sábado, 29 de marzo de 2014

¿Qué hiciste el año pasado? ¿Y hace dos?

Bajé en mi teléfono Timehop, una aplicación que se enlaza a tus redes sociales y cada día te dice qué hiciste exactamente hace un año, o dos, o tres, o cuatro... a según la antigüedad de la vida por el ciberespacio o la profundidad de la pérdida de privacía (poseo ambas en fuertes dosis).
Digamos que Timehop es una especie de efemérides personal.
Por ejemplo... 
Un día como hoy pero del 2013, escribí:
* "Desas que se te quema el chile y todo el mundo se atraganta" (Nunca dije que fuera intelectual).
Un día como hoy pero del 2012:
* Una amiga nos anunciaba que se iba a casar. Mis cachetes lucen geniales en la foto.
Un día como hoy pero del 2011:
* "Angustia cotidiana #53: tener mensajes de voz en el teléfono del trabajo y no saberlos recuperar. La pantalla parpadeante me mira con reclamo cada mañana" (Y sigo sin recuperar el mensaje, pero ya no me vuelve loca como antes... tanto como antes).
Un día como hoy pero del 2010:
* "Fefé y Harry están viendo películas de Buster Keaton y no dejan de carcajearse, y William hace experimentos con su cámara y una pantalla verde. Tengo la vida menos entretenida de mi casa." (Aún).

Está simpática la aplicación. No tiene más función que ésa. Y soy fan de las cosas así.
Aunque le anda haciendo falta algo. El enlace al blog.
¿Qué hacía yo por estas fechas el año pasado?
* Lo mismo que este año. Quejarme de la escuela.
¿Y en el 2012?
* Puse la escena final de una película alemana que me encanta.
¿2011?
* Hacía un recuento de los estragos post-cumpleaños.
2010
* Tuvo lugar este diálogo sensacional:
Diálogo ante el televisor mientras termina un documental sobre el parque Yellowstone.

Le cuento a Harry:
-- Un amigo me contó que una vez se quedaron a acampar ahí...
-- ¿Y se perdieron?
-- No, se quedaron a acampar y por la noche hizo muchísimo frío. Tuvieron que hacer un hoyo en la tierra porque...
-- ¿Y los encontraron?
-- Escucha. No se perdieron. Hicieron un hoyo para dormir ahí, porque era menos frío que la casa de campaña...
-- ¿No se murieron?
--No, porque pasaron la noche tibios.
-- Sí, pero al otro día ¿los rescataron?
-- ¿De qué los iban a rescatar?
-- ¿De qué están hablando? --pregunta William desde el otro cuarto.
-- De un amigo que me contó que se había quedado a acampar en Yellowstone y...
-- ¿Falleció?
-- ¡Oh, que la chingada!

De verdad.
Soy una madre que trata de hablar con sus hijos, pero hay días que eso simplemente no se nos da.
(De vez en cuando sigue sucediendo).
¿2009? (Chale, muchos años del blog)
* De cuándo dejé de trabajar pero no.
2008 (Ya mero termino pero se pueden retirar, si quieren)
* En un café nos atendió un güey igualito a McLovin.
2007 (Cuánta pendejada, y sí)
* Me andaba yendo de vacas a Oaxaca.
2006 (Ora sí ya mero termino)
* Me enteré que el maestro que creía muerto, no lo estaba
2005 (Y ya).
* Una visita al pueblo con mis hijos citadinos.

Una cree que lleva una vida trascendente y significativa hasta que se lee. Es lo maravilloso del feis, del tuiter, del blog... La posibilidad que ofrece de revisitarnos y entender por qué no debemos tomarnos tan en serio. Los comentarios de los amigos ayudan (culeros que son).
A veces me releo y encuentro momentos que fueron complejos, situaciones que no sabía cómo acabarían, chistes que tapaban cuestiones difíciles (este blog nació como terapia y el objetivo era reinterpretar la realidad, buscarle otro sentido, uno lúdico y cómico, jugando con las palabras, enmedio de una depresión que me chupaba el alma) y también encuentro otras cosas, muchas más veces que las anteriores: las pendejadas. 
¡Qué maravillosas son las pendejadas!
El índice de tolerancia de la persona con respecto a sí misma debería ser medido a partir de las pendejadas que dice-hace-comete.

Hoy me siento muy  
tolerante.
Y si no se ríe una ahora...







lunes, 24 de marzo de 2014

You go down smooth

Me gusta escuchar a mis hijos hablar de música, de músicos y de bandas.
Me recuerda cuando yo tenía tiempo de escuchar la radio, leer revistas y hasta aprenderme las canciones.
En ese aspecto, el internet nos cambió la vida a los adolescentes que fuimos cuando encontramos las primeras páginas dedicadas a letras de canciones. Pero era todo lo que podíamos conseguir.
Ahora los hijuelos disfrutan de bastantes más facilidades, incluyendo programas para poder editar la música que ellos mismos componen.
Entre las limitaciones de tiempo y mis gustos musicales, sufro para encontrar música nueva que me guste.
Si la música que tengo en mi computadora fueran viniles, ya estarían intocables de tanto ponerlos.
Cuando, hace ya algunos años escuché a Amy Winehouse, dejé de sentir que vivía en la época equivocada. Y bueno, no que lo que cantaba fuera precisamente contemporáneo, pero al menos fue una indicación de que podía hallar cosas interesantes y actuales.
(¿Les he platicado alguna vez que hace unos años Fefé, mi comadre y yo compramos boletos para Coachella porque iba a estar Amy Winehouse y al final no la dejaron entrar al país y mejor ya no fuimos porque nada más queríamos verla a ella y porque somos unos ancianos que no íbamos a poder aguantar tres días de desmadre, sol, tierra y ruido?)
Posteriormente, mi compa V, me compartió un disco de Adele. Y volví a entusiasmarme.
En el camino se nos murieron Amy y Lhasa, a quien también aprecié mucho.
Pero se me acaba muy pronto la música. Y no tengo paciencia para estar escuchando grupos nuevos.
Algo me llega de repente, como Zaz y me enamoro. Pero es raro que suceda.



Y cuando pasa, me emociona harto.

Hace unas semanas estaba viendo un especial sobre Inside Llewin Davis en la tele - ¡porque la película no va a llegar nunca, demonios!- y despuecito comenzó un concierto inspirado en la música de la película.
Me tuve que chutar a Mumford and Sons un ratín, pero iba a salir también Joan Baez y quería escucharla.
(Por cierto, lo único que me gusta de Mumford and Sons es este video)



Y después de Mumford, sucedió de nuevo.
Apareció esta banda y me volví a emocionar:




No soy tan viejita como a veces asumo, después de todo.
O tal vez me sigue gustando lo viejito con un toque de novedad.

Disfruten.
Es lunes y ando de buenas.



viernes, 21 de marzo de 2014

Content

Uff...
Escribí cuatro líneas de un asunto laboral y lo borré.
Porque ese asunto me lleva a otras cosas y de esas, brinco a otras más.
Y no tengo ahorita nada para la panza o el corazón.
Algo así me caería bien...


Es viernes y el cuerpo lo sabe.
El mío pide tele, comida y cama.
Ya le dí tele (estoy cada vez más enamorada de Paul Rudd).
Ya le di comida (me regalaron medio litro de un ceviche bastante decente en el trabajo).
Y ahora estoy en la cama.
Lo que el cuerpo pida.
Pero si te pide trabajo, me aconsejó mi papá, mándalo mucho a la chingada, que no vas a estarle consintiendo todo.
Es viernes y hace aire, y cuando hace aire el cuerpo pide cama y algo más.
Algo más está echándose una cerveza en este momento, después de cuatro horas de intenso estudio en un diplomado de masaje terapéutico que está tomando (luego tendré que acompañarlo porque necesitará hacer sus prácticas... todo sea por su desarrollo).
Es viernes y me voy a dormir.
Ya mañana tocará desvelo, amigos, tacos, música y alcohol, entre otras muchas cosas que hacen la vida bastante más llevadera.




martes, 18 de marzo de 2014

Por alguna razón (por ñoños) en todas las reuniones sociales en las que participo, una vez que hace efecto el etanol (o sin él, porque somos unos ñoños) se mencionan algunas de las caricaturas de la infancia, canciones de introducción incluídas con el plus de algunas imitaciones, cortesía de mis amistades talentosas.
Por supuesto, hablar de caricaturas ochenteras es hablar del Tata.
Apenas el sábado pasado, en ese momento de la noche en que la ñoñez nos rebasa, hacíamos por enésima vez el listado de los episodios favoritos de Don Gato y su pandilla junto con las infaltables y chafísimas imitaciones.
¿Es raro estar un poquito triste por la muerte de este desconocido habiendo tanta más tragedia alrededor?

sábado, 15 de marzo de 2014

38

Hace tan sólo tres años, Harry me regaló esto:



Este año me hizo un cover que les comparto:

  

Él grabó por su cuenta las percusiones (regalo de los papás de cuando fueron a La Habana), la guitarra y las voces para que se escucharan en armonía.
Y lo hizo para mí. :*)

Ya tengo 38.
Esto es lo que me voy a regalar:


El año en que George Eliot (sobre quien es el libro) cumplió 38 años, escribió en su diario: "Pocas mujeres, me temo, han llegado a pensar como yo, que los tristes y largos años de la juventud valieron la pena para poder llegar hasta este momento".
Mi juventud tuvo de todo.
A mis casi cuarenta sé que tengo mucho más.
Pero no he cambiado nada.
Creo que fue Maya Angelou quien dijo que no importa la edad, por dentro seguimos siendo los mismos niños temerosos e inocentes.
Es verdad.
Siempre tendré la edad que siempre he tenido.



miércoles, 12 de marzo de 2014

Post multimedia

Dear Barton,

You have a man in your employ that I have thought for a long time should be fired. I refer to Sherwood Anderson. He is a fellow of a good deal of ability, but for a long time I have been convinced that his heart is not in his work.

There is no question but that this man Anderson has in some ways been an ornament to our organization. His hair, for one thing, being long and messy gives an artistic carelessness to his personal appearance that somewhat impresses such men as Frank Lloyd Wright and Mr. Curtiniez of Kalamazoo when they come into the office.

But Anderson is not really productive. As I have said his heart is not in his work. I think he should be fired and if you will not do the job I should like permission to fire him myself. I therefore suggest that Anderson be asked to sever his connections with the company on [the first of next week]. He is a nice fellow. We will let him down easy but let’s can him.

Respectfully submitted,

Sherwood Anderson

(Más de esta carta, por acá)

¿No sería genial renunciar así?
Y no que quiera renunciar, pero últimamente con tanta tensión en el trabajo, no ha sido fácil. Pero yo la tengo sumamente fácil comparado con mi amiga A quien ha estado cumpliendo con sus responsabilidades más las de otra posición desde agosto en que se incapacitó T, y quien luego de la des-incapacitada fuera despedida y de eso ya hace más de un mes. O sea que A tiene trabajando el doble desde agosto. Sin pago extra. Y fue menos difícil el año pasado, pues teníamos a M como gerente y ella se las sabía de todas todas y además tenía un fuerte sentido de cooperación y trabajo en equipo. Pero ahora con el nuevo gerente, las cosas cambiaron. Le falta lo de la cooperación y el trabajo en equipo, y lamentablemente no se las sabe de todas todas. Ni la mitad. Ni una cuarta parte. Así que A sigue trabajando durísimo esperando que pronto contraten a alguien más. En el ínter, mientras tomamos el café de la mañana, nos compartimos algunas fantasías. La más reciente fue que A conseguía otro trabajo y que llegaba un día con el jefe y le aventaba la nómina acompañada de un "¡Toma la pinchi nómina, culero!".
Y luego se alejaba del escritorio así:



Pero mi fantasía no terminaba así. Mi jefe, desesperado, me pedía que yo la hiciera y yo le decía: "No tengo la más remota idea de cómo se hace y no tengo tampoco la intención, así que si no te sirvo, despídeme."
Entonces me despedía y yo me iba, sin bailar, pero con liquidación.
Esta fantasía no le gustó mucho a A. Dijo que ella se iba sin lana y a mí sí me darían mi liquidación y no estuvo de acuerdo. Detallitos que se pueden arreglar con la fantasía de mañana.
Podría ser incluso alguna como la de estas tres damas maravillas. Me gusta especialmente la de Violet (Lily Tomlin): For me, it would have to be like a fairy tale. You know, something gruesome and horrible and real gory. But kind of cute.



Y bueno, de entre todas las cosas pesadas que suceden, algo bueno salió. El jefe le llegó al precio a V, quien fuera mi "work spouse" hasta el año pasado en que lo despidieron, para que regresara. Eso le va a bajar la chamba a A y además va a ser muy divertido tenerlo de nuevo.
Él también tiene una fantasía. Me contó que en estos días irá con su jefe a plantearle la oferta laboral que tiene con nosotros y pues espera que la supere para retenerlo.
Es una linda fantasía también.
Lo que es muy triste es que estemos llegando a la edad en que nuestras fantasías más recurrentes sean las laborales.

Pfft...

Yo ya me voy, como Cecilia, tengo algunas fantasías y de otra variedad.



miércoles, 5 de marzo de 2014

Apagada

Por las mañanas me despido de mis hijos con un “Cuídate”. Me preocupan los riesgos cotidianos, como los autos cuando cruzan una calle o el camión del cual se bajan o alguien que piense que traen un teléfono caro.
Me preocupan pero jamás como se preocupan las madres y padres de las niñas y mujeres que cada día deben salir a la escuela o a sus trabajos. Yo no tengo que preocuparme como las madres de Esperanza o Lizeth lo hicieron cada mañana hasta que un día no regresaron.
No ser tratado como un objeto desechable es uno de los privilegios de ser hombre.

Vi esta mañana uno de los espectaculares previniendo contra la trata de personas -un tema muy fuerte actualmente, después de años en que las autoridades negaron la existencia de redes de trata, aun con la presencia de varias bandas criminales y el fenómeno de la desaparición de mujeres que ha impactado a mi estado por mucho tiempo- y en él se pedía  que no se agregaran a desconocidos en las redes sociales.  
Esta aproximación a la prevención de delitos me recordó la mayoría de las campañas que se han realizado y que enfocan su atención en la probable víctima, más que en el posible agresor.
No salgas de noche, no salgas sola, no tomes, no uses faldas cortas, no uses zapatillas, no uses tanto maquillaje, no hables con desconocidos…
La OMS hace varias recomendaciones con respecto al tema de la violencia. Estas son algunas...
 * Promover la igualdad de género y los derechos humanos de las mujeres. En este ámbito se recuerda a los gobiernos cumplir los tratados que han firmado, asunto que aquí sigue pendiente, nada más hay que recordar la sentencia del Campo Algodonero y el incumplimiento a la sentencia.
* Establecer, ejecutar y supervisar planes de acción multisectoriales para abordar la violencia contra la mujer. Menciona que los gobiernos deben reconocer públicamente que existe ese problema y comprometerse. Si esto se ha logrado muy mínimamente, ha sido por acciones de organizaciones civiles y no por la buena voluntad de las autoridades.
* Conseguir el apoyo de los dirigentes sociales, políticos, religiosos y de otros líderes para que se opongan a la violencia contra la mujer. Pero seguimos escuchando declaraciones insensibles por parte incluso de quienes les toca administrar la justicia, acusando, juzgando y condenando a las víctimas de la violencia.
* Incrementar la capacidad y establecer sistemas de recopilación de información para vigilar la violencia contra la mujer, así como de las actitudes y las creencias que la perpetúan.  Ni hablar de la transparencia.
Estoy triste, indignada, con rabia. Y luego tengo que chutarme la vista de esos espectaculares.
No está en las víctimas prevenir la violencia.
El abuso, la violación, el acoso, la desaparición, el feminicidio, ocurren a plena luz del día, a niñas, a mujeres, de pantalón o de vestido, de cabello largo o corto, estudiantes o trabajadoras, en la propia casa y también en manos de conocidos.

Cuando le digo a mis hijos “cuídate” también me digo “cuídalos, háblales de la vida de las mujeres, discute con ellos la publicidad, los programas de televisión, las películas, hablen sobre el consentimiento, involúcralos en lo doméstico, interésalos por lo político, demuestra igualdad con el ejemplo”.

Desde el ámbito más íntimo de mi vida, deseo que mi pequeña contribución al mundo sea educar dos hombres conscientes.

* * * * *
 Y hablando de contribuciones...
Se invita al Ciclo de Cine 8 de Marzo.
De la página de Chihuahua sin temor.


En el marco de las actividades conmemorativas al 8 de marzo, CINE TEC del Instituto Tecnológico de Monterrey, campus Chihuahua, acompañado de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, el grupo Por un Chihuahua Libre y Sin Temor, Arte-Sana, y el café buena vista, invitamos al “CICLO de cine 8 DE MARZO: Historias de mujeres contadas por mujeres cineastas.”

Este ciclo de cine tiene como objetivo estimular la producción y difusión de material audiovisual comprometido con los derechos de las mujeres, a la par, motivar a jóvenes a conocer los derechos humanos y contribuir a su promoción a través de producciones audiovisuales generando espacios de reflexión y participación activa desde diversos sectores de la sociedad haciendo visibles a las mujeres en la historia; al mismo tiempo se invita a la implementación de políticas públicas favorables al cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

Las fechas de las proyecciones serán todos los jueves de marzo y abril para concluir el primer jueves de mayo. Cada una de las proyecciones será presentada y comentada por estudiantes del Instituto Tecnológico de Monterrey y por alguna mujer destacada en el servicio público, la política, las artes, la investigación o los medios de comunicación.

(La cartelera en la página de la asociación).






The pursuit of happyness

En mi muro de  Facebook suelo ver con bastante frecuencia mensajes sobre la felicidad, frases motivacionales para ser feliz, consejos para serlo, recomendaciones de los gurús del éxito… y cuando salgo a la calle, también me encuentro con invitaciones a pláticas o conferencias sobre ser padres felices o criar hijos felices, o ser feliz en pareja (ésta última la imparte un fraile lo cual me parece ligeramente perturbador, pero qué sé yo). A veces en las páginas de internet que visito, encuentro secciones completas sobre el tema.

Obviamente, después de tanta exposición a esto, he llegado a pelearme con la felicidad, a odiar el término y a considerar que la felicidad está sumamente sobrevaluada.

Cuando leo los mensajes sobre el tema, no puedo menos que imaginarme a la persona que lo postea preguntándose cada día “¿Soy feliz? ¿Soy lo suficientemente feliz? ¿Acaso tengo la felicidad que merezco? ¿Qué tal que esto no es felicidad y tal vez deba leer otro libro que me ayude a serlo? ¿Y mis hijos? ¿Acaso serán felices? Si yo no sé si soy feliz ¿cómo pueden ellos ser felices?  Ya sé. Voy a poner otra frase sobre la felicidad y la espiritualidad en mi muro. Seguro eso me hace feliz”.

Y así interminablemente, porque estos mensajes dan vuelta en mi timeline de manera interminable.

Además de imaginarme a esta persona haciéndose toda clase de preguntas, la veo metida en su cuarto, o en su oficina, o frente a su computadora, buscando sola y aislada la felicidad.

Porque la felicidad no puede alcanzarse de otra manera. Es decir, esta felicidad de que me hablan todos los mensajes que comparten, es la felicidad que se consigue al cerrar los ojos y taparse los oídos, para no leer las noticias, para no escuchar el grito del  vecino, o el llanto del niño de la casa de atrás.

Por eso la felicidad me resulta ahora tan odiosa.

lunes, 3 de marzo de 2014

Plan de pensión

- ¿Desde cuándo eres zurdo, William?
- Estoy practicando. Tengo que dominar mi mano izquierda para cuando venda mi mano derecho para un transplante.
- ¿No te preocupa quedarte sin una mano?
- No. Me voy a implantar una mano biónica.
- Y la gente que necesite una mano ¿no preferirá una biónica también?
- Ay, mamá. ¿No sabes cómo es la gente? Les da miedo la tecnología. Van a preferir mi mano. Y la voy a vender cara. No tendré que trabajar nunca.
- Parece que tienes un plan.
- Sí. Por cierto... no me pongas a lavar trastes. Se me maltratan las manos y se devalúan.

Espero que al menos me mantenga en mi vejez.