viernes, 20 de octubre de 2006

Feliz cumpleaños


Colección de carros Hot Wheels: $250.00 pesos.
Pastel para la escuela: $115.00 pesos.
Pastel para la casa: $120.00 pesos.
Pantalonera del Hombre Araña: $300.00 pesos
Espinilleras marca Voit: $60.00 pesos.
Tenis Total 90: $500.00
Balón de fútbol Wilson: $105.00 pesos.

Que Harry diga "Ya tengo siete años y los tenis ya no me quedan, mejor ya no estoy en el equipo de fútbol"... Priceless...

(Y el de la foto no es Harry, pero dice mi madre que es éntico, éntico...)

lunes, 16 de octubre de 2006

El mundo, el espacio, el cosmos... todo tiene un equilibrio que es preciso no romper.
Vano sería dar ejemplos de este balance. Vano mencionar todas las obras artísticas que han abordado este tema.
Pero nomás para que reflexionen un poco, les dejo una pequeña historia:
Mientras nos encontrábamos en honores a la bandera, el maestro de ceremonias, que en esta ocasión no fue un chiquillo, mencionó las efemeridades del mes de octubre.
De inmediato me acordé de la Shelle y del diccionario que seguimos escribiendo. Contuve la risa hasta que escuché al prefecto junto a mí decir: ¡Chale!
Tuve que salir de ahí para reírme a mis anchas.
Pero el universo nos las cobra, tarde o temprano. O muy temprano.
Envié un reporte a mi jefe una hora después del citado incidente, con copia para directivos y me lo devolvió, después de su junta con jefes, con algunas palabras subrayadas: repaticulando y en serumen.

Chale.

jueves, 12 de octubre de 2006

Leer es chido

Le contaba a mi amigo el Gus ayer sobre una maestra (de quien no diré el nombre) a la que se le salió en media clase un terminante ¡Ni madre! cuando sus alumnos le pidieron oportunidad de traer la tarea otro día.
El incidente, por el contexto en el que se produjo, no causó ninguna problemática posterior. Decía el Gus: Peores palabras saben los mocosos.
Le conté entonces de mi pobre amiga B que se encarga de distribuir libros a las escuelas. La vi ayer y su cara se le veía más delgada, cansada, preocupada. B me contó de sus broncas en reputada institución, donde le habían devuelto unos libros que ella había vendido. La razón fue la presión que ejercieron los padres de familia sobre la dirección, a causa del vocabulario y temáticas de algunos de los libros, a saber, un libro de José Agustín, otro que contenía un relato de Carlos Monsiváis e incluso un libro de poesía romántica.
B tenía ya dos semanas vuelta loca con lo de la devolución y cambio de los libros, mientras se preguntaba si accediendo a estas presiones no estaría también accediendo a la conformación de un comité de censura en dicha institución. A cómo iban las cosas...
Lo interesante fue la reacción de los estudiantes ante el rumor de las razones del cambio de libros.
Un fin de semana antes de llevarse a cabo los cambios, los mocosos se aventaron con harta pasión y morbo los libros que iban a devolver. La censura es la mejor publicidad.
Esto me trajo a la mente el incidente Abascal-Aura-CarlosFuentes y me recordó un libro de Fuentes que leí en secundaria.
- Cu-ni- ¿qué? me dije entonces.
- Cu-ni ¡woow! me dije al leerlo de nuevo en la universidad.
Me decía el Gus que lo triste es que seguramente los padres de familia ni siquiera habían leído esos libros, se dejaron llevar por lo que otros dijeron.
Exactamente igual que con el libro de Biología de secundaria.
- Manual para jotillos y putillas- sentenció el buen Gus.
- Yo ya lo leí y no tuvo ningún efecto ¿qué falló? - respondí.
- Es que en eso de la putillez, tú ya llevas arduo camino recorrido.
- Dices verdad, Gus, dices verdad.

sábado, 7 de octubre de 2006

Con William, no me llevó tanto tiempo adivinarlo.
Tendría unos ocho meses de haber nacido y ya empujaba sus carritos sobre la cuna.
No jugaba. Observaba el movimiento de las llantas y la fuerza que las hacía avanzar. Tenía unos deditos regordetes con los que aplicaba una presión cuidadosamente calculada sobre la parte trasera de sus vehículos hot wheels.
Adiviné que lo había perdido. Sería el niño de papá. Y aunque nuestra relación es preciosa y nuestras charlas, entrañables; no me equivoqué.
Cuando Harry nació, todos me dijeron "éste es tuyo". Pero lo dijeron por su cabello, cejas y pestañas, invisibles a menos que les diera la luz. Entonces reflejaban brillos rojizos. Eso duró poco. Mutó a los pocos días.
Sin embargo, tenían razón.
Lo descubrí a las pocas semanas cuando escuchaba atentamente cualquier cosa que yo le cantara.
Con los meses desarrolló su vocación de "ruidero". A diferencia de William que prefería los juguetes que se armaran, desarmaran, o movieran; Harry amó las sonajas desde el primer día. Las sonajas y todo aquéllo que hiciera ruido.
"Éste es el mío" me repetía.
Viví feliz y convencida de ello, hasta hoy.

Fui a recoger a Harry y a William a sus clases de música. Llegué temprano y me senté a ver tocar a Harry su violín. Lo escuchaba mientras yo seguía las partituras con la mirada. Me sorprendí que en tan poco tiempo ya no tuviera necesidad de ver sus dedos en las cuerdas. Luego cometió un error. Me di cuenta que había confundido un mi por un re, en la lectura no en la ejecución. La maestra se volvió a mirarlo. Corrigió con una pequeña sonrisa. Yo también sonreí. Luego, la maestra alzó la ceja. Harry hizo un movimiento con sus dedos y siguió tocando. No supe qué había pasado. Continuó con la canción y la maestra carraspeó un poco. Harry volvió a empezar.
Harry y su maestra se estaban comunicando y por primera vez, yo estaba fuera de esa plática. No entendí sus códigos, no pude saber en qué había fallado, y las sonrisas de Harry, esta vez no eran para mí.

Era el mío y lo perdí.

Pero se da cuenta e intenta que discutamos cosas como "Ya sé para qué existe la música."
Sé que lo hace por mí, para que no me sienta totalmente fuera. Yo le agradezco sus esfuerzos con un beso.

Vamos, algún día tenía que pasar.
¿No?

miércoles, 4 de octubre de 2006

Post número 400

Sé que suena divertido lo de tener alumnitos como el Sr. Z.
Juro que hay días en que no lo es.
Como hoy, que a Z. se le ocurrió ponerse un anillo de oro de una compañera en su dedo y luego el anillo ya no quería salir, ni con saliva, ni con crema, ni con pipí, ni con nada.
El dedo en cuestión se comenzó a inflamar, a cambiar de color (de rosa a tornasol a morado) y el cuerpo enorme de mi Will Ferrel adolescente, se comenzó a encoger.
Tuve que llevarlo a una joyería. No tenían la herramienta necesaria. Luego a un taller donde temían arrancarle el dedo con las pinzas. Finalmente al hospital porque el dedo amenazaba con desprenderse de la mano en cualquier momento.
El anillo cedió.
Y yo tuve unas ganas locas de mentarle la madre al cabrón, o decirle aunque sea "a ver si ya maduras, joder".
Pero noooooooo... resulta que no es pedagógico decirle groserías a un niño. Ni hablarle con sarcasmos o decirle "te lo dije".
Acabaron con mi arsenal de técnicas didácticas.

Lo único divertido de todo es recordar los ojos llorosos de Z cuando le dijimos que habría que serrucharle el dedo. Que también resultó ser antipedagógico.
Puro coartar mi libertad de cátedra, caray.

lunes, 2 de octubre de 2006

Meme musical

Hacía mucho que no respondía uno de éstos.

Se trata de contestar las preguntas con títulos de canciones de algún grupo, o solista, supongo.
Yo lo hice con rolas de Liliana Felipe.

¿Eres hombre o mujer?: Mujer inconveniente
Descríbete: Las histéricas
¿Qué sienten las personas cerca de ti?: Échenle sal
¿Cómo te sientes?: Hice de mi lo que no supe
¿Cómo describiría su anterior relación sentimental?: Mala
Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente: Nuestro amor
¿Dónde quisieras estar ahora?: Seguiré buscando
¿Cómo eres respecto al amor?: Chupo y chupo
¿Cómo es tu vida?: Viví, amé, estudié y hasta crecí
¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?: También la belleza
Escribe una cita o frase famosa: O dicho de otro modo…
Ahora despídete: ¡Ajo!

Meme visto en Árbol de los Mil Nombres.

Concierto

Les juro que sí es Eugenia. Pero yo no sé tomar fotos.









Y aquí está un malabarista, y atrás el Maestro Gaytán y la orquesta.







Súperchidísimo, no hay más.
Pequeñísimo detalle: Mi pequeño Harry Matzerath, se compró un tambor en las artesanías. Todo el concierto lo estuvo tocando, hasta eso, con mucho ritmo, pero ya me tenía hasta la madre.
Todavía me parece escuchar La muñeca fea con el delicadísimo fondo de tambor rarámuri.

Para hoy...
Plaza mayor (17:00 hrs.) Segunda Omáwari de las Naciones Hermanas.
Teatro de Cámara (18:00 hrs.) Kiran Ahluwalia. Música tradicional de la India.
Estadio Almanza (18:30 hrs.) Qué payasos.
Parque Lerdo (20:30 hrs.) Germán Dehesa.