jueves, 29 de mayo de 2014

Life doesn't frighten me

Mañana es mi examen de grado.
Ya empecé a ponerme un poco ansiosa pero me concentro en la sensación y emoción posterior al examen.
¿Cómo me voy a sentir cuando me aprueben?
Emocionada, satisfecha, liberada, aliviada.
Si ya sé cómo me voy a sentir ¿por qué mejor no me empiezo a sentir así desde ahora?

http://www.brainpickings.org/index.php/2013/05/03/life-doesnt-frighten-me-maya-angelou-basquiat/

Life doesn't frighten me, nos dice Maya.
Descanse en paz.

martes, 27 de mayo de 2014

Cómo no quererte a ti

Cuando googleo "fresas con crema" esto es lo que aparece:


También me aparece esto:

(¡JESÚS! ¡EN UNA PORTADA APARECEN EN CALZONES!)

Pero lo que yo busco es esto:


Las imágenes no le hacen ninguna justicia al sabor de la crema chorreante sobre las heladísimas casi incomibles fresas.
Menos aún le hacen justicia a todo lo que me provoca ver una cajita sobre la mesa de la cocina, cuando llego a casa.
Ni siquiera Pinterest tiene una imagen que pueda generarme el gusto, el gozo, la alegría, el agradecimiento, el amor y las ganas que la humilde cajita de fresas con crema de la paletería de la colonia.

Soy bien facilota.

Hoy vuelve a tocar.
;)

martes, 20 de mayo de 2014

La diferencia

Tengo un hijo que me dice "¿Cómo vas a andar de tiempo mañana para que podamos ver una película?" y otro al que tuve que decirle ayer "¡¿CÓMO DE QUE NO ME HABÍAS DICHO QUE ERES EL PROTAGONISTA DE UNA OBRA Y QUE CONCURSARÁN MAÑANA?!"
Con eso vivo, con William siguiéndome a la sala, a la cocina, a mi recámara para contarme lo que vio, escuchó o leyó, y con Harry, a quien debo ir a tocarle la puerta de su cuarto cada media hora para solicitar el favor de su presencia.
Fefé suele preocuparse por la salud mental y emocional de los hijos mucho más que yo. Le preocupa que alguno esté fermentando alguna depresión y nosotros no nos demos cuenta. Se preocupa sobre todo por Harry. Y lo entiendo, pero su carácter es tan particular que tal vez no debiera preocuparse tanto.
Harry no ha sido, como William, muy amiguero, sino más bien de tener un mejor amigo. Yo puedo ubicar perfectamente a los que ha tenido a lo largo de su paso por la guardería, el kinder, la primaria y ahora la secundaria. Solía ser inquieto, de estarse remolineando en su lugar, levantándose por el lápiz que se le cayó, cantando bajito para sí mismo... pero no platicador como lo fue y lo sigue siendo William. Ahora, en plena entrada a la adolescencia, no sólo ha mantenido sus hábitos sociales, además busca privacidad. Y con una madre como yo, que lo graba a escondidas cuando canta o les anda compartiendo aquí sus videos, puedo comprenderlo perfectamente.
William tuvo su etapa de estar encerrado en su cuarto y luego que salió, cabrón, recargó energía para no dejar de hablar. Y Harry, aunque es cierto que es más mesurado, también es cierto que cuando hay ocasión, cuando algo le interesa mucho o cuando se arma el debate, platica hasta que se/nos cansa.
Quiero pensar que no tenemos motivos de preocupación, pero dadas ciertas condiciones como su TDAH y hasta los pinches genes, tendremos que estar alertas.
Sin embargo no me voy a angustiar. Mejor disfrutaré de la individualidad de ambos, de los chistes de William y de las pláticas profundas de Harry, de las carcajadas de ambos con tonterías y de esos momentos en que pese a sus diferencias, los dos se unen para hacer cosas maravillosas.


(Harry en voz y guitarra, William en el ukulele)

* * * * *
UPDATE:
"Perdimos el concurso de teatro, mamá.......... No te creas, ganamos el nivel de zona y vamos a tener que ir a participar a otra ciudad, qué flojera."


domingo, 18 de mayo de 2014

Postergación

Los lectores de la tesis me la regresaron con algunas recomendaciones, una de las cuales fue la extensión.
Me andaban faltando trece cuartillas y ya adelanté tres.
Hubiera podido terminar el viernes pero nos aventamos un viajecillo relámpago de trabajo-placer (más lo segundo que lo primero) y regresamos anoche y yo ya sin ganas de seguirle a las correcciones.
Hoy la preocupación me despertó a las ocho de la madrugada, pero la desidia me impidió avanzar. Soy mi ying y mi yang. Así que me levanté, preparé café mientras Fefé hacía el desayuno, eché ropa a la lavadora, me bañé, revisé mis correos, luego unos artículos interesantes que encontré en FB, y luego otros, y otros...
Pero ya.
Ya estoy sentada ante el documento, que parpadea con alarma desde la otra ventana, y dispuestísima a trabajar, después de preparar más café, echar más ropa a la lavadora y avanzar unas páginas de un libro.
Ya estoy aquí dispuesta a trabajar, nomás que termine esta entradita. Y debo que, porque Fefé se comprometió con un beso por cuartilla escrita y ya le dije que al décimo quería que se pusiera más creativo, por favor.

Terminemos con esta chingadera en caridad de los dioses.
Después de que vea unos videítos de gatos, pues.

Pero cuando termine..... así festejaré, fíjensen.


Este gato eres tú, soy yo, es The Dude... somos todos.




Y ya perdí otra hora... qué le vamos a hacer.

viernes, 16 de mayo de 2014

Crush

Mis amistades con otras mujeres siempre han empezado como enamoramientos. Mis amigas son todas personas admirables, por diferentes motivos, así que es lógico que de la admiración, el respeto y la compatibilidad surjan emociones así.
Hacia mucho que no me enamoraba de nuevo, hasta estas últimas semanas en que he estado interactuando más con T, la chica sobre la que conté que me había acompañado en una salida a otra ciudad y con quien me sentí identificada por algunas vivencias similares que tuvimos. Incluso pasó sus vacaciones de infancia en el mismo pueblo que yo y hasta compartimos primos.
Últimamente agarramos más el chal, no solamente por el cigarro de las once, sino que le da por pedirme consejos y hacerme confidencias.
Es lindo eso, sentirte la hermana mayor de alguien y ver un cachito de mundo a través de los ojos de una chica diez años menor.
Ahorita estamos, por supuesto, en la fase del crush, de los mensajitos en el comunicador y de las fotos chistosas en Whatsapp.
Se nos va a pasar y entraremos a otra etapa de la amistad (si entramos, porque puede ser que sólo nos quedemos como buenas compañeras) pero por ahora esto es divertido, entretenido y rejuvenecedor.
Qué bonito es tener un crush.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Ruido

William finalmente adquirió el  ukulele por el que suspiraba con desconsuelo. Además compró un pandero. Harry dice que necesita un bongó y unas maracas. Que las percusiones que le trajimos de Cuba ya no se escuchan bien.
Y he aquí que me desperté a las 4:30 de la madrugada para estar en Parral antes de las ocho. Fui y regresé. Ayer, además, fue un día intenso y agotador.
Tengo que terminar detalles de corrección de mi tesis y me he estado desvelando seguido.
Son las nueve y media de la noche y necesito dormir, pero no quiero.
Mis hijos están en la habitación de al lado ensayando una rola de Beirut. Finalmente y contra todo pronóstico mis hijos se sentaron a colaborar en un proyecto en común.
Es mágico, hermoso y ruidoso.
No lo cambio por nada, ni por dos horas más de sueño.
¡Que siga la música!
Beirut - Postcards From Italy (Official Video): http://youtu.be/X61BVv6pLtw

domingo, 11 de mayo de 2014

Deuda

Nos debemos un tour hace algunos años.
Dijimos que cuando los hijos fueran mayores nos treparíamos en una lancha a navegar las aguas del Cañón del Pegüis.
Hoy pasamos por ahí, cuando nos dirigíamos a Ojinaga. Sigue bello como la primera vez que lo vimos y aunque no nos reclamó la ausencia (¿qué río querría un par de piojos más en sus aguas?) yo sí me reclamé la güeva.
El día de cumplir la deuda ya no se ve tan lejano, así me cueste amarrar a un par de adolescentes a la cajuela.

martes, 6 de mayo de 2014

Batas

Ps me compré otros zapatos, fìjensen, dado que es único gusto estético que me puedo permitir bajo las nuevas condiciones.


Además los otros zapatos estaban harto pesados y por ahí de las tres de la tarde ya andaba arrastrando los pies. No planeaba comprarme nada pero pasé por un negocio, me detuve a ojearisquear un momento y me enamoré de éstos.
Pesan como un kilo menos que los otros y me gustó cómo se veían.
Esta mañana fui la sensación... entre la población que utiliza zapatos de seguridad en la empresa. Y mañana las chicas que realizan la limpieza llegarán con unos iguales en color rosa y en café, ya me dijeron, porque les encantaron y quieren comprarse unos.
Hoy descubrí lo mejor de todo: el chaleco.
Debo usar un chaleco fosfo con varias bolsas donde fácilmente llevo mi teléfono, plumas, un silbato y hasta mi labial y mis dulces.
¿Todo es maravilloso?
No sé. Aun no tengo quejas. De la vida, de vez en cuando, cuando no nos ponemos de acuerdo o cuando a veces se le ocurre recordarme cosas que yo quisiera mejor olvidar. Sobre todo esto último. Eso jode.
Anoche veíamos una peli y abordaba precisamente el tema de los recuerdos. Por más duros que sean, si quedaran recluidos en algún espacio inaccesible de la memoria, nosotros también nos empantanaríamos ahí. Tampoco nos moveríamos.
Tengo recuerdos de víctima y de verdugo.
Como víctima he aprendido cosas importantes, como que no fue mi culpa y además, con el tiempo, a dejar de ser víctima, lo cual en las circunstancias es la mayor de las rebeldías.
Como victimaria ha sido más difícil. Darme el perdón no fue sencillo pero lo he trabajado en conjunto con un discurso más constructivo y eso ha ayudado.
Viéndola bien, no tengo quejas. Tengo, por otro lado, muchas exigencias que mi vida no siempre pueden cumplir, porque pues no dependen de ella, dependen de la vida de otros y otras, a quienes seguiré chingando desde mi minúsculo espacio en el mundo para conseguir lo que quiero, para mí y para otros y otras.

* * * * *
Me quedé pensando en el comentario de Webita.
Con los zapatos del trabajo he estado haciendo cosas que antes no hacía, como levantar cajas, mover cosas pesadas, etc. Me dicen que parezco un batito, que con los zapatos hasta parezco otra persona.
La verdad es que sí son los zapatos. Y no.
No es que antes fuera débil, es que ¿quién chingados puede levantar un objeto pesado cuando trae zapatillas de 8 cm. y blusas con encajes? ¿Quién va a poder cargar una caja polvosa con las uñas recién manicureadas? 
Me gusta la ropa linda y las zapatillas delicadas. Me gustan mis manos con dedos largos y uñas cuidadas. Pero no puedo dejar de ver lo limitantes que son. Me pone a pensar, en mi plan más paranoico, que sí, que todo está creado para no poder ser fuertes, desde la moda hasta los estándares de belleza física. 
¿Dejaré de usar mis zapatitos bonitos cuando salgo?
No.
Pero resulta excelente ser consciente de mis capacidades y que mis únicas limitantes residen en la idea que tengo de cómo se es mujer.
Y por cierto, no parezco un batito. 
Parezco YO.



viernes, 2 de mayo de 2014

Porque usted lo pidió...

... y por usted me refiero a Sandy, les contaré de mi primer día en el nuevo puesto.

Primero.
CHECK THIS OUT!


Esos son mis nuevos zapatitos para trabajar. Y en general, mi nuevo look laboral.
O sea... ¡ya no tengo que preocuparme por enchularme cada mañana!
Las piedras del estacionamiento me hacen los mandados. Ni las siento.
Y si a alguien se le ocurriera hacérmela de pedo, con un simple movimiento de mis pies podría demolerlo (eso suponiendo que puedo despegar mis pies del suelo).
Mi caminar de chencha, además, como que se camuflajea un poco, porque ¿de qué otra manera pretenden que camine con tamaños zapatos?

En mi primer día en funciones, me llevaron a desayunar y luego a perseguir unas rutas para auditorías. 
Ya en los siguientes, me he puesto las pilas para aprender todo. Y tengo un excelente maestro, quien pasa por cierto, a una jefatura más fregona y por la cual sospecho que muy pronto van a dejar ir al gerente del área, pues con este wey que es bien chinguetas en la jefatura, el gerente como que sale sobrando. O eso es lo que piensa una de las gerencias aquí. De hecho, esa gerencia siente que todos sobran, menos él.
Los primeros días fueron algo agotadores porque quería andar a mi ritmo, pero en este puesto andar con el mismo ritmo se vuelve muy pesado así que le bajé tantito.
Tuve que mudarme de lugar y extraño a mi compañera A. La escucho reírse y quiero salir corriendo a ver qué dijo.
Fuera de eso, no extraño nada.
Mis nuevos compañeros son la onda y los chavillos del área como que al no verme de zapatilla, agarraron confianza y nos comunicamos mejor.

Son chidas las cosas nuevas y brillantes.
Y también caminar como chencha sin preocupaciones.