viernes, 28 de febrero de 2014

Comunicado

Pues ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero al fin de cuentas para esto tengo este blog...

Informo:
Mi capítulo cuatro de la tesis ha sido evaluado. Obtuve la máxima puntuación posible.
(Sonrisa de oreja a oreja)
Lo que significa que lo que sigue estará papitas, ya que sólo me restan las conclusiones y como no tengo nada que corregir, sólo trabajaré sobre los hallazgos. Ya empecé y la redacción está saliendo fluída.
Y ya.
Pueden volver a sus vidas con la tranquilidad de saber que ya mero, ya mero termino.
(Si quieren divertirse a costa del dolor y sufrimiento y los años de trabajo de otros, lea lolmythesis.com)



* * * * *
Informo:
Mis canas están por irse.
Me engañaron. Pensé que estaban por toda mi cabeza y no, sólo enfrente lo que contradice mi plan de tener todo el cabello plateado.
Bien dice mi comadre que las canas se ganan y a mí todavía me falta tiempo para hacerlo.

* * * * *
Informo:
Demasiado café.
Insomnio.


miércoles, 26 de febrero de 2014

La vida es eso

Falleció Paco de Lucía, a casi una semana de haber fallecido Simón Díaz.
Y esta semana también el director Harold Ramis.
Y muchas personas más de quienes no supe, no escuché y jamás conocí.
Se pone a veces la muerte de un intrascendente...

Otras cosas pasan también.

Un amigo abre una posada en la sierra.
A otro amigo le reseña su exposición Elena Poniatowska.
(Mi exalumna Janet Rogelio escribió los textos del libro/ foto-reportaje que contiene las fotos de la exposición).
Un gran amigo está celebrando la relación de dos años con su novio.
Una amiga prepara maletas para otro proyecto de trabajo.

Y yo...
Bien dicen que la vida es eso que pasa mientras escribes la tesis.
La neta, la neta, sí es un asunto que me emociona aunque parezca que aquí nomás me paro a quejarme.
Sí me emociona.
Ayer estaba dándole al análisis de los datos y me tenía entretenidísima andar correlacionando variables.
Además, gracias a un error al pasar unos números, descubrí algo muy importante en esto de la investigación:
Siempre hay forma de justificar cualquier afirmación,  independientemente de los resultados de la recolección de datos, cuando se tiene el marco teórico adecuado.
(O sea, ya no crean en las ciencias sociales, chavos).

Ya terminé el cuarto capítulo, del cual espero nada más retroalimentación de mi asesora y empiezo mañana a escribir las conclusiones.
Hoy pensaba que después de eso comenzaría a relajarme, pero nel.
Tengo que darle la última revisada y luego solicitar fecha para realizar la defensa.
Y pues ya qué.

Hoy es 26 de febrero y un día como hoy pero de hace 17 años, fue el día que Fefé y yo bautizamos como "El día que tomamos nuestras manos".
Mañana es "El día que nos dimos unos besotes", así que cómper porque hoy toca.

Mírenlooos... tan inocentotes hace exactamente diecisiete años,
en la noche aquella de la tomada de manos.
No somos nada.

sábado, 22 de febrero de 2014

Retrasadota

Con el asunto de la incapacitada, me quedé dos semanas atrás en la escuela. Eso significa que voy a la mitad de un capítulo que debí entregar ayer.
Yo estaba tan emocionada con todos mis datos, pero el pinchi Excel se negó a colaborar hoy conmigo.
Así no se puede.
Necesito tablas y gráficas y unos coeficientes de correlación, y el programa pasmadote.
Y yo que ni salí por unos alcoholes, por esto.

Mejor me duermo.
Total que cuando despierte... la tesis todavía estará ahí.


viernes, 21 de febrero de 2014

Adiós


Se nos murió Simón.

.

Y a ver cómo le decimos a la Vaca Mariposa...

:(

lunes, 17 de febrero de 2014

Silencios

Un amigo me habló la semana pasada. Es una persona a la que adoro aunque tenemos poca comunicación y en las pocas ocasiones de contacto sabemos reanudar la amistad donde la dejamos, sin reproches ni quejas.

Pues me habló y me dijo que necesitaba hablar conmigo.
«Necesito hablar contigo” es una frase que para mí, funciona mejor que cualquier laxante.
Salí de mi trabajo, llegué a la casa a hacer tiempo, fui al baño, me di una peinada, volví al baño, y luego me fui al café donde quedamos de vernos.
Tuvimos una larga charla. O él tuvo. Yo escuché por algún rato la larga y bien cohesionada hilación de ideas que lo fueron llevando de“«me dio gusto reencontrarnos»” a “«¿qué crees que deba hacer?».
El meollo del asunto era una historia de palabras que no se dijeron, de confesiones silenciadas en quince años y al final de cuentas, de las posibilidades que plantea decirlas.
Toda experiencia deja enseñanzas. Las experiencias ajenas pueden ser también motivo de nuevos aprendizajes.
Con todo esto yo reafirmé lo que ya sabía: que nunca, nunca, nunca, debes decirme «necesito hablar contigo»” porque me da diarrea.
Fin.

domingo, 16 de febrero de 2014

Despedidas

Se va el gerente de varios años. Lo mandan a otra ciudad. Y nosotros estrenaremos flamantísimo y joven gerente, quien, por mera primera impresión, me pareció accesible y agradable.
Hay quienes están muy tristes por esta partida. Algunos, no tanto. Personalmente, sí lo voy a extrañar, ya que llegué a apreciarlo como quien padece el Síndrome de Estocolmo.
Ok. Eso se leyó mal.
Me explico.
Dice Wikipedia: El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la cual la víctima de un secuestro, o una persona retenida contra su voluntad, desarrolla una relación de complicidad, y de un fuerte vínculo afectivo, con quien la ha secuestrado. Se debe, principalmente, a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona como un acto de humanidad por parte del secuestrador.


Trabajar con el gerente que se va ha sido uno de los grandes retos que he tenido en lo laboral. A nivel nacional tiene fama de ser uno de los gerentes más difíciles, así que llegar con resultados positivos a las juntas anuales con los demás asesores del país, solía ser motivo de aplauso.
Y sí. Sí era difícil. Es una persona con una presencia y lenguaje imponente, y tuve que aprender a ser bien valientota para negociar con él y recursiva, para llegar a mis objetivos, a pesar de él.
En el ínter, nos aprendimos a respetar mutuamente y hasta a caer bien.
Por eso los gestos más básicos de reconocimiento, la gente que los recibía los interpretaba como algo enorme. Y es que entrar a su oficina después de escuchar gritos dirigidos a alguien más y salir de ahí sin un rasguño moral, sí era como motivo de orgullo y generadora de extraños y conflictivos sentimientos.
Se va y lo extrañaremos.
Y a aprender de nuevo, aunque la verdad siento que después de él, todo estará bien papitas.
¿Verdad?
¡¿VERDAD?!

lunes, 10 de febrero de 2014

Normalidad

Oficialmente ya no soy contagiosa.
Mi único problema ahora es que mi sistema inmunológico está extra oficialmente muy jodido, así que nadie se me debe acercar mucho.
Hoy volví al trabajo.
Fui cálidamente bienvenida por todos (awww...) excepto por un guardia seguridad que al verme cerró en chinga la puerta de entrada (culero).
En mi ausencia nos cambiaron de área, nos cambiaron al gerente general, despidieron a mi compañera T...
Pero esto es lo normal.
Extrañaba esto un montón.

martes, 4 de febrero de 2014

Advertencia




Cuando sea una anciana, me vestiré de morado
con un sombrero rojo que no combine.
Y gastaré mi pensión en brandi y guantes veraniegos
y sandalias satinadas y diré que no tengo para mantequilla.
Me sentaré en la banqueta cuando esté cansada
y engulliré muestras gratis de las tiendas y apretaré botones de alarma.
Y golpearé mi bastón contra los rieles, 
y compensaré la sobriedad de mi juventud.

Saldré en pantunflas en la lluvia
y recogeré flores de otros jardines
y aprenderé a escupir.

Puedes usar playeras horribles y engordar
y comer tres libras de salchichas de un golpe
o sólo pan y pepinillos toda la semana
y acumular lápices y plumas y portavasos y cosas en cajas.

Pero por ahora debemos tener ropa que nos mantengan secas
y pagar la renta y no decir groserías en la calle
y ser un buen ejemplo para los niños.
Debemos tener comidas con amigos y leer los periódicos.

Pero quizá... ¿debería practicar un poco ahora?
Así la gente que me conoce no se sorprenderá
cuando de repente sea una vieja que comience a vestir de morado.
(Jenny Joseph)

Hace poco me decía mi comadre que le preocupaba mi inclinación hacia la vejez, que tal vez soy un alma anciana.
Pero no. No es nada es eso.
Sí me preocupa esto de la edad, sobre todo para cuestiones laborales.
Pero en otros ámbitos estoy perfectamente cómoda acumulando años.
Veo la edad adulta como un maravilloso escape para hacer lo que quiera sin ser juzgada. Porque en nuestra sociedad sólo los infantes y los ancianos pueden hacerlo. Y aun cuando digo infantes, no todos, porque a partir de cierta edad las niñas al menos deben comenzar a comportarse de cierta manera. Y los niños, bueno... boys will be boys, dice la sociedad.
Me gusta el poema de Jenny Joseph, sobre todo la última parte.
Es muy muy importante que comience a practicar desde ahora, porque no quiero que nadie se sienta demasiado soprendido.

¡RED HAT POWER!

domingo, 2 de febrero de 2014

Ahora resulta que tooodos son fans...

... es una frase que me carga.
Y me toca verla muy seguido en Twitter o Facebook cuando algún famoso fallece.

Hoy amanecimos con la noticia de la muerte de Philip Seymour Hoffman.
Es una noticia dolorosa para quienes veíamos películas porque él iba a participar. Y en general para cualquier persona que apreciaba su trabajo o que mínimamente sabía quién era.
¿Quién es uno para cuestionar el "nivel" de apreciación de una persona hacia algo o alguien?
¿Quién es uno para sentirse dueño hasta de los fandoms?
¿Quién es uno para burlarse del lamento ajeno?

Alguien me dijo una vez que le molestaban los "wannabes" o "posers".
A mí no me molestan ni incomodan, porque para empezar no sabría nunca en las redes sociales, quién es o quién no lo es.
Lamentar la muerte de alguien de quien no sabemos mucho no es hipocresía. Y me parece que es muy útil que existan esos "fans express" o "wannabes" porque incluso puede implicar un acercamiento más que bienvenido hacia la obra de algún artista, como cuando William leyó en Twitter que había muerto José Emilio Pacheco y me preguntó sobre él. Le recordé que era el autor de "Las batallas del desierto". Vi que escribió algunas líneas en FB al respecto y ha seguido buscando sus poemas.

No soy nadie para decidir quién puede o no ser seguidor de algo. Hay un elemento clasista en ello.
Y todo esto me recuerdo un poco ese meme estúpido de Fake Geek Girl, que también contiene el elemento sexista (más información por aquí).

Estoy triste, pues.
Y por eso voy a compartirles un video de una película de P. S. H. que no he visto (tampoco se puede estar en todo, ¿vedá?) que mi comadre me recomendó.
Me hace sonreír un poquito en este día.