viernes, 18 de enero de 2013

Certificada!

Pero por supuesto.
Me han certificado en este tema como tres veces, ya estaría si no.
A eso vine a Toluca, y a prepararme en un tema de capacitación.
Ya no estoy en Toluca. Ahora estoy tratando de relajarme después de cinco de días de friega intensota.
El lado bonito, volver a ver a los compañeros de otras regiones.
El lado confortante, las palabras del instructor: "Gracias por demostrarnos lo fácil y hermoso que es este trabajo."
Lo horripilante de porquería, estoy metida en un hotel del DF mientras mi amiga la Shella está cantando en el Auditorio Nacional. Y yo sin haberme enterado antes, caray.


Esto no es ningún consuelo.
(La Shella es la solista al principio del video)

miércoles, 9 de enero de 2013

Collage

He vuelto a soñar con ballenas. Esta vez el agua era clara y poco profunda. La primera emoción en esta clase de sueños es de temor, después -dependiendo de las circunstancias y del agua- puedo sentirme aterrada, deprimida o eufórica. Anoche fue euforia. Como decía, el agua era clara, la ballena era gris, se acercó a mí y estuve largo tiempo acariciándola desde fuera del agua. Luego Fefé me animó a nadar en la pequeña ensenada, que fue lo que hice a continuación, lanzarme de un clavado y nadar con ella.

No se molesten en interpretar. Hasta mis sueños son transparentes, además cualquier interpretación es tan vaga que puede aplicarse a cualquier circunstancia.
Hay un libro de Neil Gaiman y Terry Pratchett cuyo título es Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch en el que la citada Agnes Nutter es una bruja del siglo VII que escribió un libro con profecías completamente acertadas y exactas, por lo que su libro fue un fracaso editorial ya que a la gente le gustan las interpretaciones crípticas, simbólicas y aptas para aplicarse en cualquier situación.
Eso venía poco a cuento, pero me acordé.
Por otro lado creo que soñé con mi ballena porque después de unos días de vegetarianismo, me fui a cenar con mis amigos un ceviche y unos tacos de camarón, entre otras delicias acuáticas.

¿Qué pedo con el vegetarianismo? Se estarán preguntando. O seguramente no. No sé.
William tiene la culpa y mi flojera también.
Resulta que decidió convertirse en ovolactovegetariano para ser congruente con sus ideas, me dijo. Y tanto, que una chamarra de piel muy linda que le había regalado Fefé hace dos semanas, se la regaló a Harry.
Como no tuve argumentos en contra, le he estado preparando platillos vegetarianos. Y como soy muy floja, todos comemos lo mismo ya que qué güeva hacer platillos distintos. Harry no se queja, tampoco éramos tan carnívoros. Además mientras yo le siga comprando tocino, él es feliz.

Ha hecho mucho frío por acá. La semana pasada cayó un poco de aguanieve en la ciudad y en otras zonas del estado se cerraron carreteras por las nevadas. Esta semana pasó lo mismo: carreteras cerradas por las condiciones climatológicas, nieve, frío, sobre todo en las zonas serranas. En la ciudad también, sin la parte de la nieve lo cual hace el frío muy triste y amargo. Por eso qué bueno que me largo unos días. Por eso y porque estoy harta de que la chingada casa nomás no quede. Anoche le mandé unos mensajes cargados de harta frustración a Fefé (que anda fuera) porque ha sido una friega andar de casa en casa esperando que la nuestra al fin quede, y andar lidiando con muchas cosas al mismo tiempo. Pero Fefé ya llega el sábado y yo me voy el domingo (luego llego yo en sábado y él se va el domingo).

Ése es el estado de mi vida en este momento.
La verdad no es tan feo como lo hago suponer. De hecho tomé una idea de algún post cursi que me encontré en FB para llevarla a cabo y me doy cuenta que para ser enero las cosas no van tan jodidas.
La idea era ésta:



Cursilísimo, ¿no? Lo sé. Pero ya empecé a hacerlo y llevo como cinco notitas y eso sin incluir una que iba a decir "Mi amigo L.E. me regaló un calendario kitsch de gatitos" y otra "Mi amigo R, no se burló tan culeramente de mí por mi falta de talento en el karaoke".
Creo que lo voy a llenar muy rápido, sobre todo si casi todo me hace feliz.
Pero creo que es la idea.
Se las dejo, por si la quieren usar.
Yo ya me voy a trabajar.



miércoles, 2 de enero de 2013

Confesiones de año nuevo

* No sé descargar películas de internet.

* Cuando parto un limón, guardo el cuchillo de nuevo en el cajón sin lavar.

* Todas las vacaciones me levanté a mediodía.

* No quiero regresar a la oficina.


Propósitos no tengo (excepto casarme con Paul Rudd o comenzar a vivir juntos), espero que sea suficiente con las confesiones.