lunes, 29 de mayo de 2006

Pregunta en un libro escolar de Alex:
¿Los animales pueden convertirse en personas?
Argumenta tu respuesta.

Respuesta: No, los animales no pueden convertirse en personas porque su ADN está diseñado para ser ADN de animales y no puede cambiar así nomás porque sí. Se necesitaría un cambio externo como un experimento o una explosión o algo para que se les modificaran los genes. Mientras tanto, van a seguir siendo animales.
Pero yo creo que las personas sí se pueden convertir en animales.

"¿Crees que mi maestra le entienda?"

domingo, 28 de mayo de 2006


Alguna vez, en alguna visita a una feria local, disfrutaba de unas deliciosas fresas con crema mientras veía los puestos de cobijas, vajillas y "tu nombre en un grano de arroz". Entre los puestos, los changarros de comida: papas fritas, banderillas, hamburguesas, tacos, hot dogs... Después de los puestos, le seguía la exhibición de animales: palomas, conejos, vacas y borregos.
Los diferentes aromas combinados me causaron unas náuseas horribles y no pude volver a comer fresas con crema durante unos años.
Me recuperé lentamente del incidente.
Me sentía plenamente satisfecha de mis progresos en el campo de la separación de olores, sabores y contexto.
Hasta hoy.
Había tres cajitas de fresas congeladas y un litro de crema en el refrigerador.
¿Qué más puede hacer una mujer sola en un domingo por la tarde, sino comer y ver televisión?
Todo iba perfectamente bien. El litro de crema a mi lado y las fresas en mi boca. Si percibía que las fresas estaban demasiado azucaradas, agregaba más crema. No me pregunten por qué. Funciona. Crea un cierto balance en los niveles de dulzura.
Y digo que todo iba bien, porque veía en la tele "100 greatest kid stars" mientras me congratulaba de no haber sido descubierta a temprana edad.
El problema fue ver quién ocupaba el primer sitio.
Sí, fue lindo eso de acordarse de "What you talking about, Willis?"
Pero ver a Gary Coleman cincuentón fue como volver a estar en la feria.
No fue agradable.
Auguro nula presencia de fresas con crema en mi vida por los próximos cinco años.
Y ya tiré el medio litro de crema que quedaba.

viernes, 26 de mayo de 2006

Amanecí muy preocupada.
¿Es que Dakota Fanning nunca va a crecer?

* * * * *
Siempre me pasa.
Me entero de las efemérides importantes cuando ya es tarde.
Pero no me vuelve a pasar.
Feliz Día de la Toalla, con un día de retraso.

miércoles, 24 de mayo de 2006

Pinche semana de...

Pero hay que ser optimistas y regocijarnos en las maravillas que la naturaleza nos ofrece en todas sus criaturas.


Ningún animal resultó herido durante la grabación de este video.

sábado, 20 de mayo de 2006

¿Las agencias noticiosas científicas envían los mismos comunicados de prensa a todas las editoriales? ¿Es para que, si compramos "Muy interesante" por ejemplo, no nos perdamos el artículo que también viene en "Quo" sobre la generosidad de los primates (además de otros tres artículos repetidos)?
¿Será, tal vez, que hemos dejado de avanzar tecnológica y científicamente por lo que no hay más novedades con las cuales llenar páginas de revistas?
Esto último fue lo que creí cuando leí este artículo sobre el instinto materno:

Del lado del corazón
Hace varias décadas los científicos habían observado que alrededor del 80% de las mujeres, (...) utilizan el brazo izquierdo para cargar a sus hijos. Sin embargo, no fue hasta hace unos años cuando se empezó a dar sentido a este comportamiento instintivo.
Las explicaciones en resumen:
* Los latidos del corazón materno.
* Los hemisferios cerebrales.
* El lenguaje y el hemisferio derecho.
* Intercambio de señales neurolingüísticas.

¡Jaladas!
Mientras me reía ante una investigación tan extenuante con respecto a un problema tan simple, vi bajarse de un auto a una joven mamá que luego tomó a su bebé con el brazo izquierdo. Con el derecho cerró la puerta del carro, se acercó a la puerta trasera, con su mano derecha desabrochó el cinturón de seguridad de su hijo de cuatro años y lo ayudó a bajarse del auto. Finalmente, con su mano derecha cerró las puertas con llave, tomó su celular e hizo una breve llamada telefónica.
¡Eso es todo, señores!
Usamos el brazo izquierdo porque con el derecho tenemos que hacer un chingomadral de cosas más. En lugar de ponerse a investigar cosas tan obvias, regresen a sus casas a ayudarles a sus pobres esposas, si las tienen o aún no los abandonan.

* * * * *
Alex va a tomar la semana que entra su primera clase de guitarra.
Dice que va a aprenderse It´s the end of the world as we know it para cuando se estrelle el asteroide Apophis en la Tierra en el 2036. (Revista Quo, No. 103, mayo 2006). Yo le digo que un asteroide con un nombre tan ridículo, no se merece una canción.

jueves, 18 de mayo de 2006

Edgarizada

Por cuatro años consecutivos había logrado componer una buena cara de perro bulldog cada vez que veía a mis alumnos acercarse sigilosos hacia mí, en los festejos acuáticos del Día del Estudiante.
Me debo haber ablandado, porque la única forma que conseguí de mantenerlos lejos de mí, fue con promesas de puntos extras en sus exámenes.
Pero me olvidé de aquéllos que no necesitan buenas calificaciones, de mis exalumnos y de dos maestros hijos de la chingada.
Esta mañana tomé una decisión muy importante: ponerme falda. Si los muchachos no respetaban mis canas, al menos que se concientizaran un poco sobre el peligro de la faldita.
Era un riesgo. O significaba un gran éxito que seguiría explotando posteriormente o un fracaso de dimensiones catastróficas.
Fue un fracaso.
Así que fui llevada a rastras hasta la alberca más cercana. Mis cincuenta kilos de peso se encuentran bien distribuidos y disfrazados, por lo que pensaron que sería una labor fácil arrojarme al agua. Lo que no saben es que mi centro de gravedad está situado justo en mi trasero. Sudaron los desgraciados. Y me rasparon las pompas bien bonito porque no podían echarme a la alberca. Y aparte de todo, toda la escuela vio mis calzones verdes.
El agua estuvo sabrosa.
Y en una nota relacionada...

Durante el pasado festejo del Día del Maestro, me fueron desaparecidos mi Populares. Me indigné, pero ni pedo.
El día de hoy volvieron a desaparecer los cigarros (Ya sé quién fue el cabrón) pero llegué preparada, con una segunda cajetilla que guardé cuidadosamente en la bolsa de mi falda. La misma falda con que fui arrojada al agua. Ahora tiene unos horribles manchones amarillos y yo no tengo cigarros.

En otra nota relacionada:
Un saludo a una maestra, nueva adquisición institucional, que se fue a la hora de los guamazos, tomó su camioneta para pasar entre la turba furiosa, se llevó a más de dos entre las llantas y se perdió en la polvareda del camino.

miércoles, 17 de mayo de 2006

Sin duda, mi escena favorita de la película.
Y un breve recordatorio del dvd que tengo que recuperar.

Actualiseichon!


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lunes, 15 de mayo de 2006


El sol estaba cerca del horizonte.
Las criaturas de vida más corta de todo Mundodisco eran las cachipollas efímeras, que apenas si duraban veinticuatro horas. Dos de las más viejas zigzagueaban sin rumbo fijo, sobre las aguas de un arroyo de truchas, discutiendo acerca de historia con algunos de los miembros más jóvenes de la nidada vespertina.
- En estos tiempos, el sol ya no es lo que era -dijo una de ellas.
- En eso no te falta razón. En las horas de antes sí que había un solo como debe ser. Era todo amarillo. No como esa cosa roja.
- Y también estaba más alto.
- Es verdad, tienes razón.
- Y las ninfas y las larvas te mostraban un poco de respeto.
- Muy cierto, muy cierto -asintió la otra cachipolla efímera con vehemencia.
- Yo creo que si las cachipollas de estas horas se comportaran mejor, todavía tendríamos un sol como es debido.
Las cachipollas más jóvenes escuchaban con educación.
- Recuerdo -prosiguió una de las moscas viejas -cuando todo lo que abarcaba la vista eran praderas.
Las cachipollas jóvenes miraron a su alrededor.
- Siguen siendo praderas -aventuró una de ellas tras un cortés intervalo.
- Recuerdo cuando eran praderas mejores -replicó bruscamente la vieja.
- Sí -asintió su colega -. Y también había una vaca.
- ¡Es verdad! ¡Es verdad! ¡Me acuerdo de esa vaca! Estuvo justo allí durante... oh, durante cuarenta o cincuenta minutos. La recuerdo bien, era marrón.
- Ya no hay vacas así a estas horas.
- Ya no hay siquiera vacas.
- ¿Qué es una vaca?- preguntó una de las jovencitas.
- ¿Lo ves?- replicó la cachipolla vieja en tono triunfal-. Así son las efemerópteras modernas. -Hizo una pausa-. ¿Qué estábamos haciendo antes de empezar a hablar sobre el sol?
- Zigzaguear sin rumbo fijo sobre las aguas -dijo una de las moscas jóvenes.

Terry Pratchett.
El Segador. 1991.

Cuando era una estudiante pobre (ahora soy una trabajadora pobre) vivía de los libros prestados. Mi dealer principal, el Queto, me prestaba algunas curiosidades que solía encontrar en librerías o ferias del libro en otras ciudades. Gracias a él conocí la serie de Mundodisco y Dragonlance.
Mi madre, compadecida siempre de mi pobreza, solía darme un billetito cuando me veía entrar a casa con mi cara de "Ya pusieron la feria de libros afuera de la uni..." No era una cara de felicidad, no. Era una cara de "Ten piedad de mí."
En uno de esos actos de misericordia, adquirí El color de la magia. Y desde entonces no había vuelto a ver un solo libro de Terry Pratchett ni en librerías ni en los remedos de ferias librescas que nos llegan de vez en vez.
La semana pasada me encontré en la Gonvill El segador y Dioses menores. Volví a ir, nuevamente sin dinero y ya no estaba Dioses menores. "Ya no me vuelve a pasar" me dije. Así que renté a Alex y a Darío un ratito a una pareja que estaban practicando para ser papás. Desgraciadamente con la rente de Alex, tuve que pagar ciertos destrozos de Darío. Ante mi cara de "Ten piedad de mí", Fefé decidió ayudarme, el muy mercenario.

Ya terminé el libro y como cada vez que leo un libro que me gusta, me pongo muy triste en las últimas páginas.
Sobre todo cuando, en este caso, de manera sutil y casi casi desprevenida, lees a la Muerte hablar sobre la vida.

martes, 9 de mayo de 2006


Disfruten Lazy Daisy mientras yo me pongo a hacerle a mi mamá una maceta con florecitas de fomy o un collar de sopa de coditos.
P.D. Mañana, para todas las madrecitas, un post bien pelangosho, con todo mi cariño.

lunes, 8 de mayo de 2006

"Usa el cinturón, flaca, úsalo."

Así se despidió esta mañana Enrique de la Flaca, después de una conversación telefónica de cinco minutos que finalmente nos dejó algo tranquilos.

Ayer por la tarde pasamos por una funeraria. Me llamó la atención la cantidad de jovencitos que estaban reunidos en el lugar y me dejó muy inquieta. En un Oxxo compramos el periódico y en la primera plana apareció el cabezal de una noticia: "Mueren dos estudiantes en accidente". Busqué la noticia y leí los nombres de los jóvenes. No me parecieron conocidos. Pero junto al de ellos apareció el nombre de Enrique, que había sufrido en el mismo accidente, lesiones de consideración.
Esta mañana le pregunté a la Flaca, compañera de Enrique en su época de secundaria, cuando él era nuestro alumno, si sabía algo sobre él. No sabía sobre el accidente así que estuvimos tratando de comunicarnos a su casa durante dos horas hasta que finalmente nos respondió y nos hizo saber que se encontraba bien.
Respiramos tranquilos.
A esa misma hora la maestra de francés me pidió que hablara con un estudiante, José. Él me contó que el sábado se habían ido a Aldama. Y de regreso venían tomados. Tomaron algunas brechas para que no los detuvieran y salieron justo en el lugar donde el auto del accidente se hallaba volcado. Vieron a Enrique y se bajaron a ayudar. Les tocó sacar dos cadáveres y liberar de los fierros a otro jovencito, que perdió un brazo en la voltereta. Les tocó hablar a las familias de los chicos para avisar del accidente. Y les tocó ir a la escuela como si nada hubiera pasado.

No hay moraleja.
Como si uno pudiera tomar ventaja de una o dos muertes, para el sermón del lunes.

viernes, 5 de mayo de 2006

Este resfriado me tiene postrada consumiendo cacahuates y refresco. Alguien me dijo que eran una cura excelente. No es cierto. Nadie me dijo. Lo estoy inventando porque no se me antoja nada más.
¡Enfermarme así en pleno mayo! Pero cosas más curiosas han sucedido en mayo, como aquella mañana en la biblioteca central, hace ya más de 9 años. Vestía yo unas sandalias, pantalones de mezclilla y una blusa de las que Ana me acusa de haber utilizado para aprobar las materias de Flanders.
Alguien dijo: “Está nevando”. Y todos nos reímos. Cuando salí, unos minutos después rumbo a la parada del camión, seguía nevando.
Llegué a casa más fría que un témpano (mi resfriado no me permite imaginar una mejor comparación), esperando un poco de compasión. Pero mi madre se ocupaba en cargar al perro Virolo y a mi sobrino Luis Mario III, mientras les mostraba el “milagro” por la ventana.
Cosas curiosas han pasado en mayo. Como hoy hace más de 140 años, cuando un ejército de zacapoaxtlas ganó una batalla a los hijos de Mamá Carlota, para completa pena de Alex que creía que los franceses todo lo hacían absolutamente bien.
Sin embargo, ¿enfermarme en mayo? Debí haber agarrado el virus visitando a Humphrey Bloggart en su asueto del primero de mayo. El mar no ha de haber estado del todo cálido. Pero no pude evitar la visita. Tiene el nombre más lindo de toda la blogósfera.
A diferencia suya, no soñé con La Cena. Soñé con libros, sí. Soñé con un encargo: “Préstale el libro tal a Fulanita”. Y yo preguntaba: “¿Lo tengo?” Y la respuesta: “Yo lo vi en tu casa.” Me hacía ponerme a buscar volumen por volumen, título tras título.
Sueño gozoso, triste despertar.
Me hallé con que no tengo tantos libros como en mi sueño. Y recordé los tres años de preparatoria y casi cinco de universidad, en que viví leyendo de prestado. Dos o tres libros por semana, de la escuela o el Cidech a mis manos, y luego a mis ojos. Mejor habría sido comérselos, como la trilliza de Andahazi. Al menos sabría dónde están ahora.
Intenté el remedio de Humphrey, leer La Cena, pero su lectura me llena de desasosiego y me deja más inquieta que a un consumidor de efedrina.
(¿Sabían que además del veto impuesto por Fox a la propuesta de despenalizar la portación de algunas drogas, ahora al SSA no venderá pseudoefedrina sin receta médica? Me joden.)
Suspiro y escucho alejarse la voz de Louis Armstrong… what a wonderful world.

Sólo me resta proseguir mi viaje a la Cartuja, cuyo término no parece querer llegar nunca.
Tal vez cuando la termine, el resfrío también habrá terminado.

jueves, 4 de mayo de 2006

Evolución

Que Hemingway fuera un gato mutante, no me preocupaba. Pero que esté aprendiendo a utilizar sus patas, me empieza a dar mucho miedo. Mi mamá dice que debería enseñarle a utilizar cubiertos y usar la taza del baño adecuadamente.


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miércoles, 3 de mayo de 2006

La respuesta era 42. ¿Nadie buscó?
Les dejo un link para escuchar So long and thanks for all the fish en versión Sing-a-long. Tiene un pequeño inconveniente: aunque cierres la página, aunque vuelvas a iniciar la sesión, la música seguirá en tu computadora forever.

* * * * *
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El encargo de Webita
Cinco canciones de las que me sé toda la letra (me sé un chingo de rolas, ya ven como soy de clavada, éstas fueron seleccionadas aleatoriamente por mi supersistema seleccionador de canciones para memes en versión para fox pro y excel).
1. El calcetín de Astrid Hadad.
2. Cinco minutos de Aute.
3. Every sperm is sacred de Monty Phyton.
4. Perdónala de Les Luthiers.
5. Kumbala de La Maldita.
Cinco lugares ideales para mí
1. Mi estancia sobre el sofá que me heredó mi mamá.
2. Cualquier otro lugar de mi casa.
3. Una papelería.
4. También siento una extraña fascinación por las farmacias.
5. Cicely.
Cinco mayores alegrías
1. La presencia, permanencia, pertenencia, adherencia y resistencia de Fefé en mi vida.
2. Alex y Darío (no le llaman cliché por cualquier cosa).
3. Mi sentido de descubrimiento y asombro, fuente inagotable de alegrías.
4. Pensar, recordar y hasta convivir con mi familia.
5. Esos tantos coincidir que se agradecen en una mesa frente a un café falsamente descafeinado y una cajetilla de cigarros.
Cinco cosas que me gusta comer
1. La sopa de mariscos a la Fefé.
2. Costillitas a la BBQ aunque me tuerza.
3. Las aceitunas del Sport Garden.
4. Jalapeños en escabeche rellenos de atún y nadando en jugo de limón.
5. Bagels con Philadelphia y mermelada de zarzamora.
Cinco cosas que no me verás usar
1. Uñas postizas.
2. Pupilentes.
3. Wonderbras.
4. Joyería.
5. Guaraches de pata de gallo.
Cinco juguetes favoritos
1. Mi compu.
2. Mi blog.
3. Hemingway y Gandalf el Gris (de reciente adquisición).
4. El quemador de dvds de mi compu.
5. Fefé, que es mi juguete y esclavo sesual.
Cinco personas a quien decirles "La traes"

martes, 2 de mayo de 2006

FACT NUMBER 12

answer to life, the universe and everything

A ver... búsquenle en Google y me dicen el resultado.


P.D. Ash, ya sé que no soy nada original... ni que lo digan.