sábado, 6 de noviembre de 2004

De Michael Moore

Parece que podemos ser menos pesimistas.
Encontré este artículo en la Jornada.


Michael Moore
Para no cortarse las venas
Queridos amigos: es terrible, de ve-ras terrible. Pero antes de ir a suicidarse en masa mejor traten, en palabras de Monty Python, "de mirar siempre el lado positivo de la vida". Sí, hay buenas noticias en la elección del martes. He aquí 17 razones para no cortarse las venas:
1. Va contra la ley que George W. Bush se postule otra vez para presidente.
2. La victoria de Bush fue la más estrecha que haya tenido un presidente en el poder desde Woodrow Wilson en 1916.
3. El único grupo de edad en que la mayoría votó por Kerry fue el de los adultos jóvenes (Kerry, 54 por ciento; Bush, 44), lo cual prueba una vez más que nuestros padres siempre se equivocan y no hay que hacerles caso.
4. Pese a la victoria de Bush, la mayoría cree todavía que el país marcha en dirección incorrecta (56 por ciento) y no aprueban el trabajo que realiza el presidente (52 por ciento). (Nota para extranjeros: no traten de entender esto. Es un rasgo estadunidense, como las Pop Tarts de Kellog's.)
5. Los republicanos no tendrán mayoría de 60 asientos en el Senado, necesaria para vencer un intento de bloqueo parlamentario. Si los demócratas hacen la tarea, Bush no podrá llenar la Suprema Corte de ideólogos de derecha. ¿Dije "si los demócratas hacen su tarea"? Mejor tachen ésta.
6. ¡Michigan votó por Kerry! Al igual que todo el noreste, cuna de nuestra democracia. Al igual que seis de los ocho estados de los Grandes Lagos. ¡Y toda la costa oeste! Además de Hawai. Muy bien, es un principio. Tenemos la mayor parte del agua fresca, todo Broadway, y el monte Santa Helena. ¡Podemos deshidratarlos o enterrarlos en lava! ¡Y no más tonadas de programas de televisión!
7. Una vez más se nos recuerda que el ojo de venado es una nuez, y no cualquier nuez, sino una nuez ponzoñosa *. Una gran nación fue vencida por una nuez ponzoñosa. Ojalá Ohio State lo pague caro este sábado cuando se enfrente a Michigan en el futbol americano colegial.
8. Ochenta y ocho por ciento del respaldo a Bush provino de votantes blancos. En 50 años Estados Unidos ya no tendrá mayoría blanca. ¡Oigan, 50 años no son tanto tiempo! Si tienes 10 años y estás leyendo esto, tus años dorados serán dorados en verdad y estarás bien atendido cuando llegues a la edad avanzada.
9. Los gays, gracias a las medidas aprobadas en las urnas el martes, no podrán ca-sarse en 11 estados. Gracias a Dios. ¡Nada más piensen en todos esos regalos de boda que vamos a ahorrarnos!
10. Otros cinco afroestadunidenses fueron electos miembros del Congreso, contando el regreso de Cynthia McKinney, de Georgia. Siempre es bueno tener más ne-gros allá, luchando por nosotros y haciendo la tarea que nuestros candidatos son incapaces de hacer.
11. El presidente ejecutivo de Coors fue derrotado en la elección para senador por Colorado. ¡Brindemos!
12. Reconozcámoslo: nos gustan las ge-melas Bush y no queremos que se vayan.
13. En el nivel legislativo estatal los de-mócratas ganaron por lo menos tres curules en las elecciones del martes. De las 98 curules legislativas estatales controladas por partidos (representantes, Asamblea y Senado), los demócratas fueron a estas elecciones con el control de 44, los republicanos con 53, y una estaba empatada. Después del martes, los demócratas controlan 47 curules, los republicanos 49, una está empatada y otra (la de representantes de Montana) aún no se decide.
14. Bush es ahora un presidente inelegible para un periodo más. No tendrá momento mejor que el que está teniendo esta semana. De aquí en adelante todo es cuesta abajo para él... y, algo más significativo, sencillamente no va a querer hacer todo el trabajo duro que se espera de él. Será como cualquier persona en el mes final del último año de la escuela: ¡ya la hizo, así que ha llegado la hora de la pachanga! Tal vez va a tomar los próximos cuatro años como un viernes permanente, pasando todavía más tiempo en su rancho o en Kennebunkport. ¿Y por qué no? Ya demostró lo que quería, vengó a su padre y nos pateó el culo a todos.
15. Si Bush decide presentarse a trabajar y llevar a este país por un camino muy os-curo, es muy probable que ocurra cualquiera de dos escenarios: a) Ahora que ya no necesita apelar a los bajos instintos de los conservadores cristianos para relegirse, al-guien podría susurrarle al oído que debe emplear estos cuatro años finales en construir un "legado", de modo que la historia pronuncie un veredicto más benigno sobre él, y por tanto no impulsará una agenda de derecha demasiado agresiva; o b) Se volverá tan engreído y arrogante -y, por tanto, desenfrenado- que cometerá una regada de proporciones tan mayúsculas que hasta su propio partido tendrá que quitarlo del cargo.
16. Hay cerca de 300 millones de estadunidenses, de los cuales 200 millones es-tán en edad de votar. ¡Sólo perdimos por 3 millones y medio! No nos barrieron... y eso significa que ya casi llegamos. Imagínense perder por 20 millones. Si hubiéramos arrancado una ofensiva a 58 yardas de la línea de gol y hubiéramos avanzado 55, ¿nos detendríamos allí, recogeríamos el ba-lón y nos iríamos llorando a casa... sobre todo cuando la siguiente jugada saldría de la yarda tres? ¡Claro que no! ¡Arriba ese áni-mo! ¡Tengamos esperanza! ¡Vienen más analogías deportivas en camino!
17. Por último, y de la mayor importancia, más de 55 millones de estadunidenses votaron por el candidato apodado "el liberal número uno del Senado". Son más que el número total de quienes votaron por Reagan, Bush I, Clinton o Gore. Digámoslo otra vez: más personas votaron por Kerry que por Reagan. Si los medios buscan una tendencia, debe ser ésta: muchos estadunidenses estuvieron dispuestos, por primera vez desde Kennedy, a votar por un liberal declarado. El país siempre ha estado lleno de evangélicos, eso no es noticia. Lo que sí es noticia es que tanta gente se haya volcado hacia un liberal de Massachusetts. De hecho, es una GRAN noticia. Lo cual significa que no debemos esperar a que los grandes medios, los que nos trajeron la guerra de Irak, informen alguna vez la verdad sobre el 2 de noviembre de 2004. De hecho, es me-jor que no lo hagan. Necesitaremos el elemento sorpresa en 2008.
¿Se sienten mejor? Espero que sí. Como me escribió mi amigo Mort ayer: "Mi abuelo rumano solía decirme: 'recuerda, Morton, éste es un país tan maravilloso, ¡que ni siquiera necesita un presidente!'"
En cambio, sí nos necesita a nosotros. Descansen, ya les escribiré otro día.

3 comentarios:

naexass dijo...

Ay, lagartija, ay, lagartija, ay, ay, ay.

A mi a ratos me parece que el Moore es medio atontado, y este artículo me confirma esa sospecha.
O peor, que nos cree tontos a los demás.

Bush ganó por el apoyo de Bin Laden, eso es lo que creo. El apoyo de Goldstein al Gran Hermano.

La cosa está muy jodida.

Y el payaso de Moore es en el fondo indiferente a la política exterior norteamericana, sólo la utiliza cuando le conviente para llevar la brasa para sus sardinas.
De algún modo, que aún no es evidente, pero seguro que pronto llegará a serlo, él es parte de la política interior de su país. ¿A que sí?

Su optimismo clownesco en este artículo me da una patada al hígado casi tanto como el triunfo de Bush. Más quizás porque el triunfo de Bush lo que me da es mucho miedo.

El apoyo de Bin Laden, y que a la mayoría de los votantes norteamericanos, probablemente les agrada la imagen de que su gobierno sea el gobierno del mundo occidental, como imagen, no más; pero en cuanto se plantea la necesidad de algún grado de responsabilidad e interés por ese resto del mundo, en seguida les aparece otro yo, limitadillo y provinciano, y les sabe a m... lo que pase fuera de su pueblo, mucho más de su país.
He ahí la madre de cordero.
Pero sobre todo el apoyo de Goldstein-Bin Laden.

Las mentes habituadas al fundamentalismo aplican el pensamiento de trazo grueso a todo, no sólo a aquello en que se habituaron a pensar así. Aprender a matizar y discriminar requiere entrenamiento, y esas mentes no lo han tenido nunca.

Me refiero a personajes como la protagonista de la película de Moore.
Aún y a pesar de su hijo muerte esa mujer no puede cambiar facilmente de actitud, porque esa muerte no es un desengaño, sólo un accidente. Y ella lo sabe. No hay ninguna razón para que cambie de actitud, por mucho que haya sufrido.
Y esas muertes, además, fueron pocas.

Las muchas fueron de afganos y de irakíes.
Y esas no les importan.

Sí, Moore, sí: Dentro de cincuenta años a ver si todavía queda mundo.

Ministry of Silly Walks dijo...

Pienso que la decepción y el pesimismo es muy claro en el artículo de Moore. Pero dado que los de acá poco podemos hacer, a menos que tuviéramos el apoyo de un terrorista de la talla de Bin Laden (que por supuesto fue quién modificó los resultados finales de las votaciones)qué más da si nos reímos o lloramos.
Yo, en este preciso momento, prefiero reír.

Ministry of Silly Walks dijo...

Alguien dijo por aquí:
"Deprimirse es asumir la visión estadunidense del mundo. La alternativa no es Kerry, se construye en Cuba, en Venezuela, en Uruguay, Brasil, Chiapas..."