viernes, 16 de enero de 2015

Piercing

William quiere una perforación en la oreja para ponerse un arete.

Un día se prepara y me dice:

-          Mamá ¿me dejarías usar un arete? Ya sé lo que me vas a decir. Que cuando tenga 18 años y pueda pagarme la perforación. ¡Pero a las niñas les ponen aretes apenas nacen! Y tú no eres de esas mamás con opiniones sexistas. Ya sé que me vas a decir que el reglamento de la escuela me prohíbe usarlos. Pero sólo los pienso usar en vacaciones. Podrías decir que los aretes se ven mal, pero tú no tienes prejuicios de ese tipo. Algunos de tus mejores amigos usan incluso extensores y tatuajes. Entonces ¿me dejarías usa un arete?

Yo, que en realidad no tengo argumentos, tomo aire y le respondo:

-          En los varones usar aretes es un acto transgresor. Cuando te pones un accesorio que al menos en nuestra cultura está destinado a las mujeres, se convierte en una transgresión al sistema. Si me pides permiso para usarlo, pierde su sentido.

-          O sea que mejor no te pido permiso.

-          No te estoy diciendo eso.

-          O sea que me estás dando permiso.

-          ¿No escuchaste lo que te dije?

-          ¡Ash, nunca puedo hacer nada!

Y así, señoras y señores, adquiera una la maestría como madre de adolescentes.

4 comentarios:

Ana María Sánchez Pacheco dijo...

You're not a regular mom...you're a cool mom.

Ministry of Silly Walks dijo...

Y sin tener que decir que sí.

Sandy Gallia dijo...

Me postro a sus pies, oh madre de adolescentes!

Sandy Gallia dijo...

Me postro a sus pies, oh madre de adolescentes!