miércoles, 29 de octubre de 2008

- Mamá, ¿a ti cómo te gustaría que conociera a mi futura esposa? ¿Básicamente o económicamente? me preguntó Harry mientras nos dirigíamos a un restaurant. Súbitamente se me quitó el hambre y Fefé casi se pasa un semáforo en rojo con la palabra "económicamente" retumbándole en la cabeza (mis hijos tienen la curiosa y peligrosa costumbre de preguntar este tipo de cosas cuando vamos en el carro). Tuve la precaución de preguntarle a qué se refería con su pregunta antes de intentar contestarla, así que me explicó: O sea, básicamente significa que la conoces así en persona, y económicamente, que pagas por publicar un anuncio en el periódico o en internet, de ésos de "se busca esposa...".

Así que... ¿Ustedes cómo conocieron a su novi@, espos@ o concubin@?
¿Básicamente o económicamente?


domingo, 26 de octubre de 2008

Regalo gatitos


Los encontramos hoy cruzando la calle como cuarteto británico. Frenamos de golpe antes de cometer gaticidio. Nadie en la calle los reclamó. Los llevamos a la casa.
Nos tienen encantados con sus caritas peludas, sus naricitas rosas, sus patitas blancas, sus brincos y sus juegos.
Son tan lindos que queremos abrazarlos, besarlos y comérnoslos.
Por desgracia Lucky siente lo mismo, por eso les estamos buscando hogar.
Interesados escribir a: lagartijaconalas@yahoo.com
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lunes, 20 de octubre de 2008

El oficio menos antiguo que el oficio más antiguo del mundo

Colaboración de mi BigBro.
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Historic Tale Construction


La invitación de Chidoguán me resultó irresistible, desgraciadamente carezco de sus profundos conocimientos lingüísticos y aunque me pasé los últimos dos minutos investigando a cabalidad, creando teorías semióticas, buscando referentes semánticos, cotejando información de diversos historiadores, no pude. Tuve que conformarme con el inglés actual para la recreación de este bellísimo tapiz de Bayeux que representa la Canción del Leñador, hermoso romance medieval protagonizado por los tatatatatatatatarabuelos del Monty Python.

Y aquí, la versión desde Youtube:



jueves, 16 de octubre de 2008

El post más difícil de escribir...


...porque Lucky no me deja.

Hay días en que uno no debe hacer absolutamente nada. Y otros en los que se debe encontrar obligadamente algo qué hacer. Conocer la dierencia significa un gran ahorro de ánimo y energía.

El martes terminé algunos deberes a las tres de la tarde. Me sentí feliz y satisfecha. Durante una hora. A partir de las cuatro comencé a considerar la búsqueda de un trabajo de tiempo completo. Tan mal me puse. Pero todo se compuso después de una cajita de fresas con crema y dos bolas de nieve de gansito. Y unas llamadas telefónicas recordándome algunas citas del día siguiente.

Ayer fui a una conferencia, luego a desayunar-comer con unas brujas maravillosas. Llegué a casa justo para recibir a los hijos. Los puse a hacer tarea y mientras tanto escribí un artículo sobre el concierto de Serrat para la revista, diseñé una presentación que necesitaba, trascribí un cuento que tenía en borrador, preparé un cuestionario para una entrevista e hice mi declaración de impuestos mensual. Terminé agotada pensando en aquella frase de Cuidado con lo que deseas.

Pero hoy... hoy... El día amaneció nublado. Llovizna. Hoy es la clase de días en los que, cuando estás en el trabajo, sólo piensas que debías haber avisado que amaneciste enfermo para quedarte en casa, envuelto en cobijas, tomándote un café y viendo películas.

Hoy es ese día. No tengo un trabajo de tiempo completo. Estoy en pijama. Me puse mis calcetas moradas de invierno. Tengo a Lucky en mi regazo. El café salió delicioso. Veo una película con Ed Harris, Paul Newman, Aidan Quinn y Phillip Seymour Hoffman. Y tengo hambre.

Apenas son las 9 de la mañana y tengo tanto no-quehacer por delante.

lunes, 13 de octubre de 2008

Pinchi estrés de viernes

Y todo por culpa de una acreditación.
El viernes mientras pensaba a qué hora me iría al concierto de Serrat, me habló por teléfono una de las personas con las que ahora trabajo en mis ratitos libres (estoy escribiendo para una revista de sociedá, jijijiji...), que estuviera lista, que en cualquier momento me hablaba para confirmarme si me había logrado acreditar para ir como prensa al concierto, que consiguiera cámara, grabadora y etcéteras por si se daba rueda de prensa, que preparara unas preguntas, buenas preguntas, por si nos permitían hablar con él antes o después del concierto, que en fin, flojita y cooperando. En cambio, yo me puse tensa y cuasi-histérica pensando qué le iba yo a preguntar al señor. Luego me habló mi prima que ya estaba en el parque y me tenía apartados dos lugares. Enseguida me habló mi ex-jefe que tenía dos pulseritas para la zona 3. Y yo sin saber si aceptar o no porque no estaba confirmada la acreditación. Terminé por aceptar las pulseritas mientras pensaba en qué preguntas hacer.
Como mi amigo Lalo estaba conectado, le pedí ayuda con lo de las preguntas y él me dijo: Ya sé, pregúntale por qué los nacidos en el norte de España son tan fregones, o sea, Dalí, él, Picasso... Pero me quedé pensando que Picasso era malagueño así que se nos tronaba el hilo argumental de la pregunta y valió madre. Vi entonces conectado a Kabeza y también pedí ayuda. Sabiamente me dijo: No preguntes nada, sólo abrázalo. Y volvió a valer madre.
Tuve que convencerme a mí misma que soy rebuena para preguntar y debía despreocuparme. En eso se me ocurrió que lo mejor que podía preguntar era sobre sus viñedos y qué clase de uva estaba cosechando y qué clase de vino estaba produciendo. Tan tán, problema resuelto.
Inmediatamente después me habló mi compañera de la revista, que no iba a haber rueda de prensa, pero que me lanzara con fulanita para que me dejaran pasar ahí enfrentito, enfrentito, con los demás periodistas, que no había gafetes pero que me iban a dejar pasar.
Mentira.
No andaban tan mamones, pero no me dejaron pasar a buscar a la fulanita. En eso mi ex-jefe se comunicó, me llevó las pulseritas y pude pasar para buscar a la mona y que me dejara entrar al área de prensa. Ya estando allá me relajé, pero nomás un poquito cuando me di cuenta que no me dejarían salir a entregarle las pulseritas a Fefé y los niños.
Comenzó a llegar la gente, el escenario estaba frente a mí, rolas de Serrat pasaban por mi cabeza y yo sin tener con quién compartirlas. Quise llorar.
Fefé habló enseguida. Me tranquilizó su voz. Es un hombre sumamente recursivo, algo haría para entrar y estar junto a mí.
Efectivamente, entró unos minutos más tarde. Me contó que una persona lo había saludado, habían hablado y que esta persona le ofreció un gafete de prensa para que pudiera pasar. Fefé pasó, en la entrada checaron a los niños que no traían boleto y Fefé les dijo: ¿Qué se supone que haga? Yo tengo que pasar a tomar fotografías y ni modo de dejarlos solos en las gradas. Los dejaron pasar. No supimos quién le prestó el gafete. Dice Fefé que no lo conocía.
Llegaron mis hombres y con nieve, papas fritas y refrescos, mantuvimos a los enanos debidamente ocupados para disfrutar del concierto.
Jijoelachingada. Deveras que uno no es nada si no tiene con quien compartir algo chido.
Serrat abrió con Cantares, así sin vaselina, sin un besito siquiera. Lloré, a huevo. Lloré con Tu nombre me sabe a yerba, Lucía, Esos locos bajitos, Es caprichoso el azar, Para la libertad...
También me reí, entre rola y rola con las intervenciones del señor. Me reí con Señora, recordando que Fefé fue también un beso del infierno, pero un beso al fin, Señora. Me reí, tristemente, pero me reí con Algo personal, pensando en la balacera de la noche anterior donde perdieron la vida 11 personas, pensando en esos sicarios y en los otros, los cachorros de buenas personas, los peores, los que permiten que estas tragedias estén sucediendo.
En fin.
Qué noche.
No hubo entrevista, pero qué tiene. Tuve al poeta ahí enfrentito de mí.
Cuando un tipo es un tipazo, se nota. Y Serrat es un tipazo.

viernes, 10 de octubre de 2008

Ayer fui a la escuela de los niños a externar mis inquietudes sobre un torneo de fútbol en el que van a participar. Yo no voy a la escuela a quejarme, yo voy a externar mis inquietudes y en algunos casos, mis preocupaciones, así, toda linda y bienintencionada. Y de paso, fui a preguntar si los niños de la escuela participarían en el torneo de ajedrez, porque William tenía muchas ganas de entrar. Me dijeron que no y pues ni pedo, al otro año sería.

Hoy en la mañana recibí una llamada telefónica del director general de la escuela avisándome que algunos niños sí participarían en el torneo de ajedrez y que William era de los elegidos.
Me quedé pensando.
Las instituciones educativas saben dos cosas por seguro:
1. Hijo de maestra, hijo de lo peor. (Me lo compartió mi maestra de ESEM del bachi) y
2. Las madres que son maestras pueden convertirse en tu peor pesadilla, o en el mejor de los casos, un excelente enemigo.
Pero yo no tengo madera de enemigo.
Las maestras de los niños de la otra escuela llegaban conmigo gritando ¡Hijadetuchinacamadre, casi ahorco a Harry en la mañana! y yo toda dulzura y paciencia: Adelante si eso te hace sentir mejor, pero debo recordarte que es tu alumno, es mi hijo y es ilegal. Ya investigué.

Sin embargo, dentro de cada maestra o maestro, cada director o directora, se desarrolla un diálogo interno a la hora de hablar con las madres de sus alumnos que incidentalmente son maestras. Más que diálogo interno es algo así como telepatía. Pongo un ejemplo:
La semana pasada fui a pedirle al director que me permitiera inscribir a Harry en el concurso del Quijote, que sí, que yo sé que se terminó el tiempo de inscripción, pero que al niño se le había perdido la papeleta, que le diera la oportunidad. Eso dije pero el director escuchó: Mire, no me venga con pendejadas si yo sé muy bien que las inscripciones cierran hasta el día 31 del mes, así que no sea güebón, encienda esa computadora e inscríbame al niño. ¡Yo sé de eso!
A lo que el director reaccionó escribiendo rápidamente algo en una hoja que después me mostró, diciéndome: No se preocupe, mire, aquí está la lista de niños inscritos y ahí está su hijo. En tinta azul y no negra como los nombres de los demás niños. Mmmm...
Pues volviendo a lo del ajedrez, se lo comenté a Fefé y después de pensarlo me dijo:
- Saben que eres maestra ¿verdad?
- Sí.
- ¿Sabes que te están dando por tu lado?
- Eso pensé.
-Mmj.
- Mmj.
Y yo aborrrrrrrrrrezco que me den por mi lado. Pero como bien me dijo una vez un amigo: Reina, que te den por tu lado, por el otro, pero que te den.
Y ha de tener razón.

martes, 7 de octubre de 2008

Tiempo de leer

Mientras Wendy me intenta provocar montones de envida por todos los libros gratis que le llegan, yo intento manejar mi tiempo y los libros que todavía me faltan de los que compré en la feria y los que Fefé me regaló el día de las madres. Me tomó un buen terminar de leer el de Pancho Villa, de Paco Ignacio Taibo II, porque entre capítulo y capítulo me leía algunos artículos sobre género, la construcción de la identidad y la identidad masculina. Muy muy interesante.
Antes de continuar con los que tengo pendientes, tengo unas recomendaciones de William y de Harry para esta semana. William me recomendó Peter Pan en rojo escarlata y Harry, Las vacaciones del pequeño Nicolás. Creo que empezaré por la del pequeño Nicolás. Me encanta René Goscinny y el sentido del humor en sus libros.
Las novelas pornográficas de Jane Austen que Wendy está leyendo, las dejaré para otra ocasión. Todo el sexo que quiero en este momento, me está esperando en la cama.

Buen inicio de semana.