puedo vivir en un mundo donde existan los vagipedos!") tuvimos que recurrir al Charlito, que es el dueño de la cantina, hombre de mundo y experimentado que tuvo a bien responder que sí, que sí existían los vagipedos.
Pero esto no resolvió la discusión.
La doctora se puso entonces a explicarnos de gases, de cerillos y de flamazos y cómo eso nunca sería posible hacerlo con un vagipedo y por qué, porque para empezar ¡no eran pedos!.
Y dado que la doctora comenzaba a debilitar sus argumentos y yo soy conciliadora nata quedamos en que podía tener razón. Que el meollo de la discusión era una diferencia semántica. Que nos diera un nombre para llamarle a los vagipedos.
Y ahí la volvimos a meter en un pedo. Sin embargo, ella es una mujer preparada, inteligente y supo cómo afrontar el reto.
Ahora los vagipedos se han de llamar: VAGIESPASMOS.
La noche terminó felizmente. Había más de cincuenta fotos en mi cámara y ya logré reducirlas a diez, porque las demás estaban tan borrosas como nosotras.
La madrugada no me tuvo tan feliz, por otro lado. Pasé de la etapa de sana alegría a cruda en cuestión de minutos. Pasé la noche entera cruda. Sólo pude dormir una hora cuando Fefé se acercó a mí y recargó su mejilla en mi frente. Así se me quitó el dolor de cabeza sólo que luego me empezó a picar su barba y me tuve que retirar y seguir con mi sufrimiento.

Ya son las 2:30 de mediodía y después de un licuado, muchos vasos de agua, dos cafés, dos aspirinas y un aguachile, parece que me he empezado a recuperar.

Otra cosa que también pienso recuperar, es mi dignidad pisoteada, porque miren lo que me encontré:


Ahí vengo, tengo una cita donde Charlito, para darle un wikipediazo a la doctora.

Comentarios

JAROCHIO dijo…
No, pues no se que comentar porque me tapé los ojos... pero una publicación de wikipedia no es concluyente, porque ya corroboré que cualquiera la edita.
Saludos.
jimeneydas dijo…
y yo que pensé que sólo se escuchaba un "splash, splash, splash"
gabysoyyo dijo…
Soy tu fiel lectora, y por lo general me limito a leer pero, en esta ocasión debo de felicitarte por amenizar mi mañana por que, no puedo dejar de reír.
Me lee gente sin pudor. Yei!!!
jajajajajajaja, yo tampoco pude parar de reir
Anónimo dijo…
No puedo dejar de comentar que... estoy totalmente de acuerdo contigo!!! Me ha pasado, jajajajaja y mi esposo y yo nos limitamos a carcajearnos. No tengo pudor, ay.
Que tengas buen día, el mío ya empezó con una sonrisa.
B
Nomás comentan cuando escribo groserías, vedá? Lo tendré en cuenta, chav@s, lo tendré en cuenta.

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