viernes, 29 de noviembre de 2013

Ya casi

Tengo un par de correcciones que hacer a los primeros capítulos de mi tesis.
La tutora insiste en que faltan algunos datos y yo insisto en que ahí están. Pero no donde ella los quiere.
Bueno, ella, y el protocolo de investigación.
Y no es que los quiera yo acomodar como se me da la gana. Tampoco es rebeldía.
Es una simple cuestión de estética.El texto fluye alimentándose de las palabras que le siguen y hay que darle lo que pide.
Simple estilística. 
Tal vez no debería estar escribiendo una tesis.

domingo, 24 de noviembre de 2013

El Día del Doctor


Ayer fue el Día del Doctor. Y desde que mis hijos lo descubrieron hace un par de años, desayuno, como y ceno Doctor Who. A estas alturas ya podría escribir una tesis sobre el tema (mucho más interesante que la que estoy escribiendo, por cierto). Sé todo sobre los doctores, las regeneraciones, los daleks, los bizarrísimos ángeles, las acompañantes... Y sin ver un solo capítulo completo. Todo gracias a la erudición y capacidad comunicativa de William.

Ayer fue la proyección mundial del episodio del Aniversario 50 y aunque en verdad me habría gustado quedarme a verla con ellos, le di la oportunidad al padre y yo me fui a cumplir mis obligaciones sociales al cumpleaños de un amigo. ¿Cómo iba a decir que no a las cantidades ilimitadas de cerveza artesanal, música en vivo y tacos al pastor? Ah, sí. Y a estar con mis amigos.
Regresé a casa a encontrarlos aun impactados. Tardé otras dos horas más en irme a la cama para escucharlos. Y nos levantamos esta mañana (mediodía, ejem) todavía impactados y esperando con impaciencia el episodio especial de navidad. Que seguramente tampoco veré completo. Pero con escuchar a los hijos, tengo.

Otra cosa que regresé a encontrar fue esto:


Y mi mamá pregunta que por qué tengo cubiertas en los sillones cuando hace frío.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Están cordialmente invitados

La Comisión Estatal de los Derechos Humanos y el grupo Por Un Chihuahua Libre y Sin Temor, invitamos a la Segunda Semana de Arte, Género y Derechos Humanos. Las actividades darán inicio el 25 de noviembre y concluirán el 03 de diciembre.
Las líneas que se abordarán tienen por plataforma el espacio público, y todas las actividades son para reforzar las campañas para visibilizar la trata de personas, ayudar a la erradicación de estereotipos de género y es un ejercicio equitativo que pretende abrir la puerta a las realidades de los “grupos vulnerables” habladas por ellas y ellos mismos. Los eventos irán de la mano con un taller impartido por la maestra Minerva Valenzuela que es una de las actrices más importantes en las producciones que se hacen de cabaret en el país.
En la primera edición de este evento el objetivo fue hacer visible que las artes son herramientas para cambiar realidades y que cuando se trabaja con expertas en artes y derechos humanos, como la colombiana Patricia Aariza, el arte ayuda directamente a las víctimas e influye en los cambios sociales; este año el grupo Por un Chihuahua Libre y Sin Temor, por segunda ocasión participó en el festival de Mujeres Artistas en Bogotá y fueron invitadas por la maestra Ariza, un antecedente más para la línea de trabajo que este grupo maneja. En esta edición se pretende sacar a la calle el arte dejando de lado discursos meramente contemplativos para hablar lo que pasa en el estado, en el país (para ello se hizo una investigación previa de las problemáticas que se abordarán con cada una de las piezas). Creemos en el poder curativo del arte, somos conscientes que el arte sana, y en escalas el arte salva; y su principal interés es que exista un cambio real en la psique social.

Programa de la Segunda Semana de Arte, Género y Derechos Humanos

Lunes 25: “La Cantadita” de Minerva Valenzuela (México, DF)
Lugar: Teatro al aire libre. División del Norte y C.27
Hora: 7:00 pm.

Martes 26: Presentación del libro “Nuevos Horizontes. Mi vida más allá de la parálisis cerebral” de Carmen Herfter
Lugar: Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH ) Av. Zarco, 2427, Col. Zarco.
Hora: 06:00pm.

Miércoles 27: “Si la pesquisa hablara” Arte-sana
Intervención en el espacio público.
Inicia 02:00pm.

Jueves 28: “2 horas de poesía por la paz. Tomar la calle es tomar la palabra” Intervención en el transporte público. Arte-sana.
Hora: 2:00pm.- 4:00pm.

Viernes 29: Exposición fotográfica “La vida no se vende”
Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
Hora: 06:00pm.

Sábado 30: “Se buscan amantes.” Arte-sana
Lugar: Puentes de la ciudad.
Horario: 02:00 pm. 04:00pm.
Domingo 01: Proyección del documentales en espacio público: “Maleta Roja” “El tren de las moscas”

Lunes 02: “RIOT” de Gustavo Álvarez
Lugar: Zonas peatonales del centro.
Horario: 4:00 pm.

Martes 03: Batallones Femeninos de Cd. Juárez
6:00pm.
Espacio público

Taller
25 y 26 de noviembre taller de Burlesque Feminista (con toda la intención de ayudar a erradicar estereotipos de género) impartido por la maestra Minerva Valenzuela (México, DF).
Lugar: Instalaciones del ICHICULT (División del norte y Universidad)
Horario: 10:00am – 06:00pm.














martes, 19 de noviembre de 2013

Mi idea era no tener más de una televisión en casa, que más que televisión es una pantalla donde vemos películas y series en Netflix o DVD´S que aun tenemos la costumbre de rentar. La programación televisiva hace añales que dejé de verla. Para noticias tengo con el internet.
Pues sí. Sólo tuvimos una pantalla durante quince años alrededor de la cual, cuando había tiempo, nos reuníamos todos a reírnos o asombrarnos o asustarnos un rato. Así como me gusta viajar, o salir con los hombres de esta casa, también me gusta mucho sentarme a cotorrear con ellos mientras vemos algo juntos acompañados de gatos, perra y palomitas. Bien domésticos todos. Además, una sola pantalla nos permitía controlar mejor el tiempo frente a ella.
Por supuesto que más de una vez los hijos intentaron persuadirnos de que les regaláramos una tele para sus cuartos con argumentos tan persuasivos como que ya podríamos ver lo que nosotros -los adultos- quisiéramos. Nunca funcionó, en parte, porque compartimos algunos gustos similares y por otra, porque incluso cuando llegamos a ver películas con temáticas adultas, si ellos apetecían verlas, tratábamos de explicarles bien el contexto y en otras ocasiones, si se llegaban a sentir incómodos o se aburrían, simplemente se retachaban a sus cuartos a hacer sus cosas adolescentes.
La consigna, cuando comenzaban a querernos convencer, era que hasta que no se compraran ellos su propia televisión, sólo habría una.
Y entonces Harry empezó a trabajar de empaquetador en un supermercado.
Le empezó a ir tan bien, que se puso a ahorrar y a planear qué se compraría. Lo primero: una pantalla.
Varios meses estuvo juntando dinero y finalmente consiguió suficiente, no sólo para eso, sino también para varios videojuegos y una nueva consola. Pacientemente estuvo reuniendo información sobre marcas y precios, y decidió esperar al Buen Fin.
A mí ese evento comercial no me agrada nada, pues beneficia únicamente a quienes utilizan crédito. Aunque "beneficiar" es un concepto algo ambiguo aplicado a esto, pues por experiencias ajenas me he dado cuenta que los meses sin intereses se convierten en pesadas cargas para quienes no saben utilizar sus tarjetas. Yo soy una de ellas, por eso también hace muchos años dejé de usarlas y como dice Fefé, adquirir únicamente lo que se puede comprar,  aunque nos lleve más tiempo.
Pero como era el dinero de Harry y ya había investigado bastante, quiso probar suerte en una tienda donde había visto buenos precios. Se había hecho a la idea que quería una pantalla de 32 pulgadas y no necesariamente una Smartv, pues con su consola tendría más de lo que una smart podría ofrecerle. El asunto fue que al llegar a la tienda se clavó con una pantalla más grande, con más funciones y por supuesto, más cara. Le estuvo dando muchas vueltas hasta que decidió comprarla. Total, dije yo, es su dinero y esto es parte de su aprendizaje financiero. Preguntó por la pantalla y le dijeron que era la última pieza y que le podían hacer un descuento pues era la de demostración. Que garantía y todo se le respetaría. Al final la pantalla le quedó en un 40% más económica con el descuento y ahora el hijo es el feliz poseedor (o él es el feliz poseído) de una gran pantalla que ahora ocupa un honorable lugar en su habitación.
No puedo estar más que feliz por él. Trabajó muy duro. Se abstuvo muchas veces de gastarse su dinero en otras cosas. Ni siquiera en vacaciones utilizó algo para comprarse monadas. Se aguantó.
Con algunos compromisos de por medio, como el tiempo que le va a dedicar y que va a tener que compartir con su hermano, tiene tres días en completo éxtasis.
Dice que pasando diciembre, dejará de trabajar, que quiere retomar el tae kwon do y tener sus fines de semana libres de nuevo. Y la verdad lo apoyo. Entre la escuela, las clases de música y los deberes de la casa, tiene suficiente.
Y aunque yo juraba que nuestras reuniones familiares alrededor del cálido resplandor de la televisión se iban a terminar, Harry me sigue dando chance de estar en su vida. Así que ahora soy invitada a su habitación, con palomitas que corren por su cuenta, a ver las series y las películas que nos gustan.

Creo que no se puede pedir más.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Madre orgullosa

Yo creía que mis hijos no me podrían hacer sentir más orgullosa de lo que ya estoy de ellos.
Pero, oh, qué equivocada.

El sábado William veía la tele y le pregunté si había visto algún episodio de 30 Rock en mi ausencia.
Me respondió:
- Claro que no. Además no me gusta ver la tele solo y aunque Harry estaba aquí, no me gusta verla con él. No le entiende tanto, es tan joven (inserte dramatismo aquí).
Luego, poniéndose de pie, dijo:
"Oh, God. Youths."


Lloré.
Soy una tonta sentimental.

jueves, 14 de noviembre de 2013

El granizo es nieve decepcionándonos

Claro que estaría suave estar en mi casa, envuelta en una cobija, frente al calentón, con mi taza de café. Pero estar en la oficina, escuchando la lluvia, acompañada de café, también tiene su encanto.
(Encender la calefacción sin preocupación o culpa, es parte del encanto).

martes, 12 de noviembre de 2013

Cambios

El otoño y el cambio de horario me tienen jodida.
Y no como yo quisiera.
A mí me gustaba este horario, pero eso era cuando aun podía mandar a mis hijos a dormir temprano sin que supieran que eran apenas las siete de la tarde.
Desde que aprendieron a leer el reloj, mi vida no ha sido fácil.
Muchas noches me siento tentada a grabar los sonidos de mi casa, nomas para que empaticen conmigo: guitarra eléctrica y acústica en una habitación, con fondo musical de Los Beatles si andamos contentos o Radiohead, si nos sentimos pesimistas. Mientras, en otra habitación, se escucha un piano, voces de fondo de algún video, música y las carcajadas del inquilino. Todo al mismo tiempo.
Es la hora, además, en que Ringo y Lucky se convierten en Mr. Hyde y espían desde oscuros y lóbregos rincones (detrás del sillón) para saltar súbitamente sobre cualquier cosa, con el consiguiente estruendo de la cosa cualquiera cayendo.
También a esa hora se pasea alegremente por las calles de mi colonia, el zorrillo. O los zorrillos, no sabemos cuántos son. Lulú no es afecta a ellos y apenas le llega el aroma de los paseantes, se vuelve gruñidos y ladridos.
Así pues, en mi hogar pueden ser las once de la noche y todavía hay jolgorio... lo cual no debería sorprenderme, considerando que cuando yo era una adolescente, el momento de convivencia familiar era a las 10:30 de la noche, hora en que nos reuníamos alrededor de la televisión a ver "Tieta". Mis padres nunca fueron especialmente censores.
Pero a mi edad...
Y con esta vida de excesos a cuestas...
Voy a resumir en una imagen el efecto más nocivo que esta temporada trae a mi vida:




No, esta vida no es fácil.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Feliz cumpleaños, Vonnegut

«Practica cualquier arte, música, canto, baile, actuación, dibujo, pintura, escultura, poesía, ficción, ensayo, reportaje, no importa si lo haces bien o mal, no para conseguir fama y fortuna, sino para experimentar el devenir, encontrar lo que llevas dentro, hacer crecer tu alma.»