domingo, 28 de marzo de 2010

Comunicación familiar

Diálogo ante el televisor mientras termina un documental sobre el parque Yellowstone.

Le cuento a Harry:
-- Un amigo me contó que una vez se quedaron a acampar ahí...
-- ¿Y se perdieron?
-- No, se quedaron a acampar y por la noche hizo muchísimo frío. Tuvieron que hacer un hoyo en la tierra porque...
-- ¿Y los encontraron?
-- Escucha. No se perdieron. Hicieron un hoyo para dormir ahí, porque era menos frío que la casa de campaña...
-- ¿No se murieron?
--No, porque pasaron la noche tibios.
-- Sí, pero al otro día ¿los rescataron?
-- ¿De qué los iban a rescatar?
-- ¿De qué están hablando? --pregunta William desde el otro cuarto.
-- De un amigo que me contó que se había quedado a acambar en Yellowstone y...
-- ¿Falleció?
-- ¡Oh, que la chingada!

De verdad.
Soy una madre que trata de hablar con sus hijos, pero hay días que eso simplemente no se nos da.
(Y las carcajadas de Fefé cuando esto sucede no me ayudan.)

viernes, 26 de marzo de 2010

Llegan las vacaciones

y con ellas mucho trabajo.

El panorama laboral ha cambiado un poco para mí.
Si bien sigue sin ser el trabajo que necesito, es el que me gusta y por eso estoy muy satisfecha.

Me ofrecieron incorporarme a un proyecto para re-elaborar un manual de Sedesol y para trabajar en una certificación para maestros en las tics. Eso en el despacho. Y por el lado de la organización, a raíz de los resultados obtenidos en el diagnóstico que hicimos el año pasado en un municipio, vamos a tener una serie de talleres ahí.
Todo quedó en un orden muy adecuado para mí, con trabajo para abril, mayo y el proyecto de la certificación empieza en agosto (si nos dan el sí) y durará un año. Aparte me ofrecieron dar un curso este mes y pues es más lanita para mi bolsillo (y consecuentemente más lanita para mis acreedores)
Para ese último tengo que certificarme yo misma como evaluadora primero, lo cual es muy bueno, pues me va a permitir integrarme a otros proyectos venideros. Yo creo que sí se arma pues ya me apuntaron para empezar mi proceso la semana que entra, así que mientras por las mañanas seré alumna, por las tardes trabajaremos en lo del manual.

Qué bueno que no tengo dinero para salir de vacaciones.
:S

* * * * *
Me voy a poner presumidilla.

Me llegó un paquetito por correo esta mañana que contenía esta joya.
Mi amiga Wendy me lo hizo llegar por mi cumpleaños. Lo mejor del regalo es que ella estará aquí durante las vacaciones.

Y otro regalo que recibí hoy fue Desierto rojo de Gabriela Rascón.
Me lo consiguió mi amiga "W" que ha estado yendo a trabajar al centro de readaptación social donde esta escritora está presa.
Yo tenía muchas ganas de conocerla y a su obra y gracias a mi amiguita que me conoce bien, me consiguió esta oportunidad, al menos la de leer uno de sus libros. Conocerla a ella, ya será en otra ocasión. Me quedo con el sabor de boca de su dedicatoria.

Los festejos no terminan.
Hoy me llevaron a desayunar las amigas que he hecho en la escuela de los niños. Son un grupo de diez mujeres locas y alegres, que fácilmente consiguen hacer felices a los demás.
Siempre es útil conocer a las mamás de los amigos de los hijos.
Ayer por ejemplo llegó Harry a casa diciéndome: "Mamá, te tengo dos noticias, una buena y una mala". Luego se quedó pensando y me dijo "ah, no... nomás tengo una mala" y acto seguido me entregó un reporte de falta de tareas. Es decir, durante el año escolar ha faltado con tres tareas en la materia de inglés.
Por la noche recordó que sí tenía dos noticias que darme y que la otra también era mala: un tres en un examen rápido de matemáticas. Después de sentarme a ver los errores que había tenido y supervisarlo con la corrección, me quedé algo preocupada. Decidimos que en vacaciones le dedicaríamos un rato a desarrollar problemas matemáticos para practicar.
Hoy en el desayuno me enteré que les habían dado quince minutos para hacer el examen y que de su grupo sólo aprobaron una niña con 9, y un niño con 6. Son los dos niños con mejores calificaciones del salón.
"Mal de muchos..." pero la verdad sí me consoló un poco. Y escuchar las historias de las otras madres con respecto al examen me hizo reír mucho.

¡Ahh! y hablando de Harry... habrá ganado un reporte por lo de las tareas, pero eso ahorita no nos desmotiva. Ayer fue la gran final del concurso de Spelling Bee de la escuela y él obtuvo el primer lugar de quinto grado. ¿Cómo voy a andarme preocupando por nimiedades cuando tengo tan presente en mi cabeza la imagen de mi nene de pie frente a todos los estudiantes y los padres de familia, deletreando palabras con toda tranquilidad? No falló ni una sola, ni en las etapas eliminatorias ni en la final.
No puedo estar más contenta.
(Y aparte, Ave hizo unos comentarios preciosos sobre mí en su blog.)

¿No seré bipolar?

Prórroga- Actualización

Quesque sí se da prórroga para el registro de celulares y luego quesque no.
Total que ya nadie sabe.
Lo que yo sí sé es que tendré que desarrollar facultades para vivir sin celular.
Una de las posibilidades es llevar la laptop a todos lados (no dije que sería fácil) o hacer de cada café mi oficina para estar localizable, porque no pienso registrar mi celular.

Se aceptan sugerencias.

Les dejo un enlace muy interesante con información que desconocía, aquí.
Pero en resumidas cuentas:
* Habrá otra etapa de registro, para los que sí registraron antes del plazo, donde deberán validar sus datos con identificaciones, comprobante de domicilio, rfc y huella digital.
* Este proceso lo tendrán que realizar, según esa fuente, las operadoras del servicio, o sea en oficinas de Telcel, Movistar...
* Otra fuente dice que no, que la validación de datos se realizarán en las oficinas de la CONAPO.
* Las bases de datos entonces estarán en manos de las compañías telefónicas o de la CONAPO y a disposición de las autoridades en procesos de investigación, y las compañías tendrán que presentar registros de llamadas y mensajes si así son solicitados. Aquí algo de información sobre reformas a las leyes de telecomunicaciones.

A mí con todo esto me preocupa mucho la confidencialidad. "L" me contaba de los cd´s que vio a a la venta en Tepito con todos los datos de "Los 100 más secuestrables en México 2009". Y no porque yo sea sujeta de extorsión o secuestro. Creo. Me preocupan personas que conozco, participantes de organizaciones civiles que han sido asediadas y acosadas, recibiendo amenazas por el trabajo que hacen y que incluso han tenido que dar de baja sus números residenciales para evitar la preocupación de las familias. ¿Qué va a pasar? ¿Ya ni siquiera utilizando únicamente el celular estarán tranquilas?
Obviamente también me preocupa el problema del robo de celulares que pueda generarse para delinquir. Y al menos por acá en el norte los asaltantes no son nada corteses.
Me preocupan los adolescentes con celulares, la cantidad de veces que los pierden y el fin que vayan a tener estos aparatos.

Sigo dándole vueltas a esto y pienso qué es lo que realmente necesito: ¿el celular en sí mismo o el beneficio de la inmediatez?

jueves, 25 de marzo de 2010

Maniobra para salvar vidas

(enmedio de tantas muertes)

La maniobra de Heimlich es una técnica que se aplica a una persona que se encuentra asfixiándose por algún objeto en su garganta.

(anoche tuvimos una velada frente al Palacio de Gobierno con otras asociaciones civiles y muchos ciudadanos que fueron invitados a participar)

Esta maniobra es segura tanto en adultos como en niños, aunque las técnicas son diferentes para bebés menores de un año e incluso se recomienda no utilizarla de no ser indispensable.

(habíamos personas de todo tipo reunidas en la plaza: ministros de diferentes denominaciones religiosas, muchas mujeres, hombres, jóvenes y niños)


Para realizar la maniobra deben efectuarse los siguientes pasos:
1. Pararse detrás de la persona, ya sea que esté de pie o sentada y colocar los brazos alrededor de su cintura.

(las palabras de los oradores estuvieron cargadas de dignidad, de perdón y de paz; palabras de consuelo para las madres de mujeres asesinadas, víctimas del feminicidio; palabras para las familias de las víctimas --involucradas o no-- en esta guerra; palabras para los padres de niños que jugaban en la calle y les tocó estar enmedio de un tiroteo; para las familias de las personas desaparecidas por el ejército o por las cárteles del narcotráfico; palabras para los jóvenes y los niños que viven su infancia con temor)

2. A la altura del ombligo de la persona colocar el puño con el pulgar hacia adentro y con la otra mano, tomar firmemente el puño.

(encendimos velas, por la paz y la justicia, en un acto meramente simbólico al tiempo que seguimos creando redes)


3. Jalar con fuerza el puño, hacia adentro y arriba, para expulsar al objeto por medio del aire.

(mientras estábamos en la plaza, a un par de cuadras de ahí asesinaron a una persona en un intento de asalto)

4. Si la persona está acostada, ubicarse sobre ella y empujar desde el ombligo hacia arriba con el puño cerrado y ayudando con la otra mano para ejercer mayor presión.

(un poco después de haber llegado a casa hubo mucho movimiento a la vuelta de mi cuadra; una persona más había sido asesinada, sumando con él ocho muertos en un solo día en mi ciudad)

5. Si después de haber realizado la maniobra en varias ocasiones, la persona sigue sin desalojar el objeto, tendrá que efectuarse una traqueotomía.


(antes temía que mis hijos fueran perdiendo la sensibilidad y aunque no fue así, ahora tengo una nueva preocupación: que los lastime el miedo)

Para aplicarse en bebés menores de un año:
1. Acostar al bebé boca abajo, a lo largo de su brazo. Utilice su pierna como apoyo.

(sabemos poco de los intereses que hay en esta guerra, sólo suponemos; lo que he llegado a saber es cómo los cuerpos del orden --ejército, cipol-- mejor huyen porque no cuentan con las armas para enfrentarse al narcotráfico y en este ámbito general de impunidad la delincuencia común está cobrando muchas víctimas)

2. Dar varios golpes rápidos entre los omóplatos del bebé, utilizando la palma de la mano.

(desde el inicio me dieron mucha pena los jóvenes, hombres y mujeres involucrados, asesinados por los cárteles; el argumento "se están matando entre ellos" no me satisface; estas muertes ni siquiera consiguen debilitar al narco porque el negocio es como la hiedra de mil cabezas, se multiplica y se multiplica a costa de la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades; los jóvenes sólo son carne de cañón en los dos bandos)

3. Si el objeto no es desalojado, colocar al bebé boca arriba aplicando compresiones sobre el esternón y luego continuar con series de golpes como en el paso uno y las cinco compresiones pectorales hasta que el objeto salga.

(¿acaso alguien cree que este negocio va a desaparecer?)

4. Si no lo hace y el bebé pierde el conocimiento, aplicar RCP y conseguir auxilio.



(yo ya perdí la brújula, no creo en la autoridad, menos cuando recibes una llamada de una persona que trabaja en el gobierno y te dicen "vete de ahí, están tomando fotos e investigando a las personas en la plaza")

En caso de encontrarte solo, también puedes realizar en ti mismo la maniobra.

1. Empuñar la mano y colocar el pulgar por encima del ombligo.

2. Sujetar el puño con la otra mano y presionar en el área con un movimiento rápido hacia arriba. Puede utilizarse también la presión del respaldo de una silla o un sillón.

Si es necesario, debe repetir este movimiento hasta que el objeto que obstruye las vías respiratorias salga.


Ojalá que esta información les sea de mucha ayuda y que no tengan que utilizar la maniobra nunca. Pero no está de más estar preparado para cualquier eventualidad.

lunes, 22 de marzo de 2010

No choqué, me chocaron.

Ser madre es una labor que conlleva toda clase de riesgos y peligros. Una debe estar preparada para toda clase de cosas, como levantarse en sábado después de una buena desvelada para llevar a los hijos a la bicicletada escolar de la primavera.
El asunto de las bicicletas y los ciclistas es que deben ir disfrazados. Ése es otro punto donde se muestra la valentía y creatividad de las madres.
Un ejemplo:
El niño iba disfrazado de pajarito y su bicicleta de nido.
Por fortuna mis hijos ya superaron la etapa de querer ir disfrazados, aunque William todavía el año pasado llegó en su bici vestido de Tin-tán pachuco.
Como yo ya pasé la etapa de los disfraces y correr tras los lepes en bicicleta, me dispuse a echarme un menudito mañanero con las otras mamases que estaban ahí. Y ahí radicó el gran peligro de todo: estas mamases son bien activas y divertidas y se inscribieron en el torneo de fut entre mamás y maestras. Como faltaban jugadoras me invitaron y la verdad me pareció una idea emocionante. Aaaaaños desde la última vez que jugué algún deporte. Ahí tá lo malo, entre la nostalgia y la desvelada es imposible tomar buenas decisiones.
Cuando fue la hora de jugar, me acomodé atrás, apoyando en cuidar la portería. Hice bien mi chamba, adoptando postura de jugador de americano. Me funcionó muy bien, terminaban por soltar el balón y ya lo podía yo sacar fácilmente del área. La mayoría de las maestras se veían bastante ñangas y eso reafirmó mi seguridad.
En una de las ocasiones que vi a una maestra venir hacia mí, me dije "Papitas, la tícher es bien delicada" pero no hay que juzgar al libro por su cubierta. Eso lo aprendí y a la mala.
Los cinco segundos previos al enfrentamiento pasaron en cámara lenta, como buen cliché. Yo corría, ella corría, ella tenía el balón, yo lo quería... hice un rápido cálculo mental y pensé "se va a quitar... se tiene que quitar... va a soltar el balón... ¿por qué no suelta el balón?... ¡¿por qué diantres no se detiene?!" y en eso, en un súbito arrebato profético que sólo sucede cuando estás a medio segundo de una colisión, me dije "ya te chingó, agárrate mamacita, porque ya te chingó". Y sí.
Chocamos y la diferencia de masas me lanzó varios metros en reversa. Tuve buen cuidado de meter las manos porque si no la cabeza me habría rebotado varias veces en el cemento.
Mis lentes salieron volando, mi cachucha viajó hasta la portería por el aire y un teni se me aflojó. ¿Alguien sabe por qué pasa eso?
Cuando sentí que ya no me desplazaba más, me levanté. Traía un dolorcín en la palma de las manos, pero nada más. Las maestras y las mamás se aglomeraron a preguntar cómo estaba y a revisar que no me hubiera golpeado en la cabeza. Me quisieron mandar a la banca pero ya ven cómo funciona la adrenalina en esos casos. Yo andaba más movida que antes, y tan movida que posterior a eso le lancé un balón a Irán que ella aprovechó para meterlo en la portería, con lo que conseguimos el 2-0 del marcador final a nuestro favor.
No me supo bien el triunfo. ¿Cómo, si por dónde pasaban decían "ésa es la señora que se cayó" o me encontraba con la tícher toda acongojada pidiéndome disculpas?
El saldo de ese día fueron un par de palmas y muñecas amoratadas pero lo más duro fue el golpe tremendo a mi orgullo deportivo.
Poco sabía entonces (bien literaria) que el verdadero dolor vendría hasta el domingo, después de una nochedecopasunanocheloca con mis gordas y dos botellas de sotol.

Pero ésa... es otra historia.

¿Lo salvable de la bicicletada?
Esto:
No mamar, decía yo, ¿qué está haciendo aquí Terry Pratchett?
Luego que me recuperé tuve que admitir que no había ninguna posibilidad de que Sir T. P. , el hombre del sombrero, estuviera ahí y todo era producto del golpe. Pero por eso le tomé una foto, para que vieran que tuve mis motivos para creer que era él.

Aquí el original:
O sea ¿estoy mal o qué?

Karma y Club Postal

Bueno pues, tal vez el karma sí existe y se manifiesta por medio de las más adecuadas coincidencias.
Al parecer el camión se comenzó a incendiar en Las Cruces, frente a un restaurante en el que coincidentemente estaban terminando de desayunar el cuerpo de bomberos.
Cuando vieron al autobús deteniéndose y la gente confundida con el humo y tratando de salir, corrieron a ayudar y a apagar el fuego. La gente fue trasladada a El Paso a un hospital para estar bajo observación. Algunos aspiraron bastante humo y se quedaron ahí más tiempo y otros, como mi suegra y mi sobrina, salieron el mismo día: mi suegra con un esguince y Naty perfectamente bien, pese al asma que padece.
¿Qué habría pasado si los bomberos no hubieran estado tomando su desayuno precisamente ahí?
Me asusto al imaginármelo. Pienso en mi suegra tratando de bajar a Naty con su esguince y en Naty aspirando el humo... pero es mejor no pensarlo.
Los bomberos estuvieron ahí.
(Por cierto, la mayor parte del equipaje se quemó. El de mi suegra no sufrió pérdidas.)
La nota aquí.

* * * * *
Entre tantas cosas que pasan no puedo dejar pasar que el sábado me llegó carta de Amalthy.

Los sellos que le dieron están preciosos. Y tanto el sobre como las hojas están diseñadas para escribir cartas. Precioso el color, sólo que se pierde con el flash y sin el flash de la cámara por eso no pude subir las fotos.
Me encantaron todas las historias que me cuenta sobre las "muchachas", que son las amigas jubiladas de su mamá y de sus reuniones. No paraba de sorprenderme y de reírme de alguna de las historias. Amalthy tiene la capacidad de retratar a la gente de una forma en que, aunque la ironía no está ausente, la ternura domina. Y uno lee, y sonríe, y piensa y vuelve a sonreír.
Gracias, Amalthy, por tu carta. Esta semana sale un sobre camino a tu casa.

Tengo que contarles de lo que me pasó el sábado para superar la tragedia y la vergüenza, o la vergüenza de la tragedia, pero luego que regrese porque tengo que salir corriendo.

domingo, 21 de marzo de 2010

Carreteras

Hace un año llevamos a mi suegra a visitar a su hija a Estados Unidos.
En una de las ocasiones que nos detuvimos en un área de descanso vimos a una familia muy angustiada porque su bebé se estaba asfixiando a causa de un objeto que se había metido a la boca. Entre la preocupación y el llanto, no atinaban a hacer mucho. Unos se echaban la culpa a otros mientras que otros más sólo atinaron a sentarse por no poder hacer nada.
Yo me acerqué al ver el alboroto y cuando supe lo que pasaba les pedí a la bebé. Ya en otra ocasión había conseguido que Harry escupiera un dulce que se le había atorado. Con la bebé sentí mucho temor de lastimarla o tomarla inadecuadamente o no poder aplicar la maniobra correctamente, pero algo tenía qué hacerse. La bebé finalmente escupió y volvió a respirar.

Hace dos semanas mi suegra hizo otro viaje para ver a su hija. La acompañaba mi sobrinita y futura ahijada, Naty. Anoche tomaron un camión que las traería de regreso a la frontera donde mi cuñada las recogería.
Mi cuñada nos habló hace un par de horas. El autobús donde viajaban de regreso sufrió un incendio antes de llegar a la frontera. Mi suegra y Naty están en este momento en el hospital bajo observación. Ambas están bien aunque hubo gente que al parecer está delicada. Sus maletas tampoco sufrieron daños a pesar de que las de muchos otros pasajeros se quemaron.
En ese camión hubo personas que ayudaron a otras a bajar.
Quiero pensar que mi suegra y Naty no estuvieron solas enmedio de la confusión y que alguien les echó la mano.
Me gusta creer que uno no debe dejar pasar las oportunidades de ayudar a alguien más porque nosotros o las personas que queremos en algún momento podremos necesitarla.

No creo en el karma pero sí.

viernes, 19 de marzo de 2010

Mala memoria

Hoy que andaba en la calle, muy afanosa en mis labores, pasé frente a un puesto de cocteles de camarón. No pude resistirme a la vista de las copas y la verdura picadita, el limón, la salsa, los camarones que en mi mente comencé a imaginar.
Babeando más que de costumbre pedí uno. Me senté en uno de esos bancos altos que tienen los puestos y me pegó un chingazo un recuerdo: antes de entrar a la primaria, solía acompañar a mi mamá a sus mandados y siempre parábamos en un puesto de cocteles a comernos uno.
Luego recordé las bolsas de camarón cocido que me compraba mi papá siempre que íbamos al mar y la emoción de sentarme en la playa a pelar-echarlimón-echarsal-comer, uno por uno. Cuando era niña siempre íbamos al mar.
Y recordando comida también recordé los biscuits del KFC cuando mi mamá salía de sus clases de estilismo y pasaba por mí al jardín de niños y nos íbamos siempre a comer ahí algo, antes de que salieran mis hermanos de la escuela. O los tacos de barbacoa de cabeza que siempre comprábamos en un puesto del centro de Beautifulville cuando íbamos de compras.

Dice una amiga que tengo una memoria prodigiosa al ser capaz de recordar tantas cosas y tantos detalles.
La verdad es que mi memoria es una verdadera estafa, pero si tiene algo de prodigiosa es el hecho de que todos mis recuerdos felices (relacionados con comida o no) fueron almacenados bajo la etiqueta de "Cosas que hacía SIEMPRE".
Platicando con mi mamá me entero que al puesto de camarones nos paramos tal vez tres veces en todo el tiempo que vivimos allá, y que al mar no íbamos tan seguido, tal vez unas cuatro veces en el año. Y mi papá no siempre me compraba camarones, porque desconfiaba de la comida callejera. Habrán sido dos ocasiones en las que hice algún berrinche.
Tuve una infancia inmensamente feliz gracias a esta pequeña malfunción de mi cerebro. Y ahora soy más que feliz porque la heredé.
Más que William --que es un genio--, Harry tiene una memoria buenísima para recordar los detalles y además, aplicarles el SIEMPRE.
"¿Recuerdas que siempre nos llevabas a ese parque, mamá?" me decía ayer.
La verdad no fuimos más que tres veces pero eso no importa porque en la memoria de mis hijos está un parque presente en todos sus fines de semana.

Cada año, desde que Fefé y yo vivimos juntos, hicimos lo posible por salir de la ciudad. No faltaba a dónde. Tengo fotos de un papá muy joven con un bebé muy gordo en brazos, acampando en la sierra. O de dos nenes viendo por primera vez el mar la vez que nos lanzamos a ver a la nana en nuestro Atlantic 1980.
Este año no habrá viaje. Ni a la sierra creo. Si las cosas no pintan mejor, posiblemente el año entrante tampoco porque hay otras prioridades qué atender.
Los niños lo saben y no ven mayor problema.
Estoy segura que cuando sean adultos recordarán las vacaciones y dirán: "Mis papás SIEMPRE nos llevaban de viaje."
Y cuando lo digan no les diré que no fue así.

En Cuarenta Casas (caminar hasta allá con un bebé de 12 kilos en la espalda no fue cualquier cosa, pero entonces mi hombre era joven y buen mozo)

En Urique, después de que quisimos acampar en Creel y se soltó nevando. Tomamos el tren y cambiamos de parajes a uno más tropical.

Un viaje relámpago de tres días a Beautifulville, pero del que más se acuerdan y para ellos, en sus recuerdos, el mejor. (No se nota pero el bebé de la derecha, es Harry haciendo pipí)



miércoles, 17 de marzo de 2010

San Patricio

En el día de San Patricio envío un enorme abrazo a todos los lectores, amigos y contactos cuyas tataratatarabuelas tuvieron quereres con algún evadido del Batallón de San Patricio.

Y también les comparto con harto orgullo mi nueva adquisición discográfica, cortesía de "L" que sí estuvo anotando todas las pendejadas que puse en FB que quería para mi cumpleaños. Bueno, no eran pendejadas, eran cosas que sí quería pero no sabía si se podían conseguir aquí.

Ya estuve escuchándolo en la mañana y está buenísimo.
¿Quieren una experiencia alucinada? "Canción mixteca" por los Tigres del Norte acompañados por gaitas y flautas.

Yo sólo había tenido ocasión de escuchar a Ry Cooder (quien por cierto también cumplió años el lunes) en el soundtrack de la peli de Wim Wenders, "Paris Texas", ¡ah! y en unos arreglos de las rolas del Buena Vista Social Club, y ambos me gustaron mucho.
En este disco me encantó sobre todo en una canción que se llama "The sands of México" que a media rola agarra una tonadita medio danzonesca bien sabrosa.

Les dejo un video de youtube, de ésos de Behind de Scenes:


Que lo disfruten.

* * * * *
En noticias varias, me encantó mi cumpleaños, desayuno hecho por mis hijos incluido.
Gracias por sus felicitaciones. Estoy administrando mis días para este festejo en episodios. El último será en abril, ya que estén aquí algunos amigos que viven fuera.

Traigo trabajito, un curso esta semana, otro más la semana entrante y una posibilidad que me ofrece un amigo que todavía no me entera bien de todo, y como yo ya di por concluído y cerrado el proceso de selección al que le tenía mucha fe, bueno... pues a otra cosa y seguirle que ni modo de quedarme con los brazos cruzados.


martes, 16 de marzo de 2010

En la flor de la vida

Tengo 34 años ahora y me siento de... 34.
Tengo un chingo de canas y algunas muchas arrugas.
Mis pompas no son lo que eran. Siguen ahí en volumen pero la distribución ya no es la misma.
Mis piernas padecen cada tipo de malestar atribuible a una vida llena de excesos. Y el estómago también.
Y la cintura que me encontré por estas fechas el año pasado ante el espejo, volvió a disolverse en algún punto entre la pella y el botón del pantalón.

Canas, arrugas, várices, celulitis, sobrepeso, úlceras... cada defecto lleva consigo historias de pasteles con los hijos, cenas con amigas, farras con los compas, cervezas frente al mar.

Tengo 34 años y nunca me había sentido mejor.

lunes, 15 de marzo de 2010

No le digan a benito, ya ven como se pone, pero el asueto nacional es para festejar mi nacimiento y no el suyo. Y ahora a seguir esperando mi desayuno en la cama.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Una vez me regaló una flor de papel

Las cosas más importantes de la vida se aprenden por ahí de los cinco a los diez años de edad. Después las olvidamos por otros diez o veinte y sufrimos considerablemente.

Yo aprendí algo muy importante cuando tenía nueve años.

En cuarto de primaria conocí a un niño. Él, al igual que yo, esperaba media hora más de la hora de salida a que fueran por él. Yo me entretenía dando vueltas alrededor de un gran árbol, caminando sobre sus raíces; pero después de quince minutos, las náuseas pueden más y tienes que sentarte. Entonces me aburría.
Él en cambio solía estar sentado, leyendo alguna revista. A mí me gustaba leer así que un día, después de batir mi propio récord de vueltas, perdí la timidez y le pregunté qué leía. Era una revista que se llamaba "Colibrí" que no recuerdo si la editaba el Conacyt. Era una excelente revista y según me dijo, tenía más.
Al otro día llegó con dos revistas y me compartió una.
Las medias horas de espera que me parecían eternas se iban de pronto demasiado rápido.
Disfrutaba mucho con su compañía.

Terminó cuarto grado y pasamos a quinto.
Uno de esos primeros días escolares mi amiga la Male se enojó conmigo por algo y quiso vengarse, así que me iba a pegar donde más me doliera: mi amistad con Juanito --que así se llamaba el niño. Así que antes de que comenzaran las clases fue a buscarlo y yo tras ella tratando de averiguar qué iba a hacer y le dijo: "Dice Ministry que si quieres ser su novio..."
Yo me puse pálida pálida y estaba a punto de decirle que no era cierto cuando Juanito dijo: "Dile que sí". Lo de querer humillarme con mi amigo falló y dos horas después estrenaba yo un flamante noviecito en el recreo.

Fueron lindos esos recreos.
Recuerdo que había niños que se burlaban de nosotros y nos gritaban la clásica de "¡Son novios, se toman de las manos y se abrazan!" Y recuerdo que en una ocasión, muy listo Juanito dijo "A la próxima que nos digan que nos tomemos de la mano, hay que hacerlo para que no nos molesten" y yo como la gatita fina del chiste "Pues bueno, vamos".
En sexto grado él se cambió de escuela y yo de ciudad. No volví a saber de él y, qué cosas, continuamente me encontraba recordándolo. Creo que todas mis nostalgias: la antigua casa, mi calle, mis amigos, la escuela...las cristalizaba en él. Todas mis necesidades de atención también las materializaba en él. Y es que no volví a conocer a un niño con quien tuviera esa clase de relación. Yo quería a alguien como él, con quien poder hablar, y leer, y discutir.
Pero luego se me olvidó qué era lo que quería. Sufrí e hice sufrir a gente por no saber lo que quería.
(Hasta que conocí a Fefé, quien leía un libro ese primer día y llegó al otro día con dos para que leyéramos juntos, y con quien podía hablar, y discutir).

De Juanito nunca me olvidé. Lo busqué mucho apenas tuve internet. Sólo hasta ahora, con las redes sociales y brincando de un contacto a otro, de un grupo a otro y de una lista de amistades a otra, es que di con él.

No sé bien por qué me parece tan importante que esté ahí, que haya aceptado mi solicitud de amistad y se haya acordado de mí. Tal vez es porque le estoy agradecida.
Agradecida de haber comprendido a los diez años cosas tan importantes y porque tal vez sin él en mi vida, me habría sido muy difícil reconocer a Fefé.

domingo, 7 de marzo de 2010

Tarea

Dado que será una semana ocupada, con las actividades que tendremos por el 8 de marzo, voy a dejarles tarea (así como cuando las maestras se iban de academia o de incapacidad ¿se acuerdan?).

Pasé con Cassiopeia a recoger un regalito y ahora se los dejo a ustedes:

Éste es un premio muy especial porque, además de habérmelo otorgado Cassi, si se fijan bien en este premio el diseño es menos alucinado --por no decir fumado-- que aquél de la ballenita y el pececito. Bonito pues.

Ok, la mecánica es pasarle el premio a otros siete bloggers y escribir siete confesiones de un@.

Primero los siete, a quienes creo no les he mandado antes un regalito de éstos:
1. Alice
2. Todavía
3. Susanita la Sexosa
4. Negrita
5. Ave Fénice
6. Amalthy
7. Juano

Y ahora las confesiones aleatorias:

1. Me gusta sentarme con los hijos a ver Hannah Montana. Neta. Me cae bien la lepa.
2. Cuando estaba en la universidad me publicaron dos cuentillos en el periódico (uno estaba pinchísimo; el otro estuvo más decente; del último un amigo hizo una adaptación teatral).
3. Puedo fumarme media cajetilla de cigarros en un ratito y no volver a fumar nada en dos semanas.
4. I kissed a girl.
5. No puedo vivir sin mi ungüento para labios resecos (uso Carmex de cereza). Cuando comienzan a sentirse resecos me pongo de genio y busco como desesperado en mi bolsa hasta que doy con mi botecito.
6. Tengo fuerza de voluntad para muchas cosas, menos para dejar de comer.
7. No encuentro mis recibos de honorarios.

Y ya me voy que tengo que encontrar esos recibos porque si no me quedo sin cobrar.

jueves, 4 de marzo de 2010

No me va a ganar

No, no, no.
Voy a terminar Ulises.
Ya voy en la página 393, lo cual significa que voy unas páginas más adelante de la mitad. Voy de gane. O sea que calculando, voy a terminar por ahí de junio.
Y no es que no me guste el libro. Hay partes que han encantado, como el episodio, creo que es el diez y su estructura circular. Y otro que comienza como novelita rosa y se corta de golpe el efecto con los comentarios mordaces de Bloom. Hay también un par de partes que me han fatigado bastante. Toda la discusión shakespereana, por ejemplo. En general, lo siente pesado pero me está gustando mucho.
Sé bien que estoy captando como el 5% de lo que Joyce metió en su libro, o sea, la pura trama y tal vez algunos aspectos de estilo, como los cambios en la técnica narrativa. Se me van cientos de referencias pero pues ni modo. Cuando sea vieja y sabia lo leeré de nuevo y tal vez capte un poco más.
Voy a seguirlo leyendo porque además me esperan unos libros que me mandó mi BigBro, los que me faltan de leer del Mundodisco. Y encima de eso está bajándome toda la serie de Monty Python´s Flying Circus. Así que si no consigo trabajo pronto, estaré encerrada en mi cuarto, entre los libros que me faltan y la serie de televisión. Y no prometo salir de ahí pronto.

Neta. Sí me veo igualita a la Marilín cuando estoy leyendo Ulises.
La mismitita cara de what. Digo, de concentración y abstraimiento.

En otras noticias...
Anoche hice un viajesote y sin pastas, gracias al FB.
En algún estatus leí en cierta ocasión que entre más envejecemos más tendemos a querer encontrar a nuestros amigos de antaño. Es muy cierto.
Ayer encontré, brincando de contacto en contacto, a una amiguita de mi infancia, de cuando vivía en Beautifulville. Y gracias a ella, a otras dos de mis más queridas amigas de la calle. En uno de los perfiles hallé una foto, de esas de la infancia que a veces tenemos. Pss... me pegó un resto ver juntas a mis dos amiguitas, exactamente como las veo en mis recuerdos, y luego de golpe un sinfín de memorias que Fefé se tuvo que fletar (porque qué chiste tener un buen de recuerdos y no tener a quién contárselos ¿no?)

Ya les envié una "solicitud de amistad". Sólo espero que se acuerden de mi nombre para que no me bloqueen como posible stalker.

martes, 2 de marzo de 2010

Terremotos

Si yo siempre he dicho que esto de la ciencia se me da rebien.

Mire usted:
Según el arzobispo de León, el mecanismo de castigo al pecado ocurre de manera similar al Efecto Mariposa, según la Teoría del Caos: Una pareja gay se casa en México, un terremoto ocurre en Chile.
Clarísimo.

Así que... bola de pecadores, a pagar su culpa apoyando a Chile, ya sea a través de la Cruz Roja o depósito bancario.
Y los que no se consideren pecadores, háganlo pro bono.