jueves, 22 de julio de 2010

Master of the House

Curioso cómo ahora que no estoy en el hogar es cuando más me siento ama de casa.
"Ama de casa", por supuesto, es un eufemismo para lo que en la práctica es más algo así como "Esclava de la casa". No es ése al concepto al que me refiero de inicio, sino al otro, a la capacidad de dirigir la casa y participar en ello. Es decir, estoy desarrollando una "dirección participativa". Estamos.
Si bien nadie en casa ha sido ajeno a sus obligaciones, ahora se han comprometido más. Harry le entró a la limpieza de la cocina; William, a la lavandería y a hacer comida, y Fefé, a las actividades de piso: barrer y trapear.
En cuatro días me he hecho más tolerante a que la casa no esté como yo la tenía. Y es que había llegado al punto de barrer tres veces al día. Así de compulsiva estaba poniéndome.

Creo que hemos llegado todos a un punto muy saludable.
Las cosas se están moviendo.
Ayer comenzaron a levantarme bardas y a ampliarme la casa. Mis alrededores son un campo minado pero estoy contenta.
En el trabajo mi aprendizaje va lento. Tengo que tomar una capacitación especial porque la empresa es muy grande y tiene muchos procesos, políticas, planes, procedimientos que debo aprender. Por momentos me pongo neuras en mi oficina de no saber qué más hacer, en qué más apoyar, pero luego me aliviano pues como dice mi vecinita "Aprovecha esta tranquilidad que luego vienen momentos muy agitados y de mucho trabajo". He de hacerle caso, si no corro el riesgo de convertirme en Jack Torrance.
Además de la página de la empresa, que ofrece muchas posibilidades de enseñanza y aprendizaje, me he movido entre portales a los que sí tengo acceso y el Solitario.
Bendito Solitario.
De repente me da por intentar entrar a páginas que de antemano sé que tengo el acceso denegado y me imagino a la persona de sistemas viéndome como una mosca que se estampa en forma repetida en la ventana. Me divierte la imagen y me divierte ser la mosca. Ojalá que el de sistemas también se divierta, no importa que sea en forma malévola.

Próximamente subiré una foto de mi oficinita, el antes y el después. El "antes", como está ahorita y el "después" con las paredes llenas de postits, dibujos de los niños, una lata con pegostes de revistas que me sirva de portalápices, frases motivacionales y tal vez, por qué no, un par de monos de peluche aquí y allá, todo con el fin de verme muy muy muy ocupada.

Se aceptan sugerencias para las frases motivacionales.

lunes, 19 de julio de 2010

Primeras impresiones

* "Mija" y "Mamacita" son dos palabras que prefiero mil veces escuchar en un contexto vulgar y sexual, que en modo condescendiente y paternalista.

* Tengo que adaptarme al escritorio. Pronto o voy a terminar con bastantes más moretones que los que obtuve hoy.

* En esa área no hay café. Mis vecinas consumen chatarra todo el día, pero no café. En la quincena me compro una cafeterita para mi oficina. Les regalaré a mis compañeritas, las haré adictas y en invierno, se los voy a vender.

* ¿Han estado en un cuarto rodeados por cientos de botellas de cervezas? Es la onda.

* Tengo asignada una PC de escritorio y una laptop, mucha máquina pero las páginas web que realmente me interesan están bloqueadas. Explíquenme lo del Ultrasurf. ¿Los de sistemas se van a dar cuenta que lo estoy utilizando?

* Necesito comprar flores para mi escritorio. Luce tan triste.

* En resumidas cuentas, fue un excelente primer día de trabajo.

domingo, 18 de julio de 2010

Perfume de gardenias

Fefé me dijo la cosa más linda del mundo hoy:
"Yo sé que tú te perteneces solamente a ti. Yo sé que tú y tu cuerpo son sólo tuyos. Y sé también que tú eres libre de decidir con quién te compartes. Pero mientras esté en mis manos voy a hacer todo lo posible porque me elijas a mí."

Acompañada del ramito de gardenias que amaneció junto a mí en la cama, no pude imaginar con quién más se me antojaría compartirme que no fuera con él.

viernes, 16 de julio de 2010

Buenos días alegría...

Me estoy acordando que el banner del tiburón y el "bite me" también eran parte de la catarsis.
Y como ahora estoy asquerosa y vergonzosamente feliz, hay que cambiar.

Con unos cuantos días de entera libertad a mi disposición, me dispongo a hacer uso frenético del internet... porque quién sabe cuándo me tengan lista la oficina y qué limitaciones vaya a tener el sistema.

Sigo pues con mi navegación.

martes, 13 de julio de 2010

Catarsis

Hará cosa de dos meses entré en un proceso para llenar una vacante en una empresa.
Fue arduo y largo.
Peor que cuando entré a trabajar como agente en la CIA.

En la última etapa el entrevistador, viendo mis resultados en exámenes y tests psicométricos y demás armas letas del reclutamiento, me decía: Estoy en dificultades. Veo mucho talento. ¿Será que a veces todo esto no es suficiente y tendré que irme por mi intuición?
Eso me mató.
Yo no soy intuitiva así que no sé cómo funciona eso pero me sonó como que su cabeza le decía que sí y su corazón, no.
El puesto tenía que ser cubierto en los siguientes dos días y como no me hablaron, ejercí mi sagrado y legítimo derecho a la catarsis e hice esto:


Luego de la consiguiente guarapeta para curar la decepción hablé con algunas personas para tratar de entender qué significaba lo que me había dicho esta persona. Cume me ayudó un poco con eso y finalmente llegué a un estado al que llamo "Pues qué caray, hay que seguir buscando".

Algún día voy a entender qué significado tenían esas palabras. Lo pienso averiguar ahora que esa persona va a ser mi jefe, porque después de más de un mes de no saber nada de la empresa, me hablaron para ofrecerme el puesto.

Así es.
Nuevamente entro al gremio de las Mujeres AM. Porque han de saber que hay dos tipos de mujeres: las AM y las FM. Para que entiendan: las AM, Asalariadas de Mierda y las FM, Felizmente Mantenidas.
Si bien nunca pertenecí completamente a las FM, ahora tampoco perteneceré a las AM, porque la verdad lo que me están ofreciendo suena muy muy bonito. Le quitaremos la última letra.
Soy pues una Mujer A.

Bienvenidos días de trabajo intenso y cooperación doméstica.
Este estado de cosas nos va a poner a prueba y con lo que hemos aprendido, veo que será superada.

Me voy porque me invitaron a cenar para el festeje y el agasaje.
Gracias a todos por sus buenos deseos y mensajes de ánimo cada que hablaba de mi estabilidad laboral.
Tengo todo lo que necesito.
(Y eso que ni siquiera les he platicado que entre mis prestaciones entran varios barriles de cerveza)

lunes, 12 de julio de 2010

Llueve por todas partes y una creería que se está a salvo bajo techo.

Anoche comenzó a salir agua de debajo de mi cocina. Pensamos en una tubería rota o peor aun, en una línea rota en la pared.
Armados con un desarmador nos pusimos a desmontar el mueble. Al sacarlo de su lugar nos dimos cuenta que, por fortuna, nuestras hipótesis no eran acertadas. Sin embargo todavía no sabemos de dónde vino el agua. Yo sospecho que de la lluvia del viernes por la noche. Tal vez el agua se metió por debajo de la puerta y el efecto de la gravedad la atrajo hasta abajo del mueble. Fefé piensa que pudiera ser trasminación de humedad, de abajo para arriba.
Yo prefiero mis sospechas porque el problema se resuelve cambiando el guardapolvos por uno mejor.
Hay cosas buenas en lo que pasó. Además del agua que encontramos bajo el mueble, dimos con el hogar de una familia de cucarachas que ya han sido propiamente reubicadas. En esta casa no aceptamos paracaidistas.
No es que me haya dado gusto verlas, pero es que comenzaba a desarrollar una horrible sensación de paranoia, que estaba yendo más allá de la paranoia común y corriente, propia de los terrícolas. Ahora me doy cuenta que no estaba yo loca, que efectivamente, cuando me levantaba por un vaso por agua por las noches, si había alguien siguiéndome, o más bien, varios alguienes cuyos ojos me miraban desde debajo de mi trastero.
(No me pregunten a dónde fueron reubicadas las cucas. No lo diré, porque se encuentran en calidad de testigos protegidos --lo que han visto suceder en la cocina, nadie lo debe saber--).

jueves, 8 de julio de 2010

Club Postal

Antes me emocionaba escuchar el silbato del cartero y más me emocionaba cuando me daba cuenta que se iba acercando, hasta que llegaba a casa con algo, no importaba que no fuera para mí. Hasta recibir las notificaciones de "Usted puede ser un ganador" de Selecciones, me gustaba.
Es una pena que ya no usen silbato. Ahora tengo que ajustar mi oído al rugido de la motocicleta y eso es muy ambiguo pues no sólo los carteros usan motocicleta, también los mensajeros. No es placentero, por cierto, dar el brinco cuando escucho una motocicleta. Las más de las veces lo que recibo son notificaciones de una tarjeta de crédito que ya hace algún tiempo cancelé.
Pero ayer no fue así.
Estaba yo tecleando en mi estancia-oficina-cuartodetiliches cuando estuché la motocicleta. Sería el post de Negrita sobre que había recibido mi carta o qué sé yo, pero estaba segura que algo había ahí para mí.
Y sí.
Carta de Crónicas Urbanas.
¡Qué gustazo leerlo! Ya nos habíamos comunicado vía e-mail en algunas ocasiones y me había gustado mucho irlo conociendo. Ahora con la carta se potencia esa sensación.
A mí que me encanta que me den toda la información posible, con paréntesis y asteriscos, me hallé en mi ambiente con la carta de Crónicas.
Me alegró la mañana saber de él, llenar huecos que habían quedado en los e-mails o en la lectura de su blog, y ahora estoy buscando un lugarcito en este día para sentarme tranquilamente a responderle.
Gracias por tu postal, D. Por cierto, me llamó la atención en la fotografía una zona que no pude distinguir si son piedras o si son restos de alguna construcción antigua. Me puse a imaginar muchas cosas. ¿Sabrías tú qué es?

* * * * *
So far so good.
Todas mis cartas están llegando. No todas las que me envían las he recibido. Ni la de Tanis, ni la de Cassi ni la de Negrita me llegaron.
Tengo una teoría: Soy mexicana y en correos han de decir "Ésta ha de estar bien pinche pobre ¿qué podría enviar?" (y tendrían razón) y cuando ven que me llegan de otros lados han de pensar que me mandan remesas o qué se yo y por eso no me llegan.
¿Será?
Por cierto, Tanis, mándame tu nueva dirección para escribirte yo.
Negrita, no pierdas la fe.

* * * * *
Me siento así como que de vacaciones.
Lo curioso es que efectivamente lo estoy y tengo así exactamente dos años.
Vacaciones en el sentido de no tener un trabajo de tiempo completo. Pero esta vez la sensación es más fuerte. Y eso es bueno. Es muy agradable.
He tenido trabajo. Por ejemplo, la pantalla que se ve en la fotografía es de unas búsquedas que estaba realizando para una charla que voy a dar el sábado. Además, ayer me la pasé desarrollando un temario para un curso bien very VIP que a lo mejor tengo que ir a dar a Veracruz.
Pese a esto... no, gracias a esto y a las salidas ocasionales que hay que hacer para cumplir otro tipo de responsabilidades, me siento bien.
Me la estoy pasando bien agustín, planeando mis mañanas y tardes. Hoy, por ejemplo, tocó ir a recoger papeles a la escuela, escribir en el blog, avanzar en un curso online que estoy haciendo, adelantar en mi clase de francés y por la tarde, tocar un rato la guitarra y responder la carta.
Me lo merezco porque ayer trabajé hartamente. No me levanté de aquí hasta que no terminé todo. A mis hijos les dije: "Ahí agarren una lata de atún. Ábranla y ahí mismo le ponen la mayonesa. Cuidadito con tirar algo. ¿Verduritas? Uy, qué finos me salieron. Así mero coman."
Sí quiero sí me organizo, qué caray.
Están bonitos los días. Muy lindas las mañanas. Estoy disfrutando mucho este tiempo.
Y más me vale, porque es posible que esta situación cambie. Más noticias la próxima semana.
(Changuitos por favor)

martes, 6 de julio de 2010

Y que se nos gradúa el chamaco

Somos los orgullosos padres de una criatura que este año inicia su educación secundaria.
Ayer fui a ver resultados del examen de ingreso.
Oprima aquí para el efecto.
Y que sí queda en la secundaria que queríamos.
Otro efecto, aquí.
Y que queda en la tarde.
Otro más, aquí.

A mí el turno vespertino no me agrada muchote que digamos.
Me parece que ese turno relega un poco a los niños y las niñas. Perdón, jóvenes.
Además es un poco más difícil conseguir estar concentrado después de la comida, sobre todo en temporada veraniega, con el calorón y la poca utilidad de los aires acondicionados que funcionan sin agua a mediodía.
Y las actividades extraescolares son tradicionalmente realizadas por las tardes y no siempre existe en el turno matutino la opción para los de la tarde. En mis tiempos así era.
Yo estuve en la mañana y la verdad poco me interesaba estar en el equipo de básket o de ajedrez o de oratoria, así que fui un desperdicio en ese sentido.
Pero a William sí le interesa.
En la primaria participó en varios torneos de ajedrez y alguna vez en atletismo. Estuvo un tiempo en el equipo de soccer pero lo cambió por el futbol americano. Luego lo amenacé y le dije que yo no era chofer de nadie y que eligiera una sola cosa. Optó por el americano. Tristemente su equipo entrena temprano por las tardes y ya que entre a la secundaria no podrá seguir asistiendo.

Así tristeábamos ayer respecto a los resultados y al mismo tiempo celebrábamos porque la secundaria que elegimos no es muy grande, sólo aceptaron 360 chicos y chicas, en los dos turnos y haber sido aceptado entre las muchas fichas que se repartieron, es realmente para festejar.
Sin embargo ayer mismo puse manos a la obra. Me informé sobre otro equipo de futbol americano que entrena cerca de la casa, que tiene un cobro de inscripción mínimo y es el único pago que se hace, que pertenece a una institución muy grande y que entrena por las tardes-noches.
William aceptó que lo cambiara, siempre y cuando fuera después del término de esta temporada. Y además comenzó a ver las ventajas que ofrece estar en la tarde: no levantarse de madrugada, poder tomar un camión y llegar sin tantas prisas, no sufrir los fríos del invierno...
También yo comienzo a verlo así.
Pienso que es una oportunidad que se puede aprovechar para que William sea más autónomo.
(Y para que yo no me tenga que levantar tan temprano por las mañanas)

Ahora que lo pienso, hasta me parece bonito esto.
Por lo pronto hay que seguir disfrutando de las vacaciones, que siempre resultan tan cortas e insuficientes. Porque después de esto, no seré ya la mamá de un niño sino de un adolescente de secundaria.
Tengo que prepararme para ello.

viernes, 2 de julio de 2010

Mala mujer

No.
No sonreí cuando escuché el llanto de un niño, proveniente del patio del restaurant.
Tampoco me alegré cuando me dijeron que la criatura se había caído de pura cabeza al jugar en un brinca-brinca.
La verdad lo que sentí fue preocupación. Me preocupé, primero, por que el llanto proviniera de un hijo mío y segundo, si no, que hubieran estado involucrados en el incidente.
No me alegré cuando vi que el accidentado había sido el niño que estuvo chingue y chingue a William todo el año escolar.
Pero confieso que sentí una leve satisfacción.

(¡Porque hay un Dios! --diría un buen amigo--)