jueves, 28 de junio de 2007

Yo, Ministry of Silly Walks, en mi infinita grandeza, generosidad y misericordia, no les daré a conocer ocho cosas sobre mí, no. Les daré a conocer 32.

1. Mi caricatura favorita a los cinco años era Beany y Cecilio.
2. A los doce años dejé de desear haber sido niño.
3. Cuando estaba en la universidad me dieron a elegir entre un disco de Soul Asylum y uno de Pearl Jam. Elegí el del Soul Asylum. Sí. Era joven y estúpida.
4. A los siete años me convertí en batricida. Tenía un sapito al que eché a un vaso que contenía solución de permanente para el cabello. Yo no lo sabía. He cargado con la culpa muchos años.
5. Tengo más amigos de los que me puedo dar el lujo. Y lo agradezco sinceramente.
6. Leí cinco veces El puente hacia el infinito. Seguía siendo joven y estúpida.
7. Hice a William un 20 de noviembre y a Harry el 14 de febrero. Con ayuda, claro. Las fechas explican muchas cosas.
8. Le tengo miedo a la oscuridad.
9. Todavía me sé las canciones de Alcanzar una estrella.
10. Hice un examen de admisión en Bellas Artes. No fui admitida. Tampoco mi amiga Le que tenía toda su vida estudiando piano. Supimos cuál había sido el problema, pero no quise volver a intentarlo. Le sí. Es pianista y cantante de ópera.
11. Necesito frenos (para las patas, dice mi madre) dentales.
12. Me sé completa la canción con que inicia The hitchhiker´s guide to the Galaxy: “So long and thanks for all the fish, so sad that it should come to this. We tried to warn you but oh dear… You may not share our intellect which might explain your disrespect for all the natural wonders that grow around you… so long, so long, and thanks for all the fish… Your world´s about to be destroyed… ummmh…. ¿qué seguía? Bueno, me falta ver la película unas 432 veces más para aprendérmela.
13. Hablando de lo cual siempre he querido celebrar el 25 de mayo, pero no me atrevo.
14. Ya despedí al Enmascarado de Plata de mis fantasías. Bienvenido Jack Sparrow. (después de arduas negociaciones, Fefé ha accedido a usar delineador).
15. No tengo color favorito.
16. Me gustaría tener una librería. Todos me dicen que es un pésimo negocio.
17. Quise ser directora de cine toda la universidad, al igual que el 80% de mis compañeros de facultad.
18. Soy más afortunada y feliz de lo que merezco y a veces eso me da miedo.
19. Sé dos piezas de guitarra clásica. Nada más.
20. Veinticinco días del mes no traigo dinero.
21. Tengo sólo 162 libros. Admito libros de regalo.
22. No regreso la ropa que me prestan.
23. Una vez le pegué a alguien y todavía lo lamento.
24. Una vez besé a alguien y no lo lamento.
25. Una vez me cogí a alguien y… no sé….. ¡Nah!
26. Tengo más de 40 contactos en MSN y sólo me comunico con 7.
27. Una vez me enamoré de mi mejor amigo gay, durante cinco días completos.
28. No me gustó Alivio de luto.
29. Tengo ayuda doméstica. ¿Kiubo?
30. Paso más tiempo en IMDb que visitando blogs.
31. Tengo una seria adicción al ZUMA.
32. No he cambiado mi cepillo de dientes en dos años. (Superen eso).

Si alguien desea volverme a pasar este meme, seguramente encontraré otras 32 cosas que no saben de mí.

viernes, 22 de junio de 2007

Test

Elija la respuesta:

¿En qué momento un grupo de conocidas se convierte en un grupo de amigas?

a) Cuando se muestran lo efectiva de la depilación láser.
b) Cuando se cuentan anécdotas de infecciones vaginales.
c) Cuando se encuestan sobre quién va al baño después de coger.
c) Todas la anteriores.
e) Ninguna de las anteriores.

lunes, 18 de junio de 2007

Memorias de mis gordas golfas

- Llegaste muy tarde anoche.
- Me trajeron. Ni modo de andar apurando a mi conductora designada para que me trajera a la hora que a mí se me diera la gana.
- ¿Quién te trajo?
- La Srita. L.
- Me pareció ver que te bajabas del Chevy de M.
- Viste mal. Me bajé del Monza de L. Además que ibas a andar viendo, te medio asomaste cuando me abriste la puerta y en eso L arrancó.
- Eran casi las cinco de la mañana.
- Eran las 4:18. Salimos de casa de M a las 3, repartimos dos gordas antes de que me dejaran a mí.
- Mmm...
- "Mmm" qué...
- No sé.
- Mira. No sé para qué te ando explicando, pero ahí va. Somos unas ñoñas. Usualmente nos reunimos y para las 12 de la noche ya estamos cabeceando o con frío o al otro día tenemos trabajo o qué sé yo. Pero anoche, por alguna razón, todas teníamos mucho que hablar. La noche estaba agradable, teníamos vino, botanitas, chismes... A la una que me hablaste quise pedirte que fueras por mí, pero se me hizo que tendrías que rodear mucho y estabas cansado. Además según yo, ya no faltaba mucho para que nos fuéramos. Pero no fue así.
- No sé si creerte.
- ...
- ...
- ¿Sabes qué, cabrón? Me fui de golfa.

Pues sí, verdad. Quien me tiene de mensa dando explicaciones.

* * * * *
Cómo no íbamos a tener cosas qué hablar si la Srita. R recién había regresado de México, de ir a juntar puntos. No era coqueteo, sino acoso. Así que no quiso consumatum. Pobre R, tiene una cara de linda persona y de buena gente, que engaña a cualquiera. Así que le salen pretendientes de todos lados, pero todos bien decentes. Un desperdicio.
La Srita. L y yo no tuvimos mucho que contar, excepto nuestra salida de la semana anterior, cuando fuimos a lo que se suponía era una reunión de gente grande porque iban a tocar pura música retro. Cometimos dos errores: uno, asumir que irían contemporáneos nuestros. El lugar estaba lleno de pubertos. Dos, llevar a nuestro amigo gay. No sólo la pasó criticando nuestra poca asertividad, la ropa que llevábamos, el lugar que habíamos elegido para sentarnos, sino que además le gustaron los mismos que a mí, y por alguna razón él me lleva la ventaja.
Pero ya le dijimos, última vez que lo sacamos.
Nuestra amiga A pudo asistir a la reunión, y pensando en su estado embarazoso pensamos que no le interesaría entrar al concurso, por lo que le propusimos fuera la interventora.
Nos mandó mucho a la chingada, y nos pidió que buscáramos a otra pendeja, que ella pasaba.
Uno que piensa en ella...
L está pensando en dejar el concurso. Dijo que ella está muy pendeja, que podía ser la interventora que buscamos. Y por más que la animé a que no se resignara, decidió compartir con nosotras un secreto... nomás pa que viéramos lo pendeja que era...
Hace algunos años, probablemente unos cinco, L se fue de vacaciones a Cuba... con A, amigo de la universidad y el musulungo más asedidado de la facultad. No eran novios. Sólo amigos. El primer día de estancia en Cuba, los mandaron a un cuarto con una sola cama, debido a unas reformas en las habitaciones. Tuvieron que dormir juntos.
- ¡Y luego! ¡Y luego!
- Pos nada.
- Como que nada... dormiste con A. ¡En la misma cama!
- Sí. Y nada.
- ...
- Al otro día, nos mandaron a un cuarto con dos camas. Y A se pasó a mi cama en la noche...
- ¡Y...!
- Y dormimos abrazaditos.
- ¿Qué? ¿Ni una nalguita le agarraste?
- Nada.
- Pero no falla. Te acomodas de cucharita, levantas la colita, te acomodas... ¡no puede fallar!
- Nada. Soy una perdedora.
R no se ha podido reponer del shock. Tenemos mucho qué hacer por la autoestima de L.
* * * * *
- Lo siento. Claro que te creo.
- Mmm...
- Es que estaba muy preocupado.
- Si hubieras estado preocupado me habrías hablado al cel.
- Es que... de todos modos era muy tarde y ya estaba dormido y muy cansado.
- Ora resulta, tú puedes llegar a la hora que se te dé la gana y yo no. Tú puedes estarme hablando por teléfono y despertándome cuando andas fuera y no hay problema. ¿Qué clase de relación equilibrada es ésa? O sea, que porque soy mujer me friego y tengo que llegar a mi casita a las diez de la noche porque si no, mi maridito se enoja y...
- ¡Ya! Quería coger, ¿ok?
Ni pedo, la verdad siempre triunfa.

jueves, 14 de junio de 2007

Puras pérdidas

Estoy hasta la chingada.
La pinche anemia de la que no me he podido recuperar desde el nacimiento de Harry, ha empezado a causar estragos a nivel cerebral. Mis neuronas se comen unas a otras en un intento de alimentarse debidamente.
Olvido las cosas y generalmente las encuentro, pero cuando algo se te pierde en la calle es muy posible que no regrese.
Se me cayó mi cartera en un estacionamiento.
Pero se la van a pelar.
No tengo un quinto en mi cuenta del jale. Y en la de crédito, menos.
Me puede más el hecho de que apenas hoy había estrenado esa cartera, regalo de una alumnita que se va a graduar.
Es una pena. No había estrenado cartera desde hace 13 años.
Chale.

Voy a ver si encuentro dinero en la lavadora.

viernes, 8 de junio de 2007

Y en otras noticias, me acabo de enterar que se puede ser dark, o punketa, o darketa sin que te deje de gustar Hello Kitty.
Mis alumnos me explicaron lo que es ser Emo.
Me dio ternurita.
Hacía tanto tanto tanto que no escuchaba esa palabra.
Y sobre las Memorias de mis golfas, tendrá que esperar hasta que R. vuelva de su viajecitoganapuntos.

domingo, 3 de junio de 2007

Todo comenzó con las quejas de W. en nuestras reuniones sobre los acosos de su jefe. Luego R. comentó sobre el pervertido que le habla por teléfono y le manda emails a su trabajo desde hace cuatro años (la relación más estable de R. y la más sana hasta el momento, by the way.) M. también tenía una historia que contar.
Al volver a mi trabajo no me quedó otra más que ir a quejarme con mi jefe "¡O me provees de acosador sexual, o dejo mi trabajo!".
Mi petición no tuvo éxito.
Explotadores.
Unas cuantas reuniones después a R. le saltó un admirador. "Qué chistosa" le dije- "cuando te conviene es coqueteo, y si no, es acoso".
Fue cuando logramos diferenciar los conceptos de "acoso" y "coqueteo". Acoso: el tipo es feo. Coqueteo: el tipo es guapo, agradable, cogible o ya de perdiz huele rico.
Ahí también tuvimos que dejar claro en qué caso entraban los escrúpulos, y en qué caso el asco.
Anoche, entre charla y charla, tuvimos que hacer un paréntesis para ver cómo arreglábamos el asunto de los acosos a nuestras amigas. N. tuvo la idea: Un concurso.
Qué mejor que suavizar el efecto negativo de esas relaciones, que por medio de un concurso.
Se dejó claro el objetivo: Gana quien haya conseguido más acosos y/o coqueteos de aquí hasta diciembre.
Se dejaron claras las reglas:
* Todo debe estar documentado. Valen como evidencias: mensajes de texto, emails, grabaciones de sonido, videos o fotografías.
* El acoso vale un punto.
* El coqueteo vale cinco puntos.
(Yo ahí estuve en desacuerdo en un principio. Mi tesis era: el acoso no lo buscas, ni lo motivas, por lo tanto debe valer más. Pero mis amigas hicieron referencia a los conceptos anteriormente mencionados, argumentado que hay más feos que guapos, por lo tanto es más fácil ser objeto de acoso que de coqueteo.)
* El consumatum est vale diez puntos.
Y ya cada quien decide buscar los puntos a cómo decida.
Pregunté si ser acosada por un perro valía, y me fue negada la zoofilia. También la necrofilia. Ni siquiera me dieron chance de cibersexo. Reglas culeras, dije. Me voy a ganar el premio a la más pendeja.
La única ventaja que me dieron fue que los acosadores o coquetos también podían ser acosadoras o coquetas, ya que con mi look está cabrón atraer a cualquier hombre de esos que les gustan los cabellos largos y las ideas cortas. O las faldas. O las zapatillas.

No sé, es posible que no gane la categoría de Golfa Sayayín que menciona la convocatoria, pero ya quedé de comenzar a escribir nuestras historias. El texto iba a llevar por título Memorias de mis putas tristes pero a las chicas no les gustó, dijeron que no tenía mucha resonancia literaria, así que ahora se llamará Memorias de mis golfas felices.

Sigo sorprendida ante las posibilidades de búsqueda de una mujer. Mujeres como mis amigas, en procesos de divorcio, de búsqueda amorosa, de pérdida de un hijo, de problemas laborales, de embarazos amenazantes... y aún así con la energía suficiente para encontrar un poco de gozo y picardía en su diario sobrevivir.

Cosas que uno tiene que aprender, y tal vez sólo se aprende a través de esas terapias disfrazadas de cafecitos y guarapetas.
Cada vez adquiero un poco más de experiencia en ese tópico que es "las reuniones femeninas". Ha sido muy difícil para mí, empezando por lo de "femenina". Después, el problema de que yo siempre había sido chica de muchos amigos y una sola amiga. Finalmente, nunca sentí demasiado en común con las chicas que se asociaban en grupos.
Pero resulta que entre más creces, más en común vas encontrando con más mujeres. Así he encontrado y me he reunido con las chicas de Coger y el Rancho. Después las del Círculo. Y ahora con Mis golfas tristes.
Con los primeros dos grupos no fue tan difícil. Mucho idealismo compartido.
Con el último sí fue difícil. Estaba acostumbrada a demasiada abstracción en mis relaciones. La variedad de las integrantes es un poquito más amplia: solteras, casadas, divorciadas, arrejuntadas, con hijos, sin hijos, con trabajo, desempleadas, pero todas con una cara alegre que ofrecer a la tormenta de cada día.
Sí. Cada vez me encuentro más yo entre ellas, pero en muchas ocasiones estas mujeres-que-parecen-tan-convencionales, me toman completamente por sorpresa.

Anoche fue una ocasión de ésas.