martes, 22 de abril de 2008

De veras que no sé.

No sé qué tomé, qué fumé, o qué pastas traía encima el día que se me ocurrió que sería divertido traer un gatito a casa, directamente de un centro de adopciones. Así, bien legal la cosa.

Los talibanes andaban ansiosos y emocionados, esperando que se llegara el sábado para ir al centro. Y como no hay plazo que no se cumple, allá fuimos a dar, al cuartito de la asociación protectora de animales, o unos compas, o algo así.

Aun no sabía que estaba a unos pocos minutos de vivir una experiencia living in the edge. Como casi cada día de mi vida, claro.

Asistente Social (o una mona que maneja las computadoras en la asociación): ¿A qué se dedica usted?

YO: Emmm... enseño.

AS: ¿Cuáles son sus ingresos?

YO: ¿Está bromeando?

AS: ...

YO: Este... guachomil pesos.

AS: ¿Vive en casa propia o de renta?

YO: Propia.

AS: ¿Para qué quiere tener un gato?

YO: Pues, para... tenerlo ¿no?

WILLIAM: ¡Pues de compañía!

YO: jejeje... sí. (gulp).

AS: ¿A todos en casa les gustan los gatos?

HARRY: Pues a mi papá no tanto, a él le gusta corretearlos por la casa, agarrarlos de la cola, hacerlos patinar por el suelo...

YO: Psss... sólo cuando está borracho... jeje... je..... je...

AS: ...

YO: Y sólo cuando no está cansado de corretearme a mí... y agarrarme... este...

AS: ...

YO: Era una broma.

AS: ...

YO: Le juro que era una broma.- repetí, mirando al mismo tiempo a mis hijos que se sentían a punto de perder a su recién adoptado gato. Tenía que actuar rápido. Medidas extremas, me dije. -¡Mire! ¿No es ése Guillermo Vargas Habacuc? ¡Y lleva un perro callejero! ¡Al auto, enanos!

Y salimos hechos la cochinilla de ahí.



Tuvimos suerte de no ser atrapados por la turba iracunda de la asociación.

Y esta fue la forma abrupta y desafortunada en que Lucky S. Skywalker entró en nuestras vidas.



Bienvenido.

Ahora que recuerdo las cosas de manera más clara, mucho me temo que dejé algunos documentos importantes en la oficina. Cambiaré mi celular, y si es posible mi domicilio. ¿Alguien nos quiere adoptar?

lunes, 14 de abril de 2008

-- Psss... ven... - me llamó una voz en un susurro. Y la voz venía acompañada de la figura alta y exquisita de una de mis amigas las decentes. Las que no se terminan toda la comida del plato y pueden hablar sin utilizar expresiones altisonantes.
-- Dime.
-- Shhh... que no nos oigan. Oye, ya voy a cumplir años de casada y quisiera que me acompañaras a comprar un regalo para mi esposo.
-- Claro, ¿qué le piensas regalar?
-- Pues es que... quiero ir a una tienda de ésas... jijijiji... pero me da pena ir sola. Por eso quiero que me acompañes. Jijijiji.
-- ... Bueno. No tengo mucha experiencia en esa materia, pero te acompaño. Las veces que he ido salgo sin nada. Ver esas cosotas ahí colgadas me provocan anorgasmia fulminante.
-- Cierto, yo tengo una y ni al caso. Te la meten y casi se te salen los ojos. Jijijijijiji...

Lo escalofriante es que no estaba bromeando.
Y además, que es una de mis amigas finas.
Caras vemos... juguetesparaadultos,fetichismosyparafilias no sabemos.

jueves, 10 de abril de 2008

Tengo ya cinco días padeciendo de problemas para dormir.
Llego a casa cansada, me acuesto y cierro los ojos, pero no consigo conciliar el sueño (conciliar el sueño... ¿qué significa eso?).
Durante el día me siento fatigada y con unas ganas enormes de cerrar los ojos, mas no lo hago, para poder dormir por la noche.
Esta madrugada supe qué me pasaba. Me di cuenta que mientras estoy acostada, intento flotar sobre el colchón, justo como lo hago sobre la superficie de la alberca. Si se ponen a pensarlo, estoy realizando un esfuerzo considerable, y eso es lo que no me permite descansar.

Hoy mientras nadaba, se me ocurrió cerrar los ojos.
Qué fácil resultó. Qué silencio bajo el agua, qué sencillo dejarse ir, flotando... durmiendo...

A como yo lo veo, mi insomnio tiene sólo dos soluciones: o aprendo a dormir como las ballenas o aprendo a volar.


lunes, 7 de abril de 2008

martes, 1 de abril de 2008

Política y futbol

- Oye, mamá, ¿Hugo Chávez sigue siendo presidente de Venezuela?
- Sí, ¿por?
- ¡Nooooooooo! ¡No! ¡No!
- A ver, cachorro del imperio ¿qué te pasa?
- Es que si ese Hugo no se fue, entonces el periódico se refiere al otro. ¡Nooooooo!

No sé quién sabe menos, si William de futbol o yo de política.