lunes, 5 de octubre de 2009

Penas continentales

Ayer tuve un intercambio de mensajes de texto de lo más absurdo. Todo porque mi amiga "V" cambia de celular como de toalla sanitaria (¿a poco no está más cabrón?) y yo estoy bien güey, así que yo no sabía ni quién me estaba hablando o de qué.
El mensaje inicial trataba de lo triste que estaba mi amiga por la muerte de Mercedes Sosa. Luego degeneró en un par de insultos pero eso no es lo importante, sino lo otro.
"V" es la más grande de mis amigas, de todo, en todo. Pertenece a una generación distinta a la mía (si lee esto me pone una chinga y ¿ya dije que es grande?) pero de alguna manera nos conectamos muy bien desde que nos conocimos. La muerte de Mercedes patentiza esta conexión, aunque en mi caso no padecí esta muerte tanto como "V".
Tal vez fue que tenía días preparándome para la noticia.

El viernes que llevé a Harry al oftalmólogo, el médico me estuvo contando de un amigo que va a cantar en la ópera Carmen, de quien no escuché el nombre porque yo estaba más ocupada cuidando que Harry no desmadrara alguna de las tan interesantes y delicadas cosas que los médicos tienen en sus consultorios, ya saben, partes del cuerpo de cristal o figuras a escala desarmables que nadie puede luego volver a armar. El médico tomó el periódico para enseñarme lo de la ópera y ahí nos quedamos leyendo las noticias de espectáculos y fue cuando me enteré de la hospitalización de Mercedes.
Horas más tarde me fui a tomar un café con Gris y Vivi, las argentinas del proyecto Cine a la intemperie, y nuevamente escuché la noticia. Las dos comentaban muy tristes que se les iba la Negra.

Finalmente sucedió, como ya muchos se resignaban a que pasara.

Es cierto que no me tocó todo el contexto en que surgió el movimiento de canto nuevo latinoamericano, pero es tan reciente que igual compartimos la historia. Y bueno, incluso lo que ha pasado hace cien o mil años es un continuum del que formamos parte, lo compartimos y nos afecta. Mucho más cuando vivimos sobre la misma plataforma continental.

Qué penoso es que se nos mueran cantoras y poetas.
Es como muchas muertes en una sola, sobre todo cuando esas cantoras y esos poetas han cantado y contado de sus pueblos y de otras tantísimas muertes.

Un abrazo solidario a todos los que están llorando a la Negra.
Y dos canciones que me encantan:



4 comentarios:

El Signo de La Espada dijo...

Gracias a que al lado de donde vivía me ponían trova religiosamente y también en remix, aprendí a fingir que ese sonido no existe.

Lástima que se va la Sosa. Lástima por causar tanta tristeza a cientos de fans

Ministry of Silly Walks dijo...

Jajaja, te vacunaron entonces.
Y sí, nos pusimos tristitos.
Qué voz y qué mujer.

Pelos Briseno dijo...

Sabes que es lo que se me hace mas canon?
Que creo que es algo que va a empezar a pasar.
Mucha gente valiosa que tenemos todavia ahora es de esa generacion, o sea, esa rodada.
Eso significa que la mayoria andan en esa edad, por lo que es posible que varios de ellos se nos empiecen a ir.
Eso me pone triste, porque la verdad es que en las generaciones posteriores (incluyendo la nuestra) lamentablemente no se ha dado un surgimiento de tantos y tan buenos talentos.

Ministry of Silly Walks dijo...

Tienes toda la razón, y lo que es peor, a los más chavos que nosotros ya no es mucho lo que los enlaza a estos grandes, y qué pena, porque de cuánto se están perdiendo.