martes, 21 de diciembre de 2004

Neuronas en fuga

- Yo no quiero cantar. No me sé la canción. ¿Qué voy a hacer ahí enfrente? ¿El ridículo?
- Bulto, hijo mío. Vas a hacer bulto.

El niño va disgustado con el resto de sus compañeros a cantar mientras la madre se queda pensativa y en su mente se dibuja un escenario, las luces se encienden, la escenografía refulge y en sus manos ve un libreto en cuyas líneas dice:
PROSTITUTA 3: Lárgate de aquí, busca otro lugar, muévete apresúrate que quiero trabajar.
La sonrisa de la madre queda grabado por algunos momentos mientras a los lejos las luces del teatro desaparecen.
Sí, bulto.
Cuando el niño baje, la madre le explicará el rol tan importante que juega en esta vida.

Bulto somos, bulto serás…



El diálogo anterior se llevó a cabo en la calle Libertad, donde niños de varias escuelas participaron en el festival de coros navideños del Municipio.
Finalmente, por azares del destino, pude cubrir los eventos de Alex y Darío. Unos pesos menos para el psicoanalista.



¿Todas las madres seremos iguales? ¿Todas pensamos que nuestros angelitos son los niños más hermosos del universo? Yo no sé, pero los míos sí son los más hermosos. Había niños realmente feos en el coro…


Entre los coros participantes estaba el de conocida y prestigiada escuela de la cual egresan niños inteligentes y además músicos.
Se presentaron entre los niños de preescolar de mi instituto y los niños de primero.
Se veían lindas las niñas de esa escuela, con sus uniformes verdes y cantando sin ningún acompañamiento… sólo sus voces en armonía. Cantaron el Adeste Fidelis y el Coro de las Campanas.
MAESTRA DE INGLÉS: ¿Qué están cantando?
YO: Sepa la chingada.
MAESTRA DE INGLÉS: No entiendo ni madre.
YO: Está en latín, güey.

Sí, se veían lindas, pero no les aplaudieron como a los de nuestro instituto que se aventaron un popurrí en español e inglés al ritmo de cumbias.
Qué pena que no contaran con un público más culto.


Darío y yo cantamos en la Plaza de armas “Los peces en el río” pero nadie nos aplaudió. ¿Por qué?



Nueva consulta con el fisiatra. Otras diez sesiones de terapia. Me voy a pasar las vacaciones en el hospital.



Hace unos días el encabezado de los dos periódicos locales, decía: “Muere la madre Reynoso”.
En algunos sectores causó cierta conmoción.
La madre Reynoso estuvo en la dirección de la Granja Hogar para niños por 30 años. Era una mujer de carácter fuerte, que disgustaba a muchos porque solía visitar a ricos empresarios que se llamaban a sí mismos “cristianos” y les hacía ver su falta de caridad. Recuerdo cierta entrevista en la televisión, hace ya como 12 años, pedía la colaboración de la sociedad para alimentar a los 250 niños de la granja. Platicaba que muchas empresas la ayudaban. Y como comentario final, dijo: “También pueden regalarnos frutas y verduras en buen estado. Se vale.”
Contundente.
En el instituto donde trabajo tenemos a 15 niños de la granja becados. Fue tristísimo verlos. Ellos y sus familias se encuentran no sólo tristes, sino angustiados por su futuro.
Me tocó tratarla, en plan de madre. Y qué dulzura de mujer conocí.
Estoy triste porque seres humanos así, no hay muchos. Qué bien que lo fuéramos. Aunque sea un poquito. Cómo cambiaría este mundo desolado.


En el periódico local aparecen diariamente casos de niños con alguna necesidad específica, con el fin de que la ciudadanía pueda ayudar. Sobre todo en estas fechas que se nos da ser caritativos. Me dio gusto ver el viernes en la terapia a dos niños cuyo caso se había presentado una semana antes. Requerían ayuda para continuar con sus tratamientos médicos y con la terapia física para la enfermedad que padecen.
Que Dios y el universo bendigan a las personas que decidieron ayudarlos.
Hay esperanza.

Me siento pequeñita.
¿Qué podemos hacer nosotros?


Saludos de Holanda.
Qué gusto ver a la güera, modelo y amante de los caballos por aquí. (La Sirena soy yo)

8 comentarios:

Guendi dijo...

Hasta que escribes. me tenias con el jesus en la boca con lo de lso dos eventos traslapados :P

De lo de los niños, te oidgo fuerte y claro. Aca me da incluso mas coraje ver cuanto tiene la gente y como no lo aprecian. Pero no todos. Se puede hacer una diferencia aunque sea una sola ocasion en una sola vida :) Aca se juntaron mas de 7 mil cajas de zapatos llenas de "goodies" para mandar a niños y adolescentes en 100 diferentes paises que no tienen nada.

Son mas de 7 mil niños que van a recibir un regalo por primera vez en sus vidas :)

Ministry of Silly Walks dijo...

De alguna manera hay que empezar.

Ministry of Silly Walks dijo...

De alguna manera hay que empezar. Por cierto, hace unos años mi cuñado, que es pastor de su iglesia, le regaló a los enanos dos cajitas de zapatos con regalitos adentro, me imagino que de las mismas. Hasta la fecha tenemos un osito precioso que venia en una de las cajas.

Doña Rana dijo...

Reina, no trate de quitarme los escasos minutos de gloria teatral que tuve en mi efímera carrera artística. Se equivocó de linia. Lo de "Quítate de aquí, busca otro lugar" era mio. Acuérdate que yo era la vieja número 4658. Lo tuyo era "Oyeme tu a mi, vieja bruja cruel. Vienen mis clientes no lo eches a perder".

Ministry of Silly Walks dijo...

Cierto Sra. Rana, mi línea era: "Cossete, ahora recuerdo, Cossete, de nuevo aquí, de niñas juntas crecimos, tan mal me fue a mí"

la flaca dijo...

Este... Beba, lamento informarte que lo de "Cossette, ahora recuerdo, Cossette, de nuevo aquí..." era línea de Eponine, o séase, mía. La Rana tiene razón, lo tuyo era "Óyeme tú a mí, vieja bruja cruel", además de "Nada cambia, nunca cambiará..." de Turning, turning

Shelle Bataclana dijo...

Y de quien era la linea. Una enfermedad les contiagiaras, tal vez sea la sifilis y no me acuerdo que mas??

Ministry of Silly Walks dijo...

Qué ánimo el de ustedes de estarme echando a perder mis recuerdos de estrellato..