domingo, 28 de septiembre de 2014

No me gusta esperar

Olvido que las cosas se crean.

La semana pasada envié un currículum a una empresa. Me llamaron al día siguiente para una entrevista el próximo día y luego al otro para otra entrevista con el gerente general. Esa tarde me hablaron para que fuera a hacerme unos estudios médicos.
Todo bien rápido y me niego a emocionarme.
Fefé dice que ya encontraron a la indicada y además les debe urgir cubrir la posición.
Yo ya quiero que pase algo y por supuesto, tener la posibilidad de decir;



O tal vez ir ensayando una coreografía para despedirme bailando...

Ne.

Voy a ocupar mi cerebrín en ponerme a estudiar.
En realidad yo quería pasar el día viendo televisión pero los hijos me prohibieron seguir binge-watching Netflix (¿cómo se dice eso en español? ¿binguatcheando Netflix?). Dicen que voy a romper el tejido espaciotemporal si sigo viendo tantos episodios de Doctor Who en un solo día. Pero ellos tienen la culpa, pa´qué me andan invitando a ver la tele con ellos.
Al cabo que ni quería.


Apenas voy aquí. No spoilers.

5 comentarios:

Amalthea dijo...

Creo que Dr. Who es el mejor terapeuta para calmar los nervios que genera la temporalidad de angustia entre una solicitud y una confirmación... BBC es la terapia.

Abrazos apretados!!!

Ministry of Silly Walks dijo...

Y no me importan las consecuencias. Seguiré bingguatcheando.

Ana María Sánchez Pacheco dijo...

Una buena excompañera de trabajo me sugería bailar tap ante situaciones tensas. "El tap siempre funciona" decía.

Ministry of Silly Walks dijo...

No sé bailar tap pero funcionaría igual bailar el querreque?

Ana María Sánchez Pacheco dijo...

El querreque es el equivalente a titularse del doctorado.