domingo, 30 de octubre de 2011

Mujer abyecta

Cuando, por cuestiones laborales el marido comenzó a tener mayor protagonismo en el ámbito doméstico, la situación suscitó preguntas entre mis amigas:
- ¿Y no te molesta que use TU cocina?
- ¿No te incomoda que no haga las cosas como tú?
- ¿No te está quitando tu lugar?

Estas preguntas me asombraban, primero; me preocupaban, después y finalmente, me daban mucha risa.

Pues bien. Estas cosas no me incomodaban y menos, me molestaban. ¿Quién en su sano juicio se molesta cuando tiene a alguien con quien compartir responsabilidades en una forma más equitativa?

Sin embargo...

Llegando de México, William me dijo: "Qué bueno que ya llegaste, esta casa se vuelve loca sin ti."

Y no pude evitar que una maligna sonrisa de satisfacción cruzara mi cara.



4 comentarios:

cumerina dijo...

jajajajajajajaj, no dejamos de ser territoriales :) pero la verdad está padre eso de que te apoye

Pherro dijo...

No gusta hacernos güeyes, eso es todo.
Aunque es innegable la capacidad organizativa de las mujeres.
Y en México está muy arraigado el machismo, todavía.
En fin.
Que estés muy bien en tu reino.

SandyGallia dijo...

jajajaja!
Bueeno, no significa que te quieran en casa para barrer y trapear ;-)

¡Abrazos! =)

Ministry of Silly Walks dijo...

Cume: Sí, eso dicen. Pero si mi territorio fuera la cama, ésa sí que no la suelto.. bueno, a lo mejor la comparto.

Pherro: Mera práctica. Fefé me sorprende cuando lo veo hacer comida, cuánto ha avanzado en eso de hacer varias cosas a la vez y que todo le salga al final al mismo tiempo.

Sandy: Espero que no. Quiero creer que no..... Será?