viernes, 29 de febrero de 2008

Las madres amamos a nuestros hijos.

- Hola, Lucía, fíjate que a Harry le gustaría que mañana fuera Jesús a la casa a pasar la tarde, ¿cómo la ves? ¿lo dejarías?
-¡Jajajajajajajajajajaja! ¡Jajajajajajajaja! ¡Yes! ¡Gané! ¡Gané! ¡Jajajajajajajajaja! ¡Jajajajajajajajajajaja! ¡Yes!
- ¿Entonces sí?

Y que nadie lo dude.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Louis, this is the beginning of a beautiful friendship.

Leía en cierto artículo que entre los beneficios de la natación, además de los obvios en materia de salud y condición física, están los de tener nuevos temas de conversación y ampliar tu círculo de amistades.

Sobre el primer punto debo decir, que sí, es cierto. Ya van tres o cuatro posts que escribo sobre mis clases. Claro, el artículo no te dice que a la gente le va a valer un comino, pero qué más da. Sobre el segundo punto puedo decir algunas cosas más.

Ayer en la clase se dio la posibilidad de comprobarlo y todo se debió a que nuestro instructor no fue, y en su lugar estuvo con nosotros una chica que no nada más intentó deshacerse de nosotros poniéndonos a dar chingomil vueltas en la alberca, sino que de hecho, quiso enseñarnos a nadar.
Cuando nos dimos cuenta que no llegaba nuestro instructor, el niño bueno de la clase dijo Hay que dar las cinco vueltas de calentamiento, mientras llega el profe. No tuve la energía para negarme así que nos pusimos a dar de brazadas y patadas.
En eso estábamos cuando vimos a la suplente junto a la alberca. Nosotros seguimos con lo de la calentada. En eso una mujer frente a mí dijo ¡Ah, la chingada, ésta ya nos vio tan pendejos que hasta se va a meter a la alberca con nosotros! (el profe no se mete, nos ve desde la orillita).
Yo escuché a la mona y me dije Ésta pinta pa ser mi amiga. El empleo de las malas palabras como forma de conocer gente, nunca me ha fallado. Así que el resto de la clase estuvimos echando la platicadita de vez en vez.
En uno de los ejercicios, y ya en la etapa de la honestidad del proceso de adquisición de amigos, me dijo Ella no mantiene el cuerpo tan derechito como tú, pero nada con más gracia.
Y yo... ¡...........................!
No pude acertar una respuesta. Me evadí lo mejor que pude haciendo bucitos, y mientras observaba al mundo bajo el agua, pensé Orita me las arreglo contigo, verás, verás.
Claro, había que buscar una respuesta aguda, ingeniosa, inteligente y fina para tamaña ofensa y pasé el resto de la clase buscándola. Y tragando agua también.
Ya en los vestidores, en la fila de las duchas, me dije Ora es cuando y me repetí varias veces lo que le diría: "¿Tú hablando de gracia, pinche ballena?". Nótese la finura que desborda de mi respuesta.
Volví mi cabeza a todas las viejas alrededor mío y por ningún lado encontré a la enemiga.
Entonces me di cuenta: con gorro y con googles, todas las viejas somos igualitas.
Y además, lo más importante: yo no sé hacer amigas.

Llegado a ese punto de mi reflexión, me relajé y sonreí.
Pero de todos modos me pudo que no sólo perdí la posibilidad de una amiga, sino también la certeza de una enemiga.

domingo, 17 de febrero de 2008

Ecos del día del amorsss...

Mi mamá me llamaría alcahueta, pero aunque no apruebo los deslices amorosos de mis hijos, no puedo evitar escucharlos, sobre todo ahora que todavía tienen confianza en contarme sus cosas.

Decía William en la sobremesa de la comida de un restaurante recientemente baleado en la ciudad, al que fuimos llevados por San Valentín. O sea, él no nos llevó, o sea, fue Fefé.
- No sé qué hacer, si decidirme por D o seguir insistiendo con A.
- Yo creo que le gustas a A -respondió Harry- yo la veo interesada en ti.
- Sí, pero con ella nunca puedo estar seguro. Unos días quiere estar conmigo, otros con I. Y yo no sé qué pensar. Por otro lado está D. A ella sí le gusto nomás yo. Pero A... es tan bonita. Bueno, también D es muy bonita y simpática y agradable.
- Pues deberías decidirte, William -seguía respondiendo Harry, evitándome así el mote de alcahueta que mi madre indudablemente me pondría- si no, D luego se va a cansar y A va a seguir de indecisa. Es mejor estar con alguien que está seguro y no con una niña que no sabe lo que quiere.

Ante tamaño consejo, tuve que intervenir:
- Y tú, Harry, qué cuentas?
- Por mí no te preocupes, mamá, yo tengo todo resuelto.

No sé por cuál de los dos debo preocuparme más.

.....
Y pues, además de la enchocolatada de rigor que cada 14 de febrero disfruto, este año recibí un arreglo de rosas en mi trabajo. Algo malo ha de haber hecho Fefé, mas no pienso preguntar qué fue.
Y además de las rosas y la comida en el restaurant acribillado, me llegó esto, cortesía también de Fefé:

A poco no está rechula? Ya está bautizada. Tiene gotas de café sobre el teclado y restos de chocolate en uno de los puertes USB.

Y por si fuera poco, mi BigBro me regaló esto:




Así es. El Calendario diario de Monty Python.

Cada día tiene un diálogo de la serie impreso para que lo memorices y llenes tu cabeza, junto con todas las otras cosas inútiles y sinsentido que ya tienes. Pericos muertos, caminadas tontas, abuelitas del infierno... Apréndetelos de memoria! Sofoca a tus amigos en las fiestas, asusta a la gente con diálogos fuera de contexto del Monty Python Day-at-a-Time Calendar!

Una muestra, el día de hoy:


Como no se alcanza a leer, y mi cámara tiene una pésima calidad, dice asi:

Man Well sir, I have a silly walk and I'd like to obtain a Government grant to help me develop it.

Minister I see. May I see your silly walk?

Man Yes, certainly, yes.

(Don't we all have a silly walk?)


No sé. Estoy convencida que, como no he hecho nada para merecer esto, ni el viaje de Semana Santa, y otras cosas más que no se pueden mencionar aquí, el año que entra me va a ir de la chingada. A disfrutarlo, no hay de otra.

martes, 12 de febrero de 2008

Che Diario:

Odio al instructor.
Quiere que dé brazadas, aspire por la boca, saque el aire por la nariz, dé patadas, flote y que además avance!
Cada vez que consigo avanzar sin ahogarme más de cuatro metros, voy y me estrello contra alguna de las viejas inútiles de mi clase.
Y el gordo! Demonios.
Vi que se detuvo, así que me detuve. Volvió a avanzar, así que seguí nadando y aunque ya pasaron dos días estoy convencida que lo que vi que se movía hacia mí en forma por demás amenazadora, era un verde moco del gordo.
Lo esquivé exitosamente, debo agregar.
Pinches weyes webones.
El instructor dice "Tres vueltas" y ahí está la pendeja dando las tres vueltas. Cuando vuelvo con el resto del grupo, ellos ya están a toda madre haciendo bucitos, después de dar vuelta y media.
Me siguen temblando las piernas después de salir del agua y me cuesta un huevo (en serio) llegar hasta los vestidores.
Ya no me queda pudor.
Que se chinguen las lepas. Que vean en lo que irremediablemente se van a convertir en unos viente años más, que por cierto se pasan en chinga, así no les caerá tan de golpe la sorpresa de mirarse al espejo un día y verse las carnes flácidas y las tetas caídas.
Y usé la regadera cinco minutos. Y qué!!!
Por la noche me cené un hot dog y medio, 10 galletas de chocolate, un café y un rollo de canela con cajeta.
Me sentí un poco mejor.

Pero no desistiré.
Siento que tengo una Esther Williams dentro de mí luchando por salir, y no quisiera tener que recurrir a un bisturí para dejar que lo haga.

domingo, 10 de febrero de 2008

Diario:

Ya tuve mi segunda clase de natación.
Parece que Fefé y yo somos los menos ineptos de la clase. Acaso tendré algún talento oculto a punto de ser descubierto?
El instructor se ha vuelto un poco más estricto, pero además de nadar de flecha y hacer bucitos, no hemos hecho más.
Me desesperan un poco mis compañeritos, que son lentos y no aguantan nada.
O sea que se puede tener peor condición física que la mía. Yo no lo creía posible.
Pensé que hoy me parecería más fácil salir de la alberca, pero no fue así.
Llegamos a casa con un haaaaaaaaambre...
No creo que sea muy fácil dejar la harina y el azúcar en estos momentos.

viernes, 8 de febrero de 2008

Querido Diario:

Hoy fue mi primera clase de natación.
Sí, querido diario, estoy aprendiendo a nadar.
Entre esto, mi manejo del esperanto y mi dominio del conteo silábico de mis pensamientos, me comeré al mundo.
Todo esto de la nadada ha sido una experiencia nueva y excitante.
El uso de los vestidores fue algo complejo al principio, porque por cierto recato a las niñas que toman clase en mi horario, me tuve que envolver en una toalla para quitarme la ropa interior y poder usar las retaderas.
Encontré un traje de baño mo-ní-si-mo que hace juego con mis huaraches y me llega hasta las rodillas.
El instructor es un señor bonachón que nos tuvo mucha paciencia pues más parecía una clase de terapia física que de natación.
No me sentí tan agotada en la alberca como pensé, pero cuando salí de ella, jijiji, no me podía mover.
Vestirme fue otro show, pero lo conseguí sin agraviar la vista de nadie.
Con la nadada y una buena dieta, chingao, me voy a poner buenísima, ya lo verás, querido diario.

domingo, 3 de febrero de 2008

Memorias de mis gordas golfas

La edad hace cosas extrañas.


El festejo del primer cumpleaños del 2008 (Año de la Liendre Encabronada en el Mundo Disco) de las Gordas trajo algunas reflexiones interesantes, como darse cuenta que ya no es posible seguir cantando con el karaoke porque:
· Nos da dolor de caballo.
· Nos deja sin aire.
· Tenemos que usar nuestros lentes de lectura para alcanzar a ver el televisor.


También es curioso cómo se aferra uno a la edad que ya no tiene.


- Oye, Beba. Tú eres de las chiquillas no? Qué edad vas a cumplir? 32?
- Oye, hijodelachingada, cómo te atreves a…
- Psttt… Bebita, vas a cumplir 32.
- Ah, mmm… sí. Sí?


Y sin embargo, parece que con la edad uno retoma ciertos pudores (chiquitos, claro).


- Que te dijo qué?!!
- Ay, sí, tu mamá tu mamá, a poco a ti no te gusta que te digan cosas sucias?
- Pues sí, siempre y cuando usen pronombres.


Adquirimos ciertos anhelos.
- Chingado, por qué no puedo ser también bien puta?
- Todo está aquí, mira. Tú ten fe.


Y nuestros consejos son cada vez más maduros.
- Si vas a andar de zorra, pues siquiera hazlo bien. No es mal candidato el que gana arriba de cien mil mensuales. Mejor que el tipo que entretiene viejas en el hotel. Digo, si de todos modos vas a andar de zorra, que te convenga.


Otro año, nuevas bubis, menos panzas, otros viejos, nuevas dietas, cero pelos.


Y apenas vamos en febrero.