miércoles, 12 de marzo de 2014

Post multimedia

Dear Barton,

You have a man in your employ that I have thought for a long time should be fired. I refer to Sherwood Anderson. He is a fellow of a good deal of ability, but for a long time I have been convinced that his heart is not in his work.

There is no question but that this man Anderson has in some ways been an ornament to our organization. His hair, for one thing, being long and messy gives an artistic carelessness to his personal appearance that somewhat impresses such men as Frank Lloyd Wright and Mr. Curtiniez of Kalamazoo when they come into the office.

But Anderson is not really productive. As I have said his heart is not in his work. I think he should be fired and if you will not do the job I should like permission to fire him myself. I therefore suggest that Anderson be asked to sever his connections with the company on [the first of next week]. He is a nice fellow. We will let him down easy but let’s can him.

Respectfully submitted,

Sherwood Anderson

(Más de esta carta, por acá)

¿No sería genial renunciar así?
Y no que quiera renunciar, pero últimamente con tanta tensión en el trabajo, no ha sido fácil. Pero yo la tengo sumamente fácil comparado con mi amiga A quien ha estado cumpliendo con sus responsabilidades más las de otra posición desde agosto en que se incapacitó T, y quien luego de la des-incapacitada fuera despedida y de eso ya hace más de un mes. O sea que A tiene trabajando el doble desde agosto. Sin pago extra. Y fue menos difícil el año pasado, pues teníamos a M como gerente y ella se las sabía de todas todas y además tenía un fuerte sentido de cooperación y trabajo en equipo. Pero ahora con el nuevo gerente, las cosas cambiaron. Le falta lo de la cooperación y el trabajo en equipo, y lamentablemente no se las sabe de todas todas. Ni la mitad. Ni una cuarta parte. Así que A sigue trabajando durísimo esperando que pronto contraten a alguien más. En el ínter, mientras tomamos el café de la mañana, nos compartimos algunas fantasías. La más reciente fue que A conseguía otro trabajo y que llegaba un día con el jefe y le aventaba la nómina acompañada de un "¡Toma la pinchi nómina, culero!".
Y luego se alejaba del escritorio así:



Pero mi fantasía no terminaba así. Mi jefe, desesperado, me pedía que yo la hiciera y yo le decía: "No tengo la más remota idea de cómo se hace y no tengo tampoco la intención, así que si no te sirvo, despídeme."
Entonces me despedía y yo me iba, sin bailar, pero con liquidación.
Esta fantasía no le gustó mucho a A. Dijo que ella se iba sin lana y a mí sí me darían mi liquidación y no estuvo de acuerdo. Detallitos que se pueden arreglar con la fantasía de mañana.
Podría ser incluso alguna como la de estas tres damas maravillas. Me gusta especialmente la de Violet (Lily Tomlin): For me, it would have to be like a fairy tale. You know, something gruesome and horrible and real gory. But kind of cute.



Y bueno, de entre todas las cosas pesadas que suceden, algo bueno salió. El jefe le llegó al precio a V, quien fuera mi "work spouse" hasta el año pasado en que lo despidieron, para que regresara. Eso le va a bajar la chamba a A y además va a ser muy divertido tenerlo de nuevo.
Él también tiene una fantasía. Me contó que en estos días irá con su jefe a plantearle la oferta laboral que tiene con nosotros y pues espera que la supere para retenerlo.
Es una linda fantasía también.
Lo que es muy triste es que estemos llegando a la edad en que nuestras fantasías más recurrentes sean las laborales.

Pfft...

Yo ya me voy, como Cecilia, tengo algunas fantasías y de otra variedad.



3 comentarios:

webita dijo...

Mi marido se ríe mucho con tus post, o lo que le cuento de ellos... Este en particular tocó fibras muy sensibles. Espero no haya renuncias obligadas luego.
Por lo pronto me suena tan conocido el caso. No será epidemia?

Ministry of Silly Walks dijo...

A mí me gusta mi trabajo y lo que será será, y lo que vaya a ser, no quedará por mí. Mientras tanto, desahogos necesarios y risas obligadas con el café de la mañana.
Qué onda con Mr. T?

webita dijo...

Ps ahí aguantando vara... añorando el día en que pueda decir la misma frase fantaseada por tu compa... al fin que ahí, donde trabaja, nadie es despedido, todos se van por su propio pie. U know.