domingo, 28 de septiembre de 2014

No me gusta esperar

Olvido que las cosas se crean.

La semana pasada envié un currículum a una empresa. Me llamaron al día siguiente para una entrevista el próximo día y luego al otro para otra entrevista con el gerente general. Esa tarde me hablaron para que fuera a hacerme unos estudios médicos.
Todo bien rápido y me niego a emocionarme.
Fefé dice que ya encontraron a la indicada y además les debe urgir cubrir la posición.
Yo ya quiero que pase algo y por supuesto, tener la posibilidad de decir;



O tal vez ir ensayando una coreografía para despedirme bailando...

Ne.

Voy a ocupar mi cerebrín en ponerme a estudiar.
En realidad yo quería pasar el día viendo televisión pero los hijos me prohibieron seguir binge-watching Netflix (¿cómo se dice eso en español? ¿binguatcheando Netflix?). Dicen que voy a romper el tejido espaciotemporal si sigo viendo tantos episodios de Doctor Who en un solo día. Pero ellos tienen la culpa, pa´qué me andan invitando a ver la tele con ellos.
Al cabo que ni quería.


Apenas voy aquí. No spoilers.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Haremos de este ocio prioridad nacional...

Yo quisiera andar por acá, en la audiencia del TPP. Tuve un plan maravilloso para evadir mis responsabilidades laborales y no caminó.
Me falta algo.
Estoy sumamente evadida de algunas cosas que persigo.
Estoy muy absorbida por otras que me generan valor en ciertos niveles, pero me limitan.
Supongo que no se puede tener todo.
O al menos no al mismo tiempo.
Es mi tiempo para hacer estas cosas que luego me puedan liberar de otras.
Eso es lo que espero.
:/


domingo, 14 de septiembre de 2014

Lejos

- ... Y es que la chava iba mucho a la oficina pero nosotros le decíamos a C que iba a buscarlo a él, para darle carrilla ¿No? Y cada vez que la morrita salía de la oficina, pues nosotros le decíamos a C que la morrita andaba tras sus huesos y C nos seguía la onda en el juego.
- ...
- Entonces ayer llegó la chava a la fiesta y lo primero que me dijo fue: ¿Y C?, y yo, pues creo que fue a acompañar a algo a su amiga ¡Porque C invitó a una amiga a la fiesta!
- ...
- Y pues durante la noche yo veía cómo la morrita se quedaba cada vez que C y la chava se iban a bailar y en una de ésas que C se sentó a mi lado, se acercó conmigo y me dijo: mira mi teléfono, A (o sea, la morrita) me mandó esto. ¡Y era una selfie de ella así toda bonita antes de la boda! ¡O sea! ¡Quién hace eso! Y C sintiéndose bien mal porque se siente responsable y la chingada. Así que resultó que la chavita sí andaba sobres C.
- Mamá... Te hace falta mi papá ¿Verdad?

Si.
Supongo.
Pero ya mero llega.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Like

Me hacía mucha falta sentirme parte de un equipo.
No me había dado cuenta hasta ahora.
He disfrutado trabajar por mi cuenta. Varios de los trabajos que he tenido no han requerido mucho contacto con los otros. O tal vez sí pero se me daba más trabajar, organizarme y todo sola.
En el nuevo puesto soy uno de los pilares (así les dicen, como Doña Blanca) que conforman el área de operaciones. Todos los pilares tienen que ver uno con el otro. Nos necesitamos. Cuando recién me moví, me pareció latoso. Después de unas semanas, no lo cambio ni por una oficina mía de mí (aquí ya no hay oficinas, estamos en espacios abiertos, oyéndonos las respiraciones y pasándonos nuestros viruses). Mucho menos después de pasar este par de meses con mis compañerotes de espacio. Es cierto que ya no hay espacios cerrados, pero nosotros compartimos uno semicerrado sobre el almacén. Sólo los tres en un maravilloso oasis de chocolates, galletas, cigarros y felicidad.
Que me disculpen mis excompañeros, pero nunca antes había sentido tanta confianza en el equipo como ahora. Tiene que ver no sólo con la forma en que ambos hacen su trabajo, es además y sobre todo, la calidad que tienen como personas.
No voy a explicar aquí las maravillas que esos muchachos hacen por mí y en lo cual espero siempre retribuir. Ni voy a entrar en detalle de nuestras rutinas, del café de las cinco, del concurso de sillas giratorias, del torneo de golfito, de la mesa de futbolito, los burros del sábado... ups, sí entré, qué pena. Pero más allá de eso es saber que si nos necesitamos, ahí estamos. Y no porque alguien lo haya tenido que decir.

Es bonita esta otra pequeña sociedad.
Ya hasta siento que quiero a la gente.
:)

P.D. ¡Sí trabajamos, aunque no lo parezca!



martes, 2 de septiembre de 2014

Vuelven las ballenas

Mi compañero C dice que significa alcance de retos y éxitos laborales. Yo digo que son mamadas. Mis sueños no requieren interpretación. Sueño con situaciones angustiantes cuando estoy en una situación de preocupación.
Lo estoy.
En lo laboral al menos.
En lo personal/emocional/afectivo fue una montaña rusa que culminó (por el momento) en una peda de cantina, cantando con un trío que fue pagado por un tipo que nos estuvo recitando a Quevedo. ¿Qué más podríamos haber pedido?
Me agarro a esas horas mágicas -dijo el tipo- para levantarme mañana en el mundo horroroso, éste en el que una da un paso y la regresan dos.
Hoy ando muy avergonzada de ti, mundillo de porquería.