martes, 29 de noviembre de 2016

Dislike

No sé cómo hacer para que no me aparezcan las historias que mis contactos comentan o a las que les dan “Me gusta” en Facebook. Hay muchas cosas de sus gustos que no me interesan en lo absoluto, aunque tiene su lado positivo porque, por otra parte, he estado limpiando mi lista de contactos de racistas-misóginos-homofóbicos con base en esa información.
De todos modos, no quiero tener que verlos.

Anoche me apareció mi papá comentando “Amén” en dos publicaciones.

La primera era en una oración por los enfermos.
La segunda era en una oración por un milagro.

Hace dos semanas fue su última quimio de la segunda serie de seis.
La semana entrante lo revisa la oncóloga con los resultados de sus estudios.
Mi mamá ya los tiene y no le ha dicho que esta vez el cáncer no se fue y que se extendió a su otro pulmón.

Realmente ya no quiero que me aparezcan los comentarios y likes en Facebook de mis contactos.

 

jueves, 24 de noviembre de 2016

feliz día de la mujer

Sooo...
La ingeniera es una mujer muy inteligente que se ha especializado en un área poco común de los materiales. Trabaja con nosotros pero recientemente le hablaron de una empresa donde había trabajado para ofrecerle un proyecto que la llevaría a Alemania a obtener una mejor preparación. La oferta incluye llevar a su esposo y a su hijo. Y al bebé en su panza.
Y se debate.
Para mi jefe el juicio es muy simple: está loca. La decisión debe ser quedarse aquí, porque además cuando las mujeres son muy exitosas sus maridos lo resienten. ¿Y sus hijos? Ella estará muy ocupada con su curso y el proyecto de ese trabajo ¿quién los va a cuidar?
Y cuando le digo que se escucha sexista, la respuesta es: "No lo soy, la persona a la que más admiro es mi esposa".

* * * * *
Un compañero del trabajo se acercó hoy a mí y mientras me hablaba me acarició el cuello y la parte superior de la espalda bajo mi blusa. Después de quedarme helada sin saber qué pedo, me desahogué con mis compas. Quise la confirmación de que no estaba mal haberme sentido completamente frikeada, de que no estaba exagerando... Luego me sentí absolutamente encabronada, primero por no haberle dado un chingazo al güey y segundo, por haber requerido la confirmación de mis amigos.
Es esta cosa terrible de no aprender a escuchar a nuestros cuerpos porque no hemos aprendido a apropiárnoslos. O justificar su invasión o requerir la opinión ajena para sentirnos indignadas, porque nuestras emociones nos son insuficientes. O no actuar inmediatamente por no parecer exageradas. O no decir nada porque de todos modos quién nos va a escuchar.
Pero sobre todo, me super encabroné porque después de tanta reflexión, análisis, crítica y deconstrucción, sigo siendo la misma pendeja.
(Bueno, me quedo con el consuelo mínimo de que antes no hubiera ido a buscarlo, darle un manazo y advertirle que hablaría con el comité de ética si volvía a acercarse demasiado).

* * * * *
Pero no necesitamos el feminismo.


domingo, 20 de noviembre de 2016

Cat people

Personalidad introvertido o extrovertida.
Temperamento sanguíneo, colérico, flemático o melancólico.
Los 9 eneatipos.
Y así, muchas formas de entendernos y proyectarnos.
Aunque pasé dos días de retiro, encerrada tratando de conocer qué personalidad del eneagrama era (5, by the way) ninguna imagen me ha sido tan clarificadora con la siguiente:


Sí, se puede una parar frente a mucha gente, hablar, verte como pez en el agua, decir las cosas, perder la seriedad, bromear y sin embargo, sentir que no perteneces.
Pero ya estoy acostumbrada y no significa que me sienta mal al respecto.
Antes sí. Y cuando esto pasaba, había un par de personas alrededor que hacían lo posible porque me sintiera incluida.
Fue bueno, eventualmente, dar con otro inadaptado para hacernos compañía.
Tanto el inadaptado como los otros siguen en mi vida.

Puede que no sea yo la persona más sociable ni la mejor compañía, pero mi casa está siempre abierta para quienes siguen ahí a pesar de mí.
Aunque a veces no hable mucho y sólo me ría y asiente, es un placer que mi casa se llene de gritos, risas y humo.






domingo, 13 de noviembre de 2016

The Weekend Update

Si la semana pudiera resumirse en un video, sería éste:
 

Tristeo estos días por diversos motivos. Uno de ellos, la muerte de Leonard Cohen.
"Todos se mueren" dijo la cumpleañera de la semana en su festejo. Así, festiva ella.
Pero es verdad.

Yo sigo con la obligación de la vida por ahora, celebrando otras vidas siempre que se pueda, brindando hasta las lágrimas en los cumpleaños, brindando hasta devolver el estómago (¿y por qué no?) en un baño.
Y quiero vivir hasta tener que decir, como Leonard cantando en Londres a los 73 años: "Excuse me for not dying".


Leonard Cohen at home in Los Angeles in September, 2016.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Declaración de amor

Cada noche me lleva media hora prepararme para dormir.
La preparación incluye el cepillado de dientes, la lavada de cara, la loción tónica, la crema hidratante, la crema antiarrugas, la loción reafirmante y la suavizante de pies.
Ah, porque aunque parezca que no, yo soy fan de todo eso.
Tomo la crema limpiadora y me la unto por la cara sintiendo una extraña purificación, una limpia de preocupaciones laborales y familiares.
Cuando mi piel queda fresca y rosada (de los tallones) me aplico la tónica aclaradora, cuyo mayor logro ha sido exacerbar mi natural inclinación a la rojez cutánea.
Una vez con la cara restirada, uso una crema hidratante que le permite a mi rostro volver a la normalidad. Casi me parece escucharlo respirar aliviado mientras se me acomoda de nuevo la sonrisa.
Es momento entonces de la crema para prevenir arrugas en los ojos. No en la frente. No. Ni en la comisura de los labios. No. De los ojos. Así dice la etiqueta y yo la aplico con devoción en cada pata de gallo. Finalizo con ella en la grieta de la frente, ésa que tengo de hacer esfuerzos por entender el mundo. Y luego en los labios, sobre las grietas que tengo de tanto reír. Porque a mí ninguna crema me va a decir donde aplicarse.
Tomo después la crema reafirmante con ingredientes naturales. Me la llevo de la panza a los muslos y a las nalgas y al revés. Mucha crema se me va pero es bonito sentir cuán suave es tanta carne.
Ya en la cama uso una crema para los pies sólo cuando ya estoy segura de no tener que levantarme, lo cual aprendí una noche desde el suelo.
Todo lo hago con un compromiso y fidelidad que no he tenido hacia nada y nadie.
Y no porque crea que un día mi piel perderá las manchas, mi frente estará lisa y mis nalgas y vientre firmes.
No.
Lo hago porque cada noche durante media hora me doy la oportunidad de sonreírme frente al espejo, de acariciarme, de estar a solas para decirme: te cuido.