jueves, 30 de abril de 2015

Día del Niño

Me parece de muy malito gusto y repoquísima madre y padre, que mientras yo veo fotos de mis hijos cuando eran bebés, ellos estén buscando información sobre universidades y requisitos de ingreso.
No se vale.
Yo no los parí para esto.
¿Qué les cuesta seguir siendo niños un rato más?

domingo, 26 de abril de 2015

La ciudad de los libros perdidos

¿A dónde van los libros perdidos?
Exijo saberlo.

Tengo cerca de cien libros extraviados, según mis más conservadores cálculos.
Que se me pierdan calcetines, blusas o pantalones. No sé por qué ocurre, pero sucede, créanme.
Pero mis libros...
Ni los calcetines ni los pantalones los puedo compartir con mis hijos. Los libros sí. Y me andan faltando "Las intermitencias de la muerte", "El señor de las moscas", "El club de la salamandra", "El segador", "El libro de los abrazos"...

A quien se los haya prestado o quien los haya sustraído en forma ilegal y arbitraria de mi casa, de verdad, regrésenmelos. No tomaré ninguna medida en contra.
Es más...
Voy a cerrar los ojos una semana y cuando los abra espero verlos en mi puerta.
Bueno, les voy a dejar la puerta abierta porque probablemente Hobbes los encuentre tan sabrosos como mi bicicleta.

Por favor...
Mis libros...
:(

lunes, 20 de abril de 2015

Medallas

La primera vez que Harry participó en una carrera debía correr una distancia de 2.5 km. Pero por no fijarse en los señalamientos, inició involuntariamente el recorrido de 5 km.

Cuando perdió de vista a los participantes se le ocurrió preguntarle a una corredora cuánto faltaba para la meta. Ella le explicó que otros dos km. Como Harry ya se sentía muy cansado, ella comenzó a motivarlo e impulsarlo para que terminara el circuito. En un par de ocasiones más, Harry bajó la velocidad pero ella no lo dejó detenerse. Ella llegó en  segundo lugar de su  categoría por esperarlo. Harry llegó en sexto en la suya. Todo esto me lo contó él de regreso a casa en un tono de verdadero agradecimiento.

En la segunda competencia la volvió a ver pero no tuvo ocasión de saludarla.

El domingo fue la tercera y se reencontraron con gran gusto. Sé que ella es efusiva, pero Harry no y verlo emocionado porque ella llegó en tercer lugar me dio mucho gusto. Y que fuera capaz de expresarlo, más.

Me cuentan por aquí que esta mujer –esposa de un compañero- ha tenido una vida difícil. Que incluso en algún momento intentó quitarse la vida cortándose las venas.

Yo no sé si los sentidos se afinan tras una experiencia así o si son los sentidos de Harry los que están muy abiertos, el caso es que las palabras de esa mujer en un momento muy preciso permitieron a Harry dar un paso más en su recuperación. Exceder sus expectativas fue un logro. Fue muy difícil en ese momento pero lo superó.

Harry cada día mejora. El viernes fue a una fiesta, el sábado me enseñó un ensayo que escribió cuya conclusión fue optimista y el domingo regresó a casa con un nuevo récord personal de la competencia.

Yo también tuve un nuevo récord: Ya no fui la última ni me ganaron las señoras con carreolas.

Y ya no me importa levantarme temprano los domingos para las carreras.

sábado, 11 de abril de 2015

Y pasé

No aguanté mucho sin máquina.
Pensaba esperar el reparto de utilidades o decidirme a usar la TDC o aceptarle a Fefé su oferta de comprarla él... al final le acepté un préstamo al hijo.
Así es, el hijo puede ya, gracias a su fama youtubera, ir a una tienda con su madre a comprar un cómic y terminar además comprando una pantalla de 42". Casual. Y encima de eso, decirle a su madre: "Te debo dieciséis años de regalos de cumpleaños. Te regalo la laptop que quieres."
Y me lo merezco porque ¡DIECISÉIS HORAS DE TRABAJO DE PARTO!
Pero no soy esa persona.
Le dije que le aceptaba el préstamo porque tenía un examen en línea esta madrugada y ya tenía encima algunos pendientes de la maestría. Pero generosa como soy, le dije "No te preocupes, hijo, yo pago el mouse -de $56 pesos-"
Y bueno, que tengo varios meses para pagárselo porque está ahorrando para un carro y no necesita el dinero de inmediato. De hecho ya le alcanzaba para uno pero es el único adolescente que conozco que no quiere un auto, o al menos, no es su prioridad. Pero sabe que lo será en unos meses porque la nueva casa queda bastante lejos de cualquier parada de autobús. Y Hobbes se come las bicicletas.
¿Se fijaron como dejé ir suavemente que sí, que los planes de compra de la casa ya fueron un hecho?
Ya estamos en los trámites finales. El dueño de la casa no sólo redujo el precio inicial sino que además tuvo la paciencia de esperar desde diciembre.
El universo le dé una residencia.

Son las 8:58 de la madrugada en sábado. Me levanté a las muy estúpidas seis por el examen que tenía que presentar en línea y frente a una cámara para que no checáramos otra cosa que no fueran los apuntes. Anteriormente sólo usábamos un programa que no permitía que abriéramos el explorador u otros documentos, pero ahora con las tablets, ya se pusieron más exigentitos así que sí me tuve que bañar y no sólo quitar las lagañas.
Todo ello razón por la cual estoy despierta y como no puedo volverme a dormir, me retiraré a hacer esas cosas propias de las madres: estalquear a sus hijos en FB.

Gudbai.