lunes, 27 de agosto de 2012

Casa

Estamos haciendo reparaciones en casa. Por las necesidades que hay nos la vamos a llevar cuarto por cuarto y así hasta el año nuevo porque sólo podemos estar con los trabajadores los fines de semana. Eso va a resultar muy cansado considerando que hay que dejar la casa desescombrada cada domingo por la noche para que los hijos no se nos vayan a atacar de alergias.
Los que han realizado reparaciones en sus casas saben que incluso el polvo del hoyo de la pared que haces con un taladro, se mete hasta el congelador.
Ayer nos dejaron hechos los huecos para unos ductos del aire acondicionado.
Harry, después de ver las capas de polvo tras polvo sobre absolutamente todas las superficies de la casa, decidió que sería buena idea solicitarle asilo a su abuela.
Ni aguantan nada.
Finalmente, entre todos logramos hacer la casa habitable por esta semana, aunque sabemos que el siguiente fin será lo mismo y que tendremos que desescombrar la noche del domingo y llegar agotados a nuestro inicio de semana laboral.
De aquí al año nuevo.
Pero ¿saben qué?
Se siente bonito darle una resanada al hogar. Es como darse una resanada en el alma.
Porque pues (¿quién lo dijo? ¿Neruda?) uno es su casa.

* * * * *
Cuando dije "entre todos" no necesariamente quise decir "todos".

Ringo pasó más tiempo llevándose el polvo a otros cuartos, dándole sustos a los trabajadores o dejando huellas sobre la mesa y la estufa.

Y Lucky...

Se metió en un cajón y no salió de ahí en todo el fin de semana.

Yo quiero ser mi gato.

2 comentarios:

sandygallia dijo...

Ains, ellos se llevan la mejor parte, ya dije, en mi próxima vida, quiero ser mi gato.

Por cierto, que friega tener ñiles en casa, pero uno se siente super feliz, al final de todo el merequetengue =)

Ministry of Silly Walks dijo...

Fíjate que estoy aprovechando así como para no hacer nada... como de todos modos se va a ensuciar... es lindo.