martes, 3 de julio de 2012

El domingo nos levantamos muy temprano para ir a votar.
Nos levantamos desde un día antes, porque en realidad no habríamos podido dormir, así que pasamos la noche del 30 y las primeras horas del primero de julio en casa de unos amigos. Cuando dieron las ocho de la mañana, desayunamos y cada quien se fue a sus casillas.
A esa hora ya había bastante fila pero estaba fluida. Una vez lista para votar encontré en mi casilla como observadora a mi amiga "M" y me sentí mucho más tranquila.
Durante el día estuvimos leyendo sobre multitud de irregularidades que estaban sucediendo en otros lugares. Yo regresé después de las seis a mi casilla para tomar fotos de las sábanas.
Por la noche nuevamente nos fue imposible dormir.

* * * * *
Decía el Monero Hernández en Twitter que en la democracia lo mismo vale un voto comprado que un voto por convicción. Ésa había sido una cuestión que me había dado vueltas en la cabeza todo el día, entre otras más. Luego, en la conferencia de prensa de AMLO se me aclaró poquito más el panorama.
Deben explicarse las irregularidades. Deben atenderse las denuncias presentadas ante la FEPADE y debe castigarse a los responsables. Deben aclararse además la multitud de diferencias entre las sábanas y la información del PREP. Yo confío en los ciudadanos que estuvieron en mi casilla, pero fuera de ella, yo no sé quién está.
Personalmente pienso que mi candidato no ganó el mayor número de votos. Fue mucho lo que hizo y deshizo el PRI y algún efecto iba a tener en los votantes. Pero es mi opinión y no lo sabremos con seguridad a menos que se impugne la elección.
Los “medios de impugnación electoral” son aquellos instrumentos jurídicos (juicios, recursos, reclamaciones, inconformidades, etcétera) previstos constitucional o legalmente para corregir, modificar, revocar o anular los actos o resoluciones electorales administrativos o jurisdiccionales cuando éstos adolecen de deficiencias, errores, inconstitucionalidad o ilegalidad. Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
Es un hecho que el proceso adoleció de deficiencias y errores, de inconstitucionalidad e ilegalidad.
(Aquí están los delitos electorales contemplados por nuestras leyes y sus sanciones).
Yo espero que la impugnación sea aceptada. Los funcionarios y observadores hicieron un buen trabajo. No sólo cumplieron -los que lo hicieron- con su deber de ir a cuidar nuestros votos. Nosotros también hicimos un buen trabajo: no sólo fuimos a votar, también cuidamos el proceso, observamos que no se cometieran delitos alrededor de nuestras casillas, que no hubiera propaganda electoral en la distancia marcada por la ley, tomamos fotos de las sábanas, las revisamos con la página del IFE. Y quienes sí encontraron delitos, reunieron las evidencias, denunciaron y además los dieron a conocer.

Yo no sé si al revisar estos elementos los resultados cambien. Como ya dije, no lo creo, pero considero muy  muy muy necesario hacerlo. Esto tiene que sentar precedentes. ¿Qué va a pasar en las siguientes elecciones? ¿Los partidos harán el cochinero que se les dé la gana porque las autoridades no responden a sus obligaciones? ¿Qué va a pasar con el proceso que ha sido necesario para ir construyendo la democracia y que costó hasta vidas en estas elecciones?
Fueron elecciones históricas, dicen, por el número de votantes que participaron.
Mis hijos podrán votar en las siguientes elecciones federales y no han perdido de vista el proceso de esta elección. ¿Les quedarán ganas de participar si las autoridades no hacen lo correcto?


Estoy triste por algunos resultados pero también estoy a la espera.









3 comentarios:

Brenda dijo...

Estoy triste al igual que tú. Quiero hacer algo, pero no sé qué. Estoy furiosa, incrédula. Sé que no sirve de nada esto último, pero a dónde acudo?, dónde firmo por mi inconformidad?

Ser Filosofista dijo...

Me está dando un ataque de risa de indignación.

¿En serio nos va a gobernar EPN?

Me da coraje que todo eso lo hacen en nuestra cara... ¿qué te puedo decir? Estoy harta.

sandygallia dijo...

Compartimos la tristeza, pero en mi caso a esa tristeza se suma la tristeza de tener que estar justificando por qué creo en lo que creo, ante mis amigos, todo el tiempo.
¿Por qué la izquierda? ¿Si todos son malos por qué no el de siempre o la derecha?
Estoy cansada...