viernes, 31 de marzo de 2006

Fingir enfermedades no me resulta.
Y eso que soy muy buena. Soy tan buena, que termino creyéndolo.
El miércoles me decidí a darme unas horas libres, sólo unas cuantas después de cubrir mis horas clase. Me fui al Convento de las Carmelitas Desnudas y rapté a la Shelle, que con hábito o sin hábito, sigue siendo mi publirrelacionista. Nos fuimos hechas la cucaracha al aeropuerto dispuestas a encontrarnos a una persona que en la vida habíamos visto. Fue fácil. Cachucha gris y lentes.
Después de una buena comilona y un café, llegué a mi casa y me empecé a sentir terriblemente mal. Me tiré en un sillón y no me levanté durante las siguientes tres horas.
Mi poder de sugestión es excelente.

Fakun es una persona realmente agradable. En menos de 10 minutos ya nos conocía lo suficiente para decirnos "Están bien locas".
Estará aquí por lo menos 20 días, visitando nuestro terroso estado. El Huevo tiene razón. Cómo hay tierra en este lugar. Se requiere que llegue un extranjero para poder ver Chihuas desde otra perspectiva.

Miren, dejen les presumo lo que me trajeron:





Dos LP´s de Luis Eduardo Aute.

Una maravilla.






Recomendación musical de Darío: Supongamos del disco Aire/Invisible de Aute. Dice algo así: Supongamos¡es tan fácil suponer!que Dios (como bien podría ser) fuese una mujer...Quien sabe, acaso el Universo no sería un disparo en expansión sino el soplo de la vida en una canción de amor y anarquía. Supongamos…

La mía es Suave. Y dice así: Es suave el día, suave el viento. Es suave el sol y suave el cielo. ¡Que fuera así mi pensamiento! ¡Ser yo tan suave es lo que anhelo! Pero entre mí y las suaves glorias del cielo y del aire sin mí hay muchos sueños y memorias...¡lo que yo quiero es ser así! Ah, el mundo es lo que a él traemos, todo existió porque existí, hay porque vemos. ¡Y hay mundo porque yo lo vi! (Es una adaptación de un poema de Pessoa).

* * * * *
Después de largas horas frente a lo que parecían ser aparatos destartalados, Fefé lo logró.
Quien se haya quedado con su antena y aparato del Piratv y quiera convertirlo en recibidor de Dish, nomás dígame. Piece of cake.
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Iniciaron los encuentros culturales de Bachillerato.
Hoy mis alumnos participaron en el de dibujo y pintura y Joselito se trajo un segundo lugar y pase al estatal. Ese Joselito es la maravilla. Es uno de los chicos rarámuris que estudian en la escuela. Trae la sensibilidad y la inteligencia en la sangre. Mi hermana le da clases y dice que logró desarrollar en un mes lo que a ella le tomó años.
* * * * *
Si Fakun sigue por aquí mañana, les contaré si hubo borrachera o no.
Buen fin de semana.


lunes, 27 de marzo de 2006

Un fantasma

En secundaria tuve un maestro de español, que aunque no lo supe entonces, tuvo una influencia muy grande en mí al momento de decidir qué quería hacer con mi vida.
Era un hombre alto, un poco calvo, algo encorvado. Tenía un genio de los mil demonios.
Entraba al salón y cuidado con respirar o realizar cualquier otra actividad fisiológica que produjera algún ruido. Eso era durante los primeros minutos de clase, cuando llegaba a su silla, tomaba lista y revisaba tareas.
Después de esos minutos, entrábamos en materia. Ya fuera que explicara literatura antigua, gramática u ortografía, lo hacía con gusto, con gran placer. Aún así poníamos mucha atención. Nadie quería ser castigado por él.
Pero el momento qué más gusto nos causaba, a nosotros y a él, era el de las historias.
Nos dábamos cuenta que nos tocaba historia con sólo ver cómo movía sus manos y cómo sus ojos adquirían un brillo travieso, como si lo que fuera a hacer estuviera prohibido.
Entonces todos nos empezábamos a acomodar en nuestras butacas. Tomábamos la posición más cómoda y hacíamos algo que a cualquier adolescente se le dificulta, y que sin embargo nosotros conseguimos dominar: escuchar.
Le decían Macario, por aquella historia que contaba de Bruno Traven sobre el campesino que decide compartir su comida con la Muerte.
Me gustaba la clase, tenía buenas calificaciones y aún ahora puedo recordar donde estaba sentada cuando el Macario explicó la diferencia entre adjetivos demostrativos y pronombres. Puedo acordarme de sus palabras exactas cuando nos habló de acentos enfáticos. Y sobre todo, puedo recordar sus historias cuando estoy al frente de mis alumnos.

Hace casi dos años, estuve yendo a un curso de fomento a la lectura donde conocí a una chica llamada Mónica (enero 1, 2005). La escuela secundaria fue una de las muchas cosas que tuvimos en común. Ella también tuvo al Macario como profesor. Me contó que había muerto.
Pese a que habían transcurrido cerca de quince años desde que lo tuve como maestro, no pude evitar sentir cierto dolor, sobre todo al recordar las veces que pensé irlo a visitar y agradecerle sus enseñanzas..
A manera de homenaje póstumo, les conté a mis alumnos Macario.

Es cierto que el pesar que sentí me pasó pronto, la vida continúa. La culpa sí que se quedó ahí.
Junto con un montón de cosas que sentí hoy y no sé cuándo se me vayan a pasar.
Un profesor me había llamado para ofrecerme un material para nuestros alumnos, compendios de gramática y literatura. Habíamos acordado una entrevista y hoy me avisaron que me esperaba en la oficina.
Comencé a hablar con él y a medida que hablaba su voz me parecía más y más familiar. Empecé a sentir una opresión muy fuerte en el estómago hasta que lo interrumpí para preguntarle en qué escuelas había dado clases.
Era el Macario.
No había fallecido. A Mónica le habían dado información falsa.

Finalmente pude agradecer.

A los que les gusta encontrar moralejas, creo que este post se presta.
Pero ni crean que se me va a hacer costumbre.

sábado, 25 de marzo de 2006

Mi futuro auto




Cuando logre vender mi auto salado y tenga dinero para pagar la diferencia.

¿A poco no está rebonito?








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En junta con el director:
Primaria hará algunos cambios en el sistema de reconocimientos a estudiantes. No sólamente se reconocerá a los chicos con mejores promedios. Un mes se premiará al "esfuerzo"; otro mes, la "creatividad"; otro, el "trabajo en equipo"... No te preocupes, también haremos el mes de "Darío" y le daremos reconocimiento a todos los Daríos de la escuela.
¿Qué intentó decirme? En la primaria sólo hay un Darío... mmmm....
La verdad es que mi niño es muy talentoso, aunque nadie se lo reconozca.
Me puse a recordar algunos momentos de sus seis años de vida.
Fue un bebé precioso, tranquilo y paciente. Tardó un tiempo en decidirse a caminar y cuando al fin lo hizo, sus carcajadas resonaban por la casa ante la emoción de una nueva habilidad, mucho más útil que la de andar reptando por los suelos.
Luego, el asma y la paciencia con la que se dejaba administrar sus medicamentos. Los transtornos de sueño y la desesperación de ambos nos llevaron a un mutuo conocimiento.
El ruido, la música, las sonajas y todo aquéllo que implicara sonidos nos acercó más todavía.
Su optimismo se desborda cada día cuando dice "Hoy es el mejor día de mi vida", porque le compro una paleta, porque le doy permiso de salir a jugar, porque tiene sábanas nuevas... todo le produce una alegría infinita.
La pasión que tiene por Alex, por nosotros, me desarma. Sus múltiples excusas para lo que no hace, para sus desobediencias, me hacen reír y las olvido con los diez abrazos que me da antes de dormir.
No será muy bueno para la escuela, pero qué forma de comunicarse tiene. Sólo emplea las palabras correctas y me pregunta cada día por el significado de todo lo que lee y lo que escucha.
Sé que es un niño inmaduro, alguna culpa hemos de tener en eso, pero le queda mucho tiempo para crecer y madurar.
Mientras tanto, qué me importan los diplomas (ya Alex se encarga de esa parte de nuestro ego paterno) si tengo al niño más hermoso y amado en el mundo.
Y no nomás tengo uno.


martes, 21 de marzo de 2006

¿Qué pedo?



Así me quedé yo con un pequeño incidente que sucedió esta mañana.
Pero este incidente se remonta a hace una semana, cuando cierto grupo bancario se dignó a enviarme la reposición de mi tarjeta de la mano de un mensajero curioso que asomó su cabezota a la sala de mi casa y dijo ¿Le gustan las sirenas? (esto a razón de dos cuadros que tengo en mi casa y que ya presumiré en su momento) Tengo un amigo que pinta.
Yo terminé de firmar, le dije , qué bien. Luego se fue.
Olvidé este pequeño encuentro, hasta esta mañana.

Tocaron a la puerta, abrí y de nuevo una cabezota se asomó y se dio por iniciado un diálogo más o menos así:
- ¿Se acuerda de mí?
- ...mmm... el mensajero.
- Sí, ¿cómo le va? ¿Se acuerda que le platiqué de un amigo pintor, que estudia pintura y pinta (por si a alguien no le había quedado claro)?. Le platiqué de usted y sus pinturas y dijo que él con mucho gusto le pintaba unas sirenas.
- Este, mire... estas pinturas fueron un regalo, y la verdad no tengo dinero para pagar un cuadro en este momento.
- Espere, es que no me expliqué. ¿Usted es la sirena, verdad? (Juar! juar!) Mi amigo lo que quiere es que usted pose desnuda para él y él le regalaría las pinturas.
- ..............................Verá usted. Sí, yo soy la sirena. Y la verdad es que tengo firmado un contrato de exclusividad con este pintor. Si se me ocurre posar para alguien más, podría ser demandada y expulsada de todos los círculos intelectuales, artísticos y culturosos de la comunidad. Así, que... ¿qué tal si viene en el 2011 y me vuelve a hacer esta propuesta? Todavía me faltan cinco años, pero después de eso soy un alma libre.
- Eh... sí, claro. Yo le digo a mi amigo.
- Vaya, buen hombre, vaya. Y gracias.

...¿qué pedo?

* * * * *
¡Basta de rascarme el ombligo!
¡Basta de beber cerveza, y comer hasta el hartazgo!
¡Basta de días libres!
A trabajar, señores.
Después de cuatro días de incontrolable frenesí, amigos borrachos y maridos incendiarios, el saldo a favor fue:
Historias de mujeres malas. De Naief Yehya (me remonta a mi época de servicio social, cuando conocí a Fefé y lo único que tenía qué hacer era leer el Uno más uno. Me gustaban la crítica cinematográfica de Yehya.
Nosotros sexo... ¿y usted? De Vivianne Hiriart (¿alguien sabe si es pariente de Hugo Hiriart?
Y La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson.
No pienso leerlas al mismo tiempo. Temo confundirme como la vez que leí Juliette y Justine de el Marqués de Sade al tiempo que leía Charlie y la fábrica de chocolate.
Hay algunas otras cosas en el saldo a favor, como cierto video de cierta persona bailando La movida de Verónica Castro, algunas fotografías altamente incriminatorias; otras que no lo son tanto, pero que son tan aburridas que los involucrados me odiarían por postearlas.
Sólo me resta desear un año mejor al que acaba de pasar y un mensajero que quiera verme posar desnuda para un amigo.
Gracias a todos por sus felicitaciones, comentarios y presencia en este blog.

viernes, 17 de marzo de 2006

Esto es negociación, no chingaderas

ALEX: ¡Mamá! ¿Me das 15 pesos?
MADRE: No tengo dinero.
ALEX: ¿Puedo sacar dinero de mi alcancía?
MADRE: Nop.
ALEX: ...¿Puedo usar lo que me dejó el ratón?
MADRE: Menos.
ALEX: ¡Ándale, mamá!... Mira, al cabo que te juro y te prometo que hoy mismo se me cae otro diente.

miércoles, 15 de marzo de 2006

30 happens

Eso decía la tarjeta de cumpleaños que la Wendy me envió.
No pienso describir la cara de angustia y ansiedad que el personajillo de la tarjeta logró contagiarme.
Pero las palabras de la Wendy compusieron todo lo que la inminente llegada de este día amenazaba con traer.
Tuve temor, ya que padecí una fuerte crisis al cumplir 25. Ahora veo que no es lo mismo.

Es peor.

Chale.
Llegan los treinta y piensas que realmente no has hecho nada con tu vida y te cae la presión de que sólo te quedan diez años más para no llegar a los 40 con las manos vacías. Luego piensas que si en treinta años no hiciste ni madre, cómo chingaos vas a hacerle para conseguir algo en tan sólo una tercera parte de tu vida anterior...

Porque... Todo mundo se hace estos cuestionamientos... ¿verdad? ¿VERDAD?????

Dejaré todas estas reflexiones baratas para otro momento.
Por ahora tengo bastante con tratar de hacerme a la idea de que me espera un fin de semana extendido, y repletito de todos los vicios imaginables.

Ciao.
* * * * *
No pueden perderse el blog de mi ahijada Vicky, pruébenlo a rebanadas.
Y por supuesto, tampoco el de Los Pelangochos, estos chicos tan brillantes y simpáticos.

sábado, 11 de marzo de 2006


La semana pasada Lhasa de Sela se presentó por primera vez en México.
Habría sido maravilloso poder asistir y escuchar esas canciones, que si ya es intenso oírlas en el estéreo, puedo imaginarme la de sensaciones que pudo transmitir en vivo.

Como me es difícil hablar de música, mejor lean lo que escribió Mariana Norandi para la Jornada.

Al no haber cantado nunca en México y apenas aparecer sus discos en las tiendas comerciales, todo indicaba que la cantante estadunidense Lhasa iba a convocar a un público curioso más que a una audiencia cautiva de su peculiar manera de interpretar canciones. Pero no fue así. El pasado sábado, casi tres horas antes de que comenzara el concierto en el Lunario, una fila de unos 20 jóvenes aguardaba con la esperanza de que alguien se arrepintiera de entrar y vendiera su boleto, pues ya estaban todos agotados. La otra opción era que el poseedor de alguno de los supuestos 50 boletos de cortesía no llegara a tiempo y quedara una vacante.

La entrada del Lunario bullía ante esa incómoda tensión de la paciencia. Poco a poco, el público de Lhasa iba llegando a la cita. Algunos foráneos, pero la mayoría nacionales de entre 20 y 40 años. Sesenta minutos después de la hora acordada, a las 22:30, comenzó el concierto dentro de un ambiente diferente al que suele reinar en este espacio, en esta ocasión organizado por Santísima Producciones. Hubo reventa en la puerta, desorden en el acceso y a la prensa se la envió a la parte trasera del recinto sin derecho a silla. Pero valió la pena ignorar estos percances para dar paso y sumergirse en el mundo onírico y sincero de Lhasa.

Bosque seco o desierto encantado

El escenario se convirtió en un bosque seco, que bien podía parecer un paisaje submarino, un desierto encantado o el resto de un futuro mundo pos ataque nuclear imaginado durante la guerra fría. Acompañada del pianista Alex Mac Mahon y de Mélanie Auclair, en el chelo, la cantante hizo aparición en el escenario ante una gran ovación.

Luciendo un discreto vestido negro, comenzó el concierto con el tema Con toda la palabra, para luego hacer un recorrido por sus dos producciones discográficas: La llorona (1997) y The living road (2003). Espontánea y comunicativa, desde un principio Lhasa introdujo al público en su mundo interior, donde no existen etiquetas musicales para catalogarla ni intérpretes con quien compararla. Descubre sus emociones y su laberinto existencial sin tabúes; sus canciones, que coquetean con muchos géneros pero no se casan con ninguno, desnudan un interior complejo. Como salida de un cuento de hadas, sus canciones brotan de sus propias experiencias de amor, de muerte intelectual y de vida atormentada por encontrar respuestas a preguntas inextricables.

Letras que cruzan la frontera

Canta en inglés, español y francés. Cada pieza es una catarsis emocional totalmente contagiosa y explica algunas historias de cómo nacieron sus canciones con una timidez elocuente. De madre estadunidense y padre mexicano, sus canciones exaltan un México heredado desde la nostalgia del emigrante. Rancheras clásicas -La prisión perpetua o Por eso me quedo- y letras que cruzan constantemente la frontera sin saber en qué lado hundir raíces.

Canciones como La frontera o El desierto son parte de ese México que existe en la imaginación de Lhasa, en la que el tiempo se detiene para soñar. Su mundo no tiene prisas. Pesa más la misión de entender el sentido de la vida, de desenmascarar sus misterios, que el miedo a la velocidad en que se acaba la existencia. Batea desde el inconsciente, desde la razón y desde todo los frentes del conocimiento. Es la música su forma de conectar con el mundo exterior y, a su vez, la manera de desarrollar cada vez más su universo personal.

Tras interpretar 17 canciones durante casi dos horas, la cantante logró que el Lunario, que suele ser un espacio recatado en emociones, vibrara como pocas veces. Entusiasmada por cantar en México, país del que confesó ser para ella "como un amante que hace mucho tiempo no veía", Lhasa se despidió de un público cautivo, que conoce sus canciones, sigue su trayectoria y que admira su valentía, en estos tiempos que corren, de ser auténtica y honesta con su creación y consigo misma.


Yo no he visto discos de Lhasa en las tiendas de música, pero quien guste puede pedirme algunas canciones que tengo de los discos aquí en mi compu, cortesía de Rebecca que pudo conseguirlos más fácilmente en Berlín.

viernes, 10 de marzo de 2006

Y resulta que le quité la delgada película plástica al lente de la cámara y estoy conciente de su nueva vulnerabilidad.
Pero también estoy conciente de que las fotos ahora saldrán con más claridad.


He aprendido a desflamar correctamente los nopalitos.
Fefé ha quedado muy satisfecho.

El que tenga oídos...

jueves, 9 de marzo de 2006

Bebióme un burro
y mióme luego.


Francisco de Quevedo.

Y si lo piensan, es peor ser miado a que te echen una miada encima.
O sea, la frase de "Nomás falta que me mee un perro" no expresa en su totalidad el desastre que ha sido mi vida en los últimos días.

En algunos aparatos como celulares, cámaras fotográficas, de video, y otros enseres delicados, existe una pequeña y delgada película plástica que sirve para proteger estas madriolas.
Uno ve el plastiquito y no desea quitarlo. Pero de repente una orilla se levanta apenas un milímetro y la tentación de terminar de desprenderlo es enorme.
Se puede hacer uno tonto unos minutos. Luego separa el plastiquito un milímetro más, pero rápidamente lo vuelve a pegar.
Sabemos que tarde o temprano lo quitaremos por completo.
Pero también sabemos que justo en el momento en que terminemos de desprender el plastiquito, nuestro aparatejo irá cuesta abajo.

No sé en qué momento de esta semana se me ocurrió arrancarme el plastiquito.

Volvió la ballena.

lunes, 6 de marzo de 2006

Oscuros secretos

No puedo callarlo más.

Lo admito.

Yo vi películas de Bud Spencer y Terence Hill.



Y lo disfruté.

viernes, 3 de marzo de 2006

Qué hacer cuando el ombligo está sucio

¿Pueden creer que un incauto llegó a mi blog buscando esa información en Google? Por lo regular vienen buscando Zoofilia.

¿Cómo llegaron ustedes? Pueden contestar todos, excepto a los que hostigué para que me visitaran.

jueves, 2 de marzo de 2006

Porque vivir
no es más que inconfesada delincuencia
cuando no queda ni la incandescencia
del fuego que fue
la inocencia.

L. E. Aute