sábado, 11 de junio de 2011

La marcha de las putas

Me permití aprovechar que la palabra marcha ha sido muy usada estos días para pedirle a @diosadelaweb que nos contara qué es eso que andan armando en donde ella vive (Seattle) pero que inició en Toronto, y a lo que llaman La marcha de las putas. The Slut Walk. Y zaz, que me dice que sí, y que lo escribe, y que le pone un montón de links interesantes.

No son prostitutas quienes marchan, sino personas que… bueno, ya lo verán. Pero, sí, la traducción más adecuada para The Slut Walk es La marcha de las putas, aunque slut no sólo significa puta. (La diosa wikipedia lo explica muy bien, por si gustan.)


Nos viene muy bien este textín porque engloba varias cosas que hemos dicho aquí: el estigma, el acoso, las formas estúpidas de usar la palabra puta, el derecho que cada quién tiene sobre su cuerpo, los derechos de las trabajadoras sexuales y todas esas ondas; además de que la manera de escribir que tiene diosadelaweb cae de perlas en este (no tan) humilde espacio.

Disfrutémosla pues. Alegrémonos porque la gente se mueve, indignémonos porque esta movilización es necesaria y preguntémonos por qué México no se está sumando a esta marcha.

No, significa no. O al menos eso es lo que me enseñó mi madre. Pensaría un@ que en estos días donde el matrimonio gay es real en algunas partes; donde caminamos pasitos a legalizar los derechos de l@s herman@s transgénero; todo el ruido y nueces de “no means no” es cosa del pasado, ¿cierto? Que hemos avanzado tanto que nadie cuestiona nuestro derecho a decir sí y a cambiar de opinión cuando se nos dé la gana, ¿qué no? No. No. No. Unas muestritas…

Laura Hogan, corresponsal de guerra de CBS es brutalmente atacada por una horda de sátrapas en Egipto y lo que más se leyó en el ciberespacio no fueron palabras de apoyo para ella o de condena para ellos, sino chistes de mal gusto y cuestionamientos sobre su derecho a ejercer el periodismo. Y si no me creen, pregúntenle a Inés Sáinz. Quién les manda a las dos usar vestidos pegaditititos y meterse en lo que no les importa. A los casilleros nomás los machitos, o eres cancha reglamentaria mi reina. Fair play pues, por puta.

La policía de Toronto (la ciudad más cosmopolita de Canadá) ilumina las mentes de l@s estudiantes de la Universidad de York durante una conferencia sobre seguridad civil indicando que “las mujeres deben evitar vestirse como putas para no ser víctimas de la violencia sexual”. Comentario harto apropiado para un campus universitario. Porque hay que ver cómo se visten las alumnas, dios bendito… chingaderas, nomás. 2011 mi gente, 2011.

En Manitoba (la provincia menos cosmopolita de Canadá), un violador confeso no va a la cárcel porque, en la lógica –misógina- del juez “la actitud seductora, las ropas atrevidas… evidente que el deseo sexual estaba en el aire”. No me lo invento. El de la túnica está castigadote y no puede presidirsobre casos de contenido sexual. Pobre. El violador está de vuelta en la comunidad, apuntadito en el registro de ofensores sexuales. Pobre. La víctima se siente presa en su propia casa. No sale. Tiene miedo. Se siente avergonzada. Pero quién le manda vestir como puta. Que se joda. Por puta.

En Escocia, un diputado y juez distrital nos regala esta joyita: “la supuesta víctima tal vez era prostituta, caminando sola en esas calles”– refiriéndose al símil de la zona roja en Glasgow, donde una ola de violaciones tumultuarias se extendía por más de 3 meses. Encantito, diría mi tía. El fulanito, Bill Aitkenrenunció días después de tan sabias palabras. Me imagino que la víctima se siente peachy. Slut.

Y por qué no, acordémonos de Daiana, la niña de 16 años –no se les olvide gente, la edad para consentir en el estado de Quintana Roo es de 18 años– a la que tuiter@s con mucho tiempo libre y un sentido del humor con poco sentido común fusilaron en vivo y en directo. Finalmente, hay que ver cómo sale en las fotos, mírala nada más, si se le ve todito, si bien que quería, y aparte andaba hasta el queso. ¡Horror! ¡Injusticia! Marchemos todos vestidos de white por el abuso… a Kalimba. Pobre. (Otro día les platico las delicias de los Códigos Penales estatales, buenísimas). Daiana, que se jorobe. Por puta.

Bueno, ¿pero qué tal que no tuvieras 16 ni anduvieras en antros, sino 11? ¿Once años y te ataca repetidamente un grupo de hombres de 14 a 27 años? Es tu culpa, porque te ves más grande que tus 11 veranitos. Culpa de tu madre que te deja salir a jugar con tus muñecas a la calle. Tu culpa porque pareces puta con ese maquillaje, pareces de veintitantos. ¿Cómo sé esto? Bueno, porque uno que otro de los VEINTIOCHO violadores tomaron video y lo pusieron en internet cuando te violaron entre porras y risas en una casa abandonada en Texas. Chínguese, por puta. Chínguese 28 y más veces, por puta.

Todas dijeron no, y al final, son culpables. O sea, que “no, significa no” es pura retórica, y baratísima. Que cuando salga yo a la calle, favor de cubrirme los tobillos y las pechugas, no vaya siendo que tiente a algún “torpe Don Juan” (frase cortesía del juez canadiense) y acabe yo tirada en alguna de las marinas de Seattle. Sin ropa, sin entereza, sin derechos. Que salga acompañada y no ande sola por malos vecindarios, porque me arrastran en un callejón donde se sabe que las sexoservidoras llevan a sus clientes (cortesía del diputado escocés) y bueno… Que el significado de puta es acomodaticio. Porque desde luego niños y niñas, ‘sabiduría’ popular e idiosincrasia nos dice que las sexoservidoras enseñan piel y comercian con sexo, luego entonces merecen ser agredidas, golpeadas y violadas (La violación es violación, aún si me ganase la vida con el sudor de mi espalda y la tuya).

Pues resulta que a Sonya Barnett y Heather Jarvis en Toronto no les pareció simpático el regreso al discurso de los 50’s que culpa a la víctima de violencia sexual por su apariencia, actitud, estado de ebriedad o capacidad legal de consentimiento. Estas viejas argüenderas organizan la primera Marcha de las Putas en Toronto. Slut Walk. Y las putas y sus amig@s marcharon. Digo, que la mayoría de las 4,000 mujeres (y hombres, cómo no) que marcharon no eran sexoservidorxs. Pero tenían un mensaje en común. Que no, significa no.

De Toronto, el mensaje del puterío se esparció como los malos modos hastaSiátl Guashinton, que es donde ésta, su diosadelaweb hace de las suyas. El próximo 19 de junio vamos a la Marcha de las Putas con minifalda, liguero y taconsotes, faltaba más. Las hermanas en Nueva Zelanda desfilan el 25. En Australia se engalanan el 13. Londres. Salt Lake City. Montreal. Sacramento. Nueva York. Ottawa. Nueva Brunswick. Amsterdam. Las putas marchamos. Porque no, significa no. ¿Capisci? O lo explicamos…

NO, SIGNIFICA NO.

Si nos ponemos medias de red y tacones de aguja: no, significa no.

Si la apertura de mi falda sube hasta mi muslo: no, significa no.

Si en cualquier momento decides no consumar el acto sexual: no, significa no.

Si me pongo una borrachera marca noseasuste: no, significa no.

Si ella baila de forma sensual: no, significa no.

Si el escote de su vestido es épico e invitador: no, significa no.

NO, SIGNIFICA NO.

Me gustaría decir que también vamos a la Marcha de las Putas en el DF, Guadalajara, Morelia y Monterrey; pero no hay ninguna organizada. ¿Quién se apunta? ¿O qué; preferimos seguir marchando por Kalimba?

Ahí luego les platico cómo estuvo la marcha del puterío. Imagino será bien atendida por mujeres y hombres que como su diosadelaweb, fueron educad@s por gente que ama la vida y la libertad de expresión.

Por l@s curios@s, por l@s escéptic@s. Por l@s sexoservidorxs del downtown de mi ciudad del café. Por integrantes de una que otra iglesia progresista. Al final, no importa quién vaya, el caso es que aistaremos. Aistaremos y caminaremos en tacones altos por los derechos míos, los tuyos, los de tu mamá, tu abuelita, tu hermana, tu vecina, tu novia, tu sobrinita, tu hija…

Saludos desde Siátl, diosadelaweb.

Minerva Valenzuela

Enlace

Pues sí se armó.

Nos vemos mañana en la Antigua, que acá nosotras no haremos marcha sino un evento cultural en torno a "No es no" y la Marcha de las Putas.

Decidimos que marcha no, ya que siempre éramos las mismas pendejas caminando y no quisimos sumarle al putas lo pendejas.

Ya les contaré cómo estuvo el aquelarre y a ver qué sale de todo esto.


4 comentarios:

Juano T&S dijo...

Chido :) ahora si entiendo

ATC en Mexico dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ann dijo...

triste, en el df (y en el twitter) muchas personas pensaron que marchábamos prostitutas, el trabajo de erradicar esto va mas allá, yo no creo en las marchas y la de ayer fue mi primera vez....

Anónimo dijo...

Jaaaaaaa jajajajaja!!!!!
por eso me gusta leerte, tus posts son siempre divertidos e inteligentes. No me conoces pero te leo, saludos. Y sí, debería haber una marcha en este estado machista de porquería...saludos