lunes, 31 de octubre de 2011

¿Zombie o vampiro?

¿Les gustó mi banner?
Es de Tom Gauld y lo obtuve sin autorización en un artículo que estuve leyendo en el New York Times.
Aun si no te gustan las categorías, las etiquetas o las dicotomías, el artículo puede resultarte interesante o entretenido.
En resumen, dice lo siguiente:
Los vampiros son carismáticos y beben sangre como si fuera un finísimo vino. Los zombies son torpes y sin conciencia para darse cuenta de que sus ojos se les están cayendo. Los vampiros son solitarios, antisociales. Los zombies son extrovertidos, salen en grupo. Los vampiros son los narcisistas, los artistas, los bartenders malhumorados. Los zombies son los colaboradores, los dirigentes, los fanáticos, los obsesivos.
Y bueno, ya le van agarrando el veinte a la dicotonomía.
El artículo menciona además los casos de vampiros que quieren ser zombies y zombies que quieren ser vampiros. Y finaliza con qué sucede si no te identificas ni con unos ni con otros:
Pésima noticia. Entonces no eres más que un espectador, un votante, un consumidor... o puesto a la manera zombie/vampiro: eres carne muerta.

¿Tú qué eres? ¿Zombie, vampiro, espectador?
Yo... soy un vampiro o un zombie muy confundido.

NOTA: Tómenlo como un juego, un test de personalidad de revista. Pero lean el artículo con detenimiento, está bien hecho.

domingo, 30 de octubre de 2011

Mujer abyecta

Cuando, por cuestiones laborales el marido comenzó a tener mayor protagonismo en el ámbito doméstico, la situación suscitó preguntas entre mis amigas:
- ¿Y no te molesta que use TU cocina?
- ¿No te incomoda que no haga las cosas como tú?
- ¿No te está quitando tu lugar?

Estas preguntas me asombraban, primero; me preocupaban, después y finalmente, me daban mucha risa.

Pues bien. Estas cosas no me incomodaban y menos, me molestaban. ¿Quién en su sano juicio se molesta cuando tiene a alguien con quien compartir responsabilidades en una forma más equitativa?

Sin embargo...

Llegando de México, William me dijo: "Qué bueno que ya llegaste, esta casa se vuelve loca sin ti."

Y no pude evitar que una maligna sonrisa de satisfacción cruzara mi cara.



jueves, 27 de octubre de 2011

Socially challenged

Y pues sí salí... total, sería la última noche antes de regresar al rancho.
No es que sea aburrida, es que dada mi limitada habilidad para interactuar socialmente, si no estoy con personas con las que me siento muy cómoda, me comienzo a engentar, a abrumar y de un momento a otro, a evadirme.
Anoche así pasó.
La dicha falta de habilidad me impidió interactuar adecuadamente cuando mis compañeras cantaban en el taxi canciones de Espinoza Paz (no se dejen engañar, pese a su nombre de trovador, creo que es cantante de banda, o algo así interpreté de las conversaciones), pero esto era lo de menos. Como quiera en el radio podría salir alguna canción que sí conociera.
La onda es que me frikée cuando comenzaron a hablar de "buenos partidos" y temas similares. Las tenía por inteligentes y autosuficientes, qué caray.
Y una vez que llegamos a cenar, pasaron un juego de soccer y ahí sí ya me sentí yo muy malita de mi conexión humana.
Claro que vi el partido, comí tacos, cotorrée, pero ya estaba en proceso de engentamiento.
En eso uno de los compañeros invitó a un lugarcito para bailar salsa, con música cubana en vivo y hacia allá fuimos. Qué mejor que un lugar en el cual poderse evadir de la manera menos evidente: bailando. Pero a las chicas y unos chicos no les gustó el lugar. Les pareció na-quí-si-mo y comenzaron a poner jeta y ya ni evadirme a gusto pude. En eso aproveché la cara somnolienta de una de las compañeras para preguntarle si no quería irse al hotel y dijo que sí, y pues nos fuimos juntas. Los demás se fueron a un lugar donde tenían música de banda. Ya no los vi hoy.

Por eso, no es que sea aburrida, porque la verdad es que rarísima vez me aburro.
Había comprado El Aleph, de Borges, y tenía una cita virtual con el maridín, y pasaban una película que quería ver...
¿Sueno antisocial? Prefieron que me llamen Socially-challenged.
Pero, con la gente indicada... no me crean, no me crean, pero soy un polvorín.
Neta.

Miren qué graffiti tan lindo me encontré en el baño del lugarcito de salsa:

Lo que todavía no sé y nadie me puede explicar es ¿qué diablos cenó Pancho?


miércoles, 26 de octubre de 2011

Diálogo de larga distancia

Fefé: Me ha quitado el sueño el café.
Yo: Me he quitado un sueño café.
F: La cafeína de tus ojos me ha quitado el sueño de no creer que existas. ¿Vienes a verme?
Y: Ya jueves.
F: ¿Ya viernes a verme?
Y: Ya jue- a vier-te
F: No juego si no viernes a verme.
Y: No fuego si no me ves.
F: No fue si no es.
Y: No fue.
F: Tengo un problema de bytes. El protocolo de tu corazón ha salido compatible con mi coprocesador. Siento un overclock en el séptime bite.
Y: Pantalla azul. :(

(Conversar por messenger tiene su gracia)

* * * * *
Ya salí del diplomado.
Nos tocó un módulo de análisis financiero.
Sobreviví. Y no sólo sobreviví: entendí, pasé al pizarrón, respondí preguntas del catedrático, le expliqué a mis compañeros...
Pero mañana se me olvida todo, no se preocupen.
Como me dijo Fefé, tengo el veneno y el antídoto.

Leyendo una revistita de la Universidad, me enteré que BEF (Bernardo Fernández), un escritor e ilustrador a quien admiro mucho, da clases en dicha escuela. Prontamente puse en Twitter que traería mi libro "Cuento de Hadas para Conejos" para que me lo autografiara @monorama. Un ratito después @monorama, o sea, BEF, me informó qué días y en qué horarios da clases para que pueda ir a verlo. Inserte emoticón de sonrisa dientona.

* * * * *
Y en asuntos no tan felices, un compañero del diplomado se sacó dos boletos para la entrega de las Lunas del auditorio. Me los ofreción porque él no podría ir pero... A mí esas cosas me llaman la atención tanto como a mis gatos les atrae un... chale, intenté pensar en algo que a mis gatos no les interesara, pero en realidad TODO les llama la atención. Bueno, la metáfora no funcionó, pero el punto es que esas cosas me valen un pitirrín.
Y sin embargo... ¿qué tal me habría visto yo con mi vestido largo caminando al lado de Alejandra Guzmán?
Pero que no se preocupe. Como no me traje vestido largo en la maleta, no acepté los boletos que me ofreció mi compañero y la Guzmán puede ir sin temor a ser opacada por mí.

* * * * *
Mañana regreso a mi rancho.
Son casi las seis y media y en un rato más los compañeros intentarán sonsacarnos para trasladarnos a algún punto de la ciudad que se encuentre a más de 45 minutos, para pistear y cotorrear justo como podríamos hacerlo en el bar del hotel o en cualquier otro lugar a cinco minutos a la redonda.
Pero ¿quién soy yo para negarme y con ello desgastar el espíritu de compañerismo que en estas arduas jornadas hemos forjado, vedá?

O a lo mejor sí me quedo.
Qué pinche güeva traigo.

martes, 25 de octubre de 2011

M. Poder Ada

Miren qué cosa maravillosa encontré en la página de Palabras de Arena:

Es la Ley General de Acceso de las Mujeres a una vida libre de violencia en forma de cómic.
Dentro de la página pueden incluso descargarlo como e-book.

El año pasado, con apoyo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, mandamos imprimir un resumen de la ley y es el que se ha estado repartiendo en instituciones, en escuelas, en organismos.

Ésta es una copia que se encuentra en la puerta del baño de invitados del departamento de "L". No se aprecia bien porque la verdad fue una noche que andábamos ligeramente deprimidas y tuvimos a mal agregar algunas anotaciones extras a la ley. Creo que dice algo así como "El desamor también es violencia". Ejem... no andábamos muy bien ese día.

Pero mejor dénse una vuelta al blog de Palabras de Arena o al de M. Poder Ada para que lean con tranquilidad esta ley que mucho tiempo y esfuerzo costó a mucha gente y con la que finalmente algunos estados han comenzado a elaborar los reglamentos.




domingo, 23 de octubre de 2011

Prttttttttt.....

Mi hijo haciendo cosas como éstas:



Y yo con mi banner todo pedorro.
(Pero espero les haya gustado la pimpeadita de mi blog)

NOTA: El logo de William es una marca de agua para sus videos, por eso no aparece muy claro.

* * * * *

Es domingo y mañana me voy nuevamente al DF.
Este fin de semana ha estado maravilloso: saqué ropa de invierno, lavé, acomodé, doblé, arreglé. Y cuando terminé, vi series en internet, bajé música, vi películas con los hijos.
Neta que es bonito un día de quedarse en casa. Ya tenía varios meses con compromisos diversos y me urgía un día de hacer nada --lo cual es un decir, la verdad es que hacer "nada" no se me da--, un día en que hacer nada me permitiera hacer algunas cosas que hacía mucho no hacía, como actualizar mis archiveros reales como virtuales.

Ya es domingo.
Me despertaron, como cada domingo, con un café con leche y una galletita (amo a Fefé).
El menudo me espera en la mesa y tengo una cita en casa de mi carnala para un té (idea de mi sobrina, muy a la inglesa a las cinco de la tarde).

Pues eso.
Que quería compartirles la simple satisfacción de lo cotidiano, que desgraciadamente, con tanta movida toda la semana, se vuelve extraordinario.

¿Cómo está el clima por el DF?

viernes, 21 de octubre de 2011

Ensayo sobre la seguera

Un día que me cargaban gasolina, el operador de la bomba se puso a platicarme sobre los orígenes de mi nombre.

Según me contó, mi nombre significaba “Estrella Segada”.

Lo primero sí lo sabía.

Cuenta la tradición familiar que la cursi de mi hermana quería que me pusieran “Estrellita” y mi mamá consiguió conformarla con “Esther”. ¿Y yo por qué? Debí contestar entonces. O sea, yo qué culpa tenía.

Cargo con un primer nombre que nadie usa, excepto en el trabajo quienes no me conocen bien, porque es el nombre que lleva mi correo electrónico laboral. Y mi segundo nombre, que es el mismo de mi madre, finalmente no significaba “segada”, sino “cegada”.

Estrellita Ciega.

El oculista lo confirmó ayer.

Me aumentó la hipermetroeso y el astigmatismo.

Herencia materna, yo creo, además del nombre.

(Por cierto, a mi madre le ajustaron unos lentes recientemente y pensamos que todos seríamos felices. Pero no. Mi mamá descubrió que tenía arrugas y manchas en las manos. Y cuando nos vio a mi hermana y a mí, exclamó: “¡Pero qué jodidas se ven!”. Y sí.)

 

Ya mañana recojo mis nuevos lentes. Morados esta vez. Fefé propone que me cirugeen pero la verdad yo paso. No me parece una operación necesaria y además es bien bonito tener algo nuevo, colorido y brillante, así sean los pinchis lentes.

 

Seguiré siendo la Estrellita Ciega, porque un día envejeceré (ahí la llevo) y qué raro ser una venerable anciana sin lentes.

Y entonces, ahí sí les daré permiso de que me digan Doña Esther, o Doña Teté, como gusten.

 

 

lunes, 17 de octubre de 2011

Felices cumpleaños

¿Qué puede salir mal un día que inicia a las cinco de la mañana y persiguiendo a un perro por toda la colonia?

Con esta perspectiva, dejé a “L” en el hospital, lista para estrenarse como madre y yo tranquila de que todo iba a salir bien.

El perro en cuestión, por cierto, era Lorenzo, el bebé de “L” que ya de bebé no tiene nada, pero está más consentido que uno. Es un enorme labrador color chocolate que tiene la ingrata costumbre de salirse a la calle,  abusando de la ingenua confianza de los visitantes. Ya en cierta madrugada etílica nos la había jugado igual y “L” y yo anduvimos persiguiento al cabrón no sé por cuántas cuadras. El perro infame se detenía haciéndonos pensar que nos esperaría y apenas nos acercábamos, jalaba en chinga para otro lado. Lo conseguimos atrapar esa vez y luego lo llevamos caminando en dos patas hasta la casa. No sé para quién fue más humillante, si para el perro o para nosotras. Sospecho la respuesta.

Pues esta mañana pasó lo mismo.

Llegué por “L” para llevarla al hospital a las cinco y media de la mañana y apenas abrí la puerta, salió Lorenzo hecho la cucaracha. Salimos detrás de él, pero esta vez no contamos con la misma suerte que la anterior porque no es lo mismo Los Tres Mosqueteros que nueve meses después, y la pobre de “L” apenas podía con ella y con su panza como para seguir al jodido perro. Lo mejor que se nos ocurrió, porque se nos hacía tarde, fue ir a despertar a nuestro amigo “E”, que vive cerca y tiene llaves de la casa de “L”, al grito de “¡Ábrenos que se me salió el chamaco!” y dejarlo a cargo mientras nosotras nos íbamos al hospital.

Eso hicimos y el hombre nos acompañó hasta dar con Lorenzo, el cual, apenas lo vio, corrió a sus brazos y luego a seguirlo dócilmente hasta casa de “L”. Conmigo había hecho lo mismo minutos antes, con la diferencia de que en lugar de correr a mis brazos y seguirme, sólo corrió, me tumbó y siguió corriendo.

Perro ingrato.

Al menos la parturienta se quedó tranquila sabiendo que su bebé se iba a quedar encerrado en casa hasta que ella regresara del hospital.

 

Y pues, así las cosas, me quedé tranquila esperando noticias, mismas que llegaron en forma de actualización de FB con una fotografía de la nueva adición al grupo.

Una muy hermosa bebé, muy deseada y esperada, está entre nosotras.

Yo, por otra parte, además de esta celebración debo festejar que hace doce años me convertí en mamá de Harry, cosa que se oye fácil pero en absoluto lo es. Este asunto ha requerido de grandes destrezas físicas, emocionales e intelectuales de las que espero seguir a la altura. Para mayores referencias, consultar las entradas bajo la etiqueta de “Harry” o “Escuela para padres”, cuya recopilación detalla los intentos parentales por domar… ejem… educar a la criatura.

Me cae el veinte que cuando inicié este blog, Harry aun no salía del kinder, y mírenlo ahora… todo un estudiante de secundaria de doce añotes.

Doce años…

Cuando la nena de “L” tenga doce años, Harry tendrá 24 y espero que a esas alturas, ya manteniendo a su madre (em… bueno, lo último no, considerando que quiere ser músico o maestro de inglés, o maestro de música o sensei de karate o arqueólogo o ufólogo).

Doce años…

Y yo… igualita.

 

 

sábado, 8 de octubre de 2011

Anoche se presentó aquí y no pude ir a verla.
Ya me sentía menos peor esta mañana cuando leí la nota en el periódico sobre el concierto y cómo la Filarmónica había dado inicio con el Danzón #2.
Mátenme, dije.



Luego leí las declaraciones del alcalde, sobre cómo querían traer a Joaquín Sabina para la Feria del Globo, pero que Sabina nomás podía el 26 de octubre y oh, qué pena... el festival inicia el 29.
¡¿A quién chingados la importa una diferencia de tres días?!
Que no mame.
O mejor aun, ¿por qué habla el güey? Mejor no hubiera dicho nada. Nadie sabía que existía la posibilidad de que viniera y por lo tanto seguíamos felices con nuestras vidas.
Grandísimo animal.

Me queda El Cigala, pues. Ora nomás que no llueva ese día.
Y bueno, si llueve qué, vedá?



A esperar ahora a que sea abril, que espero nadie me lo robe, para irme al DF a ver a Leslu y su Lutherapia.



Ya, yastoy contenta.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Sigo comiendo, sigo bailando, sigo bebiendo, sigo sonriendo, sigo cogiendo.
Y me confunde.

Con más de 40,000 muertes violentas que lamentar en el país, es altamente probable que un día alguien con quien hemos tenido alguna relación aparezca en las cifras.
Ya hay cinco personas de mi entorno que engrosan las estadísticas, todas muertas a manos de delincuentes: dos exalumnos, una buena conocida, un familiar y un compañero de trabajo.

De mi exalumno me enteré enmedio de una boda (gracias Twitter). Él perteneció al primer grupo en que di clases. Y lo volví a encontrar este año en el gimnasio donde trabajaba como instructor. Me daba toda la carrilla que según él yo le daba en la escuela.
Rabié, lloré, abandonamos la fiesta.

Al día siguiente me levanté tarde, desayuné con mi familia, comí con mis amigas, cené con una pareja de amigos.
Como si nada fuera verdad.

Sigo despertando, sigo trabajando, sigo durmiendo.

Ciertos días todo me molesta. Me avergüenzan mis preocupaciones. Me apenan mis alegrías.

Otros días me abstengo de sentir cualquier cosa.

Y sigo viviendo, sigo soñando, sigo.

Todo es tan absurdamente irreal.