miércoles, 8 de mayo de 2013

El día de la madre, qué nervios...


Ñé.
Yo ni voy a estar aquí. Voy a andar trabajando fuera.
De todos modos a mí ya ni me regalan nada, desde que mis hijos dejaron la primaria.
Miento. El año pasado me hicieron un cenicero con los cositos de las latas de cerveza, los cositos esos con los que ahora hasta bolsas y blusas hacen.
¿No es lindo? ¿Un cenicero? ¿Con pedacería de latas de cerveza? Opino lo mismo.
Fefé jamás me regala nada. "Tú no eres mi mamá", me dice, y estoy de acuerdísimo. Por eso la parte que conforma mi colaboración doméstica no incluye el planchado de sus prendas de vestir ni el servir la comida en la mesa. Y ahora que recuerdo, tampoco lo hacía su madre y eso facilitó mucho cómo armamos nuestros acuerdos prenupciales.
Ora que si yo quisiera que me regalaran algo, sería esto:



Y si quieren regalármelo, adelante, con gusto los adopto.

4 comentarios:

Ser Filosofista dijo...

Yo lo que quiero es adoptarte otra cría de gato ¿no tienes?

:)

Ministry of Silly Walks dijo...

No, pero Rayuela, la gatita de una amiga, acaba de tener bebés. Y dice que una de ellas tiene mi nombre. Por lo tanto... te la puedo dar en adopción, porque ya no caben más pelos en mi casa.

Ministry of Silly Walks dijo...

No, pero Rayuela, la gatita de una amiga, acaba de tener bebés. Y dice que una de ellas tiene mi nombre. Por lo tanto... te la puedo dar en adopción, porque ya no caben más pelos en mi casa.

Ser Filosofista dijo...

Ay, gracias :D

Los que me diste antes tenían nombres de personajes de Rayuela. Ha de ser una señal jajaja.

Cuando tengan edad :)