lunes, 27 de febrero de 2012

No había tenido tiempo de sentarme en santa paz a compartirles unas poquitas imágenes de mis últimas dos semanas del tingo al tango.
La primera semana la pasé encerrada en este bellísimo lugar. Es el parque Xochitla y por su página web, yo no esperaba que estuviera tan paique.
Los primeros dos días los dedicamos a una habilitación para poder participar en la capacitación que se realizó en la Riviera Maya. Y los últimos tres días de la estancia, fue nuestra junta nacional de formación.
Por cierto, a media semana, nos tuvimos que fletar la comida con la voz de Peña Nieto de fondo, que tuvo un mitin en el parque.


Mi jefe me dijo que cómo no me iba de México a Cancún directo para al menos descansar y cargar pilas para la capacitación, pero Fefé iba a irse también a California y yo quería estar aquí para despedirme y además hacerme cargo de uno que otro pendientín.
Mientras iba al aeropuerto me topé con el afortunado escenario de los volcanes en todo su esplendor (en todo su esplendor y el taxista hecho la cucaracha, no me dejó tomarle foto).


Ya de nuevo en el aeropuerto el domingo y con mi identificador de marrano en la maleta. Es un hit entre las asistentes voladoras.

Llegando al hotel me di cuenta que alguien me robó la gran idea que me haría millonaria: dispensadores de shampoo, acondicionador y jabón. Además de ahorrarle una lana a la empresa, el impacto ecológico es menor.


Como me sospechaba que no tendría tiempo de nada, me levanté el lunes a las cinco de la mañana para irme a disfrutar un ratito de la playa.


Los pececillos madrugando también.


Y tenía mucha razón, no tuve tiempo más que de trabajar. Esta foto la tomé desde lo que fue mi estación de trabajo en la playa. Si pudiera resumir cómo fueron esos días diría que fue una chinga con vista al mar.


El último día, camino de las conferencias a nuestro hotel, dijimos: no nos podemos quedar con las ganas de hacer algo, lo que sea... así que jugamos con unos lepes a quienes ganamos, pese a nuestra nula condición física.


Y ya estoy aquí, retomando todos los pendientes.
Ha habido días muy ocupados y ha sido bueno, porque han pasado cosas tristes y terribles.
Ya ni ganas me dan de escribirlo y desahogarme.

Este blogcito se está volviendo bipolar.


3 comentarios:

sandygallia dijo...

me encantan sus crónicas de lo que sea, es usté tan sabia y chistocha cuando anda cansada, debería dedicar un fin de semana na'mas a dormir

Abrazo tamaño familiar =)

Gran Jefa Vejiga Audaz dijo...

Extrañaba tus peripecias narradas con tu estilo. Me encanta leerte, me haces reir.

Brenda dijo...

El puerquito es lo más!!! jajaja
Eres un cominito, para acá y para allá, corre y corre.
Ojalá pueda conocerte en una de tus paradas por el D.F.
Saludos!