domingo, 26 de diciembre de 2010

Post aguado

Pues no.
Que yo ni reflexiono en navidad ni hago nada de las cosas que dicen que deben de hacerse en estas fechas.
Mi festejos decembrinos giran en torno a tres cosas: familia, amigos y comida.
Todo lo demás que se supone debo hacer lo hago durante todo el año, a veces sin éxito y otras con alcances poco considerables.
Pasa la navidad y uno empieza a padecer la resaca no sólo del alcohol y los tamales, sino también de ese vacío que queda con el "¿Qué? ¿ya terminó? ¿tanto decorado, luces y estrés para que todo pasara tan rápido?".
Y henos aquí, de nuevo encarrerados en la rutina cotidiana.
Todavía no termina el fin de semana y yo ya estoy en La Ciudad de la Furia porque mañana debo impartir unos cursos muy temprano.
Me encantan estos días, que no se piense que no.
Y me encantan los regalos, el sentido último de estas fechas.
Santa llegó desde hace algunas semanas a casa. Los enanos querían un Kinect, para el cual estuvieron ahorrando varios meses y la última vez que tuvimos que ir a El Paso se los compramos, pero además les compramos, como regalo navideño, un nuevo XBox ya que él que tenían estaba bastante fregado. Tuvimos que dárselos juntos pues venían en la misma caja, con la advertencia de que ya no habría más obsequios.
En un principio los enanos estuvieron bastante contentos pero conforme fueron avanzando los días se dieron cuenta que era muy aburrido llegar al 25 sin esperar nada.
Para Fefé y para mí, en cambio, resultó grandioso pues no tuvimos niños gritando sobre la cama a las seis de la mañana.
Desafortunadamente ver la emoción de los hijos es una droga maravillosa y no pudimos abstenernos de comprarles algo más para que sí tuvieran una caja primorosamente envuelta que romper con desesperación.
Fue sumamente divertido hablarles para que despertaran a las once de la mañana y decirles que había regalos en la sala.
No me creyeron.
Les dije que había un par de cajas y que si no se levantaban en cinco segundos me las quedaría yo.
Con mucha desconfianza pero picados de curiosidad se levantaron.
William empezó a abrir su caja y Harry lo miraba. Al preguntarle por qué no abría la suya dijo que porque seguramente no habría nada adentro así que mejor esperaría. Apenas vio que William sacó un nuevo videojuego se abalanzó sobre su caja y encontró un reproductor de música y un disco de Queen.
Qué divertido es jugar con los sentimientos de los hijos.
Si no es para esto que somos padres, no sé para qué.

Sigue el festejo de fin de año.
Pinchi año que ya todo mundo desea que se acabe aun con la certeza de que el siguiente puede ser peor.
Pero los límites son siempre significativos.

9 comentarios:

sandygallia dijo...

Sospiro, pues aunque fue un buen año como que le faltó enjundia, digo, fue un buen año gracias a mi y a que anduve en chin... pero él como que no puso mucho de su parte =P

Los hijos también son para que los amenaces con mostrarles a sus amigos'esa' foto donde tenían 1 año y no traían pañal puesto =D

todavia dijo...

Harry recibió de navidad un disco de Queen??? Ese niño no es normal ;)


Los festejos navideños de todos nosotros giran en torno a la comida, lo que pasa es que le ponemos dosis de existencialismo para que parezca que no.

Y ahi viene el año nuevo, asi que agarrate, estomago.

Ministry of Silly Walks dijo...

En lo personal el 2010 estuvo bien, pero la esfera personal también está integrada por todo lo que sucede fuera de la burbuja-esfera individual y en ese aspecto, pinchi año, caray... Pinchi año...
Y también recibió un disco de Bon Jovi. Así es de curioso este chamaco.

PHERRO dijo...

A cualquier edad se siente bien recibir regalos.
Pero tienes razón, hay demasiadas cosas fuera del ámbito personal, que no permiten tener un balance positivo en el recuento anual.
Pero cada quien a lo suyo, ya ves, Tú no paras.
Ojala el próximo año sea menos sangriento que este agonizante -literalmente- 2010.
Feliz Año Nuevo ¡Masiiiiiita!, gracias por darme chance de compartir contigo a través de tus posts, siempre interesantes y agradables.
Cuídate, que estés muy bien y te vaya mejor cada día, luego nos leemos.

trying not to sell dreams for small desires dijo...

Queen!!

Rock on, Harry!

Parvati dijo...

Hola, pase a desearte un excelente fin de año y un 2011 lleno de existos, salud, familia, y etc, etc que duren todo el año.
Un abrazo

Juano T&S dijo...

yo tenia planeado regalarme eso mismo, un xbox con kinect... las cuentas salieron mal y total no pude comprarlo. En mi casa ya es costumbre que "no me regalen" xq siempre esta el clasico regalito de unos calcetines o una bufanda, que son cosas que uno en realidad no desea, todavia no se acaba la temporada navideña y aun hay tiempo de comprar algun detallito.

Saludos y felices fiestas!

Afasia Anómica. dijo...

A mi, mis hijos me salieron también con que querían un Kinect, y les dije que ni madres que para eso tenían el Wii que es la misma gata pero revolcada, lo peor de todo fué ver si cara de tristeza cuando abrieron su regalo de navidad "nadamás esto" dijeron los desdichados, a lo que respondí " Pues que querían?" una iPAD fue su respuesta.
inches chamacos...

manteka dijo...

JAJAJAJA NUNCA juegues con los sentimientos de un niño, menos con los de uno que sea videojugador .