jueves, 23 de julio de 2015

Sadness

"(...) yo nunca vi a mi madre forrar mis cuadernos. Eso lo hacía mi papá.
A la semana de estrenar nuevo año escolar, llegaba yo cargada de esos hermosos libros de texto que usábamos en primaria (hermosísimos, gracias a ellos conocí a Federico García Lorca y a José Martí, y a Nicolás Guillén). Mi papá llegaba de trabajar y se sentaba en la mesa del comedor con todo su instrumental. Yo detenía entonces mi carrera loca en la calle para ir a sentarme durante una hora para ver trabajar las manos de mi papá. Sus manos siguen siendo igual de bellas que antes. Tiene unos dedos finos y largos, rematados por lo que a mí me parecía algo excepcional... las uñas largas... Jejeje! Mi papá usaba uñas de señorita y debo decir que las tenía muy bien cuidadas. Decía que eran su principal herramienta de trabajo cuando se metía con sus máquinas y había que desarmar y desatornillar. Los pequeños tornillos cedían al momento con las uñas-desarmador de mi papazo. Esas uñas me parecían lo más extravagante y maravilloso del universo y verlo forrar mis libros, era un espectáculo. Como todas aquellas personas que no son buenas con las manualidades, me gusta ver trabajar a las personas con sus manos. (Gran admiradora de Bob Ross... se acuerdan del greñudito afro que pintaba arbolitos felices?)
Qué hacía mi padre?
Primero le quitaba los forros a los libros. Luego tomaba un trozo de mezclilla que compraba para la ocasión y lo cortaba de la medida del lomo. Enseguida ponía pegamento al lomo y a la mezclilla y los unía. Finalmente pegaba nuevamente el forro a la mezclilla y envolvía el libro en plástico. Mis libros jamás se deshojaron.
Tengo grabados esos momentos con mi papá, una persona callada, reservada que rara vez manifestaba cariño en las formas tradicionales. Pero para mí, el estar callada a su lado, dejándome verlo trabajar, era el abrazo más largo y cálido de todos los que hubieran podido darme."

1 comentario:

Ana María Sánchez Pacheco dijo...

Me has sacado las lágrimas con tu relato. Las memorias que se guardan en el alma, son los tesoros más bellos que nos pueden dejar los seres que amamos. Te mando un abrazo, entiendo lo que siente tu corazón en estos momentos y me queda claro que estás viviendo instantes de mucha angustia. Te mando un abrazo harto "juerte" y que la salud de tu papá mejor. Lo deseo con todas mis fuerza. Te quiero mucho amiga.