lunes, 28 de julio de 2008

Soy pésima tomando fotografías, pero aquí les dejo algunas de las que tomé en la escapadita que nos dimos a Mazatlán.


Antes de irnos, fuimos a dejar el carro de Fefé a casa de mis papás y me encontré con mi ex, que se le ve mejor que nunca ahora que lo maneja mi carnal.


Fefé despidiéndose de su raspador de hielo. No lo podía desprender de él.


Y mi carrito, más listo que nunca para emprender el viaje. Chéquense las calcas.


Parada técnica.


Cenando en Durango. No estuvo tan mal considerando que no nos llevaron lo que pedimos, nos surtieron mal los refrescos, no había servilletas y las tortillas estaban duras y frías.


Me encantó Durango. Paseamos por el centro bien entrada la noche. Era el último día de uno de los festivales. La foto la tomamos desde el balcón del hotel donde nos quedamos. Lindo el hotel, de ésos que tienen todavía elevador de palanca.


El teatro Ricardo Castro. Y por cierto me acabo de enterar que falleció Rascón Banda y hoy en la mañana le hicieron un homenaje en un teatro de por acá. Una vez lo saludé y me autografió un programa de mano. No sabía que estaba enfermo.


Calles del centro, por la mañana.


Preciosa la sierra.


Entrando al Espinazo del Diablo.


Vista de la playa desde el hotel.


A esto voy yo de vacaciones.


Tiburón de ojos centelleantes de furia. Y del flash.


Pinches acuarios, me deprimen gacho.

Y también fuimos a la Isla de la Piedra que no es isla, pero sí tiene un chingo de piedras. Nadamos mucho. Nos quemamos bastante. Y como no puede fallarme, alguna desgracia me tenía que ocurrir. Un esguince. O sea, no me ahogué, no me pellizcó un cangrejo, no me peleé con otra gorda por las toallas... no, un esguince por andarme metiendo a unas olas pesaditas con mi tabla de boogie board. Hay video de eso, pero no lo pienso publicar.
Ya estoy aquí y me quedan dos semanas para descansar de mi descanso vacacional.
Relajarse resulta muy agotador.

viernes, 25 de julio de 2008

Me voy

Agua busca agua.
Y seguramente encontraré más que agua de mar con este clima.

Les encargo el blogcito y les dejo unos videos para que se entretengan en lo que vuelvo a postear, si no me comió antes una aguamala o una mantarraya.

Amazing Jesus


Welcome to hell


Safe sex






Vale la pena verlos todos.
Rowan Atkinson es genial. En uno acompaña a Stephen Fry y a Hugh Laurie. En el último lo acompaña John Cleese de mi corazón.

lunes, 21 de julio de 2008

William perdió una muela hace como un mes. En esa ocasión se dio esta pequeña charla entre él y yo:
- Má, ¿cómo cuánto me irá a traer el ratón por este diente?
- ¿Cómo que cuánto? Tú ya no crees en el ratón.
- Pero Harry sí.

Dándome cuenta de mi posición, tuve que amarrarme las manos y dejar una moneda bajo su almohada. De un peso. Jojojojo. No se pudo quejar. Sin embargo continué pensando en las otras mentiras que he contado. Mentiras, fantasías, como quieran llamarle.
No habían pasado ni dos semanas cuando William me dijo, con voz serena y resignada:
- Mamá, quiero que me contestes con toda sinceridad... ¿existe Santa Claus?
- ... ... ... emmm... no. (¿Qué haces cuando tu hijo te pide sinceridad?)
Entonces tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para tratar de explicarme y explicarle el por qué de estas mentiras. No sé si me convencí o él se convenció. Al final de la charla lo noté agotado, rendido. Me dijo que dos verdades como ésas, la del ratón y la de Santa, eran demasiado para un mes.
Yo caí rendida también, pensando en la otra verdad, en una que no he dicho y que según he escuchado, puede hacer muy infeliz a un niño.

William está a punto de cumplir diez años.
El sábado tuvo su festejo. Un éxito, debo decir. Es un éxito cuando en una fiesta te alcanzan las bolsitas de dulces y la comida.
Fefé y yo también tenemos una década que celebrar.

Ayer mientras cenábamos, platicamos de algunas anécdotas familiares, como nuestros viajecitos de campamento, las enfermedades, los accidentes, las fiestas, el mar... y William dijo "Qué curioso que yo nací exactamente un año y un día después de que ustedes se casaron."
Fefé y yo nos miramos recordando nuestra "noche de bodas", durante la cual no pudimos dormir y no porque estuviéramos muy contentos festejando, sino porque a las once de la noche me comenzaron los dolores horrorosos que anunciaban que William venía en camino, con un mes de anticipación. La culpa la tuvo el registro civil. Yo estaba más que feliz con la idea de mi papá, la que me dio después de la boda de mi hermana: "¿Dónde quieres que te ponga la escalera?". Sí, lo de casarme era para hacer menos desdichada a mi madre. Y mi cuerpo lo resintió. Y William quiso aventarse al mundo con audacia, como lo sigue haciendo hasta ahora. Así que estrené acta de matrimonio y bebé al mismo tiempo. Rompimos el acta de matrimonio poco tiempo después.

Sabíamos que un día u otro tendríamos que explicarle esto a los hijos. Sólo que no sabíamos cuándo. Además, con el ratón, Santa Claus y los Reyes Magos, teníamos para entretenerlos hasta que ese momento llegara.
Y llegó.

Después de mirarnos y hacerle caras a Fefé y él negando con la cabeza, y yo torciéndole los ojos, y él apretando los dientes, me dije "Yastuvo".
- Sabes, William, en realidad no naciste un año después de que nosotros nos casamos. Naciste un día después.
- ¿Qué? ¡Qué!
- Mmmm... este... sí... fíjate que...
- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! O sea que tú estabas toda panzona mientras te casabas... ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
- Eh, sí.

No preguntó por qué habíamos mentido. No dijo nada más. Sólo siguió riendo y Harry lo acompañaba cómplice.
Se suponía que era La Verdad que podría hacerlo desdichado.
Nos pudimos haber ahorrado muchos momentos de indecisión.
Pero ya está hecho. William y Harry siguen estando tan contentos como antes.
¿Será que la verdad es menos dolorosa de lo que nos han hecho creer?

jueves, 17 de julio de 2008

Soy bien geek

Este post no interesará a todos.
Lo escribo para mí y para los seguidores de Terry Pratchett que, estoy convencida, andan regados por la blogósfera.


Hoy recibí mi boletín #93 de El Puercoespín, el newsletter de la Gran A´tuin.
Para los no enterados, el nombre "Puercoespín" hace alusión a la canción más famosa de Mundodisco, cantada por brujas y magos, favorita de Tata Ogg, cuya letra nunca se menciona en ninguno de los libros, pero suponemos está llena de versos obscenos (algo así como La Langosta, la canción cubana).

La editorial de El Puercoespín de este semestre hace mención al peligro que nos aguarda en la inauguración de las Olimpiadas en el Imperio Agatha, quiero decir, China. Las dimensiones Mazmorra podrían estar abriéndose en ese mismo momento, llenando nuestro Mundobola de amebas gigantes y seres con tentáculos.
Cito: El mes que viene, sin embargo, puede cambiar la cosa muy fácilmente.Por si alguien no se había dado cuenta, agosto es el octavo mes delaño. 2008 es el octavo año del milenio. Y si no nos fallan las cuen-tas, agosto de 2008 tendrá un octavo día. ¿Más pistas? Dejémoslo enque, si durante la ceremonia de inauguración de los juegos olímpicosde Pekín empiezan a aparecer tentáculos gigantes, seres con más bra-zos que ojos y más narices que piernas o amebas gigantes, no es poruna treta comunista para dominar el mundo. ¡Serán las Dimensiones Mazmorra! Que todos los legionarios con trabajo se pongan en un estado de alerta excepcional a las 8:08 del 8-8-08, no vayamos a liarla...


Pero a la parte que me interesaba llegar era a esto. Hay un premio de literatura llamado Locus, que entrega anualmente la revista del mismo nombre. Ganadores de este premio han sido Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Ursula K. Le Guin (la comadre me acaba de prestar The left hand of Darkness, por cierto) y algunos autores más jóvenes como Neal Stephenson, autor de La era del diamante (me lo regaló Quetito en mi cumple, jijiji), que además del premio Locus, obtuvo el Hugo en 1996.

Pues este año Terry Pratchett obtuvo el Locus por su novela Making Money, en la categoría de Fantasía. Y eso me hace feliz, significa que no tardará mucho en andar rodando el libro en castellano por la red. Las editoriales se están tardando. Apenas van en el libro 24, La verdad, y por la red ya andan muy buenas traducciones de algunos libros que le siguen. Ahora estoy triste. Acabo de recordar que la semana pasada terminé El último héroe y sólo me quedan algunas novelas más en mis archivos, que no son de Mundodisco. Tal vez vuelva a leer Good Omens, que Terry Pratchett escribió junto a Neil Gaiman, quien por cierto también obtuvo un premio Locus este año por el libro The Witch's Headstone. La Güen me contó la semana pasada que Gaiman vive en su misma ciudad y que ella piensa acampar frente a su casa hasta obtener un autógrafo, foto o ropa interior. Ya tienes una buena excusa, Güen. Y ahora acabo de recordar que no hay más noticias de la película que Terry Gilliam iba a realizar a partir de Good Omens. Era una idea estupenda. Nomás había que imaginar a Johnny Depp de demonio bien vestido. Pero no hubo dinero. Aunque de repente se escuchan rumores que apuntan en otra dirección. Hagamos changuitos. En esta página una entrevista que Gaiman le hizo a Pratchett por el 25 aniversario de Mundodisco.
Y unas imágenes:



La Muerte es el mejor personaje de Mundodisco.

Pero no se queda atrás el Mago Rincewind. Cada vez que leo alguna novela donde aparece, no puedo evitar pensar en Hugh Laurie con sombrero. Y también está Tata Ogg, con su gato Greebo, la encarnación misma de la maldad, en el cuello. Yo quiero ser como ella. Algunos personajes más, aquí.

Y para saber si ahí la llevo con el esfuerzo que pongo en parecerme más a Tata Ogg, les dejo mis resultados del Test Qué personaje del Mundodisco eres.

Which Discworld Character are you like
You scored as a Gytha (Nanny) Ogg
You are Nanny Ogg! A talented witch, able to make yourself at home wherever you are, and insist that Greebo is just a big softie. You enjoy drinking, a lot, and singing about a hedgehog. You have a huge family, and get your daughters-in-law to do most of the housework. You are kind and gentle, and help put people at ease.
Gytha (Nanny) Ogg 88%
The Librarian 75%
Carrot Ironfounderson 75%
Lord Havelock Vetinari 69%
Commander Samuel Vimes 56%
Cohen The Barbarian 44%
Esmerelda (Granny) Weatherwax 38%
Death 31%
Greebo 31%
Rincewind 0%

¡Yei! Soy Tata Ogg (Nanny Ogg en inglés) Claro, también algo de Orangután (el bibliotecario) y de Vetinari, maravilloso.

¿Ustedes, quiénes son? Test aquí.

lunes, 14 de julio de 2008

Las muelas del juicio salen a los 16 ó 17 años porque a esa edad las personas suelen tener mayor arrojo, se han aventado varias veces del Bungee, se han subido a estresantes juegos en ferias y parques y además, la perspectiva de faltar un par de días a la escuela después de la intervención, suele tener un efecto emisor de valentía.

Pero yo ya tengo 32 años, he estado en el hospital más veces de las que hubiera querido, ya no me subo a juegos estresantes a menos que mis hijos me empujen a ello y la perspectiva de estar con algodones adentro de la boca por dos días, me aterra más que la propia intervención. (Tengo issues con el algodón, no lo puedo tocar).

Me duele harto.
Si alguien me dice cuántos kilos bajó cuando le extirparon las muelas, tal vez me anime a ir al dentista.

lunes, 7 de julio de 2008

Me siento como niña en Navidad.
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Compré una impresora y el cable no venía incluido.


Ya lo compré y mi oficina va agarrando forma...

...aunque esté situada junto a la cocina. Sin embargo esta localización tiene sus ventajas: estoy cerca del café, puedo cocinar y chatear al mismo tiempo, el baño se encuentra más cerca de aquí que de la estancia de Fefé... Una desventaja, según me han dicho, es que la pared sea de color naranja. Su supone que deberá darme hambre todo el día. Yo no creo que eso suceda. Si uno come lo suficiente, y además disfruta de uno que otro tentempié mientras trabaja, una galletita, unos chocolates, un café con pan tostado, un baguel con queso crema y mermelada de zarzamora, qué sé yo, no creo que el hambre se asome.

* * * * *


Muchas veces deseé no tener que levantarme a horas tan estúpidas para ir a trabajar. Otras veces deseé no usar uniforme. Algunas más quise encontrar un lugar en todo el plantel donde poder dormirme un ratito. Y en una que otra ocasión me preguntaba "¿no podrán ir éstos a mi casa en lugar de yo venir hasta acá?".

Ahora estoy en casa. Acepté ser instructora externa en un despacho y puedo decidir si imparto o no algún curso. La mitad del trabajo la realizo en mi hogar y mientras estoy aquí puedo levantarme tarde, usar pijamas y dormir una siesta entre actividad y actividad.

Idílico.

Casi.

Tengo que aprender a lidiar con mi propia indisciplina y desidia. Luchar contra la atracción que ejercen sobre mí la televisión, los libros, la cama y la gravedad. O todo al mismo tiempo. ¿Y a poco no podré?



Me lo mandó OscarGabrielCampos como una muestra de la influencia de Monty Phyton en la música finlandesa. Silly walk detectada.
Además pensé que con la coreografía de la Tigresa del Oriente y la de este video completamente dominadas, mis fiestas de Karaoke seguirán siendo un rotundo éxito.

Buen inicio de semana.