miércoles, 30 de enero de 2008

Subasto cacahuate.

Como obra del destino, llegó hasta nosotros en la bolsa de cacahuates de fin de semana de Fefé.

No sé si tenga tanto valor como las imágenes de Elvis en el pan tostado, pero seguramente tiene propiedades afrodisiacas.

Así que...

Con cuánto quieren empezar...

Quién da más! Quién da más!

martes, 22 de enero de 2008

Adiós Slim Fast

Y claro, ahí está la pendeja tragándose cada mañana y cada noche durante las últimas tres semanas, su licuadito de Slim Fast, sacrificando el gusto, comiendo sólo cosas sanas que tanto daño hacen a mi organismo...
No, yo no esperaba bajar de peso, sólo no subir del actual. Conozco mis limitaciones, mis expectativas eran bajas.
¡Y téngale! Que me peso en el Vips. ¡UN KILO Y MEDIO MÁS EN TRES SEMANAS! (han de haber sido las crepas con cajeta, plátano y nieve de vainilla, pero no entiendo, ¡eran light!)
Tres semanas de mi vida, ¿quién chingaos me va a devolver esas tres semanas?
Así que qué más da, me dije. Me comí un par de burritos en la mañana, tres cafés con harta azúcar, una bolsa de papas fritas con jugo Maggi. Llegando a casa me comí un platote de carne asada, con mucho aguacate y tortillas de harina, así como medio litro de cocacola.
Después le conté a Fefé de mi decepción con la dieta y me dijo que era normal que subiera de peso, que mi organismo estaba almacenando porque le había quitado los carbohidratos. Pero que luego iba a comenzar a bajar de peso.
Ahora ya no sé si quiero.
La decepción fue muy grande.
Y además dicen mis gordas que no tenemos ninguna razón para querer dejar de ser gordas. Que los hombres tienen la culpa. Si así nos quieren, qué motivación tenemos para cambiar. Que además más vale gorda ganosa que flaca... eh... no ganosa.
He dicho.

viernes, 18 de enero de 2008

De cómo William mató a su abuelo

o por qué no se debe pedalear las bicicletas ajenas.

Antes de ventanear las intimidades de mi hijo, debí contextualizar los sucesos de los días pasados y proveer de un panorama histórico adecuado para entender lo que sucedió en el tercer acto de esta obra pasional.

La niña tras la cual anda William fue durante tres años el objeto de veneración de su mejor amigo, I ( mejor amigo de William). Este año, I decidió dejar de prodigar tantas atenciones a la susodicha, quien se sintió ofendida y afectada y tomó cartas en el asunto con las consecuencias que ahora conocemos.

El día que William salió deprimidísimo de la escuela, I se acercó a él y le preguntó qué tenía, al fin de cuentas, con mujeres o no de por medio, siguen siendo los mejores amigos. Para evadir la verdad y no decirle al amigo que estaba enamorado de su chica, William contestó:
- Es que... se murió mi abuelo.

Las cosas nunca quedan ahí. I le contó a su tía, que es compañera mía de la escuela, quien le contó a otro grupo de amigas, hasta que se acercaron conmigo muy cautas a preguntar quién había fallecido, si mi papá o el de Fefé.
¡Bóitelas! dije. Nope, nadie que yo me haya enterado. Tuve que confiarles la situación de William para explicar lo del abuelo.

El asunto se arregló, aunque a mí también me gustaría saber a cuál de sus abuelos mató William, pero me da miedo hacerlo.

En conclusión, pedalear bicicletas ajenas puede empujarte a actos tan descabellados como el abuelicidio.

miércoles, 16 de enero de 2008

Y luego no quieren que uno sea una suegra bien cabrona...

Ayer William salió algo triste de la escuela. Mi sensor materno me dijo que seguramente lo habían reportado. Me falló el sensor. Tuvo problemas con una niña.
Resulta que William, hace unas semanas, comenzó a fijar su atención en una niña. Y comenzó a fijarla porque dicha niña le decía a los demás que él le gustaba, se sentaba junto a él en el salón, lo seguía en el recreo... mi pobre hijo ya estaba muy emocionado.
¡Y ayer, mi pobre criatura se enteró que la lepa (niña ya no) lo usó para poner celoso a otro niño! Le funcionó a la nena.
Ahora William no quiere ir a la escuela. Como si le faltara mucho para no querer ir y ahora con esto.
Qué pedo.
¿De cuándo a acá las lepas de 9 años manipulan de esa forma a los niños?
¿De cuándo a acá los niños se dejan manipular de esa manera?

Harry tiene que darle unas cuantas clases a William sobre cómo tratar a las mujeres.

sábado, 12 de enero de 2008

El silencio y la oscuridad de las madrugadas son ideales para que nos asalten toda clase de miedos.
En mi cama, abrazada a Fefé, hablamos.
La sustancia del tiempo y de la realidad son tan frágiles que nos sorprenden antiguos temores.
Fefé me tranquiliza:
- Nos habríamos conocido en aquella exposición de fotografía, la recuerdas?
- No. Yo no habría ido. - Y me estremezco.
- Entonces en el concierto, el que te gustó tanto...
- Sí!... ahí sí habría estado en primera fila.
- Yo también! Qué coincidencia. Hasta nos habría tocado sentarnos juntos.
- Lo dices nomás para tranquilizarme, verdad?
- Y en este momento, tú con tu vida, yo con la mía... crees que si me vieras en la calle, te gustaría? llamaría tu atención?
- Definitivamente.
Todavía con algunas dudas, continúo:
- Es posible que nos hubiéramos conocido. A la salida del café, junto a la paquetería -afirmo un poco más segura.
- Cómo a qué horas?
- Cinco o seis.
- Ahí estaría yo!
- En serio?!
- Claro! Iría hacia ti y apagaría la vela de tu mesa.
- No. Te quejarías por el humo de mi cigarro y yo te ofrecería uno.
- Y hablaríamos de Cuba y de Compay.
- Te contaría de Coppelia y de Gutiérrez Alea.
- Te preguntaría si te gusta el cine.
- Y todo volvería a empezar!
- Pero... estarías ahí, verdad?
- Te lo prometo.

Y pateando de la cama todas las causalidades, Fefé vuelve a abrazarme para finalmente disponernos a dormir.

Es extenuente estar cuidando lo que no fue.

sábado, 5 de enero de 2008

Post muy triste

No somos nada.
Ayer por la mañana estaba peleándose con la french poodle de mi hermana y para la noche ya no pertenecía más a este mundo. Un conductor irresponsable le quitó la vida.

Cuando murió H. Potter, cuando murieron los hámsters, cuando murió la Gandalfa (a. k. a. Frida) no nos fue posible decirles la verdad a Harry y a William. Temíamos las reacciones que tendrían. Inventamos alguna historia para dejarlos tranquilos. En realidad temíamos más nuestras reacciones, el no ser capaces de consolarlos de una pena tan grande.

Decidimos que el deceso de Niurka era la ocasión para hablar con los niños sobre la muerte. Se lo tomaron mejor que nosotros. Lloraron un poco. Luego comenzaron a recordar las travesuras de la gata. Lo han sobrellevado bien. Y sin embargo...

Vamos a extrañarte, Niurka, cada vez que una pelota ruede por el suelo, cada vez que pasen tus programas favoritos por televisión, cada vez que veamos las latas de Whiskas y la bolsa de arena, cada vez que nos sentemos frente al calentón y cada vez que veamos caer al suelo una esfera del árbol de navidad.

Alguien tiene un gatito que nos quiera regalar?

miércoles, 2 de enero de 2008

2008

A mí las cosas nuevas siempre me quedan muy ajustadas. Tengo que usarlas un ratín para que me queden cómodas y después de eso, las cosas nuevas ya no son nuevas. Y hay que cambiarlas inmediatamente.

Eso me pasa cada año. Lo empiezo con algunos reniegos, luego se amolda a mí, al rato se me gasta y por ahí de septiembre ya se me gastó todito, y me urge cambiarlo. Pero nooooooo.... tengo que esperarme hasta enero... y yo chancleando los últimos tres meses de cada año.

Dice Fefé que 2008 pinta para ser un buen año.
No tengo ni idea de a qué se refiere. Pero le sigo la corriente. Requiero de su optimismo para traer mi año nuevo encima, todo apretado y con olor a plástico.
Y estos días requiero de muchas dosis de optimismo (se aceptan donativos) porque cada día que pasa me parece más y más difícil el regreso al trabajo.

Me acostumbro rápidamente a lo bueno, como levantarme cuando el cuerpo y el sol me lo indican y no cuando el despertador me exige; comer cuando tengo hambre y no cuando tengo una hora libre; cocinar tranquilamente, dejando que la comida se cueza en la estufa y no calentar algo en friega en el microondas; hacer una sobremesa donde hablamos de todo y no una en el auto, interrumpida por los improperios que lanzo a los demás conductores; ir a la cama y hacer un amor lento a las dos de la mañana, y no tener que esperar toda la semana para poder tener la energía que el amor nos demanda.

Sí. Me acostumbro rápido.
Pero volveré a mi trabajo y me olvidaré de estas chiplerías. Me embarcaré en el ritmo habitual de mi vida, con sus prisas y desvelos, y también con todo lo bueno que cada día me trae, que es bastante.
Luego pasarán tres meses y de nuevo serán vacaciones. Y si diosnosconcedevida,saludysacarnoslalotería, nos iremos a alguna playa a renovar energías.
Y yo que no tenía propósitos para este año.

Y no sólo he encontrado propósitos, sino también tema. Porque de ahora en adelante cada año será temático. El tema de este año son los sombreros.
No sé cómo va a entrar eso en el orden de las cosas, pero ya les avisaré.
* * * * *

Me hice un regalo de año nuevo porque me doy mucha ternurita y además es una costumbre que pienso también implementar.


Presumí el regalo que me hizo Fefé en navidad?


La trilogía!!!!!

Fui muy feliz al abrir ese regalo. Y también cuando abrí éste:

Yo pensaba que ya no se podía conseguir. Lo busqué varios años y nada, ya no se vendía. No busqué bien porque Fefé se comunicó a la Universidad de Baja California y de allá se lo mandaron.

Este otro lo pedí expresamente (y es la primera vez que Fefé atiende mis peticiones):

Ya me había regalado el cd en San Valentín, pero quería éste con un video de un corto de animación llamado Hasta los huesos, donde Eugenia hace la voz de la Catrina.

El último regalo que me dio Fefé, no se los puedo presumir. Pero es enchufable. Al principio pensé que era un masajeador, pero no. No voy a decir qué es. A veces hasta a mí me sorprende que todavía me quede algo de pudor.

* * * * *

Hace frío. Voy por un café.