miércoles, 6 de julio de 2011

Esta mañana Lucky se veía muy feliz y satisfecho: había conseguido servirse croquetas él solo y además atrapó una cucaracha que entró incautamente a la casa.
Yo de ambas cosas me siento muy orgullosa. Más de lo segundo que de lo primero.
Afrontémoslo: mi gato es un sopenco inútil.
Y estoy más orgullosa de que se haya servido croquetas, porque yo intenté que mis hijos fueran autónomos e independientes desde el año de edad, pero nunca fueron capaces de servirse cereal sin tirarlo. Ni ahora. Y eso que les compraba fruty lupis, que aunque le daban alergia a William, era el más fácil de limpiar.
Lo de atrapar la cucaracha no me impresiona mucho. Los niños fueron capaces de tragarse hormigas, arañas y cualquier cosa patienta, desde que gateaban. Pura proteína.
Pero al menos mi gato ha decidido ser idependiente. Sacar su parte salvaje y civilizada. Y cómo no, con esta humana desentendida.
Lo que no ha aprendido, aunque no le falta mucho, es llamar por teléfono a la Sociedad Protectora de Animales.

4 comentarios:

sandygallia dijo...

Envidia, yo de lo que si presumo es que tengo un 'antibichos' natural =) durante la primavera, la gata fue la reina, hasta le daba menos de comer para aumentar su fiereza contra las cucas... (en realidad se estaban acabando las croquetas y tenìa pereza de ir al super por mas)

Shelle Bataclana dijo...

Contando con mis intentos de salir de mi "ninies" pa mi tu gato es un ganador!

La Negra dijo...

jajajajajaj, que buen post!!! mis gatos hasta alacranes enormes han cazado!!! pe4ro bueno, ellos lo hacen en manada....

todavia dijo...

Lucky es todo un portento! Cazar cucharas es un arte que aca este par de holgazanes no dominan. espero que tambien atrape tenedores, esos son mucho mas peligrosos!