sábado, 17 de septiembre de 2011

Ha sido una semana de ejercicio pleno de mis derechos a la tristeza, a la rabia, a la interacción humana, al contacto amigo, a la maldad y al consumo etílico. En ese orden.
La tristeza fue la línea transversal. Un compañero del trabajo fue asesinado a tiros en un asalto mientras realizaba sus labores diarias.
Este golpe al costado llegó para quedarse un buen. Espero que la rabia me dure más porque es con la que puedo lidiar con menos dificultad.

Monsi está completamente sano de nuevo.
Lucky sufre.

3 comentarios:

Cassiopeia dijo...

:(

Pherro dijo...

Mala onda.
Al parecer la tristeza es inevitable.
Por suerte no lo es todo en el día a día.

Juano T&S dijo...

Que mal pedo, no hay mas que tratar de ser fuerte.