viernes, 27 de noviembre de 2009

Fotos pues


Cortesía de mi comadre.

Yo soy la Nacha

Pues sí.

Anoche fue la noche.

¿Nervios? Yo me calmé un poco después de que ensayé el número que más me preocupaba con mi compañero de canción. Ya que dio el visto bueno (porque además es el director) me sentí bien, sin ansiedad, cómoda... Lo demás fue divertirme.
Es cierto que algo mágico tienen los escenarios. Transforman a las personas. Recuerdo el caso de mi amigo A, que hace ya muchos años, cuando ensayábamos Les Miserables, se paraba frente a la pared y ahí cantaba, para que nadie lo viera ni lo escuchara. Quienes aún no lo conocíamos bien, temíamos por su actuación. Pero el día del estreno... wow... ¡qué voz y qué presencia! Bastante bien para un chavo que de niño todo mundo pensaba que era autista.

Hubo errorcillos, humanos y técnicos. De los técnicos salimos mejor parados con improvisación. Los humanos hay que superarlos.

Ayer antes de la presentación todos queríamos que el tiempo pasara y fuera domingo por la noche. O que no pasara en absoluto y pudiéramos ensayar y ensayar hasta que quedara perfectamente montado. Ahí sí no hay magia y hay que hacer lo que se puede hacer.
Después de la presentación nos dijimos, que bueno... podemos hacerlo nuevamente y seguramente será muchísimo mejor.

Ya sé lo que pasa después.
Lo que sucede después es que ya no quieres que la experiencia se acabe, que los viejos amigos regresen a sus ciudades, que a los nuevos ya no los vuelvas a ver.
Qué gente fui a encontrar y reencontrar... personas que te conocen de una semana y te dicen "te quiero", gente a la que quieres y con quien sientes que nunca te has desconectado a pesar del tiempo y distancia, gente de la que te has separado y cuando la vuelves a ver, no puedes hacerlo si no es con ternura y nostalgia de aquella buena amistad que alguna vez hubo, gente que está ahí presente en primera fila para aplaudir y decirte que lo hiciste bien (gracias, comadre --pequeño riviu en el enlace--)

¡Qué tumulto de emociones!

Quedan todavía tres funciones.

Esta noche mi Nacha será una mejor Nacha.
Lo prometo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Que tengo que soltarme más...

Y entonces dije, nel, esto no es para mí.
¡Claro, qué fácil! Soltarse... siempre y cuando no seas la persona más apretada del mundo.

Cuando comencé con los sueños tipo "No vino nadie al concierto" o "Estoy desnuda en el escenario y vino mucha gente" o "Estoy pariendo y es la cosa más extraña porque no tengo matriz, así que lo siento pero no voy a poder estar en el concierto" o el sueño aquel de la ola gigante que me aplasta o el otro en el que Fefé se fractura la nariz (todavía no sé qué significa, pero de que tiene relación la tiene) empecé a dudar de mi participación en el Ensamble. Pero anoche, después de repetir como veinte veces uno de mis números sin mejoría aparente, tuve que detenerme y preguntarme qué chingados estaba haciendo ahí. Ya no era duda. Era una absoluta convicción en mi absoluta falta de convicción.
A mi pregunta no venían respuestas sino únicamente quejas de mi ego y de mi alter ego (con quien por cierto estoy muy enfadada ¿por qué mi alter ego no es vanidoso y con gran personalidad y en cambio es tan inseguro como mi ego?).

Hoy a la hora de la comida los hijos me contaban sobre sus experiencias en los ensayos del festival navideño que habrá antes de salir de vacaciones: Harry estaba molesto porque las niñas se burlaban de ellos, y la maestra decidió ir sacando a quien no le saliera el bailecito hasta que no quedó ningún niño en escena. William contaba que las niñas de su salón empezaron a reírse de ellos y entonces los niños se distrajeron y comenzaron a usar los palos que llevaban como espadas y se pusieron a pelear entre ellos hasta que la maestra tuvo que cancelar el ensayo.
Finalmente me dijeron que no les iba a salir, que estaban muy nerviosos, que no podían bailar y que no querían salir en el festival.
Esto me hizo recordar las razones que tengo para estar en el Ensamble.
Eso fue todo.
Una parte de mí lo hace por ellos, para demostrarles que se puede contra los nervios, las burlas y la inseguridad. Y la otra parte lo hace porque quiero, deseo y necesito soltarme más.

Ya tengo listos los lentes tipo parishilton, los guantes largos. Ya compré la estola de plumas y el sombrero. Ahora... ¿alguien puede decirme dónde consigo la actitud?
Dice mi amiga "L" que viene incluída en el trago de tequila que me tendré que echar antes de la función.

Mañana estrenamos.
Nervios.

¡¿Dónde está el tequila?!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Cosas

Nunca se me habían pasado tan rápido tres días de conferencias, debates y talleres.
Disfruté cada palabra y actividad que se organizó. No sólo aprendí muchísimo, sino que pude dar un poquito de lo que yo sé en un taller que me invitaron a impartir.
Además de todo, como resultado de las mesas de análisis, se obtuvieron propuestas muy interesantes para enlazar de forma más eficiente a las organizaciones de la sociedad civil y poder hacer, como dijo Marcela Lagarde, una buena y necesaria sinergia.
La nota triste la puso el deterioro de salud de Irma Campos, reconocida activista y luchadora por los derechos de las mujeres.
Ella estaba programada para participar el domingo pero sabíamos que ya no estaba muy bien del cáncer que la aquejaba. El año pasado, por estas fechas, se dudaba que pudiera llegar a la recepción de un premio que le fue entregado. Aún así, nos acompañó el 25 de noviembre en un evento que organizamos para la presentación del cartel sobre la Ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.
El sábado gente cercana a ella nos informaron que se hallaba muy mal. Hicimos una llamada telefónica y todas las asistentes al Encuentro nos pusimos de pie y le aplaudimos durante un minuto.
Desgraciadamente el domingo nos pusimos de pie pero para guardar un minuto de silencio, pues finalmente el cáncer la había agotado.
El domingo, después de acompañar a las Mujeres de Negro y al Éxodo por la Vida de las Mujeres en su caminar por la ciudad, fuimos a la funeraria donde la campana se tocó en señal de homenaje y respeto por Irma y su vida de lucha.

Les dejo un video sobre ella:


Por otra parte... qué diversidad de emociones vivimos este fin de semana... conseguimos tener lista nuestra oficina nueva y permanente. Llevábamos un par de meses adecuándola a las necesidades de la organización y finalmente la tuvimos lista.
Fue un momento muy significativo, con todo lo que estaba pasando en el encuentro, y más porque Marcela Lagarde y Francesca Gargallo fueron muy amables en acompañarnos a una pequeña ceremonia y junto con Araceli Prieto, cortaron el listón morado inaugural.
Hubo otras personas que también nos acompañaron, entre ellas algunas jóvenes que quieren entrarle a la organización y eso es de las cosas más apreciables de este encuentro.

Marcela, Francesca y Araceli en el corte del listón.

El inicio de la caminata.




En la Plaza frente al Palacio de Gobierno.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Check, check, check...

Hoy dio inicio el Primer Encuentro Estatal Mujeres y Feminismo, el congreso al que estoy asistiendo.
Estoy feliz con la cantidad de temáticas que se están abordando y la calidad de las personas citadas para las conferencias y las mesas de discusión.
Hoy la conferencia magistral estuvo a cargo de Marcela Lagarde y el domingo cerramos con Francesca Gargallo. Ahí nomás para que vean la calidad.
Otra cosa que me puso feliz fue que el logo con el que la organización en la que participo colaboró, fue el seleccionado para el encuentro. Y otra cosa que también me puso feliz, aunque un tanto temerosa por la gran responsabilidad que conlleva, fue la aparición de mi nombre en el programa como tallerista participante.

Ahí la llevo con los pendientes.
Mañana temprano grabaré programa de radio, el último que hago con mi comadre, después daré el taller y al final del día me iré al ensayo del Ensamble, aunque yo creo que nomás voy a llegar a saludar y al cotorreo porque los horarios no se me conjugaron muy bien.
En los descansos del encuentro estoy elaborando mi trabajo para un curso en el que me inscribí en la facultad y que tengo que enviar a más tardar el domingo.

Y bueno... hay días así pero encuentro gran satisfacción en ver que puedo organizarme y que los pendientes, uno tras otro, van saliendo.

¡Saludos feministas!

jueves, 19 de noviembre de 2009

Un poco de historia

Había una vez una chica (y aquí todos infieren que soy yo, y tienen razón) que con 19 años de edad era un tanto seria y llena de inseguridades (muchas de ellas han conseguido persistir). Por azarosas razones (presión de algunas personas) hizo una pequeña audición para una obra en la que ya participarían sus más queridos amigos. Por razones más azarosas que las anteriores (le cayó bien a la directora o a su hijo) fue aceptada. Entonces, de los 19 a los 21 años de edad esta chica vivió la que sin lugar a dudas fue la más rica, divertida y emocionante etapa de su vida (afrontémoslo, como madre o como pareja o como profesionista no siempre se sincronizan esas tres cualidades).
Fue una etapa preciosa en la que muchos de mis miedos se fueron y muchos afectos se quedaron.
Sé que quien soy o estoy siendo ahora fue resultado no sólo de mis traumas freudianos, sino mayormente de esa etapa, por las cosas en las que empecé a creer, por las cosas que vi y la indignación que encontré en muchas de ellas.
La gente que me rodeó entonces lo hizo con plena aceptación. Fui más besada, abrazada y querida en esos dos años, que en los que le precedieron (también fui muy manoseada pero ésa es otra historia). El mismo año que entré al grupo, conocí a Fefé.
Mi vida no podía ser más completa.

Han pasado muchos años. Casi catorce. Con casi todos mis amigos de entonces sigo manteniendo amistad (gracias FB). Cada 25 de diciembre nos reunimos, reímos, recordamos y por supuesto, cantamos. Es realmente un gran regalo en esta vida el mantener amigos como ellos.
Por eso cuando Luis me invitó a participar, no lo pensé mucho y no porque quisiera recuperar algo del pasado, porque no hay nada que recuperar, ahí sigue y es un placer seguirlo disfrutando, sino porque además de eso, ahora tengo más razones para estar ahí.
Algunas las compartí en el post anterior y otras me las quedo para mí.

Todo ha pasado muy rápido. La semana que entra estrenamos. Quienes más se divertirán seremos nosotros supongo, pero ojalá que quien vaya se divierta tanto igual. No es una obra teatral, es una presentación sencilla de números cómico-mágico-músicosepsuales bajo el concepto de teatro-bar. Hay parodia, sátira y un buen de nostalgia.
Los participantes del Ensamble son gente muy muy talentosa. No peco de humildad cuando digo que soy la única que no está al nivel. Es la verdad. Pero estoy trabajando mucho y como antes, cuento con todos para hacerlo mejor.
Aquí tengo algo que recalcar, por si hay quien se lo pregunte: NO ME ACOSTÉ CON EL DIRECTOR (nomás una vez un kiko hace muuuchos años :p)
Y pues... ésa es la historia que les iba a contar.

Ahora me voy porque con el trabajal que me cayó debo organizarme muy bien.
Tengo congreso viernes, sábado y domingo, debo elaborar un ensayo para la escuela de aquí al domingo y apenas hoy me mandaron el material, hay kermess en la escuela de los hijos, visita al neurólogo para Harry, tengo muchos videos que editar para la investigación que hacemos, ensayos del concierto y todo este fin de semana.
Por eso aprovecharé el tiempo disponible: cantaré en el baño y en el auto, leeré el material para el ensayo mientras espero al doctor, escribiré el ensayo en los descansos del congreso y editaré los videos... editaré... bueno, eso no sé cuándo pero de que lo haré, lo haré.

martes, 17 de noviembre de 2009

Ensamble, para no morir de hambre

Bueno pues.

Yo obtuve un premio a la honestidad y la superación de la vergüenza.
(Me siento como Obama después de recibir el Nobel)

Hay que estar a la altura.

(Agréguele el signo de exclamación faltante con ayuda de su imaginación)

Aparten día y dinerito para que vayan a vernos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Son varias las razones

1. Porque hay gente a la que no le puedo decir que no. (¡Qué diablos! No me gusta decir que no, porque de que sé, sé).
2. Porque se me da la gana.
3. Porque pecaría de hipócrita si no lo hiciera, yo que me la vivo animando a los hijos a que hagan cosas diferentes, a que prueben cosas distintas.
4. Y porque los hijos tienen la obligación... qué digo obligación... el sagrado derecho de avergonzarse de sus padres.

Por eso en este momento afino mi "dulce voz" (jojojo... dijeron "dulce voz" por no decir "voz sin potencia") y me sigo preparando.

Ya les contaré, cuando me haya habituado todavía más al ridículo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Sale algunas veces por las noches. Se va a un bar o una cantina. Ajedrez o dominó. Cervezas o whisky.

No me preocupo. Lo miro salir, como otras veces salgo yo y me comienzo a divertir a con los mensajes que me envía al celular: un fragmento de canción, una frase de un poema, el nombre de un conocido a quien saludó. Más noche, cuando yo ya estoy dormida, la alerta de mensaje me anuncia que viene en camino con una hamburguesa o un hotdog para compartir conmigo.

No me preocupan sus salidas pues en ellas piensa en mí.

Me preocupa cuando no sale. Cuando se ensimisma trabajando en la computadora y enciendo su reproductor de música. Desde mi cuarto escucho la música, los poemas. Estamos tan cerca pero también nos separa una muralla de recuerdos que sé infranqueable. No sé en quién piensa ni qué lo habita mientras trabaja y escucha, trabaja y tararea.

No hay mensajes entonces a mi celular. No sé si los haya a algún otro.

En todo caso ese momento de silencio y ensoñación nos lo merecemos todos.

Aunque en mi cama me abrace a la almohada y tiemble.


Grandes catástrofes pueden empezar como ideas geniales.
La mía inició con la ida a la tienda a comprar unas galletitas para acompañar mi café. Ya en la tienda dije ¿por qué gastar en galletas si puedo hacerlas y mejores? Así que salí con un paquete de harina preparada para las susodichas.
Después del éxito obtenido con mis bombas calóricas me dije ¿por qué no hacerle un pastel a la "L" por su cumple?
El fallo en mi secuencia de pensamientos es que no es lo mismo hacer galletas que pastel y yo nunca he llevado una buena relación con mi horno en materia de postres.
Mientras hacía el pastel, me comía las galletas.
Sería la energía inducida por tanta azúcar o sencillamente mi ineptitud para la elaboración de repostería que el pastel de chocolate salió hecho un engendro quemado por debajo y crudo por dentro.
Me lo tuve que comer, cómo iba yo a andar de desperdiciada.

No hay desastre sin enseñanzas:
1. Ya sé lo que significa "empacho".
2. La cocina no es lo mío.
3. El pastel de "L" lo voy a mandar hacer, que por eso hay gente capacitada para ello.
4. La necesidad de estar trague y trague no es sino efecto de la cantidad de cosas que tengo que hacer este mes y todavía no empiezo.

Enmedio del dolor de estómago que aun traigo, me he propuesto ponerme a trabajar.
No hay de otra.
Preocuparse u ocuparse.
(Y comer... acabo de comprar un postre de limón que luce de-li-cio-so)

sábado, 7 de noviembre de 2009

A las niñas no se les pega, y a los niños tampoco.

-- Tú crees, mamá, me mandaron una nota nomás por mover mi banca.
Lo que Harry olvidó decirme es que la movida de banca duró cinco minutos y estuvo acompañada de cotorreo con los vecinos de fila, mochila con su contenido tirado por el suelo y lapicera haciendo ruido estruendoso al caer.

Eso sucedió el jueves y yo mandé una nota a la maestra explicándole que Harry tenía pendiente una visita al neurólogo y su consiguiente surtida de medicamento, que por favor le tuviera un poco de paciencia y hasta le di un par de sugerencias para trabajar con él los siguientes días (uno creería que les enseñan esas cosas en la Normal).
Desgraciadamente, enviar una nota a la maestra por medio de tu hijo que padece TDA es muy arriesgado.
La nota nunca llegó a su destinatario.

Y bueno... lo del recado ya no es necesario.
Mañana tengo cita en la dirección porque Harry le pegó a Lizeth, la niña latosa. Al parecer lo terminó de fastidiar, y en el estado medio impulsivo que se trae estos días, descargó los corajes de todo el año.

A practicar mi cara de madre consciente y de paso preparar el discurso sobre el compromiso de las escuelas de educar en equidad (porque eso de que les digan a los niños "A las niñas no se les pega" y las maestras no escuchen a los niños cuando piden un trato justo, me caaaaaaaaaaaarga.)

viernes, 6 de noviembre de 2009

Me llegó hoy a mi correo.
Supongo que es basura o algún virus, qué sé yo.
No pienso abrir el contenido adjunto.
Así pasa a veces. Recibes un correo de un remitente conocido pero sabes que no lo envió tal persona y lo eliminas sabiendo los riesgos de infección.
Yo supe inmediatamente que el correo no venía de ese remitente, porque Paty ya va a cumplir un año de haber fallecido.
Qué curiosa casualidad, el que hayan elegido su correo y que yo lo haya recibido dadas las circunstancias y los acontecimientos de la última semana.
La cosa es que no lo quiero borrar.
Me resulta reconfortante ver el correo en la bandeja de entrada.

jueves, 5 de noviembre de 2009

-- Lizeth me molesta mucho en los recreos -- se quejaba Harry hace unos días, a la hora de la comida-- me jala el cabello, se burla...
-- ¿Por qué no le dices a la maestra?
-- Pues porque es mi amiga y no quiero perder su amistad.
-- ¿Y por qué no le dices eso a Lizeth? "Mira Lizeth, somos amigos y no quiero perder tu amistad, no quiero que me molestes más."
-- ¡Qué cursi!
-- Persíguela -- le aconseja William-- corretéala un rato hasta que se canse y se vaya a jugar con sus amigas.
-- Mmm... buena idea. Voy a probar.

Hoy William no quería ir al entrenamiento de futbol. Tampoco me quería decir por qué. Finalmente accedió a contarme y como Harry estaba cerca, optó por hablarme en clave.
-- Efesquefe Afandrefés mefe mofolefestafa mufuchofo.
-- ¡¿Que Andrés te molesta mucho?! --grita Harry desde el comedor.
-- Ya qué... Sí, Andrés me está molestando, me dice que juego muy mal. Y cuando él me dice eso, todos los demás comienzan a decirme cosas. No quiero ir al entrenamiento.
-- Deberías decirle al entrenador --le comento yo.
-- No me hará caso, además van a decir que soy un chismoso.
-- Pero no puedes permitir que te lastime...
-- Por eso no quiero ir -- me dice ya con lágrimas en los ojos-- además a veces, jugando, comienza a pegarme y no me gusta. Ya no quiero estar en el equipo tampoco.
En ese punto Harry entra como un torbellino a la habitación.
-- ¡Pues enfréntate con él! Si te pega, pégale tú también. Él cree que eres débil porque te portas bien, pero va a seguirte molestando si no haces algo.
-- No, Harry --intervengo-- no es la forma de resolver el problema.
-- A mí me hacían lo mismo, se burlaban porque me veían chiquito y no me iba a poder defender, pero entonces comencé a pegarles en las espinillas y me dejaron en paz. ¡Debes hacerlo, William, no dejes el equipo por su culpa!
Después de escucharlos, lo único que se me ocurre hacer es ponerles un video chistoso para que ambos se calmen.
William se levanta, se pone la ropa de entrenamiento y nos vamos a la escuela.

Pienso y pienso en estas pláticas cotidianas y al reflexionar sobre mis comentarios dejo de sorprenderme de por qué los adolescentes se alejan de los padres y buscan respuestas a sus dudas con sus amigos.
Me escucho y me oigo como una maestra, o una madre... mis palabras son palabras de revistas con consejos para padres o de libros sobre educación. Y la verdad, no tienen nada que ver con las verdaderas dificultades, dudas o preguntas de mis hijos.
¿Qué hacer?
¿Convertirme en una mamá "cool" y decirles lo que quieren escuchar?
¿Asumir mi ineptitud y dejar que hagan lo que quieran?
¿Seguir actuando como guía de cartón?
Todavía no estoy muy segura de dónde está el balance. Soy nueva en esta etapa de la vida de mis hijos. Somos nuevos los tres.
Alguna vez mis consejos tuvieron algún efecto. Ya no.
Tal vez por ahora sólo me resta confiar en que los he educado de la mejor manera posible y dar gracias de que se tienen el uno al otro.
Seguramente, en ese ínter, voy a aprender mucho de los dos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Mi momento doméstico de la semana

Tocaron a mi puerta ayer por la mañana y en la paranoia colectiva de mi ciudad, me asomé por entre las cortinas y observé al sujeto que osaba interrumpirme en mi décimo intento frustrado por instalar un editor de video en mi computadora.
Era un mozalbete acompañado de una maleta con productos de limpieza. Me arriesgué a abrir la puerta porque se veía más ñango que yo. En cuanto me vio me soltó una retahíla frecuentemente interrumpida por la muletilla "le digo, le digo". Llegado el momento culminante, lo interrumpí yo diciendo: "No tengo dinero."
La cara que puso... No sé cuántas veces la habrá ensayado frente a un espejo, pero la cara que puso... entre perro apaleado y gato resentido.
¿Qué puedo decir? No pude con esa cara. Yo acepté el producto y él terminó de recitarme sus bondades: además de acabar con el cochambre más cabrón, sirve para quitar manchas en tapicería y ropa; limpia muebles de madera sin dañarlos y equipo electrónico sin dejarlo grasoso; puede desengrasar herramienta y motores, y no reseca las manos ni contamina el ambiente. Una maravilla pues.

Un día antes le había tocado ir a mi Excelsa a ayudarme en la casa y con bastante rencor me echó en cara mi irresponsabilidad al no tenerle debidamente surtido el departamento de productos de limpieza, entre los que faltaban, a saber, el siempre útil Fabuloso y el eficiente desengrasante de Stanhome. Terminó el quehacer sin tocarme la estufa en señal de inconformidad, así que yo me quedé con la mugre de una semana acechando malignamente desde la cocina.
Y es que no era cualquier mancha... era una mancha asentada ahí desde una de esas noches de frío, de duro cierzo invernal, en la que se me ocurrió calentar leche para hacer chocolate. Como a mí se me quema hasta el agua, la leche no corrió con mejor suerte y ahí se quedó, pegada, quemada y renegrida.
Ayer por la noche, cuando vi paseándose tranquilamente una cúcara sobre la estufa, decidí que era suficiente y me dispuse a estrenar el producto.
Rocié un poco, me llegó un agradable aroma a naranja e inmediatamente después comencé a ver cómo se despegaba la plasta del acero inoxidable. Ya nomás tuve que retirarla con un trapo.
Recordé que dijo que podía utilizarse para la ropa y tomé una sudadera de Harry, toda llena de lamparones de grasa de cuando come tacos de barbacoa en la escuela y la rocié con el limpiador, tallé un poco y la lavé. Ya había probado con otros productos sin mucho éxito, y lo maravilloso fue que éste sí funcionó.
La última prueba la pasó con el sillón de la sala. ¿Recuerdan? Aquel sillón nuevo que absorbió toda la tinta del bolígrafo que el director de cine, William, habia dejado por accidente.
Anoche rocié, recogí la cantidad de tinta que iba saliendo, lavé el trapo varias veces, hasta que quedó reluciente, trapo y sillón.

Por todo esto los invito a usar Max Clean, producto mexicano --posiblemente con la fórmula pirateada de algún otro-- económico y rendidor.



(Nadie me ha ofrecido lana para publicidad... aunque deberían)


Qué cenó Pancho Mejorando el mundo, un post a la vez.

De nada.

Procrastination

Mi prima me recibió esta mañana en FB con un "Qué bonita eres" y con eso se me quitó la mitad de la tensión que estoy acumulando a fuerza de dejar todo para el último. (Chida mi prima)

Un video por editar, un curso que tomar, un congreso al que asistir, una obra en la cual participar....

Noviembre promete.
... estrés.

Y hablando sobre procrastinar, les dejo este video de una presentación de Ellen DeGeneres en la que habla muy acertadamente al respecto.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Un regalito de Día de Muertos y festejos aledaños

Les dejo un enlace para que bajen unas rolas muy ad hoc a la ocasión.
Me faltaron unas que me quedé con ganas de subir, pero por desesperada nomás dejé éstas.

Aquí está el link:
http://www.megaupload.com/?d=0J52371I
y la contraseña es lagartija

Las canciones que incluye esta carpeta son:
1. La llorona (Beirut)
2. El tecolote (La calaca)
3. Rogaciano (La calaca)
4. Black Magic Woman (Lila Downs)
5. Espérame en el cielo (Mina)
6. Bruja (Joaquín Sabina)
7. La llorona (Chavela Vargas)
8. Preludio para el año 3001 (Eugenia León)
9. Un puño de tierra (Eugenia León)
10. Arráncame la vida (Chavela Vargas)
11. La bruja (Eugenia León)
12. Tierra Luna (Eugenia León)
13. Alta hora de la noche (Eugenia León)
14. La llorona (Eugenia León y Café Tacvba)
15. La martiniana (Lila Downs)
16. Mi corazón me recuerda (Lila Downs)
17. Zamba para no morir (Mercedes Sosa)
18. No es serio este cementerio (Mecano)
19. Otro muerto (Mecano)

domingo, 1 de noviembre de 2009

Premios

No sólo me otorgó Ann el Premio a la Honestidad y a la Superación de la Vergüenza, sino que además, el mejor Chef de la blogósfera, tuvo también la amabilidad de concedérmelo y hacerme sonrojar.

Así está la cosa:
Pega uno el reconocimiento.
(...cuya simbología debo aceptar que no entiendo. Exijo una explicación--¡plop!-- al respecto)

Luego, hace uno lo siguiente:
Reseñar brevemente el blog de origen; confesar diez cosas honestas sobre uno mismo; y, otorgarlo a otros diez blogs que no lo hayan recibido ya.


Blogs de origen:
Sobre Ann debo decir que al leerla entiendo mejor aquéllo de "Si la vida te da limones, haz limonada".
Una mujer recursiva y capaz, sin remordimientos ni arrepentimientos.

A la cocina del JChef, llegué brincando de un enlace a otro, pero de inmediato me atrapó su sazón. Es cierto que hay muchos blogs sobre tecnología e internet, pero éste es mi favorito: sencillo, variado y familiar, como los placeres culinarios deberían ser.

Las diez cosas:
1. Disfruto mucho escribir 2. Me autocensuro de vez en cuando 3. Hace mucho no escribo nada sobre papel 3. A lo largo de todos mis posts, sólo he exagerado la verdad en dos o tres ocasiones 4. Ninguna de las últimas entradas tiene esa cualidad. Estás descritas tal y cómo sucedieron 5. Mis hijos no se llaman Harry ni William 6. Me gusta que me lean 7. Me preocupo demasiado 8. Soy impaciente 9. Pero también soy muy tolerante 10. Soy buena gente después de todo.

Y se lo otorgo a:
1. Mi exalumna que tanto aprecio
2. Ben y el Signo de la Espada
3. Peungmasta
4. La Negrita de Sololoi
5. Mi comadre
6. Susanita la Sexosa
7. La Torre del Arte
8. La Flaka
9. Sandygallia
10. Cumerina
Las razones son muchas: la creatividad que vierten en sus textos, las preocupaciones que los afligen, el interés que despiertan, el humor que despliegan, la vitalidad que reflejan, el placer que persiguen y sobre todo, por la honestidad con que escriben.
Es un gusto tenerlos en mis enlaces.

Bien, ahora cada uno a hacer lo mismo.